Una distinta interpretación en la estructura atómica.
Con el Big Bang
el supuesto nacimiento de la materia formada consistió en
los
primeros protones y neutrones.
Había que esperar a un enfriamiento como base
de condiciones
a las estructuras estables
Así apareció el hidrógeno
común como átomo más simple,
seguido en menor medida del helio
El carbono y el oxígeno fueron
detectados acompañando
otros átomos ligeros constituyendo estrellas alrededor de
600/700 millones de
años después del Big Bang,
adquiriendo la etapa del núcleo de hierro.
Su interior de hierro alcanza una masa
crítica
aproximadamente 250 millones de años después.
La estrella se contrae de repente para hacerse una
estrella
de neutrones.
Mientras sus capas externas estallan formando
supernovas.
La enorme energía desprendida por la
onda de choque de
las estrellas supernova, se envuelve en átomos pesados.
Supuestamente así son creadas el resto de las
estructuras
que conocemos en el Sistema Periódico.
***
Había que contar con una sucesión de
condicionamientos estables,
como base de su estructura.
La naturaleza, finalmente encuentra un orden, hasta
7 pasos.
El 8 se mostró rebelde. Les otorgó la categoría de
números. Serían suficientes.
Con ellos ya se podía construir un universo. Bastaría con
un método de
simetrías utilizando unos números dentro de otros. El
método de simetrías
otorgaría unas virtudes extraordinarias a cambio de otras
exigencias de orden.
Cada número tendría que ser a su vez
la suma de dos de sus
cifras. La primera cifra de la pareja tendría virtudes, llamadas
de n, y
la segunda, virtudes de l.
Las n, siempre serían superiores a
las l.
Así, las parejas con igual suma
formarían una sucesión con
cifras exclusivas. Vea
8 =5+3=6+2=7+1=8+0.
7 =4+3=5+2=6+1=7+0.
6 =4+2=5+1=6+0.
5 =3+2 =4+1=5+0.
4 =3+1=4+0.
3 =2+1=3+0.
2 =2+0.
1 =1+0.
Estas series se dotarían de componentes
físicos para utilizar
como periodos. Tienen propiedades, entre otras, de lugar exclusivo en
la
simetría.
Obtenido el orden de los ladrillos, mostraremos la
construcción de
su primer edificio en forma de tablas. No olvidemos que estamos
construyendo
una fábrica de simetrías. Otra cosa es que los niveles y
los subniveles alojen distintas
distribuciones de energía.
TABLAS 1. REGLA N+L. ORDEN DE LLENADO
|
Orden de ___niveles__ (a) =n+l |
1 .......... |
2 .......... |
3 .......... |
4 .......... |
5 .......... |
6 .......... |
7 .......... |
8 .......... |
(b)
|
(c) Atomos |
|
8 |
|
|
|
|
14 |
10 |
6 |
2 |
32 |
X. 120 |
|
7 |
|
|
|
14 |
10 |
6 |
2 |
|
32 |
Ra 88 |
|
6 |
|
|
|
10 |
6 |
2 |
|
|
18 |
Ba 56 |
|
5 |
|
|
10 |
6 |
2 |
|
|
|
18 |
Sr 38 |
|
4 |
|
|
6 |
2 |
|
|
|
|
8 |
Ca 20 |
|
3 |
|
6 |
2 |
|
|
|
|
|
8 |
Mg 12 |
|
2 |
|
2 |
|
|
|
|
|
|
2 |
Be 4 |
|
1 |
2 |
|
|
|
|
|
|
|
2 |
He 2 |
|
|
2 |
8 |
18 |
32 |
32 |
18 |
8 |
2 |
|
|
|
Orden de ___niveles__ (a) =n+l |
1 .......... |
2 .......... |
3 .......... |
4 .......... |
5 .......... |
6 .......... |
7 .......... |
8 .......... |
(b)
|
(c) Atomos |
|
8 |
|
|
|
|
14 (17) |
10(18) |
6(19) |
2(20) |
32 |
X. 120 |
|
7 |
|
|
|
14(13) |
10(14) |
6(15) |
2(16) |
|
32 |
Ra 88 |
|
6 |
|
|
|
10(10) |
6(11) |
2(12) |
|
|
18 |
Ba 56 |
|
5 |
|
|
10(7) |
6(8) |
2(9) |
|
|
|
18 |
Sr 38 |
|
4 |
|
|
6(5) |
2(6) |
|
|
|
|
8 |
Ca 20 |
|
3 |
|
6(3) |
2(4) |
|
|
|
|
|
8 |
Mg 12 |
|
2 |
|
2(2) |
|
|
|
|
|
|
2 |
Be 4 |
|
1 |
2(1) |
|
|
|
|
|
|
|
2 |
He 2 |
|
|
2 |
8 |
18 |
32 |
32 |
18 |
8 |
2 |
|
|
La línea horizontal superior indica el orden de
niveles con el
número n.
(a) 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8. Debajo de ellos están
los componentes
de l.
No verá los números 0, 1, 2,
3 mencionados
previamente. Para lograr la simetría con todos los
átomos, ellos tienen que ser
sustituidos por el número de sus componentes. Aquí l
= 0, 1, 2, 3
= 2(l +1) = 2, 6, 10, 14.
En su línea horizontal las cifras de las parejas se
distribuyen
para el orden de los períodos citados anteriormente.
En la siguiente tabla se incorpora entre paréntesis el número del orden de la construcción coincidente con el de energía de los átomos en estado básico.
Veremos que los subniveles en horizontal de los períodos pertenecen a números atómicos sucesivos, y el orden vertical de los niveles se compone saltando las sucesiones. Sin embargo, esto cumple una importante simetría entre ellos: mientras el orden de los niveles se llena con subniveles crecientes (2, 6, 10, 14), el orden de los períodos se llena con subniveles decrecientes (14, 10, 6, 2).
Observemos entonces que el subnivel más alto de cada columna es también el primer miembro del período a su derecha, es decir, pertenece a ambas partes de una extraña simetría bidimensional. Veamos cómo las sumas iguales de columna y línea constituyen simetrías perpendiculares que coinciden con sumas de la serie 2n2.
Estos números mágicos de la regla nos
invitan a investigar esta
relación perpendicular. Si se descubren dependencias ignoradas
entre dos
direcciones con asignaciones diferentes, habrá una importante
implicación
física. Advierta que la sucesión vertical ocurre
antes que el orden
simétrico perpendicular. Entonces cada nivel, como en las
células ocurre,
contiene información de la construcción que
sucederá.
Sabemos que el átomo del hidrógeno
tiene 2n2
números sucesivos para las transiciones en niveles. Sabemos que
iguales niveles
se pueblan con 2n2 electrones en otros átomos
Si a este comportamiento numérico de niveles
se le asigna la
condición de simetría se tiene anticipada la
predicción de la estructura
atómica.
Advierta que n2 se comporta en
la regla n+l
exigiendo simetrías para convertirse en 2n2
.
La aparente condición fundamental de esta
regla es la
formación de átomos simétricos para todos sus
períodos completos.
Obsérvese que cada línea agregada de períodos produce una simetría general en la distribución de electrones. Es decir: 2,* 2-2, 2-8-2,* 2-8-8-2,* 2-8-18-8-2,* 2-8-18-18-8-2,* 2-8-18-32-18-8-2,* 2-8-18-32-32-18-8-2,* electrones. Sus estructuras corresponden a los átomos con el número 2, 4, 12, 20, 38, 56, 88 y 120, conocidos como He, Be, Mg, Ca, Sr, Ba, Ra, y X que son señalados en la columna (b).
La terminología científica distingue la
capacidad de los subniveles 2, 6, 10,14
con las letras 2=s, 6=p,
10=d y 14=f.
Corresponde a los átomos en números
sucesivos. Los paréntesis
indican el nivel al que se agregan los subniveles
l. Se designan por su capacidad con número, letra y
números atómicos de
límites.
Figura 1. Radios atómicos.
Vemos, en orden descendente, grupos de puntos
formados por
los subniveles que componen los
períodos. Se observan
algunas excepciones por superposición entre subniveles,
que encuentran explicación, al distinguirlos. Se designan
por su
capacidad con número, letra y números atómicos de
límites.
Las líneas del margen superior e
inferior nos indican
dos formas de distinguir los períodos.
Se obtienen prolongando sobre la figura la separación entre sus
números.
Las virtudes que distinguen la clasificación de los
períodos para la línea de
la regla son:
Estos mantienen la simetría de la regla
n+l.
Estos mantienen una orden de pares. (2.
2.
8. 8. 18. 18. ...)
Estos separan una sucesión de niveles,
(1); (2); (2)(3); (3)(4);
(3)(4)(5); (4)(5)(6); (4)(5)(6)(7); ...
Estos separan una sucesión inversa de los subniveles.
2s; 2s; 6p,2s; 6p,2s;
10d,6p,2s; 10d,6p,2s;
La clasificación, desde la línea del margen inferior,
separa los niveles
descendentes sucesivos como se exponen en los sistemas
periódicos.
Sus imperfecciones son:
No servir a la simetría general de la regla n+l.
Rompen para la primera el orden de parejas, ( 2. 8. 8. 18. 18.
...)
No separan una sucesión de niveles.
(1); (2)(2); (3)(3);
(4)(3)(4);
(5)(4)(5); (6)(4)(5)(6); ...
No separan una sucesión inversa de subniveles.
2s; 2s,6p; 2s,6p;
2s,10d,6p; 2s,10d,6p; 2s,14f,10d,6p; ...
Si llamamos pasos a la diferencia entre los radios, de sucesivos números, el promedio de los pasos sobrepasan el doble de su compresión al cambiar de subniveles. (0,279, 0,129, 0,054 y 0,024 , para 2, 6, 10 y 14). (Vea tabla 6 y 7 al final).
Aquí resalta una cuestión difícilmente explicable: los pasos al añadir electrones contraen el radio del átomo. ¿Se imaginan un depósito donde al añadir contenido se hace más pequeño? Algunos radios atómicos reducen su tamaño más de la mitad con el llenado de un solo subnivel. Por ejemplo, sucede al llenar los subniveles del 5 al 10 o del 13 al 18.
Esto no se comprende bien con la repulsión de la
fuerza de Coulomb, o incluso con la suma
de protones. Es la misma
fuerza que también debe separar más a los electrones
agregados. No explica por
qué un par de electrones se agregan, anulan la ley, y pueden
viajar con los
giros opuestos; porqué, los niveles llenos se convierten
en corazas
iónica; porqué, los electrones han perdido la
condición de emitir la radiación
de Maxwell. No evita la agregación de protones a otra fuerza
diferente.
Aún así, esta física requiere una
interpretación donde el radio
perdido ha de sustituir el nivel incrementado, con más
energía, masa y carga.
Dejemos, esta observación para el final.
De este modo, la regla indica unas partes comprimidas, componentes de un nivel, relacionadas en simetría perpendicular. Con un orden experimental en la tabla de radios y una diferencia con el orden adoptado por el sistema periódico.
Para obtener el orden correspondiente a los niveles desde la tabla de radios se tienen que apilar los períodos uno encima de otro en la forma que indica la regla. La necesidad de este amontonamiento para construir el orden de los niveles nos indica que la estructura interior del átomo no puede corresponder directamente al orden de los radios de estos periodos.
Prácticamente, a partir del tercer nivel, cada nuevo
orden del
periodo empieza cruzando al interior, atravesando otros niveles. Si se
extrae o
se inserta un electrón del nivel 14, este traspasará dos
niveles ya
intercalados, sin importar la condición de supuestas corazas
circulares o
esféricas, que otros niveles interponen en el camino. No
manifestará huellas de
roturas ni astillas que distingan especialmente estas penetraciones.
Si el Sistema Solar observase estas reglas, un planeta
contendría
la información de todo el sistema. Esto parece imposible
porque sería
necesario demostrar la existencia de los niveles, simetrías y
equivalencias que
en la regla se exigen. Además, la regla se refiere a una
estructura cuya
simetría parece rechazar su relación directa con la
energía, la masa, la
distancia, la velocidad, la densidad o las fuerzas. Es decir, la regla
parece
desentenderse del resto de la física.
Sin embargo la regla establece átomos que de
hecho están en
la realidad.
Podemos agregar más contenidos estructurales.
El 1/137
constituye el número no dimensional, que relaciona la estructura
fina con el
resto de los niveles. Pero también puede descubrir la estructura
en el Sistema
Solar. Parece señalar alguna correspondencia.
Notemos que la distribución de las fracciones
armónicas,
1/0 - 2/1 - 3/2 - 4/3 - 5/4 - 6/5
multiplicada por su operación inversa,
0x1 - 1x2 - 2x3 - 3x4 - 4x5 - 5x6.
obtiene la distribución
atómica 2n.
1 - 4 - 9 -
16 - 25 - 36
Como Marc Torra, un lector,
insiste en
su deseo de “ comprender la relación entre las fracciones
harmónicas 2/3, 3/4,
4/5, y la serie de 2n2 (2, 8, 18, …)” , intentaremos
aclarar
Los armónicos, son frecuencias
características, llamados modos
propios de una estructura
Las fracciones armónicas, en nuestro caso,
corresponden a
supuestos niveles físicos sucesivos, donde n = 1, 2, 3, 4, 5, 6,
...,
Dejemos 0 como un imposible matemático.
Aquí el orden físico
exige la existencia del nivel uno.
Observe como en ambas series cada cifra se repite dos
veces, por
su relación anterior y por su relación siguiente.
Cada serie representa una forma diferente de estructura.
Así la segunda serie manifiesta otra forma de
relación entre los
mismos niveles.
Sin embargo, multiplicando el mismo orden, en
ambas
series, obtenemos para sus números una elevación de
estructura más compleja.
1 - 2 -
1,5-
1,333, - 1,25- 1,2 -
1 - 2 - 6
- 12
-
20 - 30
1 - 4 - 9
- 16
- 25
- 36
Sorprendentemente, se corresponde con la capacidad
material del
orden de distribución de electrones.
Es como encontrarse con la mecánica de una nueva
propiedad.
Doblando la distribución obtenida de forma
antagónica se obtiene
la bipolaridad con 2n2.
Su mejor comprensión se obtiene al seguir la
configuración
periódica de átomos sucesivos, expuesta sobre tabla de la
figura 3.
La ciencia actual trata de explicar la estructura
atómica,
mediante la idea de las partículas de DeBroglie
y la ecuación de onda de Schrödinger.
Sin embargo a nuestra escala en la naturaleza, no existe
la
experiencia de esas partículas ondas. Realmente, no sabemos
cómo suceden. Algo
parecido ocurre con la interpretación de la rotación del
electrón. Sus
ecuaciones representan distintos comportamientos de la energía.
Por ejemplo, tenemos que reemplazar el radio perdido por la incorporación en la energía, masa y carga. El problema podría hallarse, en las diferentes formas de expresión, que una misma física dispone. La relatividad de Einstein ha curvado el espacio absorbiéndolo y asociándolo a la condensación de una masa. Para la relatividad debe existir una proporción de equivalencia de masa, energía, y espacio de la curvatura, implícito en el átomo.
El átomo es energía electromagnética aceptada como E = mc2. También los efectos gravitatorios en el átomo son proporcionales a la masa y son inversamente proporcionales al cuadrado de distancia.
Si nosotros exigimos más consecuencias reales para E= mc2, esta debiera contener también una estructura cuántica con la implicación geométrica y simétrica de números enteros. Y ser aplicable igualmente al Sistema Solar. Para esto, tenemos que incorporar en el átomo el concepto de reglas de agregación para la gravedad y desagregación para la fuga. Con los electrones acumulándose en niveles-corazas y con la ionización de los electrones.
Hemos visto cómo la naturaleza mantiene determinados juegos matemáticos fundamentales para formar sus estructuras. Debemos suponer que la regla está unida a los elementales números del orden cuántico y también adopta el Principio de Laves de mayor simetría posible.
Por ejemplo, R.B. Woodward (Nobel) y
R. Hoffmann, en "
La configuración de electrones, en el átomo estable, es igual al orden de configuración de energía fundamental. Así, cada subnivel o nivel es una fragmentación de esa continuidad.
Las líneas siguientes muestran cómo la simetría puede representar a la configuración.
Un origen elemental para una simetría sería un punto centrado, con una recta, sumándole parejas de puntos equidistantes por repulsión a ambos lados. Hagamos una serie de 1, 3, 5, 7. La misma simetría con repulsión cuadrada, requiere un enfrentamiento, o reflexión, respecto a otro eje central.
-3., -2, -l.,...0....+l, +2, +3,
-2, -l., 0, +l, +2,
-l., 0, +l,
...0...
...0...
-l., 0, +l,
-2, -l., 0, +l, +2,
-3., -2, -l.,...0....+l, +2, +3,
Si 4 nuevos electrones incrementan la capacidad de sucesivos subniveles, en repulsión simétrica, estos se situarán en los extremos de un espacio cuadrado. Estas separaciones también se asocian con la regla de Hund para lugares antiparalelos. Sumando las series sucesivamente se obtiene 2n2 = 2, 8, 18, 32 sobre un espacio que indica la capacidad de los distintos niveles atómicos. Si ellos deben absorber un espacio radial desaparecido, deben poseer espacio radial propio que permita el paso de otras partes de construcción.
Los anillos de los planetas grandes demuestran la
existencia
del plano central, entonces estos electrones podrían adaptar una
figura
esférica con las polaridades como el efecto de Coriolis.
Figura 2.
Exigiendo más, ellos también tendrán que ser adaptados a la disposición de los números cuánticos. Fig. 3.
Figura 3. Representación geométrica de los números cuánticos.
Los números cuánticos designan los cuatro
órdenes de la energía
de un electrón que se adaptan a una geometría descrita en
órdenes de simetría.
Son designados con las letras n., l, m, y s. Indican el estado de
un
electrón en orden de energía.
De momento, basta con saber sobre estos
números lo
siguiente:
(n) La columna n. indica a la distribución interior entre dos
límites del
número de cada nivel. Estos números normalmente
también se indican en con
letras mayúsculas. Su orden numérico 1, 2, 3, 4, 5, 6,
7, equivale
a K, L, M, N, O, P, Q. Sin embargo las letras
mayúsculas se
utilizan aquí para la fila L.
(l) La columna l designa los límites de los subniveles
con los números o sus letras. Las letras obedecen a un
origen histórico.
Indica los lugares antiparalelos de Hund en dos filas opuestas.
(m) Designa la configuración del orden interior, y los valores
de componentes,
de la separación magnética.
Considerando la física cuántica, como la mecánica
de la alteración de los
estados fundamentales de la materia o la energía, no hay
indicaciones del
estado de la agregación de electrones, sin separación
magnética.
(s) Designa las dos polaridades o giros antiparalelos,
en este caso, situados en distintos hemisferios, -1/2 y +1/2.
Cuando interviene una acción magnética esos cuatro números nos muestran su estructura escalonada por el desdoblamiento de su energía. Muchos autores utilizan los cuatro números con intervención del campo magnético, con la denominación de n, l, ml y ms.
Complementarios:
(a) Indica la capacidad total del orden de distribución incluida
en ambas
partes.
L) Este orden designa la amplitud abrazada por los lugares de las
posibles
transiciones. La amplitud indica el orden, de valores
implícitos
diferentes, de asimetría angular, en un momento órbital.
También sus mayúsculas pueden indicar la suma de valores,
implicados, en un
momento órbital.
No confundir el orden de capacidad, con el orden del llenado sucesivo. La mayoría de los átomos no ocupan esta capacidad. Sabemos que el orden de la ocupación simétrica de niveles se invierte en cada periodo al pasar el medio lleno. Para la mayoría de los físicos, los lugares sin ocupar no existen, sin embargo ellos se quedan aquí para mantener el orden que designa las posibles transiciones por alteración. (Próximamente añadiremos un apéndice con la utilidad de esta figura para la representación de transiciones).
Ha llegado el momento de seguir la cuestión
importante, dejada
atrás, cuando se advirtió una simetría
perpendicular extraordinaria y extraña.
La regla no puede desentenderse de su repercusión física.
Las simetrías por
períodos de la regla, el orden de radios atómicos y
del Sistema
Periódico, no pueden ser espirituales.
¿Dónde están los números
enteros y sus simetrías en la realidad
medida de los radios?
Es interesante admitir que la uniformidad de los números
enteros y sus
simetrías dentro de los átomos tiene que estar en los
promedios llamados de
energía similar incluyendo incertidumbres.
Debe existir alguna conexión entre la regla y la
física todavía
sin reconocer.
La ley de Avogadro nos
descubre que las
partículas de los gases tienen la posibilidad de adquirir masas,
velocidades y
direcciones infinitas dentro de sus límites físicos. Pero
ellas deben cumplir
un promedio fijo por partícula, para que a una dimensión macrofísica
superior solamente afecte el promedio. Todo lo que se permite a la
partícula
individual son libertades prestadas a su menor dimensión.
La simetría por tiempo de los péndulos les
permite una infinidad,
de posiciones instantáneas que inevitablemente tendrán
que cumplir un promedio
a cuenta de una uniformidad superior. La misma
incertidumbre no es
más que un principio que tiene que formar una simetría a
través del tiempo.
No necesitamos de otros argumentos. Se aborda un nuevo
panorama a
partir de estas conclusiones.
Veamos las diferencias de los radios individuales en los
periodos,
tenidos por similares, como la libertad de opciones de energía,
relacionadas,
inevitablemente con los enteros 2, 8, 18, 32, 18, 8, 2. Luego, veamos
la
distribución de los promedios que corresponden a los componentes
de cada nivel.
Para esta comprobación se acompaña la tabla
2, y las siguientes
tablas al final.
TABLA 2 ORDEN DE LLENADO EN PROMEDIOS DE COMPRESIÓN
TABLA 5. RADIOS ELECTRONICOS EN PERIODOS
TABLA 6. PROMEDIOS DE COMPRESION DE SUBNIVELES
TABLA 7. SIMETRIA SUPUESTA EN NIVELES Y PROMEDIOS
Comprobaremos que por otra parte las medidas de sus
promedios
también sugieren la construcción natural de una
simetría general para el
sistema.
TABLA 2 ORDEN DE LLENADO EN PROMEDIOS DE COMPRESIÓN
|
Orden de ___niveles__ (a) =n+l |
1 .......... |
2 .......... |
3 .......... |
4 .......... |
5 .......... |
6 .......... |
7 .......... |
8 .......... |
(b)
|
(c)Atomos |
|
8 |
|
|
|
|
0,0242 |
0,0537 |
0,129 |
0,279 |
32 |
X. 120 |
|
7 |
|
|
|
0,0242 |
0,0537 |
0,129 |
0,279 |
|
32 |
Ra 88 |
|
6 |
|
|
|
0,0537 |
0,129 |
0,279 |
|
|
18 |
Ba 56 |
|
5 |
|
|
0,0537 |
0,129 |
0,279 |
|
|
|
18 |
Sr 38 |
|
4 |
|
|
0,129 |
0,279 |
|
|
|
|
8 |
Ca 20 |
|
3 |
|
0,129 |
0,279 |
|
|
|
|
|
8 |
Mg 12 |
|
2 |
|
0,279 |
|
|
|
|
|
|
2 |
Be 4 |
|
1 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
2 |
He 2 |
|
|
2 |
8 |
18 |
32 |
32 |
18 |
8 |
2 |
|
|
Dijimos que si el Sistema Solar observase la regla n+l,
un
planeta contendría la información de todo el sistema.
Pero para completar este
rompecabezas, faltan más pedazos:
Sus equivalencias matemáticas, la medida de masas,
la simetría de
entre las órbitas, el radio de los planetas, y
¿dónde están las cargas? Parece
que hemos terminado.
Notemos la importancia del momento en la estructura
atómica.
Simplificando, el momento angular es el producto de masa, velocidad y
distancia
del eje de rotación. El momento angular solamente puede adoptar
determinados
valores que son múltiplos enteros de la constante de Planck . Sus diferencias
indican la estructura atómica.
Cuando la gravedad de las estrellas en rotación provoca
la caída de las
masas girando, hace inevitable un intercambio súbito del momento
angular.
Podemos comprobar en los átomos la
caída de los giros
adquiriendo la suma de momentos. En la agregación final, el
impulso original
queda sustituido por mayor velocidad radial.
Sin embargo no es el conocimiento del momento lo que
proporciona
la mecánica de la agregación o desagregación. Sino
que la estructura absorbida
por la gravedad debe restituirse por la antigravedad.
Esta tiene una conocida fórmula en la
velocidad de escape
que habría de sustituir al conocimiento del momento.
Velocidad de escape2= 2GM/R o = (2G x M/R)1/2
G es la constante de gravitación igual a 6.670 x 10-8
cm2/gram sec2.
Por la ley de la gravitación universal y por la
relatividad,
sabemos que la fuerza de atracción de planetas tiene una
relación con la
cantidad de masa. Estas leyes parecen suficientes para explicar los
movimientos
del universo. Sin embargo, ni la gravedad ni la relatividad predicen la
estructura
existente.
Si el orden de las distancias y la energía necesita
una masa correspondiente, tenemos un sistema para justificar la
estructura de la regla. Y podriamos
construir una
estructura atómica, como un sistema solar elemental.
También el sistema solar coincide con estructuras y
niveles simétricos
regulares en un modelo que predice las distancias y las velocidades
planetarias. Consulte "Sobre
Estas relaciones supuestas no pueden probarse directamente en el
átomo
pero sí podemos hacerlo en el Sistema Solar.
Vea las velocidades de escape correspondientes a los planetas
del
sistema solar, en la tabla 3. En ellas no se aprecian
niveles, ni
simetrías. Pero veamos lo que ocurre situando sus medidas y
orden de niveles
simétricos, sobre una caja de resonancia, construida sólo
partiendo de 137, con
los argumentos geométricos del modelo citado. Tabla 4.
TABLA 3 . VELOCIDADES DE ESCAPE DE PLANETAS
|
Planetas .......... |
Distancia Orbita(km) |
Radio (km) |
(Masa (kg) |
Velocidad de escape |
Proporción /1,919 |
Simetria atómica |
|
Mercurio |
57910 |
2439 |
3.30e23 |
4.2 |
2.19 |
|
|
Venus |
108200 |
6052 |
4.87e24 |
10.4 |
5,42 |
|
|
Tierra |
149600 |
6378 |
5.98e24 |
11.2 |
5,83 |
|
|
Marte |
227940 |
3398 |
6.42e23 |
5.0 |
2.6 |
|
|
Jupiter |
778000 |
71492 |
1.90e27 |
59.5 |
31 |
|
|
Saturno |
1429000 |
60268 |
5.69e26 |
35.5 |
18,49 |
|
|
Urano |
2870990 |
25559 |
8.69e25 |
21.3 |
11,1 |
|
|
Neptuno |
4504300 |
24764 |
1.02e26 |
23.5 |
12,24 |
|
|
Plutón |
5913520 |
1160 |
1.32e22 |
1.3 |
0.68 |
|
TABLA 4. VELOCIDADES DE ESCAPE CON SIMETRIAS
|
Planetas .......... |
Distancia Orbita(km) |
Radio (km) |
(Masa (kg) |
Velocidad de escape |
Proporción /1,919 |
Simetria atómica |
|
Mercurio |
57910 |
2439 |
3.30e23 |
4.2 |
2.19 |
2 |
|
Venus/Marte |
291750 |
3099 |
5,51e24 |
15,4 |
8.02 |
8 |
|
Tierra/Neptuno |
583500 |
11967 |
1.08e26 |
34.7 |
18,08 |
18 |
|
Jupiter |
778000 |
71492 |
1.90e27 |
59.5 |
31 |
32 |
|
Saturno |
1429000 |
60268 |
5.69e26 |
35.5 |
18,49 |
18 |
|
Urano |
2870990 |
25559 |
8.69e25 |
21.3 |
11,1 |
8 |
|
Plutón |
5913520 |
1160 |
1.32e22 |
1.3 |
0.68 |
2 |
La obtención de esta simetría sorprende por
la diferencia de masa
entre planetas difusos y densos.
Sin embargo, la formación de una extraordinaria
condensación
material asociada a los elementos pesados requiere tanta
energía que
no es considerada posible dentro del Sistema Solar.
La simetría de los niveles, encuentra a dos parejas
de planetas
que coinciden con su suma en otro lugar. En ese caso, Neptuno y
Tierra
formaban un planeta anterior, en un lugar de asteroides,
convertido el
punto central. Recordemos que se atribuye la inclinación
de Urano y la
órbita de Plutón a los desplazamientos en el origen del
sistema.
Referido al sistema solar, esto puede
observarse en
Tablas complementarias usadas.
http://137.awardspace.info/sistemasolar137.htm
Números y radio correspondientes a los períodos de la figura 1.
TABLA 5. RADIOS ELECTRONICOS EN PERIODOS
|
87 2.70 |
88 2.33 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(7) |
|
81 2.08 |
82 1.81 |
83 1.63 |
84 1.53 |
85 1.43 |
86 1.34 |
|
|
|
|
|
|
|
|
6p(6) |
|
71 2.25 |
72 2.16 |
73 2.09 |
74 2.02 |
75 1.97 |
76 1.92 |
77 1.87 |
78 1.83 |
79 1.79 |
80 1.76 |
|
|
|
|
10d(5) |
|
57 2.74 |
58 2.70 |
59 2.67 |
60 2.64 |
61 2.62 |
62 2.59 |
63 2.56 |
64 2.54 |
65 2.51 |
66 2.49 |
67 2.47 |
68 2.45 |
69 2.42 |
70 2.40 |
|
|
55 3.34 |
56 2.78 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(6) |
|
49 2.00 |
50 1.72 |
51 1.53 |
52 1.42 |
53 1.32 |
54 1.24 |
|
|
|
|
|
|
|
|
6p(5) |
|
39 2.27 |
40 2.16 |
41 2.08 |
42 2.01 |
43 1.95 |
44 1.89 |
45 1.83 |
46 1.79 |
47 1.75 |
48 1.71 |
|
|
|
|
10d(4) |
|
37 2.98 |
38 2.45 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(5) |
|
31 1.81 |
32 1.52 |
33 1.33 |
34 1.22 |
35 1.12 |
36 1.03 |
|
|
|
|
|
|
|
|
6p(4) |
|
21 2.09 |
22 2.00 |
23 1.92 |
24 1.85 |
25 1.79 |
26 1.77 |
27 1.67 |
28 1.62 |
29 1.57 |
30 1.53 |
|
|
|
|
10d(3) |
|
19 2.77 |
20 2.23 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(4) |
|
13 1.82 |
14 1.46 |
15 1.23 |
16 1.09 |
17 0.97 |
18 0.88 |
|
|
|
|
|
|
|
|
6p(3) |
|
11 2.23 |
12 1.72 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(3) |
|
5 1.17 |
6 0.91 |
7 0.75 |
8 0.65 |
9 0.57 |
10 0.51 |
|
|
|
|
|
|
|
|
6p(2) |
|
3 2.05 |
4 1.40 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(2) |
|
1 0.79 |
2 0.49 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
2s(1) |
TABLA 6. PROMEDIOS DE COMPRESION DE SUBNIVELES
|
Números .......... |
Subnivel .......... |
Orden .......... |
Radios .......... |
Compresión ............... |
Paso .......... |
Promedios por paso |
|
1-2 |
2 |
(1) |
0,79- 0,49 |
0,30 |
/2 |
0,15 |
|
3-4 |
2 |
(2) |
2,05 -1,40 |
0,65 |
/2 |
0,325 |
|
11-12 |
2 |
(4) |
2,23- 1,72 |
0,51 |
/2 |
0,255 |
|
19-20 |
2 |
(6) |
2,77- 2,23 |
0,54 |
/2 |
0,27 |
|
37-38 |
2 |
(9) |
2,98 -2,45 |
0,53 |
/2 |
0,265 |
|
55-56 |
2 |
(12) |
3,34- 2,78 |
0,56 |
/2 |
0,28 |
|
87-88 |
2 |
(16) |
2,70- 2,33 |
0,37 |
/2 |
0,185 |
|
Promedio general de 5 con octetos
|
|
|
|
0,558
|
/2
|
0,279 .............. |
|
Promedio general de 2 sin octetos |
|
|
|
0,335 |
/2 |
0,167 |
|
5-10 |
6 |
(3) |
1,17- 0,51 |
0,66 |
/6 |
0,11 |
|
13-18 |
6 |
(5) |
1,82- 0,88 |
0,94 |
/6 |
0,157 |
|
31-36 |
6 |
(8) |
1,81- 1,03 |
0,78 |
/6 |
0,13 |
|
49-54 |
6 |
(11) |
2,00- 1,24 |
0,76 |
/6 |
0,127 |
|
81-86 |
6 |
(15) |
2,08- 1,34 |
0,74 |
/6 |
0,123 |
|
Promedio general de 6
|
|
|
|
0,776
|
/6
|
0,1293 .............. |
|
21-30 |
10 |
(7) |
2,09- 1,53 |
0,56 |
/10 |
0,056 |
|
39-48 |
10 |
(10) |
2,27- 1,71 |
0,56 |
/10 |
0,056 |
|
71-80 |
10 |
(14) |
2,25- 1,76 |
0,49 |
/10 |
0,049 |
|
Promedio general de 10
|
|
|
|
0,537
|
/10
|
0,0537 ............. |
|
57-70 Promedio general de 14 |
14
|
(13)
|
2,74- 2,40
|
0,34
|
/14
|
0,0242 ............. |
|
Promedio de 2 sin octetos |
0,165 |
|
Promedio de 2con octetos |
0,279 |
|
Promedio de 6 |
0,129 |
|
Promedio de 10 |
0,0537 |
|
Promedio de 14 |
0,0242 |
TABLA 7. SIMETRIA SUPUESTA EN NIVELES Y PROMEDIOS
|
Números .......... |
Nivel
|
Subnivel .......... |
Orden .......... |
Radios .......... |
Compresión
|
Pasos .......... |
PROMEDIOS |
|
87-88 |
7 |
2s |
(16) |
2,70- 2,37 |
0,33 |
/2 |
0,165 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
81-86 |
6 |
6p |
(15) |
2,08- 1,30 |
0,776 |
/6 |
0,129 |
|
55-56 |
6 |
2s |
(12) |
3,34- 2,78 |
0,558 |
/2 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
71-80 |
5 |
10d |
(14) |
2,25 1,71 |
0,537 |
/10 |
0,0537 |
|
49-54 |
5 |
6p |
(11) |
2,00- 1,22 |
0,776 |
/6 |
0,129 |
|
37-38 |
5 |
2s |
(9) |
2,98 -2,42 |
0,558 |
/2 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
57-70 |
4 |
|
(13) |
2,74- 2,40 |
0,34 |
/14 |
0,0242 |
|
39-48 |
4 |
10d |
(10) |
2,27- 1,73 |
0,537 |
/10 |
0,0537 |
|
31-36 |
4 |
6p |
(8) |
1,81- 1,03 |
0,776 |
/6 |
0,129 |
|
19-20 |
4 |
2s |
(6) |
2,77- 2,21 |
0,558 |
/2 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
21-30 |
3 |
10d |
(7) |
2,09- 1,55 |
0,537 |
/10 |
0,0537 |
|
13-18 |
3 |
6p |
(5) |
1,66- 0,88 |
0,776 |
/6 |
0,129 |
|
11-12 |
3 |
2s |
(4) |
2,23- 1,67 |
0,558 |
/2 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
5-10 |
2 |
6p |
(3) |
1,27- 0,51 |
0,776 |
/6 |
0,129 |
|
3-4 |
2 |
2s |
(2) |
2,05 -1,49 |
0,558 |
/2 |
0,279 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
1-2 |
1 |
2s |
(1) |
0,79- 0,46 |
0,33 |
/2 |
0,165 |
Agradeceríamos, sobre todo, sus objeciones.
_________________
No se aporta bibliografía de autores ni de conocimientos
generales de extensa y
fácil consulta por Internet.
En los casos desconocidos contribuimos con datos suficientes para su
comprobación.
Las diferencias apreciables en las cifras que expresan las tablas entre
distintos autores, como distancias planetarias o radios
atómicos, no alteran el
objetivo previsto. Continuará en nueva versión.