OBSERVACIONES SOBRE EL FUTURO
HUMANO.
Antes del Big Bang.
Se supone que anterior al Big
Bang, era la nada. Debió ser una
nada imperfecta al
permitir el origen del universo. Recordamos los años, cuando el
vacío se entendía
total y perfecto. Pero la nada, cuando es cero, no es una nada imposible.Tiene sus ventajas. Por ejemplo,
permite la
existencia de una infinidad de algo, siempre que vaya acompañada
de una misma
infinidad de menos algo en el mismo tiempo. Allí se
permitió a la materia
acompañada de la antimateria. Es decir, se permite acciones
simultáneas y
antagónicas de resultado cero. Se exige una simetría
total.
Según esto, con la primera energía del
Big
Bang tiene que imponerse la
simetría, como
El universo, se siembra de simetrías en forma de
materia y
antimateria, positivo y negativo, etcétera. Forman todas las
dimensiones
estables de la energía.
El aparente milagro de la variedad es dado porque las
simetrías
pueden ocultarse detrás de equivalencias y transformaciones.
Todas las ecuaciones matematicas,
son
simetrías.
También detrás de diversas unidades de
tiempo. Una simetría por
tiempo, por ejemplo el péndulo, abre el espacio a
fenómenos de posibles
alternativas de variedad o libertad aparentes. Como la acción de
cada molécula
que habrá de cumplir la ley de Avogrado,
o la de cada
partícula en el principio de incertidumbre.
El mismo hombre puede volverse solo una libertad prestada.
Pero el origen de la simetría de las primeras unidades
fundamentales, parecen
descubrir un orden de prioridad en el orden de las leyes y las
constantes
fundamentales de la geometría.
La prioridad es dada por el camino más simple,
simétrico de mínima
energía.
El primer punto pudo ser también un hoyo
simétrico. Pero la
primera línea tuvo que ser simétrica a una antilínea.
Y simétrica para sí misma mediante un centro de
línea. Con una segunda unidad
de línea mínima se convertía al límite
adyacente con la primera, en centro de
simetría entre ellas, adquiriendo el doble papel de
límite y centro al mismo
tiempo. Este doble papel será decisivo para la siguiente
evolución física.
La primera constante pi y la
primera raíz de
dos, se formaron sobre el primer círculo y el primero cuadrado.
Con la línea
central que divide un cuadrado o un círculo se obtiene un centro
de área. El
centro de área adquiría la importancia que hoy sigue
teniendo para referencias
de simetría.
***
El hombre es un duelo entre el orden y la libertad.
Un duelo, entre el contenido y la forma.
Un duelo entre el sentimiento y la razón.
El mayor peligro, es la ignorancia del peligro.
Peligro en que el orden se confunda con la dominación y la
libertad con el
desorden.
¿Existe una finalidad para la naturaleza del hombre?
Estas son las conclusiones que Vd. podrá alcanzar,
sin dudas, al
final de este trabajo si nosotros hemos logrado la expresión
correcta.
Sin tener en cuenta las fuentes de orden científico expuestas y
sometidos a
discusión, inconclusas, en
http://perso.wanadoo.es/30127/2604primeraht.htm
http://perso.wanadoo.es/30127/Buscamossolucionaproblema.htm
Esto puede parecer una alarma cuando realmente con el
reconocimiento del
peligro está la solución.
¿Qué hago yo escribiendo esto a mi vieja
edad? Teniendo una
embolia a cuestas, cuando ya no me apetece ningún
reconocimiento, siendo un mal
redactor y costándome un gran trabajo el ordenar entre tantos
borradores o,
¿Qué pretendo decir, conociendo la enorme cantidad de
escritos, exhaustivos o
extensos y mejor expresados de todos los temas? En ellos están
todas las
respuestas alcanzadas a preguntas humanas.
Luego si carecen de algo, sólo faltan las
respuestas de la
naturaleza. El hecho es que la naturaleza no responde correctamente a
quién la
interroga desde sus propios puntos de referencia. Sin embargo siempre
está
abierta para quien la ve sin esta dificultad. Así, la naturaleza
nos mostrará
-espero que sea sin lugar a dudas-, que hay detrás del 137, y
que hay detrás
del principio de incertidumbre.
Ciencia contra Dios.
Voy a escribir algo que no me gusta tener que hacer. Toda
mi
ascendencia familiar ha sido religiosa. Yo mismo he intentado formar
parte de
una orden religiosa. Pero ciertas dudas me hicieron pensar que
probablemente
nunca me perdonaría haber dedicado mi vida, en algo que de
algún modo no fuese
verdadero. Solo dispongo de una vida que no puedo repetir. No debo
permitirme errores.Decidí que
debería asegurarme. Hasta aquí ha
llegado mi conciencia,
Sin embargo debe de estar claro, que por respeto a la
libertad
natural, el religioso normal merece mucho más respeto que
merezca un
antirreligioso. Porque el antirreligioso o contra cualquier cosa
siempre será
alguien que desprecia la libertad natural tratando de imponer su
criterio. Aquí
hay que distinguir entre el deber de informar, incluso con crudeza, y
el hecho
de imponer.
Aunque el Dios de las religiones fuese falso y encontremos
mentes
asesinas en las filas religiosas,
¿Son falsos los hombres que han dejado su vida y
sus fortunas para
dedicarse a la ayuda a los demás?
¿Son falsos los hombres que han hecho con su
bondad, la
sublimación de lo humano?
Estas últimas actitudes pertenecen a todos los
hombres, religiosos
o no.
¿Hay algo en este mundo con mayores meritos
humanos?
Es comprensible que el equilibrio que necesita la
naturaleza para
su supervivencia necesite de la crueldad.
Más adelante podemos averiguar que la estabilidad
de la naturaleza
exige equilibrio, antes que piedad.
Desde el Big Bang
la ciencia nos dice que en la naturaleza solamente sobrevive el
equilibrio, que
llamamos estabilidad.
El universo se sostiene por las exigencias de
equilibrio.
Es decir, leyes implacables sostienen los
equilibrios.
El equilibrio entre fuerzas sostiene a los planetas.
Los electrones de todos los átomos son
fuerzas en
equilibrio.
Las exigencias de simetría son formas de
equilibrio.
Vivimos en el más gigantesco y difícil
conjunto de equilibrios
imaginables, estando sometidos a múltiples dimensiones y
velocidades
simultáneas en un permanente movimiento.
La piedad o la bondad, sólo deben
pertenecer al límite
de las propiedades de la libertad humana, sometidas a las exigencias de
un equilibrio
superior.
Pero crueldad y bondad son percepciones humanas, no
pertenecen a
las propiedades del equilibrio físico.
Entonces la grandeza del hombre debe de ir
acompañada de la
comprensión de la naturaleza que es también la
comprensión del papel humano.
Si en esta frase sustituimos la palabra “naturaleza” por
“Dios”
entenderemos por qué ese Dios puede encontrarse en
cualquier religión.
Ellos ven en la naturaleza a Dios.
Es cierto que las religiones pueden alternar periodos de
excitación
y de reflexión donde se alterna a Dios con guerra y Dios con
paz.
Los dioses de la guerra no gastan filosofía, los
dioses de la paz
necesitan de ella.
En Bam, Irán,
más de 30.000 personas
perecieron y otras 30.000 resultaron heridas en el terremoto el 26 de
diciembre
del 2003 que destruyó la ciudad.
Se acumularon las ambulancias, los enfermeros,
bomberos, voluntarios de muchos países aplicaron al
máximo sus
medios físicos para auxiliar.
Sabemos que en el mundo se aclaman a varios importantes
dioses y
muchos dioses menores.
Todos son defendidos como los verdaderos aunque
hablen
idiomas diferentes y tengan diferentes sus reliquias de
autenticidad.
Sin embargo no se encontraron ni el más leve
vestigio de Dios, de
ninguna religión.
En la tragedia del Tsunami del 26 de diciembre de 2004,
más de
10.000 muertos, igualmente, se acumularon las ambulancias,
los
enfermeros, bomberos, voluntarios de muchos países
aplicaron al
máximo sus medios físicos para auxiliar
Sin embargo en aquella catástrofe no se encontraron ni el
más leve vestigio de
Dios, de ninguna religión.
El 8 de Julio 2006, hubo 44 muertes en el metro de
El actual papa, en visita, se trasladó a la
estación.
Creo recordar que preguntó:
¿Dónde eres Dios?
No hubo respuesta.
Pero, nadie debe esperar encontrar la presencia de
Dios
alguno tangible.
Jamás.
Por grande que pueda ser la catástrofe, las
injusticias,
genocidios o desastres de la humanidad.
¿Por qué es así?
Mientras, la naturaleza fundamental puede formar un libro abierto para
sus
lectores.
Siendo incluso cruel, permanece siempre presente,
tangible,
consultable e infalible.
Aunque los dioses nunca son presentes, nunca
son
tangibles, nunca son consultables.
Con la presencia del átomo más primitivo ya
se contenía un primer
depósito de las leyes que rigen
Están allí desde el principio de los tiempos
Son experimentales, tienen un significado, un lenguaje y un
porqué.
No nacieron escritas en ningún libro de
ningún idioma, no tienen
gramática ni ortografía propia.
Es decir, sus leyes se hacen inteligibles desde
todos los
seres e idiomas.
El seguir la historia del origen de un simple pajarito,
puede
ofrecer toda una vida de información extensa, permanente,
presente y
fiable de la construcción de la naturaleza.
Utilizando la ciencia, se puede demostrar que no hay ninguna gota de
agua de
lluvia, debida a la intercesión de un Dios o de un
algún santo,
Solo los religiosos se niegan a reconocerlo.
Pero los científicos que sí lo saben,
actúan de pasivos.
Aunque ellos saben que si fuese así el universo no
podría existir.
En August 2001, un
grupo de
científicos de
Según este, después de seis mil millones
años, había un cambio del
valor menor en una parte de 1000000 de la constante de la estructura
fina.
Conocida aproximadamente como 1/137.
Se inició una importante discusión con el
rechazo por la mayoría
de científicos porque cambiarían el universo y muchas
cosas no podrían ser lo
que son.
Debemos deducir,
El Dios de las religiones, estaría de más o haría
imposible la física del
universo.
El Dios de las religiones sólo cabe dentro de los
cerebros
humanos.
Sin embargo deberemos preguntarnos si la naturaleza tiene algún
propósito.
Los animales antes de nacer traen unas normas de conducta
genética
que los distinguen.
Disponen de órdenes para el gobierno de su futura
condición.
Desde ciertos órdenes supuestamente almacenados en
sus cerebros
son explicables las diferentes conductas de las aves, los insectos, los
peces,
o también las características de diferentes perros.
Al contenido transmitido de estas órdenes de conducta, les
llamaremos aquí “programa”.
Cuando hablemos del creador, entenderemos al ser, o a la
causa de
la creación de la naturaleza del universo.
Al hombre se le supone un programa humano, que alimenta al
instinto, a la intuición y otras decisiones ante la vida.
Sobresale de los animales, por llevar incorporado el uso
de razón,
muy confundido con el sentido común.
No es nuestro objeto aquí entrar en
discusión sobre la extensa
información existente al respecto sino en utilizar sus
conclusiones elementales
que llevan a nuestro objetivo.
Quizás en un futuro, podremos ampliarlas donde
surjan dudas.
Sin embargo, adoptaremos como procedencia del programa a
una
memoria evolutiva.
La vemos en hechos como las proteínas capaces de
pasar del estado
geométrico al orgánico y a la inversa.
Transmitiendo funciones experimentales, donde sus enlaces
garantizan procesos orgánicos estables, completando el resto de
las funciones
de la vida animal.
El animal hombre es el último logro.
Vemos que los ordenadores actuales, que no han cumplido su
primer
centenario de evolución, sólo son la física
aplicada.
No necesitan tener alma.
En la neurología y la biofísica, tras 3
billones de años de
evolución, no han descubierto ni han previsto la
intervención de fenómenos sin
física, para describir el funcionamiento del cerebro humano.
Aquí sólo entenderemos por el sentido
común, no la experiencia
procedente de la vida, sino el fruto de la génesis de la
razón que procede del
programa citado.
Es decir el fruto de acumulación de experiencia de
evolución desde
miles de millones de años para el gobierno del hombre.
Sentido de gobierno que acompaña al instinto y a la
intuición, y
que acumulará posteriormente la experiencia al desarrollo de
cualquier ser
humano.
Volveremos sobre esto.
Luego tenemos un sentido común que no ha necesitado
incorporarse
con previo examen de matemáticas, gramática, ni
ortografía, de ningún idioma.
Pero que lleva en sí mismo la síntesis
más simple de las
matemáticas y expresiones naturales más complejas del
universo.
El sentido común no debe ser un resultado obtenido
desde el
análisis, sino desde la síntesis de los objetivos
obtenidos, simplificados.
Por ejemplo las funciones de las proteínas que
mantienen el
funcionamiento de la vista, el oido, o
bien otro
objetivo orgánico evolucionado pueden ser muy complejas en su
dimensión de
detalle.
Pero su objetivo no implica a su empleo.
Así, el sentido común sustenta a
nuestras necesidades
elementales desde objetivos finales de los más diversos caminos
recorridos por
la experiencia del pasado,
Esto se hereda gratuitamente como programa, al nacer.
Igual para el niño del lejano esquimal, o el
niño del indígena de
una selva.
Es lo que entenderemos aquí por sentido
común.
Para que este inmenso
tesoro quede alterado, ahogado, inutilizado o destrozado, se ha
necesitado la
intervención de la posterior conducta del hombre atraído
por la posible
adquisición de autoridad o poder sobre las leyes desapercibidas
del equilibrio
de la naturaleza.
Ha resultado muy fácil.
Es suficiente impedir la capacidad para razonar del propio
individuo.
Es suficiente sustituir la información previa
contenida del
pasado, por otra impuesta, quedando al arbitrio del que impide razonar.
La forma eficaz consiste en insistir en una
información,
diariamente, continuamente, toda la vida, impuesta como la verdadera
por la
supuesta autoridad.
Un hombre forzado por esta alteración, pasa a
tomarla de su
propiedad y puede estar dispuesto a defenderla hasta la muerte.
El comprobar que realmente somos el fruto de una
información
impuesta, tiene experimentos muy fáciles de comprobar.
Basta el apartar a dos recién nacidos de un lugar y
religión y
llevarlos a distintos países.
Ellos absorberán la información del medio
que se le ofrece.
También los hermanos gemelos idénticos
podrán convertirse en un
suicida y en un liberal.
Resumiendo lo cierto, es que el creador de la naturaleza
ha dejado
una obra totalmente provista de leyes propias del universo, tras las
que no
queda ningún vínculo con su autor si lo hay.
Por lo tanto, el creador deja exclusivamente responsable
al
hombre, como único ser del universo a quien revela sus leyes.
El hombre es de una insignificancia ridícula al
pertenecer a 1/13
mil millones de los años del tiempo del universo, dividido por
un tamaño de
probable infinito. Es decir, está próximo a no ser nada.
Sin embargo, siendo al hombre a quien revela sus
leyes, de
una despreciable dimensión pasa a un ser extraordinario
vinculado a una una finalidad
evolutiva. Ligado a una enorme
responsabilidad.
***
El hombre que ha creado a muchos Dioses, no ha reconocido
las
respuestas de la naturaleza. Siempre expuesta delante de sus narices.
Que lo
envuelve desde su nacimiento hasta su muerte. Y que la está
pisando, bajo sus
pies. Luego, usted tendrá que tener paciencia, si quiere
comprobar conmigo, la
importancia de algunas de las respuestas que faltan. Lo escribo siendo
tarde.
Nunca te aseguras suficientemente. Y falta tiempo material para
expresarlo
correctamente. Me sentiré satisfecho, si le hago
comprobar.
Todos sabemos que la realidad o la naturaleza no es buena,
ni es
mala. Hacerla buena o mala pertenece al ser humano. Los buenos o los
malos
somos nosotros. Los que se sienten felices o infelices con su entorno,
somos
nosotros. Si medimos las posibilidades casi infinitas de no existir, la
vida
humana es una excepción, es la elaboración de un milagro.
No sé si es obra de
un Dios, pero es de la creación y más cierto, de la
naturaleza. Aunque la vida
también es la posibilidad de una muerte inmediata.
Antes de continuar debo decir que mi opinión
personal no tiene el
valor. No pedimos que se nos crea. El valor, está en las
demostraciones. Estas
no son mías. Están en la naturaleza. Están al
alcance de todos. Uno, sólo las
presenta. Casi siempre son mejorables. Otra cosa es las
interpretaciones a sus
respuestas. Deberán ser los conceptos correctos.
Tras el gran salto dado en física con
A los conceptos pendientes de la física,
correspondía la
representación de los significados de las matemáticas.
Quedaba lejos ya, cuando
Ernest Rutherford
descubrió
que los átomos eran prácticamente espacios vacíos
alrededor de un diminuto
núcleo. Ya no se suponía a los electrones como los
planetas alrededor del sol,
cuando la fuerza centrípeta y las fuerzas electrostáticas
están en el
equilibrio. Pero se había obtenido el sueño que
deducían los sabios griegos.
Los átomos existían. Más aún,
existía el diamante de los átomos. Aquel que
contenía las medidas básicas de la estructura de la
naturaleza. El hidrógeno.
Junto al papel de un universo con un orden especial de
simetrías y
de números enteros elementales. Esto sucedió, porque la
naturaleza contenía su
historia expuesta en una ventana abierta hacia lo infinitamente
pequeño, con
medidas precisas de sus estructuras y su capacidad de movimientos. La
repetía
incansablemente en forma de espectros.
Ahora es el momento preguntarse por qué deja
escrita
Pero ella se mostraba permanentemente. Y Balmer
y Rydberg nos descubrieron la base de su
lenguaje, y
con él, las fórmulas que descubrieron su estructura y
movimientos posibles. Se
podía observar o medir diferentes fenómenos y cualidades
desde distintos
aparatos. Frecuencia, energía, ondas, distancias, velocidades,
masas, espacios,
posiciones, potenciales, densidades, tiempo, etc. Casi todos eran
mutuamente
transformables o condicionados por la energía.
También aparecían constantes fundamentales y
unidades naturales,
en cada frecuencia como unidad de período, longitud de
onda como unidad
de espacio, o los electrones, protones, neutrones, la velocidad de la
luz, p, Ö2,
1/137.
Pero faltaba una física racional para explicar
aquello. Todas las
interpretaciones, hasta entonces, impedían que sus
matemáticas fueran
humanamente representables. No les cabía saber exactamente donde
estaba el
electrón. No tenían una descripción de lo que
realmente pasa entre dos
observaciones consecutivas. No describían su trayectoria exacta.
Por tanto no
podían seguirlo.
Sólo cabía, describir sus probabilidades
atómicas y moleculares en
términos de funciones de onda. Así sus ecuaciones
eficaces podían ser una
mezcla de información. Donde se halla simultánea, la
cualidad onda con la
cualidad partícula. Donde las partículas pueden golpear,
señalando o no
señalando los puntos que golpean. Donde adoptan una estructura
espacial que
interfiere entre sí. Donde, contenidos transversales eran
cualitativamente
diferentes. Empíricamente, sólo contaba la
intervención del azar para medir una
incertidumbre consecuente con la forma de onda. Un orden de
probabilidad
entre unos límites.
Sólo contaban las magnitudes de resultados
eficaces. Se optaba por
ignorar la existencia de conceptos, como actitud de fidelidad con los
hechos,
como fidelidad científica. Innumerables pruebas, indicaron a
algunos lo
indiferente de faltar conceptos. Así las ecuaciones y las cifras
eran más
estimadas que las causas cualitativas para las simetrías.
Este argumento no impidió la existencia de
destacados
racionalistas. Entre ellos estaba Einsten,
el mismo Schrödinger, De Broglie y otros
destacados. Sin que los sucesos permitieran interpretar totalmente las
implacables fórmulas de los espectros.
Pero las propiedades de las matemáticas son tan
peligrosas como
las propiedades del hombre cuando se mira asimismo como única
fuente de toda
verdad. Por ejemplo, las matemáticas puras están llenas
de infinitos como
límites. Cuando Hippasus
defendió la diagonal como
infinito, frente al culto a los enteros de Pitágoras, aseguran
que el primero fué asesinado.
Para representar ciertos efectos físicos,
necesitamos crear
niveles circunscritos. Son propios para escalas esféricas,
ópticas, octavas
musicales, o para nuestros trabajos anteriormente citados. Entonces, la
diagonal o número infinito de un primer cuadrado, tiene que ser
a su vez la
base unidad del siguiente cuadrado. Al igual que sucede para una
espiral de
sucesivas diagonales al cuadrado. Igualmente, podemos utilizar el
diámetro de
cualquier circunferencia real, como número entero, situando su
longitud, en
número infinito, o bien utilizar la misma longitud como entero y
su diámetro
como infinito. Ambas opciones no alteran su física. Si la
naturaleza necesita
de esta expresión, Pítagoras
e Hippasus,
ambos tenían razón y estaban equivocados al mismo tiempo.
Según Maxwell, a través de las ondas,
la energía podía fluir
continuamente hasta el infinito. Con la intervención de Planck,
la energía necesitaba tener límites. La gravedad de
Newton y de Eisntein y la atracción
de Coulomb,
son fuerzas continuas e infinitas. Pero Bohr
tuvo que
limitar su supuesto dominio en el átomo, a refugiarse entre
números enteros.
Así, Schrödinger tuvo que
limitar las funciones
espontáneamente infinitas, a funciones propias o limitadas. De
acuerdo con la
ecuación que relaciona la temperatura con la energía de
movimiento, debe
detenerse todo en el cero absoluto, pero los impulsos continúan.
(Zitterbewegung) Y Pauli
tuvo que acabar con la pluralidad natural, para fijar la ley de
exclusiones.
Que los electrones tengan que saltar, por falta de
continuidad,
administrados por el orden de los números enteros más
elementales era el
principal problema. Forman parte de una estructura producida entre
resonancias.
Se requería un conocimiento inexplicable ejercido por esas
partículas.
Necesitan antes, el reconocimiento del camino que tendrán que
seguir. Lo mismo que
hacen hacen los murciélagos a
oscuras. Necesitan un
eco. Aunque también el hombre tiene que anticipar la medida
antes de subir a la
acera. Pero observe un detalle. Si nosotros viajáramos a la
velocidad de la
luz, necesitaríamos otra velocidad superior que nos anticipara
el camino. El
final del camino requiere un acomodamiento apropiado a reflexiones o
resonancias para su reconocimiento entre enteros o su
transformación.
Así, en el mundo de las resonancias, como en el
mundo de las
simetrías no existe una cabeza o trayectoria una prioritaria.
Cuando frente a
dos ranuras, un fotón tiene la opción de elegir dos
caminos simétricos, ambos
formarán parte de la misma reflexión o resonancia. Aunque
hemos supuesto una
velocidad extra para un reconocimiento previo, existe un testimonio de
una
acción similar cuando en un momento dado una partícula
sustituye su física
constituyente para escapar por un túnel. Pero faltaba una
física racional para
explicar aquello. Después de Cophenague
una frase
típica era: "Si las fórmulas funcionan, utilicemos
fórmulas, evitemos
conceptos.
Pero esto no es tan inocente. Las mecánicas
cuánticas niegan la
existencia de ciertas propiedades físicas independientes de la
medida. Para la
interpretación de Copenhague nada es real, a menos que usted lo
mire. Sólo,
para el instante que lo mire. Un electrón solo existe, siendo
una onda de
probabilidad, que se hace realidad cuando es medida, y
rápidamente se disuelve,
cuando usted deja de mirar. Pueden ser, varias formas de movimientos
simultáneos,
porque no hay una sola imagen real. La mayoría de los
físicos rehuyen estas cuestiones,
confiando en que las trepidantes
técnicas nanométricas
actuales aporten información al
problema.
Citemos ahora una causa enmascarada de la rebelión
racional.
Adviértase que ya en el Cogreso de Solvay citado, Einstein
se
mostraba inquieto presentando numerosos ejemplos desafortunados contra
el
empeño en considerar fundamental un azar básico en la
naturaleza. Quizás es un
error general suponer que Einstein
creía a ciegas en
la fuerza de sus ejemplos como pruebas contra el indeterminismo.
Einstein, no podía
evitar rebelarse. Lo
que Eisntein veía, y
combatía, era algo más grave que
una consecuencia númerica. Porque
él, como Pythagoras y Kepler, nunca
separó la idea de Dios de la naturaleza. Las leyes de la
creación eran leyes de
Dios. Al unir Dios a la naturaleza convertía en inevitables
religiosos a todos
los científicos ateos. Sabemos que a Eisntein
le
acompañó esta obsesión hasta la muerte. Así
fue entendido por Heisenberg y
también otros. Aunque por otra parte corregía
o destruía, por sus consecuencias, las creencias de la mayor
parte de las
religiones.
Lo que preocupaba a Einstein
es que se
jugaban el destino de miles de millones de años de
evolución, hasta crear seres
dotados de poderes de contemplación analítica y juicio
del entorno, para
abandonarlos a su suerte, sin normas de defensa frente a la
arbitrariedad. ¿La
naturaleza abandonaba al objetivo de su evolución? Demasiada
grandiosidad
perdida.
¿La naturaleza no está hecha para los
hombres? No es creíble que
se deje al hombre abandonado a su suerte. Personalmente, no creo en una
naturaleza sin lógica, sin sentido, ni sin destino para el
hombre. Tendría que
dudar si este será el fin de una evolución. Pero la
naturaleza no debe ser
confusa. La confusión tiene que estar en nosotros. Por eso es
necesaria una
revisión donde intervenga lo que dice la naturaleza que no hemos
tenido en
cuenta.
(nosotros continuaremos aquí, pronto)
***
¿Quién está ahí?
¿Por qué no responde nadie? ¿Dónde
está
Dios?
A veces, uno no puede enfrentarse a la verdad sin
hacer
descubrimientos incómodos.
Cuando el comprender depende del querer comprender,
quien no
tenga esa voluntad, no pierda su tiempo aquí, jamás
podrá comprender.
¿Qué puede pensar un físico
teórico, después de un
descubrimiento molesto?
Einstein: "Si los
mecánicos-cuánticos estuvieran
en lo cierto, el mundo estaría loco" "Dios no juega los dados"
Schrödinger: "De saber yo que no
íbamos a conseguir
librarnos de este cuanto maldito que saltaba, yo nunca me habría
implicado en
este negocio"
Niels Bohr:
"Cualquier
persona que no se ha alterado, por la teoría cuántica, no
la ha entendido"
Si el hombre es, probablemente, el último
producto de la
evolución natural. Nuestra existencia, es una prueba tangible.
Conocemos el tiempo de evolución de un
planeta hasta la
aparición de un poder inteligente con capacidad para comunicarse
en el espacio extraterrestre. En nuestro
caso podría ser de cien años
después de 4500 millones de años.
Todas las estrellas que sean suficientemente
estables deben
de tener una órbita cuya distancia permita una temperatura
biológica.
Aunque nuestro sistema fuese extraño en las estrellas.
Véase, por ejemplo, la
del sistema tela de araña (HD44179) descubierto por el
telescopio Hubble. Con la innumerable
cantidad de posibles estrellas
tendríamos que encontrar gran cantidad de ondas moduladas que
descubrieran la
mano de un poder inteligente.
Pero no se encuentran fácilmente. Tal vez por
que esas
inteligencias son poco duraderas.
Cuando nosotros viajamos en el avión,
exigimos perfección
infalible de conducta de miles de elementos y los procesos
físicos envueltos en
el vuelo. Confiamos en la infalibilidad permanente de las leyes de la
naturaleza para la provisión su técnica.
¿Es imaginable una religión donde se
exige al trabajo físico
de Dios una conducta infalible, mientras los creyentes practican la
conducta de
falsedad?
Nuestro trabajo ha originado las respuestas
alarmadas, e
injustificadas agrias. Tememos cada vez más, que el futuro de
hombre dependerá
del uso de la verdad o del error.
Para el juicio natural, verdad y realidad deben ser
lo
mismo. Mientras que para el juicio del hombre la verdad puede ser una interpretacion parcial de la realidad.
Yo no creo, en un verdadero Dios de las religiones,
pero si
es así, sin duda, hay dos dioses diferentes. Uno, no
físico, con quien nunca he
podido contactar. El otro, físico, tangible, con el cual podemos
hablar
permanentemente. Contiene la respuesta a todas nuestras preguntas.
Nos acompaña desde que nacemos, hasta la muerte y puede
mostrarnos, fielmente,
cuál ha sido nuestro origen, y cómo tendrá que ser
nuestro final. Sus
mandamientos de gobierno nos siguen en un programa adjunto de por vida
en todos
los idiomas. Se llama el sentido común.
Sus cualidades todavía no han sido
oficialmente reconocidas
por las más altas universidades, ni por los más altos
gobernantes.
Un ejemplo del valor del sentido común
sería evitar la
invasión de un planeta antes de ordenar al nuestro, frente a la
ciencia
interesada y autoridades gobernantes que piensan invertir en la
conquista de
Marte, como una meta de la superioridad humana.
Porque el hombre se ha atribuido a él mismo,
la decisión de
la verdad.
Puesto que nuestro cerebro es un gran embustero
manipulador
a nuestro favor, nuestra verdad nunca será la realidad sin la
mirada exterior
objetiva. Sólo es necesario, que en lugar de ver dentro de
nosotros, nosotros
veamos en el exterior.
Mientras, un Dios palpable, que nunca ha dejado
solas a sus
criaturas, se muestra lo más
visible del mundo.
Aquí, lo tenemos. Lo estamos pisando.
Argentina nos ha desvelado una primera imagen del
monstruo
creado por el hombre en nombre de la civilización moderna: la
irresponsabilidad.
Si un señor no paga sus errores, ese
señor no necesita
corregirlos nunca. Ysi consigue
beneficiarse de los
errores ajenos, se establece una epidemia de imitadores.
Si no hay responsabilidad, o no hay justicia o ella
es
inútil. Hoy, el fallo del hombre es el fallo de su justicia, que
es el fallo de
su verdad.
En ella se pierde toda fe en el hombre.
Esas evidencias, no están sólo
alrededor de los tribunales,
sino también en donde menos cabía el esperarlas, en las
más altas esferas de la
política en el mundo, o viceversa.
Para Edison el
descubrir sus
errores era más valioso que descubrir sus aciertos. Como
dominador de la física
y sus leyes, era más fácil imaginar sus máquinas e
inventos que estar
corrigiendo durante meses o años los fracasos en su
ejecución.
Él sabía que leyes físicas
comprobadas no pueden fallar. Él
sabía que sus aciertos eran el producto, de efectos
correspondientes a leyes
físicas, mientras que los fracasos se debían a sus
errores personales. Cuando
le preguntaron cuál era su mayor descubrimiento,
contestó: descubrir dónde
estaba su error.
Como en física, al hombre se le pueden
proporcionar valores,
que aseguran determinados resultados.
Pero todos aquellos, que no son tontos, saben como
se
engaña, o se mantiene engañado a cualquier pueblo.
Eso es lo que vamos a tratar.
El hombre apareció cuando la
evolución del cerebro animal
alcanzó un mayor número proporcional de neuronas y de sus
conexiones.
El hombre se distingue especialmente por un cerebro
que
acumula información, procesa los estímulos de los
sentidos y los impulsos que
disponen las actividades de la inteligencia. Todos los hombres nacemos
con una
memoria genética, hecha a través de millones de
años, que sentimos sosteniendo
a la intuición, y que influye en nuestras decisiones.
Añadida nuestra
experiencia suele suplantar el sentido del alma o del espíritu
que nos
resistimos, instintivamente a perder. El cerebro es un órgano
preparado para
gobernar un cuerpo. Está predispuesto para adquirir y servir
información con
ese objetivo. Usa los sentidos y algunas técnicas de
deducción. Si usted cree
que sin embargo el cerebro informa con fidelidad al cuerpo, observe:
Sus
sentidos no distinguen el cine como una superposición de
imágenes, sino un
sucesivo movimiento. Registra frío o calor al pasar de una
temperatura mayor a
otra menor o viceversa. La misma temperatura, encontrada calurosa,
viniendo del
frío, será la encontrada más fría desde
más calor. Además, los sentidos suelen
no funcionar igual en todos los hombres. Los espejismos y los magos
engañan a
los sentidos como el embaucador engaña a las ideas. Usted puede
sentir sólo un
empujón, mientras le quitan la cartera. Las adicciones son
una forma de
engañar al buen gobierno del cuerpo. Etc.
Sin embargo permite almacenar y utilizar
pequeños programas
eficaces. Actúan continuamente como verdades contrastadas. Y nos
induce la
ilusión de poder juzgar todo. Ejemplo:
En el acto de subir una acera, hemos tomado mentalmente del
hábito, la medida
exacta de una altura y del tiempo de movimiento. Esto nos permite
caminar sin
atender a lo hecho.
Se presupone que la capacidad de inteligencia
disponible
está en función de la cantidad y calidad de experiencia
almacenada. El cerebro
no va dotado con la información no adquirida, como los estudios
de medicina del
doctor, el cocinero y de otros. Estamos ante la cuestión de los
límites de la
función de la mente. El cerebro es incapaz de juzgar
objetivamente. Sin la
externa confirmación, el cerebro es incapaz de juzgar o
seleccionar, por sí
solo, si una información es verdadera o falsa, conveniente o
inconveniente. Eso
explica por qué el cerebro no puede librarse de las
compulsiones.
Usted pensará: yo puedo asegurar que algo es
verdadero o
falso, pero usted ha necesitado la experiencia, sea la suya, o de
otros.
Necesita del exterior para contrastar.
Por lo tanto, si usted cree en las ideas que brotan desde su cerebro, poseen una garantía de verdad, usted está, probablemente, incapacitado para el acceso a la realidad objetiva. Por el contrario, si usted cree que su cerebro no es válido para anticipar la verdad, usted se abre a la capacidad de obtenerla. Los científicos y los técnicos tuvieron que aprenderlo, antes que los filósofos y los demás hombres. La práctica externa les crea una ley objetiva en su inconsciente. Según es ella, el resultado obtenido depende de las magnitudes correctas que se manejan.
Esto puede ser muy útil a usted, si no está gravemente dañado. Basta con añadirle tres palabras: El resultado obtenido en la vida depende de las magnitudes correctas que se manejan. (En este caso, las magnitudes son de valores, no necesariamente físicos.) Si usted es un hombre frustrado, piense dónde se ha equivocado.
Una función normal de un cerebro libre de
influencias es
el resultado de ver una ventana abierta al mundo que le rodea. Sin
excepciones,
ni límites. Es una absorción incesante de
información de su entorno,
acumulándola y archivándola, en la mayor cantidad
posible, como un ser que
quiere saber dónde está, y conocer toda la grandeza de la
que forma parte. El
león y el enemigo, las presas y la muerte, solo son hechos que
forman parte del
espectáculo. La muerte todavía no agobia porque
está vivo y aún tiene que
comprenderla.
La neurociencia y la sinergia comprueban que la diversidad
crea
inteligencia. Algunos neurólogos afirman que la mente comienza
su vejez cuando
pierde la curiosidad. El instituto de investigación de Stanford
dice que nosotros usamos sólo 2 -% a la capacidad 5%-cerebral.
Esta conducta abierta se queda toda la vida si no se evita
bloqueando con ideas fijas resonantes.
En principio, las ideas fijas son recursos necesarios, para el gobierno desde el cerebro. Si no son resonantes, reposan en la memoria hasta ser requeridas. Su extensión se debe a la variedad de sus aplicaciones. Ejemplos no resonantes: En la universidad, se enseña griego y latín de memoria: repita, repita, repita; no piense, simplemente hágalo. Para aprender la tabla de multiplicación, una canción, o el habituar a los dedos para tocar el piano, nosotros necesitamos repetir su uso suficientemente hasta retener esta información en la memoria. Sigue un extenso etcétera.
¿Por que el cerebro se pasa la vida
reordenando sus
conexiones neuronales incansablemente? ¿Qué
relación tiene la permanente
reorganización con la función del cerebro?
Se supone que se trata de una incansable
preparación de la
información contenida para proporcionar una reacción
rápida a las propiedades
deductivas del cerebro. Su efectividad dependerá de la cantidad
de información
disponible (teniendo su memoria).
Aquí las ideas fijas resonantes, actúan como
instrumentos al
servicio de las propiedades deductivas del cerebro. Las llamamos ideas
resonantes en sentido figurado, por mostrar afectación con toda
información
afín. Estas se pasan a comparar, filtrar o rechazar elaborando
así el
mantenimiento de la nueva respuesta disponible. Lamentablemente, como
veremos, tenemos que estudiarlas y comprenderlas, generalmente, a
través
de causas y efectos distanciados. Aunque falta confirmación,
quizá algún día se
identifiquen como circuitos especiales de determinadas estructuras de
neuronas.
No confundirlas con las singulares neuronas resonantes.
La nueva ordenación disponible se vuelve la
propiedad que
fundamentará el sentido del ego. El yo. Como actitud que solo
parte de su
información propia, es indiferente a la
información que no les
produce resonancia. Consecuentemente, la deducción está
ciega, limitada e
incapacitada, para reconocer toda información ajena que no
ha pasado por
su criba. Está limitada a la utilización, de las
atribuciones por su
naturaleza, como la única información propia de su
cuerpo, para defenderse
en la vida y desconfiar del acecho ajeno. Esta defensa
automática de lo
propio, en reacción a la acción de la circunstancia,
también pertenece a los
animales. Y por su limitaciones es el más falso de los sentidos
adaptado al
cerebro humano.
Sin embargo, la superioridad humana, abarca otra dimensión que supera estas limitaciones. Esta debe alcanzarse, superando la información aportada directamente por sus sentidos. Se trata de obtener a un nivel superior, una deducción que no es igualmente espontánea en todos.
Conozcamos los aspectos negativos de las ideas fijas
resonantes. Citemos primero, dos de sus escasos aspectos positivos.
1. La persistencia de las ideas resonantes origina impulsos. La idea
que
impulsa a ciertas personas hacia el servicio a los demás. Se
encuentran
generalmente en todas las religiones, pero también fuera de
ellas. Esta meta
fija obedece a la actitud de conciencia, probablemente del más
alto valor
alcanzado por la condición humana. Están por encima de
cualquier mal. Subliman
la calidad humana al sobreponerla a cualquier posible falsedad
religiosa.
2. No se puede comprender que los mayores monumentos hechos por el
hombre
durante siglos puedan lograrse sin manifestarnos el poder de una idea
fija.
Sin embargo, la historia del hombre y de los pueblos,
demuestra
la relevancia de la parte negativa. Un análisis extenso con sus
estadísticas
prueba las ideas fijas que los dominan. Las ideas fijas acrecientan su
dominio
con la obsesión. Es un grado más grave, común y
conocido. Todos podemos tener
cerca ejemplos en las manías, fobias, hasta los estados
patológicos más
graves que pueden causar la muerte, como bulimia, anorexia,
etcétera. Este
autor fue padrino de una sobrina con anorexia. En la unidad de cuidados
intensivos, un momento antes de su muerte, pedía marcharse a
casa por que no
estaba interesaba en el tratamiento.
Las obsesiones, muestran ostensiblemente la incapacidad
del
dominio cerebral adecuado. Todos podemos conocer hombres
fanáticos de un
equipo, de un partido político, de un país, de una
religión, etc. Para éstos,
no importa el que su equipo obtenga malos resultados, el que tenga
políticos
corruptos, el que sea una dictadura, ni que su religión sea una
falsa creencia.
Para estos no hay evidencia ni razonamiento posible que consiga su
reconsideración inmediata. Tienen que someterse a un largo
tratamiento. Actúan
bajo la posesión de su verdad incrustada. Su razonamiento
habitual es: Poseo
una información que tengo firmemente sabida. Los que no piensan
como yo, no
poseen mi información. Este argumento es trasladable al
equilibrio de una
balanza. Aseguran basarse en verdades auténticas, pero
utilizando, las de un
solo plato, e ignorando, las del opuesto.
Son características: La no admisión de otra
realidad, a la
decidida por su resonancia. Manifestar tendencia a transmitirse e
imponerse.
La fijación de ideas permite a un ladrón
justificar sus robos al
creer que la sociedad le debe algo que no le ha dado. Una
pequeña injusticia
cometida con él, se convierte en idea fija resonante. De no
existir la
fijación, la pequeña injusticia, sólo
tendría la dimensión de pequeña. Pero el
autor a conocidos autores de pequeños robos que reutilizaban
siempre la misma
fijación para cometer el siguiente robo.
Según expertos, todos podemos caer
también en una accidental
evolución irracional de comportamiento que evidencia la falta de
control
cerebral. "Nadie está a salvo de caer en la barbarie" es un
ejemplo
en un libro de Jean Hatzfeld sobre el
genocidio de
Ruanda. En la guerra de España de 1936, nueve monjas indefensas
de un
parvulario fueron asesinadas. Ellas habían abandonado la
comodidad de sus casas
para dedicar su vida acoger niños, sin cobrar por ello. Yo era
uno de los
niños. Los asesinos venían a arreglar el mundo.
Los asesinos, eran hombres normales pocos
años antes.
Pasaron a ser grupos. Después, manifestantes exaltados. La
exaltación de la
ideología marxista revolucionaria imperante en aquellos momentos
en todo el
mundo se instaló en sus cerebros. Activada por la resonancia
colectiva se
convirtió en fe absoluta que tenía que destruir a los
demás.
La incitación, el resentimiento, la
excitación, el odio, suelen
asociar sus ideas fijas por aproximación de resonancia entre
ellas.
Las ideologías son un conjunto de ideas
convincentes, que
constituyen una propuesta de sociedad ideal.
Sin embargo, son esencialmente deficientes, por la
selección
parcial de las ideas. Actúan organizando ideas fijas simples que
causan
reacciones de fe a su favor y de confrontación al antagonista.
Los sentimientos positivos o negativos, resultan de
reacciones a
ideas fijas que acumulan valoraciones personales previas y tienen su
propia
mecánica en el cerebro. Esa acumulación hace que el
odio pueda hacerse
fácilmente intenso.
Se llenan de su “razón” cuando gritan y se exaltan.
Es un
mecanismo experimental, que funciona eficazmente. Se observa
fácilmente que los
impulsos movidos por odio son siempre superiores a los impulsos de la
sensatez
al prescindir de ideas fijas resonantes. Entonces, la
excitación, la
incitación, el resentimiento y el odio asociados pasan del
impulso de
transmisión a la exigencia de imposición.
Los genocidios como el de Cambodia
, Timor, Kosovo, Macedonia, Ruanda y
Burundi, Sierra Leona,
etc., son el producto de ideas fijas colectivas y testimonio de
cerebros
desequilibrados, ciegos para la reflexión o el razonamiento.
Pueden variar a su
arbitraje la naturaleza de las cosas. Eso es lo grave.
Aquí la física puede ayudar a la
filosofía.
Continuará.
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