Ultimas noticias sobre la
verdadera
estructura del Sistema Solar.
(Versión nueva que completa los "Los cambios de estructura atómica, ..."
en http://perso.wanadoo.es/30127/Buscamossolucionaproblema.htm )
Se supone que el hombre, para poseer la capacidad de gobernarse y de gobernar, debe conocer realmente en el mundo que le rodea.
Los últimos descubrimientos científicos, muestran un esfuerzo del que parece deducirse que media humanidad, al menos, debe de confiar en un futuro prodigioso. Algunos son: La prolongación de la vida, la visita hacia otros planetas, la teletransportación, el futuro poder de los qubits, de los robots, los trasplantes humanos, los móviles fantásticos u organismos modificados genéticamente.
Una innumerable cantidad de expertos (destacados doctores, sean los profesores, ingenieros, investigadores y técnicos), emplean años de trabajo para ofrecer
medios nuevos a la humanidad. Inversiones fabulosas, subvenciones estatales, corporativas y privadas, confían en ello.
Mientras, simultáneamente, otra supuesta media humanidad parece señalar que estamos engañándonos y engañando. Estamos proporcionando sueños, cuando más falta hace la alarma suficiente, para tomar conciencia de la gravedad de la situación planetaria y lograr un estado de cooperación universal. El hombre desarrollando una batalla contra la naturaleza. Al enemigo, lo tenemos en casa.
Stephen
William Hawking en sus declaraciones de
Galicia dijo
que probablemente “Será ya muy difícil evitar un desastre
en
Las graves amenazas que nos acechan son que nos
estamos
situando al borde de una segunda era nuclear y este cambio
climático sin
precedentes. Él añade que el futuro de la raza humana
ésta en el espacio. Sin
embargo, si nosotros no estamos mal informados, una catástrofe
final en
Según la buena señora Asunción, dedicada a limpiezas caseras, “el mundo creado por el hombre actual es una gran mentira”.
Pero siendo el
mundo creado por
Noticias. Aquí dice: Crisis global golpeará hacia 2030. Por Christine McGourty. Corresponsal científico, B.B.C.
¿Que ocurre con el uso de razón y el sentido común?
El descubrimiento sobre la verdadera estructura del Sistema Solar podría ser la historia de la presencia, de un niño en la guerra de España de1936, a choques humanos violentos e inexplicables para él. Más tarde, también será la confesión de un niño. Primero, tuvo que vivir entre verdades diferentes, irreconciliables. Así, la verdad del más fuerte castigaba al adversario con la muerte. Siempre el más fuerte, el vencedor, poseía la verdad radical. Se vivía arrastrados por las circunstancias.
Estuvo
refugiado
tres años. Tuvo que aprender muy pronto que cada hombre lleva en
su mente una
información distinta decisiva. La información innata y la
sucesiva experiencia,
marcaban inevitablemente. Buscó, rocas, minerales, insectos y
fósiles. Se rodeó
por libros, muchos libros. Comprobando cómo desde distintos
orígenes, centros
educativos, bandos o países, se impartían conocimientos
distintos para la
ciencia o la historia, con diferentes explicaciones entre occidente
europeo y
¿Por
qué las
universidades no tenían asignaturas de sentido común? Lo
dado como filosofía,
ignoraba el sentido común definido. En el átomo, la
ciencia habla de la
estabilidad de cáscaras o nubes, en órbitas
simultáneas. En física, partículas
u ondas pueden ser simultáneas a una velocidad infinita, y una
velocidad
constante. Sí la simultaneidad de las ondas opuestas -
entendía él -, exige
velocidad infinita, sería mejor el llamarlo simetría
infinita. Los cuerpos con
dimensiones limitadas, no pueden representarse con las estructuras
continuas,
de los campos electromagnéticos. Etc. Estas preguntas
elementales no eran
explicadas a su sentido común, por las universidades.
Decidió renunciar a
Aquel niño, hoy, es un viejo con achaques. Le queda poco tiempo.
Describe aquí su confesión: Permitídme que me sirva de la expresión coloquial. Así eludiré las formás de bulto e interrogantes asequibles ahora a través de internet. Aunque alguna incorrección deslizará. Hoy, la ilusión de progreso, y la tecnología, ocupan el tiempo y las mentes. Necesitamos volver a ciertas reflexiones. Ya es difícil de encontrar a muchos hombres hablando con el sentido común, recordamos la época de los sabios griegos.
Sabemos que existe una base original del universo, formada por una explosión inicial aparentemente imparable, llamada Big Bang. Hoy está convertida en una energía permanente, transformable, que ni se crea ni se destruye. La energía puede aparecer en solo impulso, aceleración, trabajo, mása, y en formás mezcladas o combinadas en complejidades desbordantes.
El Big Bang, además de impulso inicial, con otros argumentos es la causa de la simetría rota que mereció el Premio Nobel de física 2008. La estabilidad total coincide con la máxima simetría sin acción. Sin la simetría rota se deduce que nuestro universo no habría sido perceptible. Estamos viviendo equilibrios de estabilidades circunstanciales o perecederas. Es como el decir que esa nada del origen, es una base cero de una estabilidad de movimiento cero. El nada de nada no puede crear. De ahí que la física del cero roto necesite mantener efectos acompañados de antiefectos en equivalencia cero. Materia y antimateria, electrón y positrón, etcétera. Donde, a cada partícula distinta le corresponde una antipartícula. Ello permite mantener la necesidad de un sustituto de equilibrio cero.
De esta manera, debemos verla, como una incontenible iniciativa también transformable en permanente inquietud, en el hombre. No obstante, creemos saber que si al comienzo, la simetría rota, pudo acompañar a un movimiento incontrolado, después, dejó de actuar sin control. Así, desde el mismo origen de la evolución ordenada, suponiendo algún momento de caos original o descontrol primitivo, inmediato al Big Bang, se inicia una jerarquía desde lo más simple para obtener el orden de la formación de los primeros átomos.
Aparecen los fotones.
El fotón y la simetría máxima, forman parte de las leyes fundamentales del orden de la naturaleza básica. El fotón además de ser una partícula fundamental, es también la causa de todas las formas de radiación electromagnética.
Si después de trece mil millones de años, la naturaleza sigue mostrando hoy su cultura de la simetría en los seres creados y del principio de mínima acción, es debido a mantener una jerarquía de origen.
La señora Asunción acaba de corregir de pared un cuadro que apenas estaba inclinado.
Así el Principio de mínima acción implica primero el uso de lo más simple, antes de mayor complejidad. De ahí, contemplamos la actitud de repetición o copias básicas que son notables a lo largo de los procesos evolutivos.
Confiemos ahora en el uso de razón.
La continuación ideal tendría que empezar donde terminaron los sabios griegos..
Es sorprendente que la ciencia actual mediante costosos y complejos procedimientos llegue ahora a descubrimientos que ya eran deducciones de los sabios griegos. Pitágoras, Heráclito y Platón, solamente disponían del buen uso de razón. Cuando el uso de razón era el fruto de la sensibilidad física. Los pitagóricos llamaban física sensible a una asociación de la física, uso de razón y sentido común.
Para Heráclito, el oscuro, 500 antes de Cristo:
“La realidad es un continuo cambio, todo fluye, nada permanece. Toda la realidad es el cambio incesante de un único principio: el fuego (como origen de energía inicial). Desde él surgen los gases que luego se condensan en líquidos y de sus residuos al evaporarse, surgen los sólidos. El universo es fuego en distintos estados.
A lo único a lo que en cierto sentido podríamos llamar "dios" es al fuego. Pero teniendo bien claro que el fuego no es bueno ni es malo, ni distingue entre el bien y el mal. Llamamos bien a aquello que a nosotros conviene llamar bien. No puede haber día sin noche, riqueza sin pobreza, vida sin muerte. El cambio de algo en su contrario es una necesidad inevitable. El sabio debe comprender la necesidad de la existencia de los opuestos y resignarse ante el dolor, la pobreza o la enfermedad como complementos necesarios del placer, la riqueza o la salud.”
¡Y ellos le llamaban Heráclito, el oscuro!
Eratóstenes midió el radio terrestre tres siglos antes de Cristo.
Pitágoras y los pitagóricos introdujeron las medidas físicas como los pesos y la tabla de multiplicar. Crearon la teoría musical. Si un movimiento circular tiene sonido. Un cuerpo o un planeta movido circularmente produce su sonido característico. Pitágoras llamó a este sonido la “armonía de las esferas”. Fueron los primeros, en afirmar que la tierra tenía forma esférica, que el sol y el resto de planetas no estaban en el centro del universo sino que giraban alrededor de una fuerza. 1500 años antes que Galileo y más de 2000 años antes de poseer los recursos para su demostración.
La
mecánica, entre
los circuitos de las células cerebrales, que distinguen al
hombre de los
animales proporcionan un proceso de deducción, llamado empleo de
razón.
Ya sabemos que con el descubrimiento de la simetría rota se ha llegado al origen del universo conocido. Pero la simetría rota no pudo venir sola.
Antes de proseguir, necesitamos que el lector conciba la decisiva importancia del principio de mínima acción. Aparece con el orden de la evolución geométrica.
A través de los argumentos de Galileo, Fermat, Newton, Leibnitz, Jacobi, entre otros, obtenemos referencias al principio de mínima acción. Algunos estiman que el concepto "principio de mínima acción" fue sacado del primer principio de Galileo de inercia y de la primera ley de Newton de movimiento de inercia. Para confirmarlo tenemos: El Principio de Fermat. “El camino real entre dos puntos tomados por un haz de luz es el que es atravesado en la menor parte de tiempo”. Por lo general, el principio de Fermat es presentado desde la ecuación de onda para la luz y usado como un desarrollo de la óptica geométrica. Puede ser considerado como una consecuencia matemática del principio de Huygens. El Principio de Huygens, es un método simple, de construir la posición de una onda en veces sucesivas.
De Broglie unificó el principio de Fermat y el principio de mínima acción en la esencia física. Igualmente las ecuaciones de Maxwell pueden ser sacadas como las condiciones de mínima acción. Incluso, Samuel Koenig reclama el que Leibniz había declarado el principio de mínima acción en una carta de 1707. Sus formulaciones resumen el que la naturaleza siempre alcanza sus fines del modo más económico. Proporcionó las ecuaciones de Lagrange y las formulaciones de Hamilton de mecánica clásica. Puede ser usado para obtener las ecuaciones de movimiento de una partícula, o un campo físico, o también aplicado a la acción de un sistema mecánico. Hoy es un hecho fundamental, dentro de la física teórica moderna, plenamente reconocido con advenimiento de la mecánica cuántica.
Hablar de las transformaciones del principio de acción se nos haría interminable. Cambia su nombre según la aplicación usada por sus autores.
Así es tratado como Principio de mínima acción , Principio de acción estacionaria, Principio de fase estacionaria, Principio de auto-consistencia, Principio de superposición, El Camino de No cancelación, Principio de Maupertuis, Principio de Hamilton, etc. Hamilton rechazó el principio de mínima acción aplicada al universo entero, prefiriendo por un principio de acción estable. Forma una Unidad de Acción, como una Unidad Primaria. También soporta un gran papel en la selección natural. En la práctica es descubierto: detrás de la eficacia, de la competencia, estructura de empresas y sus productos.
Con los estados de mínima energía coinciden evidencias de una máxima simplicidad para el concepto de Tiempo, Trayectorias o Sistemás Cuánticos. ¿Muestra esto una base de simplicidad fundamental?
Imagínese muchos caminos de un punto al otro. La trayectoria mínima entre ambos puntos sería aquella en que la acción es más pequeña o el «principio de menor acción». Así, cuando el principio de mínima acción adquiere condiciones de trayectoria estacionaria, otros impulsos diferentes son automáticamente anulados.
Coincidiendo con
Nos conviene adoptar sus relaciones con el concepto de simplicidad para razones relacionadas con el sentido común. (Asociando su equivalencia con el dominio de números enteros, cuyo orden armónico pedía Pitágoras).
Aquí corresponde intervenir a Platón: "Dios hace geometría continuamente". La geometría es la lengua natural del universo.
Según algunos autores la pregunta principal tuvo que poner, en la práctica, las características relacionadas con la onda. Las dos medidas más elementales, referidas a la geometría de las ondas, son su amplitud y su longitud. Las dos direcciones rectangulares que corresponden a cada longitud de onda.
Siendo la unidad de onda la base mínima, aquí tropezamos con el asesinato de Hispassus atribuido a Pitágoras. Sucedió, cuando Hispassus se atrevió discutirle a Pitágoras, el valor de la diagonal de un cuadrado, la raíz de 2, como un valor natural frente a sus números enteros. La tragedia de Hisspasus se basó en una contradicción que Pitágoras consideró falsedad. Nosotros la veremos pronto. En el dominio pitagórico, cualquier componente advertido falso, era condenado a muerte
Desde
La pregunta es: ¿Qué hace ahí el cuadrado y el cubo definiendo la gravedad, la velocidad, la distancia, la energía de las ondas y el concepto de masa? ¿Por qué es necesariamente exacto, cuadrado o cubo?
Buenos físicos se han preguntado: ¿Porque no es un poco más, o menos, o cualquier otro número? ¿Por qué, una figura tan elemental, un cuadrado impone condiciones sometiendo a la evolución del universo físico? ¿Por qué su exactitud y presencia son necesarias en la época de los viajes interplanetarios, los trasplantes orgánicos, los productos transgénicos, la informática, la manipulación directa de moléculas, a nuestro servicio, etcétera. ? Si no cabe el ser de otra forma, inevitablemente, detrás de ello está la presencia de una geometría de números enteros elementales.
¿Cuál sería el orden de una progresión geométrica con el principio de mínima acción y máxima simetría?
No cabe el confundir el principio de mínima acción con la máxima vagancia. El Principio de acción mínima, también debe relacionarse con el Principio de máxima eficacia. Su asociación con la rotura de la simetría rompe la estabilidad de vagancia. De modo que obteniendo una iniciativa inquietante para el ambiente, coincide con una iniciativa de selección natural.
Para averiguar si existe, una asociación entre simetría rota y principio de mínima acción tenemos unas reflexiones.
El protagonismo de la simplicidad fundamental en la geometría se deduce del orden de atribuciones, propiedades o dimensiones dispuestas sucesivamente. Los pitagóricos establecían un orden geométrico natural, para el 1 punto, 2 línea, 3 triángulo, 4 pirámide. Mientras el orden de presencia geométrica en leyes naturales, establece el principio de mínima acción desde un centro como punto, recta, cuadrado y cubo. Así un punto puede contener una máxima simetría. Una recta adquiere una primera dimensión, añadiendo puntos en simetría. Un cuadrado adquiere dos dimensiones rellenando líneas simétricas, hasta cuatro lados iguales. Un cubo adquiere tres dimensiones rellenando las simetrías entre dos cuadrados perpendiculares. Ambos, contienen ejes rectangulares y diagonales.
La asociación, de máxima simetría, y el principio de mínima acción, establece un orden de simplicidad geométrica y jerarquía. La mayor simplicidad del cuadrado coincide con la mínima descripción de su forma. Entonces el cuadrado, base de referencia, es el cuadrado de lado unidad con diagonales de raíz de dos. Una demostración será obtenida, desde la tragedia de Hisspasus. También es advertido, desde la máxima simplicidad geométrica de la unidad de onda. Aunque quedará sometido a una prueba más decisiva en nuestro trabajo. Note como sin la prioridad natural del principio de mínima acción con la simetría máxima, no sabríamos que tenemos que hablar de la raíz cuadrada de 2. (Conocida como constante pitagórica). Posiblemente también el primer número irracional conocido. La longitud de la diagonal de un cuadrado de longitud unidad no puede ser variable. Esto tiene consecuencias importantes.
Veamos ahora la contradicción de Pitágoras:
Tracemos una diagonal a un cuadrado, formando con ella, el lado de un nuevo cuadrado. Sigamos trazando cuadrados para diagonales sucesivas.
(ver figura 1A ).
Podemos imaginar un crecimiento infinito. Inversamente, conduciría a un decrecimiento infinito.
Notemos que cada cuadrado semejante dobla su dimensión. Esto fija un enlace natural entre la mitad o el doble de sucesivos cuadrados semejantes
Sin embargo, a un cuadrado con un lado en base, sucede un cuadrado con un vértice en base. Así, las dimensiones sucesivas aumentan en raíz de 2.
Pero Pitágoras ignoró que el valor irracional puede ser simultáneamente un valor entero.
No existe una medida de unidad fija, de valor universal. Por lo tanto podemos elegir el valor uno a los lados de cualquier cuadrado.
Esto sería una prueba de geometría fundamental. Tenemos ocasión de probar aquí el poder de esta simplicidad. La pregunta es, si la geometría más elemental implica la física más elemental.
Ejemplo:
Sabemos que esta sucesión geométrica es utilizada en secuencias naturales como expresión de ondas fundamentales a través de ondas de amplitud y longitud cuadrada y su relación con RMS.
La creciente magnitud sucesiva (1x 1,404), es el doble de la magnitud sucesivamente decreciente (1x 0,707). Si añadimos que entre la expresión de ondas del cuadrado su magnitud unidad, siendo dividida por su valor RMS (1/0,707 = 1,404), obtenemos una relación directa entre ambas geometrías.
¿Qué
tiene que ver
lo expuesto hasta aquí con la verdadera estructura del Sistema
Solar? Si solo
conocemos lo expuesto, es muy difícil el encontrar algo. Pero si
estuviésemos
ante una geometría fundamental, usada por la naturaleza,
estaríamos ante una
base clave de la expansión y contracción de la misma.
Note que en matemáticas
universitarias la media cuadrática o RMS forma una medida
estadística de la
magnitud de una cantidad variable. Mientras aquí
Así, en electricidad y electrónica se denomina valor eficaz a una corriente alterna que se transforma en constante rigurosa, circulando por una resistencia.
También estamos definiendo la geometría de una onda de la máxima simplicidad, aplicando el principio de mínima acción. Un matemático conservador podría pensar que esto no es correcto. Pero lo extraordinario es el poder comprobarlo, sin lugar a dudas, siendo fundamentalmente correcto. En las ecuaciones en lugar de ver numeros y letras, debemos ver sus igualdades, transformaciones y equivalencias.
Para estimar el poder de transformaciones simples, sobre la estructura del Sistema Solar, tenemos que conocer el poder de simultaneidad en la física.
Sabemos que los cuerpos estables, están asociados a ondas estacionarias. En general su acumulación material impide comprobarlo simplemente. Esto puede detectarse, cuando la frecuencia de una excitación externa reconoce las medidas contenidas a través de varios tipos de resonancias. Para lograrlo, se utiliza desde los periodos de vibraciones físicas, hasta las resonancias magnéticas nucleares. Una vez, estemos seguros de esto, el porqué sucede nos conduce a importantes alternativas.
La cuestión es:
La inexistencia de direcciones fundamentales preferidas, o impuestas por la naturaleza, obliga a la simultaneidad de las ondas estacionarias. Así, las ondas con igual amplitud, longitud de onda y velocidad mueven en sentido opuesto a través del medio.
Consulte el Principio de Superposición de Ondas. Ejemplo: www.schulphysik.de/ntnujava/waveSuperposition/waveSuperposition.html
Como la naturaleza tampoco impone distancias, aunque estas sean muy grandes. Concluimos que una simultaneidad de ondas opuestas, exige velocidad infinita. Sería mejor el llamarlo simetría infinita.
Tenemos una célebre experiencia práctica en las ranuras de Young. Presentar dos agujeros próximos al tamaño de una amplitud de onda está propiciando el paso de una simultaneidad. Podemos dirigir sobre ellos fotones o electrones. Conocemos el entorno de la mecánica para un solo fotón, o un solo electrón.
Sabemos por la ecuación de Schrödinger el espacio de la nube que corresponde a la simetría de cada nivel atómico. Entonces cuando queramos saber dónde está el electrón, de la trayectoria inversa simultánea, tendremos que llegar a lo impredecible.
¿Rompiendo la simultaneidad materializamos lo impredecible?
Encontramos una distribución de partículas sobre la pantalla posterior a las rajas, como si la cosa imprevisible se materializara. Aquello está en alguna proporción del espacio que ocupa la onda. La probabilidad corresponde a la forma de nube mencionada dentro de la simetría del átomo.
Algunos vaticinan que deberían aparecer inmediatamente dos partículas en dos sitios opuestos, pero con vueltas diferentes. Pero solo aparece una partícula.
¿Dónde no hemos equivocado?
Aquí no aparecen huellas de distintos giros. En cambio, parece más racional, la polarización como el electrón y su hueco.
***
Las cámaras fotográficas son
instrumentos que dirigen la luz
de una imagen dentro de una cavidad. En su exterior, alrededor de la
lente,
suele figurar
un anillo impreso, con los siguientes pasos: 1,4 - 2 - 2,8 - 4 - 5,5 -
8 - 11 -
16. Indican una sucesión multiplicada por 1,414 (Ö2).
El cuadrado de la primera serie se vuelve otra serie sucesiva de dobles o mitades, según avance o retroceda 2, 4, 8, 16, 32, 64, 128, 256, etc. Indica la apertura que corresponde al área de la ventana que forma el diafragma. Por tanto, cada paso dobla o parte la cantidad de luz utilizada. Otro mecanismo también dobla o parte los tiempos de apertura sucesivamente. La variación de estos mandos, facilita gran parte de los recursos fotográficos.
Actualmente, las ondas son el lenguaje estructural de la física. Sus posibilidades todavía no encontraron el límite.
Ese lenguaje nos descubre los números enteros que dominan los espectros atómicos, los armónicos de la música, la emisión de una antena, la sismología de una estrella o la estructura del átomo.
Un aspecto extraño es que una estructura de campos armónicos, o de campos electromagnéticos, no necesita tener líneas materiales. Algunas veces, podemos identificarlas si contienen partículas, al situarse éstas en la superficie o nodos de las mismas. Por ejemplo la sal, la arena y el aserrín, en membranas, cajas de resonancia y tubos de Kundt. O las limaduras de hierro, en los campos magnéticos.
Su medida, indicará una estructura que forma parte de la cavidad o cuerpo original.
Una aplicación importante forma la serie de dobles que ocupan las ondas del sonido. La escala musical está basada en una sucesión de las octavas doblando su frecuencia. Todos los sonidos de la música de orquesta se distribuyen aproximadamente en siete octavas. Un instrumento que emitiera las escalas del oído humano necesitaría una estructura capaz de contener simultáneamente las siete "octavas", emitidas por las orquestas. Deben su descubrimiento a Pitágoras.
Sin embargo, como Pitagoras y
también Kepler creían, la
música de las octavas debe ser buena para
identificar la estructura planetaria del Sistema Solar.
Una estructura de acuerdo con una escala donde doblan las octavas es
deducida
por los dobles armónicos dentro de los tubos de Kundt,
o de órganos. También las reglas de los pasos de luz de
las cámaras, forman
escala de ondas que doblan las frecuencias.
Hay una estructura en dobles, insinuaba por la ley de Bode, cuyo origen
es
atribuido a un rumor de Kepler, en busca
de
Para su demostración, se tiene que suponer que el lugar de cada planeta debe poseer una mitad y una doble resonancia, dentro de la cavidad del sistema Solar. (Para asociar ideas de contexto, llamamos resonancias a las de dobles o mitad frecuencias, aunque por características especiales que observaremos en su momento, debieran llamarse autoresonancias).
Así, hemos dispuesto dos tablas con resonantes de las distancias planetarias sobre escalas dobles. Las distancias correspondientes a la posición planetaria van subrayadas. Tabla 1. Nos hemos limitado a las resonancias que contienen planetas para asegurarnos la coincidencia de testimonios con supuestas líneas de correspondientes octavas.
Tabla 1. RESONANCIAS PLANETARIAS
|
MERCURIO |
57.92 |
115.8 |
231.6 |
463.3 |
926.7 |
1853 |
3706 |
|
VENUS |
54.07 |
108.1 |
216.2 |
432.5 |
865.1 |
1730 |
3460 |
|
TIERRA |
74.80 |
149.6 |
299.2 |
598.4 |
1196 |
2394 |
4788 |
|
MARTE |
57 |
114 |
228 |
456 |
912 |
1824 |
3648 |
|
JÚPITER |
97.28 |
194.5 |
389.1 |
778.3 |
1556 |
3113 |
6226 |
|
SATURNO |
89.37 |
178.7 |
357.5 |
715.0 |
1430 |
2860 |
5720 |
|
URANO |
89.84 |
179.7 |
359.3 |
718.7 |
1437.4 |
2875 |
5749 |
|
NEPTUNO |
70.21 |
140.4 |
280.9 |
561.7 |
1123.5 |
2247 |
4494 |
|
PLUTÓN |
92.31 |
184.6 |
369.2 |
738.5 |
1477 |
2954 |
5908 |
Tabla 2. ORDEN DE RESONANCIAS
|
JUPITER |
97.28 |
194.5 |
389.1 |
778.3 |
1556 |
3113 |
6226 |
|
PLUTON |
92.31 |
184.6 |
369.2 |
738.5 |
1477 |
2954 |
5908 |
|
URANO |
89.84 |
179.7 |
359.3 |
718.7 |
1437.4 |
2875 |
5749 |
|
SATURNO |
89.37 |
178.7 |
357.5 |
715.0 |
1430 |
2860 |
5720 |
|
TIERRA |
74.80 |
149.6 |
299.2 |
598.4 |
1196 |
2394 |
4788 |
|
NEPTUNO |
70.21 |
140.4 |
280.9 |
561.7 |
1123.5 |
2247 |
4494 |
|
MERCURIO |
57.92 |
115.8 |
231.6 |
463.3 |
926.7 |
1853 |
3706 |
|
MARTE |
57 |
114 |
228 |
456 |
912 |
1824 |
3648 |
|
VENUS |
54.07 |
108.1 |
216.2 |
432.5 |
865.1 |
1730 |
3460 |
Observamos que cierto dominio y límite de amplitud corresponde a la masa mayor de Júpiter.
Entonces, podemos poner a prueba el orden por resonancias con la tabla 2. Esta tabla puede medirse sobre líneas proporcionales al Sistema Solar en la figura 5. En ella, los puntos negros asumen las distancias planetarias en línea de resonancias de cada escala, aplicados a nuevos argumentos.
Johannes Kepler (1594), Johann Titius (1766) y Johann Bode (1772) pudieron haber descubierto esta misma estructura. Kepler, en su Mysterium Cosmographicum, buscaba razones geométricas para la posición de los planetas cuando intentaba involucrar los cuadrados y otros polígonos regulares en órbitas circunscritas. Con ello preveía el uso de los números enteros, para describir el sistema planetario. La figura 1 reproduce una idea de Kepler coincidente con la serie y cuadrados de aperturas de las lentes fotográficas. En la sucesión más simple de sus cuadrados inscritos de la figura 1 se encuentra la razón de la serie de 1,414 (Ö2), siguiendo las medidas de los segmentos de sus ejes. Sus números enteros coinciden con doble longitud de sus segmentos. Otra serie doble se halla como áreas sucesivas.
Alguno ha atribuido a Kepler la insinuación de una
sucesión implícita de lo que
debe ser una serie doble enmascarada. Casi dos siglos después
aparecería
Figura 1A
Figura 1B. Cuadrados y círculos sucesivamente inscritos. Esta figura es también 1A, viéndola desde el punto original, unificando la propiedad de cuadrados por raíz de dos:1 - 1,4 - 2 - 2,8 - 4 - 5,6 - 8 - 11,3 - 16 etc. Indican una sucesión de pasos x 1,414... (xÖ2). Las áreas de apertura que forman sus cuadrados lo hacen como 1, 2, 4, 8, 16, 32, etc., la misma escala aplicada a las cámaras fotográficas.
Aquí se nos presenta un aparente conflicto. La escala de dobles en la figura 1 se refiere a áreas y no a distancias lineales. Mientras que la ley de Bode se refiere a dobles de distancias lineales. Sin embargo, esto coincide cuando se exige ocupar sólo números enteros de la serie. Es decir, sobre una dimensión lineal de 1 - 1,4 - 2 - 2,8 - 4, etc., sólo podrían contener planetas las posiciones de 1, 2, 4, 8, 16, etc.
Observemos otros detalles de la figura 1. Podemos averiguar que la
mínima
distancia que separa los cuadrados del punto central se halla sobre los
ejes de
abscisas y ordenadas.
El límite de máxima distancia se encuentra a Ö2
de la mínima, en el extremo diagonal. En cierto modo esto nos
proporciona dos
límites para cuadrados.
Donde 1-0,2929= 0,7071 (=1/Ö2),
señala
la línea RMS, borde de máxima intensidad de
frecuencias cíclicas,
llamada sección eficaz.
Pero el 0,2929 es una parte de los ejes rectangulares. Ocupa la corona
exterior
cuya área es igual al área interna.
En este caso 0, 2929 necesita una extensión de 1+0,7071 para la
corona 1,7071x
0.2929 = 0,5
Señalamos algo que parece obvio debido a que esta
relación también tiene la
utilidad de trasladar a aritmética y geometría una forma
de cuantización
del Sistema Solar.
Para desplazar, de momento, un exceso argumentos más
complicados
afrontaremos el ejemplo práctico simulando el descubrimiento de
un antiguo
juego.
***
El descubrimiento, de un antiguo juego.
Hace ya mucho tiempo, entraron en conflicto la simetría, la exclusividad, la equivalencia y el orden sucesivo. Ocurrió sobre una estructura compuesta por líneas rectas. Dentro de un cuadrado atravesado por dos ejes rectangulares. (Rectas más cortas, que cruzan el centro, sobre otras líneas simétricas) Vea las figuras 2, 3, 4, y 5 para facilitar su descripción.
Estas figuras parten de una forma distinta de construir la
figura uno,
con equivalencias proporcionales. (Se verá en figura 31, segunda
parte.)
Se cumplía una condición: Todas sus expresiones
estaban originadas a
partir de una sola cifra 7,2929. Su extensión
es de 8-(Ö2/2).
Esto impone el número de sus líneas y sus límites. La conexión entre todas a través de 7,2929 x 2 ángulos fundamentales con reflexión en el eje de abscisas.
Solo admitirá puntos sobre nodos si estos están asimétricos. Esto es debido a que los puntos exigen un dominio exclusivo.
El juego consiste en resolver una pregunta:
¿Cómo sobreviviremos a una catástrofe en el
océano sin saber dónde están los
barcos salvavidas? O bien ¿cómo encontraremos los puntos
asimétricos sobre
nodos simétricos?
Aunque parezca increíble, la naturaleza puede haber usado
esta estructura
como el conocido juego del hundimiento de barcos sobre cuadriculas. En
una
interpretación especial invertida.
Donde todo se puede hundir menos los barcos salvavidas. Y cada nave
sólo ocupa
un nodo, de muchos que pueden componer la estructura.
En una catástrofe, los náufragos tienen que encontrar
estas naves antes de
ahogarse en un mar supuestamente caótico. (Son las
partículas en busca de
nodos) Este sería nuestro juego.
El que juega la naturaleza comienza cuando desde un punto de un
entorno se
produce una catástrofe. Una gran cantidad de masa unida a
energía se esparce
perpendicularmente. Alcanza ciertos límites y se refleja. Antes
de atenuarse,
oscila, como un eco.
La masa y la energía tratan de encontrar puntos donde asentarse.
Los náufragos
disponen de poco tiempo. Pueden perderse dirigiéndose al azar.
La naturaleza ha sido cruel en ambos casos, pero en cambio ha establecido 5 reglas para encontrarlos. La energía y la materia lo saben. Los náufragos, no.
Por suerte, las dimensiones perpendiculares también tienen
incompatibilidades entre sí.
Los nodos fundamentales, tienen que hallarse sobre abscisas concretas.
Estas son naturalmente: la abscisa cero, la abscisa ±
0,7071, y la
abscisa límite de un cuadrado, ±1.
Empieza el juego.
Antes de la catástrofe era un orden simétrico. Fig. 2.
Tras producirse el instante de caos, surge la pugna entre la simetría (la distribución de estructura), la equivalencia (división equitativa para 7, 2929), las asimetrías (exclusivas propias) y dominios del orden (el orden sucesivo).
Como la fracción no es finita. La parte fraccionaria, marginal, supone una frontera-tunel en conexión infinita. El interior de la estructura representa nodos entre números enteros.
Reglas
1.- " Solo cabe un punto natural (nave salvavidas) sobre el
ángulo
fundamental de cada división equitativa." Sin
embargo, dispone
de 7 nodos posibles. (El posible número se limita en cada
ángulo).
Fig. 2, 3, 4 y 5.
2.- " En la catástrofe, las parejas de puntos simétricos se transfieren a una posición exclusiva de la sección eficaz (1/7,2929) de los cuadrantes derechos (+) al cero de abscisas." El punto central, se queda sin cambiar su sitio. (Limitamos la busqueda a 2 cuadrantes). Fig. 3 y 5.
3.- "Todos los nodos-nave desplazados ocupan el lado derecho de los vértices cero." (Limitamos la busqueda a la mitad de sus lineas)
4.- " Los desplazamientos se alejan sucesivamente una abscisa más de la distancia cero y de abscisas cero. " (Se localiza su posicion) Fig.3 y 4.
Por consiguiente al doblar por el eje de abscisas las asimetrías ocupadas complementan el orden sucesivo. Fig. 4.
Pero, todo no termina así. Una segunda dimension perpendicular hace su aparicion simultanea desde excesos de carga, acccidentes o motines. En estos casos, los barcos se parten en dos y la regla 5 sustituye a la regla 4.
5.- "Con los desplazamientos rotos también 1/Ö2 y el eje central se parten en dos nuevas áreas, para ocupar las abscisas exclusivas más opuestas en sus líneas."
Encontramos analogías atómicas en la formación
de momentos dipolares y en
"Cuando las partículas o los paquetes de ondas se desdoblan, se
alejan
hacia extremos opuestos". (C.
Stroud and J. Yeazell.
Curiosamente también aquí la naturaleza repite sus
fórmulas en la
partición de las células por mitosis.
Los cromosomas
duplicados previamente en la metafase forman la línea
ecuatorial.
En la anafase se parten y se dirigen hacia los polos opuestos
perpendiculares.
En la telofase los polos distintos se rechazan, crean barreras y
se
separan finalmente.
Aplicadas las condiciones de la búsqueda de nodos estables,
en cada uno de
ellos encontraremos ¡un planeta¡
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Fig. 2 |
Fig. 3 |
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Fig. 4 |
Fig. 5 |
El orden horizontal de los puntos de la figura 5 corresponde a Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.
Orden vertical de abscisas, desde la base del cuadrado.
-Venus, Marte, Mercurio (Cuadrante inferior).
-Neptuno, Tierra. (Eje central).
-Saturno, Urano, Plutón (Cuadrante superior)
-Júpiter (Límite superior).
Entre ellos Venus y Plutón son desplazados y
retrógrados
Esta imagen está detallada en la figura 43 y 44 de la segunda
parte. Presenta
dimensiones concretas que permiten registrar posiciones y
desplazamientos.
Representa un diagrama de transiciones simultáneas entre niveles
y subniveles, con espacios de 1/7,2929,
1/7,29292
y 1/7,29293.
Incorpora la separación de niveles a través de sus
resonancias.
Un concepto angular corresponde a un giro de los ejes que proporciona
números
enteros a la sucesión de abscisas.
Crea áreas con una acumulación de 2, 8, 18 y 32 nodos.
Recordemos que la distribución del número de electrones,
en los niveles
atómicos, indica una tendencia hacia la simetría. Alcanza
su expresión en el
Berilio (2-2), Magnesio (2-8-2), Calcio (2-8-8-2), Estroncio
(2-8-18-8-2),
Bario (2-8-18-18-8-2), y Radio (2-8-18-32-18-8-2).
Esta simetría es un hecho indiscutible que sería
imposible sin la existencia de
facultades de equivalencia, para niveles. ¿No hay
equivalencia de
fuerzas entre el protón en el núcleo y electrón en
la órbita? ¿No hay
equivalencia de espacio y de tiempo cuando los planetas ocupan una
área igual
en igual tiempo?
¿Cuántas son las formas de equivalencia que hay,
según su finalidad?
Tenemos testimonios activos de Ö2.
Están en el orden del sistema solar por presencia de las
velocidades cósmicas.
La velocidad horizontal, necesaria para que un satélite
artificial u otro
cuerpo pueda gravitar en torno a un planeta, se denomina primera
velocidad
cósmica, o velocidad circular. Se obtiene al superar las medidas
que
corresponden a la atracción de la gravedad en su superficie.
Si una velocidad de sustentación circular se incrementase en
1,414(Ö2), la velocidad
circular se convertiría en
velocidad de fuga.
Ahora bien, una velocidad de fuga desde un planeta, viene a quedar en velocidad elíptica respecto al Sol, como cualquier otro planeta. Para liberarse del dominio del Sol, un planeta necesitaría recurrir a un nuevo incremento de velocidad, otra vez por Ö2.
La velocidad de
Su velocidad de fuga del Sistema Solar sería de 29,76xÖ2=
Esta última se distingue por ser añadida sobre una velocidad estable.
Para valorar acción y reacción, tendríamos que
relacionar el impulso de
velocidad límite para la salida del sistema con un retroceso.
Un supuesto, que no pretendemos probar, justificaría
una
estructura.
Si la adición de xÖ2
es la velocidad
que trasladaría a medio planeta el exterior del Sistema Solar,
también es la
velocidad que por retroceso dejaría el otro medio planeta en la
mitad de su
distancia.
Luego todos los planetas tendrían una vinculación
permanente para con dos
límites.
Tenemos esta vez huellas de una escala natural por Ö2 en el sistema solar.
Lo decisivo es que Ö2
es una expresión
ajena a leyes físicas tan evidentes como la gravedad.
No depende de ninguna constante. Es una condición estructural
sobre otras
magnitudes físicas.
Tampoco, las bellas estructuras que muestran numerosas explosiones de
estrellas
pueden construirse desde simple gravedad. Esto renueva la
polémica entre la
gravedad y su sumisión geométrica.
Luego existen:
1. El primer dominio de la gravedad, del planeta emisor.
2. El dominio de las velocidades satélite.
3. El dominio de las velocidades parabólicas.
4. El campo de las velocidades hiperbólicas.
En cierto modo esto supone poner escalones a la gravedad.
Del mismo modo las discontinuidades son fundamentales en mecánica cuántica y en las estructuras de las ondas sonoras y electromagnéticas.
Como sabemos la ley de gravedad es una ley continua hasta el
infinito. Pero
prácticamente se aplica a formas discontinuas o cerradas con
barreras de
potencial.
Desde las leyes con que se estudia hoy el Sistema Solar cualquier
posición
planetaria es posible por azar. Un cuerpo celeste al pasar cerca del
Sistema Solar
movería la disposición de todos los planetas.
¿Distancia y tiempo son continuos con velocidad discontinua? No
debería suceder
así para velocidades discontinuas ni con velocidades
cósmicas vinculadas a la
estructura de una ley de doble distancia.. Esta vinculación
iría en
contra la actual simplicidad.
La ley de gravedad puede explicar las leyes de Kepler,
pero no puede predecir la observancia de una ley pura de dobles ni las
líneas
de resonancia. Aunque aplicásemos la relatividad y la masa
tuerza al espacio y
al tiempo, le faltaría la predicción de cuantización.
Sin embargo, admitir una cuantificación en el átomo con
intervención de la
similar ley de Coulomb, es admitir alguna
ley
cuantificada.
Es la misma ley usada para establecer la distancia de los niveles
atómicos en
el estado de la transición de las primeras ecuaciones de Bohr
y de Schrödinger que interpreta una
realidad
supuesta.
Un sistema planetario con niveles de resonancia, supondría una sospecha de cuantificación del sistema solar, al involucrar distancias de valores enteros en su estructura. Tendríamos que aceptar su coexistencia con las físicas al cuadrado.
Entonces los lugares permitidos se hacen predecibles por
exclusividad entre
números de órdenes enteros de ángulos, lados y
abscisas. Recordamos que Pauli
también utilizó reglas de exclusión para sus
números
cuánticos.
Encontramos otra analogía atómica cuando los electrones
cambian su giro, al
traspasar una barrera por el efecto túnel. Es el caso de las
trayectorias de
Venus y Plutón al traspasar el límite de 0,7071 (1/Ö2).
Para justificación de este trabajo sería conveniente
hacerse estas
preguntas:
¿Por qué un simple esquema hecho con rectas
simétricas puede representar todas
las dimensiones de un Sistema Solar, lleno de curvas?
¿Por qué la física de las órbitas se
manifiesta con leyes de cuadrado y cubo en
lugar de círculo o esfera?
¿Por qué la inexacta ley de Titius-Bode
para
distancias planetarias, se convierte en ley más
simple y exacta
para las líneas de la estructura?
¿Por qué sus niveles se dividen en uniformes unidades
simétricas?
¿Por qué la equivalencia de sus niveles es según
otra conocida física por
referencias diferentes?
¿Por qué tiene, característica de estructura fractal,
al repetir la misma cifra fraccionaria en su construcción hacia
dimensiones
menores?
¿Por qué desarrollando las reflexiones sustraídas,
se reflejan dos mitades, que
adquieren características de holograma, de reproducciones
reducidas, originadas
sobre 1/Ö2? (Figs.34,
35, 36. Segunda parte)
¿Por qué contiene una gran expansión
simétrica a su centro y no con respecto al
Sol?
¿Por qué la existencia de un punto cero y hora cero
indicaría la historia del
actual Sistema Solar?
¿Por qué las ordenadas y abscisas que generan sus nodos
tienen que ser exclusivas?
¿Por qué aplicando reglas de exclusión a sus
líneas, se predice la posición de
los planetas?
¿Puede obtenerse todo esto utilizando una sola fracción,
(0,13711 = 1/7,2929),
como única medida de cosntrucción,
por casualidad?
Ya que la estructura fina también aparece en adaptaciones fractales, (137,036 = 1/0,0072973) ¿No resulta el número ser curioso para ser cerca del número de la estructura fina que menciona Feymann?
“Es uno de los mayores misterios maldito de la física: un
número
mágico que viene a nosotros sin la comprensión por el
hombre. Usted podría
decir la "mano de Dios" escribió ese número, y " no
sabemos cómo
Él empujó su lápiz. “
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Ver la respuesta de http://perso.wanadoo.es/30127/sistemasolar137.htm