Psicomotricidad o jugar a la comba
Una vez más, los juegos que llegan a clase los aceptamos y los integramos dentro de nuestro trabajo. Porque todo lo que nos interesa es digno de entrar en el aula. Una comba que trae una alumna sirve para evaluar nuestras habilidades motrices. Sólo una alumna de los 27 sabe saltar. Esto no puede quedar así. A partir de ahora, los viernes, examen de comba.
En el tiempo libre, en la alfombra practicamos el juego de la comba y los viernes saltamos de uno en uno para ver cuantos saltos conseguimos hacer.

Cada uno se sitúa en el panel de las fotos en lugar que cree que se corresponde con su capacidad de salto. Trabajamos el autoconocimiento y la aceptación de capacidades. Nos comprometemos a entrenar para superar nuestro nivel de salto.

Decidimos escribir en un listado el número de saltos de cada cual. También aprendimos a saltar en pareja, a la pata coja, para atrás, ...
Después de un mes, ya somos expertos en saltar a la comba.