EL LIBRO DE LOS CULITOS

EL LIBRO DE LOS CULITOS

Nos hacemos mayores. Ya vamos al baño sin ayuda. Aumentamos nuestra autonomía. El humor es una buena forma de aprendizaje.

    

 Objetivos:

-         Desarrollar la autonomía

-         Creación de la identidad como persona diferenciándonos de los animales.

-         Acercamiento al mundo de los libros y los cuentos.

-         Aprendizaje sobre nuestro cuerpo.

Actividades secuenciadas.

 Leemos el cuento. Hablamos sobre él.

Cada día vamos haciendo actividades relacionadas con cada una de las páginas del cuento. Luego cada cual hace su página y la va archivando para montar su cuento y contarlo en casa.

 

 1.- El orinal rojo. Leemos el cuento.

Hablamos en la alfombra: a quién se le escapa el pipí. Por qué. Qué hacen para que no se escape,…

Pegamos papel de seda rojo en el orinal.

                  

2.- Culitos gordos. Vemos el cuento en una presentación en el ordenador del aula.

Canción: “Un elefante se balanceaba”. Van saliendo progresivamente, un elefante, dos, tres,... hasta muchos.

De qué color son los elefantes.

Soplo con trompa de papel de seda.

          

3.- Culitos finos. Leer el cuento original.

Simulación terapéutica. Todos tendidos en el suelo, nos hacemos el dormido.

Voy narrando el sueño que tienen: Sueñan con una fuente, cae el agua, mucho agua, ssssssssssssssssssssss. De pronto, tocamos la cama y está mojada. Mojada del agua de la fuente de nuestro sueño. ¡No!, es pipí. Aaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh.

Nos levantamos y nos quitamos el pijama, lo echamos a la lavadora, lo lavamos, lo secamos y nos lo ponemos de nuevo ya limpio. Ahora nos acostamos otra vez. Esta vez soñamos con una playa, tomamos el sol, jugamos con la arena. Nos despertamos y la cama, esta vez, está seca. YA SOMOS MAYORES.

   

4.- Culitos gordos.

Actividad psicomotriz.

En el salón de usos múltiples juegos con periódicos. Primero los ponemos el suelo, de forma ordenada, uno al lado de otro. Luego andamos sobre ellos con cuidado, sin romperlos.

A continuación hacemos pelotas y jugamos tirárnoslas sin hacernos daño.

Por último nos la metemos en la barriga y nos ponemos todos gordos. Al final tiramos los papeles a la papelera y volvemos a estar delgados.

Relajación y conversación sobre lo que nos ha gustado más.

   

5.- Culitos de rayas.

¿Cómo hacemos rayas?

Con gotas de pintura en el borde de un folio.

Cuadros con rayas de rotuladores de diferentes colores en cuadritos de papel. Juntamos todos los cuadros y hacemos uno grande entre todos, lleno de rayas de diferentes colores. También observamos las rayas de sombras en el patio y jugamos con ellas.

            

          

6.- Culitos pequeños.

Canción de juego “Ratón que te pilla el gato”.

Canción “Cinco ratoncitos grises”. (Concepto de número)

Contamos el cuento con guiñol de los distintos animales.

       

7.- Culitos muy grandes.

Oso.

Simulación. Cuando éramos bebés, cuando éramos pequeños. Ahora que somos grande.

Imitamos al oso.

Canción: Tengo un culito redondo.

Damos abrazos a un osito de peluche.

          

8.- Culitos verdes.

La rana del cuento es de color verde pero no tengo. Así que …magia: hacemos el color verde mezclando amarillo y azul. Pintamos con los dedos.

       

9.- Culito seco.

Qué hacemos para no mojar la cama. Habilidades de pensamiento.

Teatro de guiñol: El cuento de los culitos.

Cuento: “El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza”. De Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch. Alfaguara, infantil, Bogotá, Colombia, 2005.

          

 Libro: coloreamos el título, escribimos nuestro nombre y a casa:

Le hacemos un prólogo para presentarlo a las familias.

PRÓLOGO

 Este es El libro de los culitos, de Guido Van Genechten, editorial SM.

Nos ha ayudado a hacernos mayores, a ir al baño de forma autónoma, a reconocernos como personas diferentes a los animales, a conocer mejor nuestro cuerpo y a relacionarnos con los demás. También hemos trabajado contenidos como  colores, formas, tamaños, números, escritura, dibujo, etc.

El humor es una buena forma de aprendizaje, y con este libro lo hemos pasado bien haciendo teatro, jugando a ser pequeños y mayores, cantando canciones como Un elefante se balanceaba, Cinco ratoncitos grises o El culito redondo, leyendo cuentos, pintando, dibujando y jugando.

Compartir el cuento en casa es la mejor forma de desarrollar el lenguaje, mejorar las habilidades de pensamientos y de interesarlos por el mundo de los libros.

  

C.E.I.P. El Romeral. Infantil, 3 años

Vélez-Málaga, noviembre de 2009