la iglesia san esteban de abalos
La Iglesia San Esteban
Arquitectura Decoración
El Retablo Mayor La Virgen de la Rosa
Declarada Monumento Nacional. Erigida a comienzos del siglo XVI, consta de una nave de tres tramos y cabecera ochavada de siete paños. Destaca la portada guarecida bajo un gran arco, de estilo Reyes Católicos. Barrocas son la torre, construida entre 1735 y 1740, y la galería situada sobre la portada y proyectada como conjuratorio. La torre se compone de dos cuerpos de planta cuadrangular y otro octogonal, rematado por una cúpula con linterna. En el interior, puede contemplarse el coro alto, con sillería traída del monasterio de la Estrella de San Asensio en tiempos de la Desamortización. Las tracerías góticas de los respaldos constituyen un minucioso trabajo. Sobresale el retablo mayor, de mediados del XVI, atribuido a los hermanos Beaugrant y su escuela. Recientemente restaurado, admira la rica imaginería que ocupa sus siete calles, cuatro cuerpos, banco y ático.

Vista de la puerta de entrada a la iglesia San Esteban

Arquitectura [Volver]
Es un edificio construido en sillería, de comienzos del siglo XVI, de estilo gótico flamígero o Reyes Católicos, del que no se conocen sus autores. Es Monumento Histórico-Artístico. Tiene planta de una nave de tres tramos y cabecera ochavada o poligonal de siete paños. En la nave hay capillas entre los contrafuertes poco profundas, y la cabecera posee contrafuertes en las esquinas. La nave y la cabecera se cubren con bóvedas de crucería estrellada sobre arcos apuntados, ménsulas y contrafuertes fasciculados. Las capillas se cubren con bóveda de cañón apuntado.Al lado sur de la cabecera está la sacristía, de dos tramos, barroca, precedida de antisacristía, todo cubierto con bóvedas de lunetos. Al lado norte de la cabecera hay otra sacristía cubierta con cielo raso. A ambas se accede desde la cabecera. Al lado del evangelio en el primer tramo de la nave hay una capilla barroca del siglo XVIII, fundada por Don Francisco Antonio Ramirez de la Piscina, muerto en 1724 y enterrado en ella. La capilla es cuadrangular, se cubre con cúpula sobre pechinas y pilastras corintias, con un Evangelista en relieve en cada pechina. Al lado de la epístola en el segundo tramo de la nave hay una capilla de fines de XV o comienzos del XVI, con escudos de armas e inscripción que alude a su ejecución por los hijos de Juan Sánchez de Hornillo, vecino de Ábalos (Juan Sánchez, Pedro Sánchez, etc...) en honor a San Miguel. Está cubierta con bóveda de crucería. A los pies hay coro alto sobre bóvedas de crucería estrellada, con decoración escultórica en el antepecho. Es de estilo renacentista-manierista de la segunda mitad del siglo XVI, con relieves quizá labrados por Iñigo de Zárraga. La torre está al sur hacia los pies. Tiene dos cuerpos de planta cuadrada y otro octogonal u ochavado rematado en cúpula con linterna. El segundo cuerpo tiene ventanas rectangulares molduradas, enmarcadas entre pilastras y rematadas con frontones. El cuerpo superior o campanario está separado de los otros por una balaustrada con pináculos en las cuatro esquinas. Tiene ocho huecos de medio punto con un óculo sobre cada uno, separados por pilastras estriadas en las esquinas. Sobre él se asienta una cúpula apuntada, reforzada con arcos exteriores decorativos con un pináculo en cada extremo. El remate es una linterna con cúpula y otros ocho huecos de medio punto, separados por pilastras lisas y rematada en una crestería. Esta torre, que recibe el nombre de "La Chaparra", es barroca, y en ella interviene Juan Bautista de Arbaizar antes de 1735. Como la de Murrillo de Río Leza, se cohesiona con la portada principal mediante la creación de una galería de tres marcos de medio punto que tenía como misión servir de conjuratorio (según J. M. Ramírez Martínez) a la vez que protegía a esta última envolviéndola en un arco. De este modo forma un bello conjunto con la fachada Reyes Católicos y con la galería que la remata, concebida como un conjuratorio del que forman un apéndice más los vanos rectangulares del segundo cuerpo de la torre. La portada está en el segundo tramo al sur. Es de comienzos del siglo XVI, de estilo Reyes Católicos, y se enraíza con lo burgalés. Se abre mediante un arco conopial en derrame enmarcado por un alfiz de baquetón, con ingreso en arco mixtilíneo. Está flanqueada por pilares con tracería gótica e imaginería bajo doseletes y dos pares de pináculos que albergan hornacinas para seis estatuas exentas en un primer nivel, más otra vacía en cada uno de los pináculos interiores. Sobre la puerta hay un original frontón trebolado o tribulado con crestería de roleos que cobija bellas imágenes de Cristo Salvador y un matrimonio de orantes. Los dos ángulos del tímpano y sobre el lóbulo central se adornan con dos parejas de elementos decorativos con cabezas de serpiente enroscadas que terminan interiormente en elementos vegetales. En las cardinas que sirven de remate se interpretó con tres caras diferentes una alusión trinitaria. Corona la portada un ave (águila o pelícano), símbolo de Cristo. Se cobija bajo gran arco rematado en galería coronada por una crestería, barroco de la primera mitad del siglo XVIII, coetáneo de la torre. Estos dos elementos (torre y arco triunfal) se enmarcan en las tendencias artísticas irradiadas desde Haro (iglesia de Santo Tomás). Esta portada es la más ambiciosa del estilo Reyes Católicos en la región, pues otras coetáneas, también de este estilo, son más pobres en decoración, como las de las parroquiales de Nieva de Cameros, Sotés y Pedroso.
Detalle del coro alto, sillería traída del monasterio de la Estrella de San Asensio
Decoración [Volver]
Lado evangelio
En el penúltimo tramo de la nave :
Retablito barroco de comienzos del siglo XVIII, de dos cuerpos, con columnas salomónicas y estípites, con imagen titular del Crucifijo, manierista de mediados del siglo XVI (del estilo del retablo mayor, quizás procedente de la ermita de la Virgen de la Rosa en la que trabajó Juan de Beaugrant), y relieve de la Piedad del XVIII.
En el primer tramo de la nave(capilla de los Ramírez de la Piscina, hoy de San Antonio) :
Reja de hierro y chapa con escudos de la familia, del siglo XVIII En las pechinas, relieves de los Evangelistas En el muro occidental, sepulcro en arco de triunfo de Don Francisco Antonio Ramírez de la Piscina, muerto en 22 de septiembre de 1724, con imagen orante del difunto, inscripción alusiva en la base y escudo de armas en el remate. Sigue modelos escurialenses difundidos en La Rioja a partir de la erección de la capilla del Santo Cristo de la Redondo. En el hueco norte, retablo barroco de la primera mitad del siglo XVIII, de dos cuerpos y tres calles con columnas corintias recubiertas de hojarasca, con imágenes de San Antonio, titular, San Diego de Alcalá, Santa Teresa e Inmaculada, coetáneas.
En el muro del primer tramo de la nave :
Retablito barroco de fines del XVII, de dos cuerpos con columnas corintias de estrías onduladas y pilastras, con relieve coetáneo de la Resurrección, e imagen titular de la Virgen de la Rosa, gótica del XIV (procedente de la ermita del mismo nombre, en ruinas).
Lado epístola [Volver]
En el segundo tramo de la nave (capilla de San Miguel) :
Retablo barroco del siglo XVIII de un cuerpo, con escudo del patrón del XVIII, e imagen titular de San Miguel de mediados del XVI, del estilo del retablo mayor, y otra de San Antonio de Padua del XVIII
 
Coro alto [Volver]
Sillería gótica flamígera de fines del XV o comienzos del XVI, contemporánea de la del monasterio de Nájera, y compuesta por 24 sillas altas y 11 bajas con tracerías flamígeras hispanoflamencas de gran finura. Las tres sillas centrales son del siglo XVIII, con emblemas del convento Jerónimo de la Estrella, en San Asensio, de donde procede el conjunto, llevado a Abalos tras la desamortización de Mendizabal. Esta sillería ha sido restaurada por la Consejería de Cultura en 1994-95.
Facitol rodante a juego con la sillería, del XV-XVI, con pie renacentista-romanista de hacia 1580 con relieves de la Creación de Eva de una costilla de Adán, el Pecado Original y la Expulsión del Paraíso. (Ha formado parte de una exposición en el claustro de la iglesia de Santa María de Palacio en Logroño).
En el lateral del lado del evangelio, caja de órgano rococó de fines del XVIII, de madera policromada, coronada por una escultura de un ángel músico. Este órgano fue construido en 1780 por el maestro organero José de Albisua, según consta en una inscripción que aparece en el arca del viento. En la segunda década del siglo XX el organero Pablo Corti amplió el teclado y reformó el carácter tímbico del instrumento. El teclado actual posee teclas de marfil y ébano. A pesar de este arreglo, actualmente se halla inutilizado pues su estado de conservación es muy deficiente: no conserva los tubos, y el varillaje se halla bastante incompleto.
Retablo Mayor [Volver]
De todo el patrimonio artístico de la zona de la Sonsierra, hay que destacar los retablos mayores de las iglesias parroquiales de Abalos, San Vicente de la Sonsierra y Briñas. Los dos primeros son renacentistas-manieristas, y el tercero, inicia la transición del romanismo (última etapa del renacimiento) hacia el barroco clasicista.
El desarrollo del retablo, iniciado en el periodo gótico, alcanza en el siglo XVI su máximo esplendor. Ahora los retablos adquieren gran importancia como elementos imprescindibles para la formación de los fieles, y comienzan a ocupar el fondo de casi todas las capillas de las iglesias. Suelen ser como un gran escenario donde se disponen episodios del Antiguo y Nuevo Testamento, pues pretenden ilustrar por medio de imágenes las grandes verdades de la fe. Dada su función didáctica, el retablo ha de tener una iconografía perfectamente programada desde el principio. El orden seguido en general para leer los retablos es de izquierda a derecha y de abajo a arriba.
Se realizan en madera dorada y policromada, y se componen del tabernáculo o custioda, situada detrás del altar, y de una estructura arquitectónica o mazoneria en la que se alberga la escultura, compuesta por una serie de elementos verticales y horizontales. Los horizontales son el banco, varios cuerpos superpuestos y el ático o remate; y los verticales, las calles (generalmente una central y dos laterales) y las entrecalles. En la calle central se sitúan las imágenes o escenas principales, y todo se separa por columnas, frisos y frontones. La escultura de bulto redondo suele alojarse en hornacinas y el relieve en cajas rectangulares.
El motivo ornamental fundamental del siglo XVI es el grutesco (elementos vegetales combinados con animales, seres monstruosos, fantásticos, todo ello enlazado), con el que se cubren los elementos arquitectónicos (fustes de columnas, pilastras, arquivoltas, frisos, paneles, etc...) presentando generalmente una composición "a candelieri", es decir, disponiendo la decoración a partir de un eje o candelabro. Generalmente el motivo está formado en su parte superior por una cabeza o torso humano o animal que se acaba por abajo en un juego de plantas, guirnaldas, trofeos, cortinajes, etc...
Tanto la arquitectura o mazonería del retablo, como su escultura, están sometidas a una serie de técnicas: el dorado, el encarnado y la policromía (estofado). Por ello en su ejecución es precisa la colaboración de varios artistas: un arquitecto o tracista, un ensamblador, un entallador, un escultor, un dorador y un pintor. La traza del retablo la realiza el arquitecto o el ensamblador (este debe juntar o ensamblar las diferentes piezas de modo que queden bien encajadas). Las partes ornamentales las ejecuta el entallador (frisos, capiteles, pedestales, etc...). La escultura de bulto redondo (imágenes) y las escenas en relieve las realiza el imaginero o escultor. La policromía de la obra la ejecuta el pintor y el dorador, que frecuentemente es la misma persona, ya que a menudo un mismo artista desempeña varios oficios.
El gran retablo mayor de Abalos se adapta a la cabecera de la iglesia, ocupando los tres paños centrales, lo cual origina que sus calles laterales se doblen. Por su riqueza y dimensiones, resulta espectacular, aunque es algo menor que el de San Vicente de la Sonsierra. Es renacentista-manierista de hacia 1550, y consta de banco, cuatro pisos o cuerpos, siete calles (tres calles y cuatro entrecalles) y ático. Aunque no esta documentado, se atribuye al taller de los Beaugrant, que es uno de los grupos de escultores mas interesantes de la zona vasco-riojana en el segundo tercio del siglo XVI, probablemente de comienzos del siglo XVII. Ha sido restaurado recientemente.
En esta epoca se produce la llegada a España de gran numero de artífices extranjeros, que acuden atraídos por las facilidades existentes en la península (exenciones fiscales, apertura de fronteras, creciente demanda de obras de arte...). Como ocurrió con los Beaugrant, se instalaban primero en el puerto de Bilbao, y tras un tiempo, se dirigían a las provincias del interior, trayendo un renacimiento teñido de goticismo. El origen de los Beaugrant suele situarse en la Lorena, aunque sus primeras obras proceden de los Paises Bajos.
La gran competencia obligaba a contratar simultáneamente y a bajo precio, un numero de obras superior al que se podía atender. Así, este taller contrata un grupo de retablos cuya realización se prolonga durante varios años, y deben ser terminados recurriendo a la subcontratación de la obra con otros especialistas ajenos al taller. Esto, que será practica general en la epoca, es a menudo causa de retrasos y pleitos. Por ejemplo, el hermano mayor Guiot se instala en Bilbao donde hace el retablo de Portugalete, y después se traslada a la Rioja Alta contratando el retablo de Elvillar en Alava, durante cuya realización fallece (hacia 1549-50). También se le atribuye el de Abalos y colaboración en el de San Vicente de la Sonsierra. Juan es el mas interesante; se cree que pudo colaborar en el retablo de Santo Domingo de la Calzada como oficial de Damián Forment; después acabo las obras de su hermano mayor en Vizcaya, así como el retablo de Elvillar, y se avecindó en Abalos poco antes de su muerte en 1559.
Mateo es el miembro menos conocido de la familia. Colaboró hasta 1554 en la obra de Elvillar, y se sabe documentalmente que en sus obras participaron otros maestros ajenos al taller como Arnao de Bruselas, lo que plantea la incógnita de la existencia de estos colaboradores no pertenecientes al taller de los Beaugrant en el retablo de Abalos.

Coro : Vista del retablo [Volver]
Consta de banco, cuatro pisos o cuerpos, siete calles (tres calles y cuatro entrecalles) y ático. En los frisos de este retablo no solo aparecen los típicos grutescos renacentistas, sino otros motivos mas propios del manierismo como triglifos y metopas entre rosetas, luchas de seres marinos y personajes fabulosos, danzas de niños que despliegan telas, angelitos tenantes en actitudes voladas con carteles que muestran rostros masculinos y femeninos, angelitos con guirnaldas y cortinajes, cornucopias, cestos de frutos, etc...
El relicario es coetáneo del retablo.

Relicario:
Daniel y otro profeta flanquean una Resurrección.
Banco:
Descansa sobre un basamento de piedra, y se estructura mediante cuatro hornacinas y cuatro encasamientos cuadrados, dos de ellos en la calle central separados por el sagrario. En sus frisos hay grutescos. Las imágenes representan a San Agustín, San Sebastián, San Mateo, Cristo a la Columna, San Ambrosio, San Juan Evangelista, San Gregorio Magno, San Juan Bautista, San Lucas, San Jerónimo, Santa Catalina, San Marcos, San Joaquín y Santa Barbara, alternando con relieves de la Cena, Lavatorio, Oración en el Huerto (Agonía) y Prendimiento (o Beso de Judas).
Los cuerpos se componen de encasamientos rectangulares para los relieves de las calles internas, y hornacinas aveneradas para las esculturas de bulto completo de las entrecalles. Destaca la casi total ausencia de frontones. La calle central, como es característico en otros retablos documentales de los Beaugrant, presenta un extraordinario desarrollo tanto en anchura como en verticalidad, y rompe la estructura tradicional del retablo casillero. Las entrecalles son la parte mas plástica del conjunto. Como apoyos, se utilizan columnas con una superposición de ordenes al gusto romano: dórico toscano, jónico y corintio.
Primer cuerpo:
alternan imágenes de Apóstoles (Santiago, San Pedro, San Pablo y San Simón) con escenas de la vida de San Esteban (San Esteban entre los doctores en la sinagoga, Lapidación de San Esteban y Entierro de San Esteban).
Segundo cuerpo:
otros cuatro Apóstoles en bulto (uno de ellos San Juan) y las escenas de la Anunciación y la Natividad (o Adoración de los Pastores). En la calle central, la Trinidad entre coro angélico acogiendo el alma de San Esteban (gloria de San Esteban). Sobre ella tres escenitas de la Visitación, Desposorios y Huida a Egipto.
Tercer cuerpo:
otros cuatro Apóstoles (identificados San Bartolomé, Santiago el Menor y San Matías), Epifanía, Asunción de María, Degollación de los Inocentes.
Cuarto cuerpo:
Camino del Calvario (Cristo con la cruz a cuestas), Santo Entierro (llanto sobre el Cristo muerto), y cuatro imágenes de santos.
Atico:
Adán, el Calvario (Cristo, María, San Juan), y Eva. Debajo del Calvario, templete con varias imágenes.
La Virgen de la Rosa [Volver]
La Virgen de la Rosa, es gótica del XIV, de madera, y está repintada y posteriormente restaurada. Es de muy buena calidad artística, siendo una de incorpora un prototipo muy frecuente en La Rioja, País Vasco y Navarra, llamado por ello modelo vasco-navarro-riojano. Los ejemplares pertenecientes a esta escuela repiten todos ellos una serie de caracteres, pues se basan en un mismo modelo vigente desde mediados del siglo XIII hasta bien entrado el XIV. Es sedente, se sienta sobre un escabel con almohadilla, sin respaldo ni brazos. Lleva corona, velo con ondulados pliegues que dejan ver los cabellos dorados. La cara es fina, con cejas y ojos ovalados, nariz aguileña, barbilla prominente y ligera sonrisa. La túnica está ceñida por cinturón. El manto dibuja una serie de pliegues en diagonal y se remata en agudo escote (capa con cuerda) adornado con una flor en el centro. Con la mano derecha sujeta una rosa y con la izquierda agarra el Niño por el hombre (Virgen del don, tipo propio de los inicios del gótico). Por debajo de la túnica se ven las puntas del calzado. El Niño se sienta en la rodilla izquierda de su madre, apoyando el pie derecho en su muslo derecho y el otro en el centro de su regazo, postura característica del tipo “vasco-navarro-riojano”. Bendice con la mano derecha y ha perdido la izquierda, con la que sujetaría el libro sagrado. Lleva túnica talar y manto en forma de capa. En otro tiempo estuvo vestida con ropajes postizos y adornos de orfebrería: mantos, rostrillo, corona, joyas y luna a sus pies. Actualmente madre e hijo sólo exhiben las coronas.  

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