AVELLANO
El avellano produce sus frutos durante el otoño, después de haberse pasado un ciclo anual acumulando fortaleza interior para protegerlos. La cáscara del fruto es tan dura y protege también su tesoro que constituye el epitome de la dureza. Nacido bajo el signo del avellano, también tienes un tesoro interior que ofrecer; los frutos de tu conocimiento. Tu sabiduría y habilidad para comunicar, además de tu gran flujo de ideas, te hacen ser capaz de transformar los pensamientos y opiniones de los demás. ¡Ten cuidado en la forma en que expresas tu brujería!
Naturaleza.
Le encanta que le valoren como una persona fuera de lo normal por su dinamismo y capacidad para destacar en aquello que se proponga. Antes de actuar reflexiona a fondo y luego concentra energías: no se dispersa tontamente.
Energía.
Está siempre tan ocupado que no soporta estar enfermo. Su gran vitalidad le ayuda, pero de todas formas debe cuidar sus huesos y su corazón. Le encantan las fiestas, las exposiciones y los espectáculos pero los comparte con deportes, la lectura y la música. Las curas en balnearios le resultarán ideales para recuperarse.
Emociones.
Es un amante ardoroso que busca la calidad y la belleza por encima de las perversiones. Su apasionamiento lo transmite por la vía del amor, verdadero motor de tu vida. Sin embargo, sólo puede enamorarse de personas a las que admires profundamente. Es fiel pero puede llegar a ser posesivo.
Recursos.
Puede elegir cualquier profesión con tal de ser el primero. Le encajan especialmente aquellas donde la imagen sea esencial: sacerdote, político, abogado o incluso cantante, actor o director teatral si tiene temperamento artístico. En cualquier caso, no le faltará el dinero: sabrá ganarlo con su talento y espíritu conquistador amante del riesgo.
