DOCUMENTO POLÍTICO PARA LA ASAMBLEA DE IU/EB

Documento político presentado en el c. p.E del 28-10-99 para aportar al debate de la Vª Asamblea de Euskadi

MARISOL BENGOA
KOLDO USIN
LUIS RAMIREZ

DOCUMENTO POLÍTICO PARA LA Vª ASAMBLEA DE IU/EB

INTRODUCCIÓN

A diferencia de la IV Asamblea de IU/EB, que se realizó saboreando las "mieles" de los éxitos electorales, la que ahora vamos a celebrar está presidida por la amargura de los resultados adversos.

Debemos intentar tener un sentido de la proporción para poder distinguir entre aquellas circunstancias políticas, económicas, sociales y culturales que, para bien o para mal, inciden sobre el desarrollo de nuestra organización pero que no podemos controlar, y aquellas decisiones que, dependiendo de nosotros, han sido acertadas o equivocadas.

Lo que en ningún caso podemos hacer es responsabilizar de nuestros malos resultados a los trabajadores que no nos han votado, obviando nuestra incapacidad para convencerles.

UNA ÉPOCA DIFÍCIL

En la medida que IU pretende ser una fuerza política alternativa al sistema capitalista, la época que nos está tocando vivir nos coloca contra la corriente de la ideología dominante en la sociedad.

La combinación del colapso de los regímenes de los países del Este de Europa y la antigua URSS, con un largo período de auge económico en USA y en menor medida en Europa Occidental, ha supuesto que la burguesía pueda pasar a la ofensiva en todos los terrenos: económico, político, militar y cultural.

La mera comparación entre los resultados de la intervención imperialista de EE.UU en Vietnam, con las intervenciones en la Guerra del Golfo o la más reciente contra Yugoslavia, reflejan hasta que punto el péndulo de la historia ha cambiado de sentido temporalmente.

Pero este cambio no significa que el capitalismo esté siendo capaz de resolver los grandes males que afectan a la humanidad -pobreza, explotación, hambre, guerras-, que en muchos casos los ha agravado, sino que frente a estos problemas no se ofrecen alternativas claras capaces de movilizar a los trabajadores y pueblos oprimidos.

La gran tragedia de nuestro tiempo es que los dirigentes de las principales organizaciones políticas y sindicales de la clase obrera han caído bajo la influencia de las ideas de la burguesía, sustituyendo la búsqueda de un camino hacia una sociedad alternativa al capitalismo por la simple adaptación a éste.

Teorías, como la llamada tercera vía liderada por Schröder, Blair, F.González o Máximo D’Alema, basadas en las viejas ideas de Bernstein, son la expresión más clara de la renuncia a las ideas socialistas que impulsaron la lucha heroica de millones de seres humanos a lo largo de los años sesenta y setenta.

Frente a esta realidad sólo caben dos opciones: o bien renunciar a nuestras señas de identidad socialistas siguiendo el camino de nuestros ex -compañeros del PDNI, o bien mantenernos fieles a ellas confiando en que esta situación cambiará.

EL CAPITALISMO SE ENCAMINA A NUEVAS CRISIS

No se trata de realizar un acto de fe. Para que se puedan mantener las ideas que hablan del capitalismo como el único sistema posible, es necesario que este sistema sea capaz de ofrecer un futuro digno a la mayoría de la humanidad. Algo, a todas luces, imposible.

Las enormes desigualdades sociales y territoriales existentes son el producto de la perversidad de unos cuantos individuos y no de la condición humana en general. Las desigualdades son la propia esencia del funcionamiento del capitalismo.

Según el Banco Mundial, 1.300 millones de seres humanos viven con menos de 225 pesetas al día. En 1997 la Ayuda Oficial al Desarrollo destinó 7,5 billones de pesetas a los países pobres, pero en contrapartida estos últimos abonaron 40 billones de pesetas a los países ricos, en concepto de deuda externa. Toda la buena voluntad de muchas ONG’s no puede compensar desequilibrios tan evidentes.

La oscilación entre auges y recesiones es una constante histórica del capitalismo. Tal y como Marx y Engels plantearon en el Manifiesto Comunista: "La historia de la industria y el comercio no es más que la historia de la rebelión de las fuerzas productivas modernas contra las actuales relaciones de producción (...) durante cada crisis comercial se destruyen sistemáticamente, no sólo una parte considerable de los productos elaborados, sino incluso de las mismas fuerzas productivas ya creadas. Durante las crisis, se extiende sobre la sociedad una epidemia social, que en cualquier época anterior hubiera parecido absurda: la epidemia de la superproducción (...) ¿y todo esto por qué? Porque la sociedad posee demasiada civilización, demasiados medios de vida, demasiada industria, demasiado comercio".

151 años después de que estas palabras fueran escritas, el Banco de Pagos Internacional en su informe de 1999 destaca como principales desequilibrios del capitalismo actual: el exceso de formación bruta de capital, la expansión del crédito en los mercados financieros y el excedente de capacidad en el sector industrial. Todo lo cual, indica, "es una seria amenaza para la estabilidad financiera".

En la actualidad el capitalismo se asemeja mucho a un gigante con pies de barro. Asia, con Japón a la cabeza, está intentando salir de una terrible recesión económica que ha dejado destrozados socialmente países como Indonesia (cuarto país más poblado del mundo). La mayoría de las principales economías latinoamericanas están en recesión, a pesar de los enormes sacrificios exigidos a los trabajadores y la mayoría de la población, procesos que han conducido a que en estos países las desigualdades sociales hoy sean las más grandes de su historia. En Rusia el tránsito a la economía de mercado ha supuesto un colapso que ha arrojado a más del 70% de la población a la miseria.

En realidad, si no fuera por el crecimiento económico de Estados Unidos el escenario mundial sería desolador. Pero..., ¿cuánto podrá durar el crecimiento económico en USA? ¿Durante cuánto tiempo podrá mantenerse la orgía especulativa en la Bolsa de Nueva York? La contradicción entre la enorme fragilidad de la economía mundial y la campaña ideológica sobre la solidez del sistema es insostenible.

EL MOVIMIENTO OBRERO SE RECUPERARÁ Y CON ÉL LA IZQUIERDA TRANSFORMADORA

La lucha de clases no se desarrolla nunca de manera lineal. A épocas de relativa calma siguen otras de gran tensión, y viceversa.

En la actualidad la ausencia de referentes ha hecho que los trabajadores hayan optado por salidas individuales a la hora de resolver sus problemas. Pero la creciente presión de los sistemas de producción y las precarias condiciones de trabajo harán inevitable la necesidad de los trabajadores de unirse y organizarse frente a los empresarios.

En los años cincuenta y sesenta, el auge económico en los países industrializados estuvo acompañado de la creación de toda una red de servicios públicos (pensiones, seguridad social, seguros de desempleo) con el objetivo de amortiguar la lucha de clases. Pero ahora el auge está siendo utilizado para desmantelar gran parte de estos servicios, lo que, cuando lleguen las vacas flacas, traerá consigo una tremenda agudización de los conflictos sociales. En este contexto, las ideas de la izquierda transformadora recuperarán su espacio.

No quiere decir que entre tanto debamos esperar cruzados de brazos, pues todas estas ideas debemos explicarlas pacientemente, preparando el terreno. No debemos desesperar si nuestra defensa consecuente de las ideas del socialismo no nos conduce, a corto plazo, a resultados espectaculares.

La explicación de estas ideas nos exige, en la situación presente, mejorar nuestra capacidad de comunicación directa con los trabajadores y los sectores más desfavorecidos de esta sociedad.

Aunque el trabajo institucional nos pueda ayudar, el énfasis lo tenemos que poner en el trabajo directo de la organización hacia las fábricas, barrios, jóvenes, los movimientos sociales contra la pobreza y exclusión; trabajo que hasta la fecha ha sido muy deficiente.

EUSKADI EN EL MARCO DE LA CONSTRUCCIÓN EUROPEA

Euskadi forma parte de la denominada "área del Euro". Mientras que a la burguesía vasca lo único que parece importarle de esta situación son los efectos que pueda tener respecto al Concierto Económico Vasco, para IU/EB -sin despreciar esta cuestión- lo más importante son los efectos sociales que el desarrollo de la Unión Europea puede tener sobre las condiciones de vida de los trabajadores y la mayoría de la población.

El 1 de enero de 1999 ha entrado en funcionamiento el Euro en su vertiente fundamental, la paridad fija de todas las monedas de los países que se han adherido a la moneda común. Dentro de 3 años el Euro dará su paso definitivo, al convertirse en la moneda única en circulación en manos de los ciudadanos.

Durante años los trabajadores han tenido que escuchar que era necesario realizar innumerables sacrificios para lograr este objetivo. Los sueldos debían crecer poco para garantizar la competitividad de las empresas y los objetivos de inflación. Los presupuestos estatales debían reducirse para converger según los criterios de Maastricht, afectando de manera fundamental a los gastos sociales e inversión pública. El mercado laboral se tenía que "flexibilizar", mediante sucesivas reformas laborales orientadas a la precarización del empleo (solo en cuatro años las empresas de trabajo temporal han pasado de la nada a ocupar a más de 1 millón de trabajadores), llegando la eventualidad a más del 33% de la población activa en el caso del Estado español.

Sin embargo, para lograr acceder al Euro, los sacrificios no han sido iguales para todos. Las empresas y los bancos han aumentado sus beneficios de manera ininterrumpida en los últimos cuatro años, y los especuladores han amasado enormes fortunas en las bolsas.

¿Cambiará esta injusta distribución de los sacrificios con la puesta en funcionamiento del Euro? Todo indica que no. Más bien al contrario. La Unión Europea, tal como se está desarrollando, va a suponer un incremento generalizado no solo de las desigualdades sociales, sino también de las territoriales. Y no puede ser de otra manera, pues la razón de fondo que ha impulsado la Unión Europea es la tremenda lucha existente por los mercados a escala internacional.

Hace años las burguesías europeas, sobre todo la alemana y francesa, comprendieron que su capacidad para competir en el mercado mundial con EE.UU y Japón era muy débil si cada economía lo hacía por su cuenta.

Esto se ve de forma clara comparando la distribución del comercio mundial y el peso de cada moneda en estas transacciones:

Distribución Comercio Mundial :

U.E (11 países euro)

20.9%

USA

19.6%

Japón

11.1%

 

Participación Monedas en las transacciones comerciales

Dólar

47.6%

Marco

15.5%

Yen.

11.1%

(Datos obtenidos de la Comisión Europea, Banco de Pagos Internacionales y OCDE)

 

La posición de dominio de Estados Unidos en la economía mundial queda reflejada por su capacidad de hacer de su moneda nacional (la Reserva Federal americana es la encargada de su emisión) la moneda principal en el comercio mundial. Si ante esto la posición de Alemania con el marco es débil, podemos imaginar en que situación quedan el franco, la lira, la peseta, etc.

Fundamentalmente para las multinacionales, grandes industrias nacionales y sector financiero, la creación de un área económica con más de 292 millones de habitantes, que representa el 15% del PIB mundial, en la cual la única moneda de referencia es el Euro; supone un instrumento de primera magnitud a la hora de proteger este mercado interior e intervenir en los mercado exteriores.

Pero el Euro también tiene otras consecuencias, de las cuáles se van a derivar enormes perjuicios para los trabajadores. Algunas de ellas son:

1.- Al existir una moneda única, la competencia entre las diversas empresas y sectores industriales de los diversos países que forman el área Euro se va a regular mediante las inversiones en mejoras tecnológicas y de organización de la producción, la reducción de los costes de producción incrementando la productividad mediante la reducción del empleo, y la contención salarial.

Al utilizar la misma moneda economías con diversos grados de desarrollo, las más débiles -que utilizaban el tipo de cambio como instrumento defensivo frente a las más desarrollada- o bien no podrán competir (cierre de empresas no competitivas) o bien tenderán a sobrevivir supliendo su baja productividad por una reducción de costes de producción a través del incremento de la explotación de los trabajadores (menos trabajadores, más horas de trabajo y bajos salarios).

Todo esto se agrava por las "directivas europeas en defensa de la competencia", que limitan drásticamente a los gobiernos nacionales poder intervenir desde el sector público para ayudar a empresas en crisis.

2.- Se establece una moneda común, pero no existe un presupuesto común digno de tal nombre. El presupuesto de la Unión Europea para el período 2000-2006 tiene un techo fijo del 1,27% del PIB comunitario. Esto, que puede querer decir poco, se entiende mejor si comparamos la Unión Europa y USA en términos de gasto público: en USA el presupuesto del Gobierno Central representa el 26% del gasto público total. El presupuesto común europeo representa el 2% del gasto público total.

Esto quiere decir, simple y llanamente, que en el actual modelo de construcción europea se renuncia expresamente a desarrollar una política que permita combatir las desigualdades entre los diferentes estados miembros. Con el agravante de que, sobre los criterios de estabilidad económica, los diversos estados están obligados a mantener sus déficits públicos por debajo del 3% del PIB, tendiendo hacia el equilibrio presupuestario.

Nuevamente tenemos criterios comunes, para realidades económicas diferentes. Así, mientras países económicamente fuertes, pueden hacer frente a la situación, países con enormes carencias se ven limitados a la hora de destinar recursos a atender urgentes necesidades sociales.

3.- Otro problema importante, por ser una incógnita, son las llamadas "crisis asimétricas". Tras este nombre se esconde el problema de como pueden afectar factores económicos exteriores a Europa sobre la zona euro, dado que no todos los países que la forman tienen la misma estructura económica.

En Estados Unidos, las crisis regionales se tienden a compensar tanto por la vía de ayudas del presupuesto central (en Europa es muy pequeño) y por la gran movilidad geográfica de su población ( algo complicado en Europa por los distintos idiomas).

Pero lo que es más grave, es que nadie sabe como puede afectar una recesión generalizada en Europa, que tarde o temprano se producirá (no somos agoreros, son la consecuencia inevitable de la forma de funcionar del sistema capitalista) sobre los diversos países y regiones. Esta es una razón fundamental por la cual no se puede afirmar que la implantación del Euro no sea reversible.

4.- El Banco Central Europeo se ha creado, formalmente independiente de los gobiernos nacionales, con plenos poderes para fijar la política monetaria respecto al Euro. Con el objetivo fundamental de evitar procesos inflacionistas.

Sin embargo su independencia es más que dudosa pues toda su configuración se ha realizado a imagen y semejanza del Bundesbank alemán, ¡curiosamente el país económicamente más fuerte de Europa !. Y, por otra parte, nos encontramos nuevamente con el problema de intentar desarrollar una misma política monetaria para economías reales diferentes.

Todo el problema de la construcción europea se resume, para los trabajadores, en que todo esta pensado y subordinado a los intereses de las multinacionales, grandes grupos industriales y sector financiero.

En este sentido el principal problema de la clase obrera europea es, que mientras la burguesía ha unificado buena parte de sus mecanismos de dominio sobre la economía, los trabajadores estamos divididos, dado que tanto las organizaciones políticas como sindicales de la izquierda tiene unas direcciones que, aunque formalmente se coordinan, atienden más a intereses nacionales que a una verdadera política de clase común que una a todos los trabajadores por encima de las fronteras.

Una carta social europea, en la cual se establezca una salario mínimo común y obligatorio, una legislación laboral común en la cual se incluya la reducción de jornada necesaria por ley para repartir el empleo, unos derechos sociales básicos europeos, debería constituirse en plataforma reivindicativa en torno a la cual movilizar a todo el movimiento obrero europeo.

En este contexto las ideas nacionalistas de pretender crear un "marco autónomo de relaciones laborales" lejos de favorecer la necesaria unidad del movimiento obrero por encima de diferencias nacionales, debilita a este frente a una patronal vasca que tiene muy claro la defensa colectiva de sus intereses en coordinación con las patronales europeas (incluida la española).

Una Europa unida, con una moneda única, será beneficiosa para los trabajadores si va acompañado de una política socialista común. Esto es, que el Banco Central Europeo este bajo el control democrático de los trabajadores, que la banca privada sea nacionalizada, así como los sectores industriales estratégicos, para lograr así una verdadera planificación económica europea, basada en la satisfacción de las necesidades sociales, garantizando un desarrollo armónico territorial.

Nadie en la izquierda debería escandalizarse de plantear una política de nacionalizaciones, de la misma forma que la burguesía recurre a ellas cuando le interese. En Japón el gobierno a nacionalizado buena parte del sector financiero en crisis para tras sanearlo con dinero público volver a privatizarlo.

Lo que no puede hacer una izquierda que se reclame transformadora es clamar contra las privatizaciones y no tener alternativa alguna cuando estas ya se han realizado.

Por otra parte, desde la perspectiva del desarrollo del concierto económico de Euskadi, debemos defender la legitimidad del mismo, pero oponernos rotundamente a la utilización que de este instrumento fiscal realiza la burguesía vasca.

Las enormes subvenciones, directas o indirectas, que el Gobierno Vasco concede a empresas que a su vez explotan de forma despiadada a sus trabajadores es inadmisible (Daewo es solo un ejemplo).

Pero también debemos rechazar el perverso argumento de Bruselas de la defensa de la libre competencia, que lo único que esconden detrás es limitar la posibilidad del sector público para intervenir en el desarrollo industrial.

IU/EB defendemos la intervención del sector público en la economía productiva, rechazando su papel actual, subsidiario de la iniciativa privada. El Concierto Económico debe servir como instrumento planificador de la actividad productiva desde la perspectiva de defender el empleo y dignificar las condiciones de trabajo.

EL REPARTO DESIGUAL DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO EN EUSKADI

La situación económica de la CAV ha estado marcada en los últimos 5 años por un intenso crecimiento económico:

Crecimiento del PIB de la CAV

1994

3.3%

1995

3.5%

19996

2.5%

1997

4.6%

1998

5.2%

Sin embargo la distribución de este crecimiento ha sido totalmente injusta:

- La participación de las rentas del trabajo en la riqueza de la CAV no ha dejado de decrecer en los últimos 5 años: del 53.6% en 1994 al 50.15% en 1998.

- Los beneficios de las empresas industriales y de construcción vascas ha aumentado de 1995 a 1997 un 51.7% frente a un crecimiento de los gastos de personal del 10.27%.

- El desempleo actual representa un 16.4% de la población activa, una cifra semejante a la de 1990.

- Los parados de larga duración son el 43.9% de los desempleados.

- El empleo indefinido ha pasado de representar el 73.7% de la población ocupada en 1993 al 64.5% en 1998.

- El 24.3% de los contratos a tiempo parcial son a través de ETTs.

No son necesarias muchas más cifras para comprender la tremendamente injusto que ha sido el reparto del crecimiento económico vasco en los últimos años.

Sólo con estos datos se puede afirmar que la política económica seguida en los últimos años, tanto por el Gobierno central como por el Ejecutivo vasco, es la responsable de que haya aumentado la brecha entre los diversos grupos sociales, que la temporalidad es la tónica del nuevo empleo que se crea, y que encierra una acentuación de la feminización del paro así como que los parados de larga duración continúan siendo casi la mitad del total de desempleados.

Sobre todo si recordamos la terrible crisis industrial de nuestra Comunidad a finales de los años 70 y durante la década de los 80, en la cual los trabajadores sufrieron en sus condiciones de vida y trabajo todo el peso de una política económica basada en exigirles unos sacrificios enormes los trabajadores, para el beneficio de una minoría.

Y aunque el PNV siempre esté con la "canción" de que la culpa la tiene Madrid, su política desde el gobierno vasco siempre ha estado dirigida por la máxima neoliberal que dice "que contra más ricos sean los ricos, más migajas caerán de su mesa para que se repartan los pobres".

El mejor ejemplo de lo que decimos es la última reforma del IRPF en la Comunidad Autónoma Vasca, optándose por dejar de recaudar casi 50.000 millones de pesetas al año, primando los intereses de las rentas más altas.

La tarea más importante que tenemos IU/EB es luchar de forma incansable por denunciar la demagogia del PNV cuando habla de la defensa de los intereses comunes de todos los vascos, demostrando que los únicos intereses que verdaderamente defiende son los de la burguesía industrial y financiera, y solo subordinados a ellos atiende algunas necesidades del resto de la población.

EL PROCESO DE PACIFICACIÓN 

Cuando se conoció la noticia de que ETA declaraba una tregua indefinida, un gran alivio se apoderó de la mayoría de la población en todo el estado español, y entre los vascos en particular.

Sin embargo hoy, el proceso de paz, que debería estar acompañando a dicha declaración, avanza con enorme lentitud. Y lo que es más grave, da la impresión de que la dinámica de polarización y enfrentamiento político es una constante que acompaña a cada paso que se da.

Se suele decir que el reconocimiento de las razones de un problema implica gran parte de su solución.

La tregua de ETA planteó, desde su misma declaración, dos interpretaciones no solo diferentes sino totalmente enfrentadas. De una parte, quienes pensamos que asistimos a una tregua derivada de una combinación de factores, entre los cuales los más importantes son : la presión social contra el terrorismo, la escasa capacidad de respuesta de HB tanto frente al encarcelamiento de su mesa nacional, como ante el cierre de EGIN, las crecientes dudas en el seno del MLNV sobre a donde les conduce su política de apoyo incondicional a ETA, la influencia del proceso irlandés y el abandono de la lucha armada por parte del IRA, y la presión policial e internacional.

En el fondo, la tregua de ETA es la expresión de callejón sin salida al que han conducido los métodos de terrorismo individual practicados por ETA desde hace más de treinta años.

En este contexto, se dieron unas condiciones favorables para la consecución de la Declaración de Lizarra, y que los sectores decisivos de la dirección de ETA y el MLNV apostasen por defender sus posiciones políticas sin la utilización del terrorismo.

Por otra parte, el Gobierno del PP saca otras conclusiones. Un sector decisivo del PP piensa que, la combinación de la contestación social a ETA, sobre todo desde el asesinato de Miguel Angel Blanco, y la acción policial, podían haber terminado con la organización armada, obligándola prácticamente a una "rendición incondicional". Para quienes piensan así, el actual proceso les tiene que desesperar, pues ETA se les está "escapando de las manos" bajo la cobertura de los partidos firmantes de la declaración de Estella.

Si, como piensa Mayor Oreja, lo que está haciendo ETA es intentar sacar provecho de su supuesta "definitiva derrota", se entiende porqué el PP se mantiene en una posición de gran resistencia hacia el avance del proceso de paz.

Esta primera discrepancia, conduce a la segunda. Unos pensamos que ETA es la expresión más sectaria y violenta de un problema político, lo cual en ningún caso implica justificar sus acciones. Temas como el derecho a la autodeterminación, o las relaciones entre la CAV, Navarra e Iparralde (País Vasco-francés) son cuestiones políticas sin resolver que ETA ha utilizado como bandera para justificar su lucha armada. Aunque ETA desapareciese definitivamente, estos problemas seguirían presentes.

Sin embargo el PP rechaza frontalmente este análisis, pretendiendo separar lo inseparable, el proceso de pacificación y las cuestiones políticas.

No se trata de que el Gobierno y ETA negocien las cuestiones políticas planteadas a espaldas de la voluntad popular, sino de que simultáneamente a las conversaciones entre Gobierno y ETA sobre la forma de abandonar la lucha armada, los organizaciones políticas, sindicales y sociales discutan sobre las posibles soluciones a las cuestiones políticas, de forma abierta y pública para que sea el pueblo vasco el verdadero protagonista del proceso de pacificación. Este esperanzador proceso fracasará si se hace a espaldas o en contra de la opinión de la mayoría de la sociedad, negando su derecho a expresarse libre y democráticamente.

Pero el PP no quiere entrar en este terreno. Cuando ETA actuaba estos temas eran indiscutibles pues suponían ceder al chantaje terrorista. Ahora, que estamos en tregua, tampoco son discutibles porque sería ceder bajo la amenaza del retorno de ETA a las armas. Y mañana tampoco serán discutibles, aunque ETA desapareciese, porque contravienen el marco constitucional.

Otra cuestión de fondo que está surgiendo es que la tregua de ETA ha vuelto a sacar a la luz, con gran virulencia, el histórico enfrentamiento entre el nacionalismo español y el vasco.

Este enfrentamiento se agrava en la medida que los "dos gallos se encuentran en el mismo gallinero". La locura de ETA ha permitido que, por primera vez en la historia reciente, la derecha española, representada por el PP, ha conseguido una fuerte base social en la CAV (en Navarra siempre la ha tenido a través del "navarrismo"), en competencia directa con el nacionalismo vasco.

El avance electoral del PP en la CAV le permite "jugar" con amenazas, junto con Unidad Alavesa, como llegar a plantear la segregación de Alava de la CAV, un ataque directo a la línea de flotación del nacionalismo vasco. Y aunque el PNV tiene muchos intereses comunes con el PP en el modelo de sociedad que defienden, su enfrentamiento por el dominio de la instituciones vascas, ignorando en ambos casos los verdaderos intereses del pueblo vasco, puede llegar muy lejos.

En esta colisión entre ambos nacionalismo se ha echado en falta un posición clara e independiente de la izquierda en el proceso de pacificación. Los dirigentes del PSOE, desgraciadamente, han optado por competir con el PP sobre quien es más duro, intransigente y españolista, quedando IU/EB en solitario intentando plantear una posición independiente de ambos bloques enfrentados, desde posiciones federalistas de izquierda.

VALORACIÓN DE LOS RESULTADOS ELECTORALES

Es obvio que atrapados en la polarización política generada tras la tregua de ETA hemos sufrido unos malos resultados electorales, pero sería superficial achacar solo a este factor lo que nos ha ocurrido.

Teniendo siempre presente la situación difícil que tiene que afrontar la izquierda transformadora, tal y como hemos descrito anteriormente, debemos analizar de una parte las motivaciones concretas que son comunes a todo el estado, pues, con mayor o menor intensidad, IU ha descendido electoralmente en todas partes.

Haciéndolo de forma resumida, podemos enumerar varias razones:

 

a) LOS EFECTOS DE LA ESCISIÓN DE NUEVA IZQUIERDA. Esta operación, auspiciada por dirigentes del PSOE y ciertos dirigentes sindicales, encabezados por Antonio Gutiérrez, dañó mucho la imagen de nuestra organización.

Si bien Nueva Izquierda representaba poco en la base de IU, su excesiva representación en cargos públicos, que utilizaron contra la organización, ha tenido mucho efecto electoral.

No obstante también hay que reconocer que la dirección federal no logró enfocar correctamente la resolución de este problema, pues lejos de demostrar mediante un debate en toda la organización el carácter excisionista de este movimiento y la incorrección de sus planteamientos, permitió que para mucha gente fuera de IU lo ocurrido se presentase como el resultado de la aplicación de métodos autoritarios.

 

b) NUESTRA POSICIÓN SOBRE "LIZARRA" ha desorientado mucho a los electores, sobre todo por la ausencia de coherencia en nuestro discurso. Hasta las elecciones autonómicas a todo el mundo le pareció bien nuestra adhesión pensando en una subida electoral, pero cuando se produce lo contrario la organización entra en una fase de desconcierto en la cual se suceden declaraciones contradictorias. El caso más extremo es el de la Federación de Navarra que opta unilateralmente por abandonar dicho foro sin explicación previa.

Obviamente, si frente a un discurso compacto del PP, PSOE y la mayoría de los medios de comunicación, basado en identificar a los firmantes de "Lizarra" con vasallos de ETA, IU ofrece una imagen de división interna, nadie debe extrañarse de las consecuencias electorales.

No se ha tratado tanto de estar o no en "Lizarra", sino de nuestra incapacidad de explicar a todos los militantes y simpatizantes porqué se deben defender los derechos democráticos de los presos de ETA respecto a su acercamiento, porqué se debe reconocer el derecho a la autodeterminación, porqué es necesaria una posición de izquierdas independiente tanto del nacionalismo español como vasco. ¿O debíamos renunciar a defender estas ideas por miedo a perder votos?.

Pero lo ocurrido con el tema "Lizarra" ha reflejado un problema más de fondo como es que, el federalismo en IU se está utilizando para crear un "Reino de Taifas", donde las federaciones anteponen sus intereses particulares a los del conjunto de la organización, lo cual es inaceptable.

 

c) BUROCRATISMO INSTITUCIONAL. Es duro reconocerlo, pero el ascenso electoral del pasado ha traído consigo los viejos hábitos del burocratismo. Progresivamente se renuncia al desarrollo de un movimiento Político y Social, para parecernos a una máquina electoral mala.

El crecimiento exponencial del "aparato", ha demostrado su limitada eficacia en la campaña de recogida de 500.000 firmas por las 35 horas, llegando tener que utilizar métodos para lograr el objetivo que hacen sonrojar. Pero donde la ineficacia ha llegado al paroxismo es en la organización de la campaña electoral. Una cosa es que podamos equivocarnos en el discurso político, lo cual no se resuelve con dimisiones sino con debate político. Pero lo que es inaceptable es que millones de electores no pudieran acudir a votar desde su casa con la papeleta de IU a las elecciones Europeas porque la organización es incapaz de proveérselas.

 

d) NUESTRA POSICIÓN SOBRE LA GUERRA EN YUGOSLAVIA también ha adolecido de poco debate interno, y posiciones confusas respecto a Milosevic que han sido utilizadas por los medios de comunicación para distorsionar totalmente nuestro discurso.

 

Pero nuestra oposición a la guerra y la denuncia de su carácter imperialista ha sido plenamente correcta. ¿O debíamos habernos callado por miedo a perder votos?.

De todas formas, cuando prácticamente la mitad de la población en el Estado Español se oponía a esta guerra, es poco probable que algunas declaraciones poco afortunadas o distorsionadas nos hayan hecho perder muchos votos, pues frente a los que se hayan podido escandalizar por nuestras duras opiniones, ha habido muchos jóvenes que nos han visto como a los únicos que nos oponíamos con firmeza.

 

e)VOTO ÚTIL HACIA EL PSOE: Aunque las anteriores razones han provocado la abstención de muchos electores de IU como expresión de rechazo e incomprensión hacia lo que hemos hecho. También hemos sufrido perdidas claras hacia el PSOE como efecto tardío de la táctica de las "dos orillas".

Con unas elecciones generales a la vuelta de la esquina es imprescindible demostrar que el voto IU es un "voto útil" para desbancar al PP del Gobierno.

Debemos plantear abiertamente nuestra disposición a la unidad de acción con el PSOE, incluso la formación de un gobierno de izquierdas en base a una política verdaderamente socialista. En el caso probable de que los dirigentes del PSOE rechazasen un acuerdo sobre un programa claramente de izquierdas, estaríamos dispuestos a apoyarles en la investidura haciendo una oposición a su política desde la movilización social, y nunca mediante acuerdos coyunturales con el PP.

Con este firme y concreto compromiso de oposición al PP abriríamos el camino a que nuestras ideas fueran seriamente en consideración por parte de los trabajadores, tanto votantes de IU como del propio PSOE.

 

En el caso especifico de la CAV, las razones expuestas habría que añadir:

 

a) POLÍTICA SOBRE LA PACIFICACIÓN: Ha sido poco decidida caminando a remolque de los acontecimientos con un gran temor a diferenciarnos en base a nuestros propios planteamientos.

Nuestra actitud crítica hacia la Mesa de Ajuria Enea, sobre todo en sus últimas reuniones, se quedó en meras declaraciones cuando lo que teníamos que haber hecho era salirnos de ella, denunciando la dinámica perversa de dividir a la sociedad vasca entre violentos y no violentos.

La firma de la Declaración de Lizarra, aunque fue una decisión acertada, no estuvo acompañada del suficiente debate interno en la organización, preparándonos para las consecuencias que se iban a derivar de dicha decisión.

Por último, nuestra participación en el Foro de Lizarra ha sido muy poco beligerante con la orientación que le esta dando el PNV y EH, en temas como la Asamblea de Electos Municipales Vascos, o el pacto de legislatura del Gobierno Vasco con EH. Esto ha conducido a que juguemos un papel subalterno dentro de dicho foro frente a los nacionalistas vascos.

b) Hemos sido incapaces de retener una parte importante del voto recibido tras la desaparición de EE al fusionarse con el PSE. No comprendimos que nuestro avance electoral en las elecciones de 1994 fue debido a una situación excepcional. En lugar de concentrarnos en fortalecer nuestros lazos de unión con toda esa gente que confió en nosotros, nos dedicamos a la actividad institucional abandonando la participación organizada en el movimiento obrero y los movimientos sociales. Hacer depender la difusión de nuestras ideas de lo que informen los medios de comunicación nos ha dejado desarmados frente la campaña de desinformación que hemos sufrido.

c) Las discrepancias internas que debería haber sido una fuente de inspiración política mediante una debate abierto y sano, se han transformado en enfrentamientos sectarios que han debilitado enormemente a la organización, tanto internamente como en su imagen externa.

LA PARTICIPACIÓN DE IU/EB EN EL PACTO DE LIZARRA

Nuestra participación en el Pacto de Estella ha supuesto una dura controversia en el seno de la organización, tanto en Euskadi como en el conjunto del estado.

La Asamblea que vamos a celebrar es el mejor momento para valorar lo acertado o no de dicha decisión, y fijar nuestra posiciones futuras.

Es obvio que desde el PP y PSOE, con la colaboración de la mayoría de los medios de comunicación, se ha presentado a los firmantes de la Declaración de Lizarra como "marionetas" al servicio de ETA.

Especialmente dura ha sido la campaña desinformativa contra nosotros, en la medida que éramos la única organización de ámbito estatal que suscribimos dicho acuerdo, presentándonos como "tontos útiles" al servicio de nacionalismo vasco.

Es necesario reconocer como un grave error por nuestra parte no haber llevado a cabo un amplio proceso de explicación, en el seno de la organización vasca y estatal, de las posiciones que estabamos defendiendo, lo cual ha supuesto que la mayoría de nuestros adscritos y simpatizantes han quedado a merced de todo tipo de intoxicaciones informativas.

El gran delito de la Declaración de Lizarra, así como de la reciente Declaración de Durango es reconocer que el denominado conflicto vasco es de naturaleza política, y que los ejes del diálogo para su resolución son la territorialidad, el sujeto de decisión y la soberanía política, respetándose la voluntad libre y democráticamente expresada por el pueblo vasco.

Sin duda alguna hay un antes y un después de la Declaración de Lizarra y la tregua de ETA. La mesa de Ajuria Enea estaba agotada desde hace tiempo debido al callejón sin salida al que había conducido la perversa dinámica de dividir la sociedad vasca entre violentos y no violentos.

Con todos los inconvenientes que se quieran plantear el periodo abierto tras la Declaración y la tregua es la mejor oportunidad desde la "transición" de terminar con la dinámica terrorismo-represión y permitir que pasen a un primer plano la lucha por los derechos sociales y democráticos del pueblo vasco.

Nuestra posición respecto a la Declaración de Lizarra se debe plantear desde dos perspectivas:

La primera es respecto a la división que se genera es entre quienes pensamos que con la tregua de ETA se dan unas buenas condiciones para avanzar en la solución de problemas políticos como las relaciones entre la CAV, Navarra e Iparralde o el derecho a la autodeterminación, y quienes no quieren abordarlos con la excusa de que sería hacer concesiones a ETA. Ante esta división, IU/EB nos colocamos claramente a favor de la Declaración de Lizarra.

 

La segunda es respecto a la utilización que se esta haciendo de la Declaración de Lizarra. La plataforma surgida en torno a esta Declaración se está utilizando como cobertura para justificar un modelo de construcción nacional vasca que se base en un acuerdo "contra natura" entre PNV, EA y EH, como el producido para la estabilidad del actual Gobierno Vasco, que implica un clara subordinación de los intereses de los trabajadores a los de la burguesía vasca. Frente a esto IU/EB debemos dejar muy clara nuestra total oposición.

Por difícil e incómoda que pueda ser nuestra posición, debemos mantener una línea política claramente diferenciada y enfrentada tanto respecto al nacionalismo español, como el vasco.

IU/EB somos una organización que defendemos un federalismo de izquierdas basado en las ideas del INTERNACIONALISMO SOCIALISTA, como el mejor camino para abordar los problemas políticos de Euskadi.

Para nosotros la defensa de los derechos democráticos nacionales del pueblo vasco, está totalmente unida a la defensa de los intereses de los trabajadores vascos frente a los de la burguesía.

Es por ello que rechazamos la división política creada entre nacionalistas y no nacionalista (o lo que es lo mismo, entre nacionalismo vasco y nacionalismo español), negándonos a participar en ninguno de ellos, sea cual fuera la plataforma tras la que pretendan encubrirse.

Reclamamos la necesidad de un claro liderazgo de la izquierda en el proceso de pacificación y en la solución de los problemas económicos, políticos, sociales y culturales que afectan a los trabajadores y al pueblo vasco. Es por ello que hacemos un llamamiento tanto a PSE como a EH para que rompan sus acuerdos, tanto con el PP, como con PNV, para avanzar en la unidad de acción de izquierdas (PSE, EH, IU/EB), frente a la derecha española y vasca.

Conclusión:

1º Para superar la actual parálisis en el proceso de pacificación es necesario mantener el acuerdo de Estella como una declaración política que sirva de base para la resolución del conflicto vasco renunciando a que se convierta en una plataforma estable, con el fin de salir de la dinámica de los frentismos.

2º La disolución de las mesas de Ajuria Enea, Madrid y Pamplona, por haber quedado superadas, representando su reactivación una vuelta a la situación anterior al anuncio de la tregua de ETA. Es por ello por lo que proponemos la salida de IU de estas mesas.

3º Los parlamentos Vasco, Navarro y Estatal deben ser los únicos foros en los cuales se discutan todos los temas relacionados con el proceso de pacificación, sin límites ni exclusiones, articulando la participación de los movimientos sociales y sindicales en los mismos.

NUESTRA POSICIÓN SOBRE LOS DEBATES SURGIDOS EN EL PROCESO DE PACIFICACIÓN:

1.- PRESOS DE ETA: Esta es una cuestión decisiva respecto al éxito o fracaso del proceso de pacificación. Los presos y las organizaciones que agrupan a sus familiares y amigos, tienen un peso especifico muy grande en la conformación de las decisiones del conjunto del MLNV.

Mientras otras cuestiones políticas pueden enmarcarse en procesos a largo plazo, la situación actual y el futuro de los presos puede determinar a corto plazo la decisión de ETA sobre su vuelta a la actividad armada o su cese definitivo.

La decisión del Gobierno de PP de acercar a 105 presos, ¡un año después del inicio de la tregua de ETA!, no solo refleja las resistencias de esta gobierno para avanzar en el proceso de pacificación, sino que pone de relieve la utilización de los presos y sus derechos como un arma de negociación frente a ETA.

Hacer de esta cuestión un "mercadeo" lejos de favorecer las esperanzas en soluciones pacíficas, puede terminar provocando una enorme frustración tanto entre los presos como entre sus familiares y amigos, lo cual puede arruinar el incipiente proceso de paz.

Exigimos el acercamiento inmediato de todos los presos de ETA a cárceles vascas.

Rechazamos la utilización discriminatoria de los beneficios penitenciarios contemplados en la legislación vigente. Todos los presos de ETA tienen derecho al poder beneficiarse de ella.

Por otra parte, exigimos al gobierno que deje claro que un cese definitivo y de la actividad armada por parte de ETA, abriría las puertas a un proceso de excarcelación de todas las personas encarceladas por su vinculación (presente o pasada) a la organización armada.

 

2.- VICTIMAS DEL TERRORISMO: Deben ser atendidas sus reivindicaciones, pero no pueden ser utilizadas para bloquear una solución negociada.

La presente Ley aprobada presenta una deficiencia que de no ser reconocida la hace injusta. Entre las víctimas del terrorismo se debe incluir a las producidas por el régimen franquista y la fuerzas de seguridad del estado (fusilamientos de Txiki, Otaegui y 3 miembros del FRAP, asesinados en Vitoria del 3 de marzo de 1976, asesinados en la jornadas pro amnistía de 1977, Mikel Zabalza, Gladys, caso Almería, etc...).

Sólo puede ser legítima una condena de la violencia sí se condenan todas las violencias.

 

3.- LA KALE BORROKA: Se deben condenar claramente estas acciones por cuanto solo sirven para justificar al PP su intransigencia en el proceso de pacificación. Hay que rechazar los argumentos de que nada puede avanzar sin la previa condena de esta violencia por parte de EH. El enfoque es el contrario, en la medida que avance el proceso de pacificación las acciones violentas irán perdiendo justificación incluso en las propias filas del MLNV.

Aunque los dirigentes del EH tienen una gran responsabilidad en la paralización de este tipo de acciones, no debemos olvidar que 30 años de sectarismo violento no se pueden eliminar de la mente de mucha gente en unos cuantos meses.

Al igual que en la exigencia del acercamiento de presos la movilización popular es fundamental, respecto a la "kale borroka" también debe jugar un papel decisivo.

El foro de Lizarra no puede permanecer al margen de esta problemática manifestándose claramente en contra de estos métodos de lucha por suponer un obstáculo la proceso de pacificación.

 

4.- EL DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN. ETA ha podido sobrevivirse durante 30 años porque se ha apoyado en la existencia de un conflicto político que no fue resuelto en la transición democrática.

Sin entrar en el debate sobre si la "transición democrática" fue la mejor posible o no, lo que es evidente es que frustró muchas ilusiones entre la población de vasca, que se forjaron en una lucha muy dura contra el franquismo. No es ninguna casualidad que fuera en 1978, cuando ETA logró organizar un movimiento masivo de apoyo en torno a HB.

El MLNV no es un movimiento formado por decenas de miles de personas ávidas de sangre. Es un movimiento claramente independentista formado por personas que nos se reconocen españolas, sintiéndose obligadas a formar parte de un estado que no es el suyo.

Esto en ningún caso hace que justifiquemos a ETA, pero, aun sin ETA, es necesario buscar una solución política a este conflicto. NO SE PUEDE RECONOCER LA LIBERTAD DE PODER SER INDEPENDENTISTA, COMO PARTE DEL DERECHO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y PENSAMIENTO, PERO NEGAR LA POSIBILIDAD DE LA INDEPENDENCIA BAJO EL ARGUMENTO DE QUE ES INCONSTITUCIONAL.

La única solución democrática a esta realidad es el reconocimiento del derecho a la autodeterminación, articulando la posibilidad legal de que tanto los ciudadanos de la CAV, Navarra e Iparralde puedan decidir mediante referendum tanto sobre sus relaciones con el resto del estado (incluida la posibilidad de la independencia) como las relaciones institucionales entre sí.

El argumento de que este derecho ya se ejerce en las elecciones autonómicas no es válido. La experiencia del referendum sobre la OTAN demostró que no necesariamente es la misma correlación de fuerzas la que surge de un referendum puntual, que de unas elecciones.

El mero hecho de empezar ha hablar sobre estas cuestiones entre todas las fuerzas política sin exclusiones consolidaría enormemente el proceso de paz. Y la garantía de que cualquier decisión debe ser pasada a consulta popular elimina los argumentos del "chantaje terrorista", o de la discriminación entre vascos y no vascos, pues todos los que viven y trabajan en Euskal Herria tienen el derecho al votar.

Pero nuestra defensa del derecho a la autodeterminación nada tiene que ver con el apoyo al independentismo vasco.

IU propugnamos un estado federal, democrático y solidario basado en la planificación democrática de la economía en base a las necesidades sociales y de equilibrio territorial.

Pero nuestra lucha por un estado federal está íntimamente unida a la lucha por un nuevo orden económico basado en la satisfacción de las necesidades sociales y no solo en el beneficio particular.

 

Esto es así porque las desigualdades económicas y sociales existentes en el estado español, así como a escala internacional, tienen su origen en el sistema económico capitalista, que al basar su funcionamiento en la obtención del máximo beneficio privado, lleva en su misma esencia la desigualdad social y territorial, que no puede ser combatida solamente con reformas en la forma de organización política y administrativa del estado.

Sin embargo, y aun estando plenamente convencidos de que el modelo federal que propugnamos para el estado español, es lo mejor para la clase trabajadora y los sectores más desfavorecidos de esta sociedad, pensamos que su consecución no puede ser obra de un acto de imposición. Por ello estamos totalmente en contra de la forma en que consagra la unidad del estado español la actual constitución.

Para IU el derecho a la autodeterminación debe ser reconocido en la constitución como uno más de los derechos democráticos elementales : reunión, expresión y asociación. Y debemos luchar por él con la misma intensidad que lo hicimos en el pasado y los haríamos en el futuro por los otros derechos.

 

5.- LA TERRITORIALIDAD Y LA ASAMBLEA DE REPRESENTANTES MUNICIPALES DE EUSKAL HERRIA. El intento por parte del conjunto de las organizaciones nacionalistas vascas, PNV, EH y EA, de resolver el problema de la territorialidad vasca mediante la creación de la ASAMBLEA DE REPRESENTANTES MUNICIPALES DE EUSKAL HERRIA es una tarea perfectamente legítima, pero no por ello acertada.

La normalización de las relaciones entre la CAV, Navarra e Iparralde es una necesidad desde el mismo instante que en estas tres comunidades existen sectores de la población que sintiéndose vascos tiene el legítimo derecho a desear crear una única comunidad.

Pero esta legítima aspiración no puede eliminar el derecho del conjunto de los habitantes de Navarra o Iparralde a decidir, libre y democráticamente, mediante referendum que tipo de relación desean mantener con las otras comunidades. Cuanto antes reconozca claramente el MLNV que ésta es la única vía, más fácil será que este debate se produzca sin demagogia ni fanatismo.

Pero, con referendum o sin él, lo que siempre necesitará una solución es el reconocimiento institucional y político de que, tanto en Navarra como Iparralde, siempre habrá una parte de los ciudadanos partidarios de la unión con la CAV, y otra que no. Lo cual nos coloca ante la necesidad de acomodar los derechos de mayorías y minorías, sin que sean excluyentes entre sí, como la única forma de que la diversidad no implique enfrentamiento.

En esta dirección, la formación de un órgano común y permanente de colaboración entre estas Comunidades sería, en la actualidad, la mejor manera de reconocer esta diversidad de opiniones.

En el caso de Navarra, el empecinamiento de UPN en bloquear un organismo así, a pesar del posicionamiento favorable al mismo de la mayoría del Parlamento foral, es el reflejo de un navarrismo sectario que ve como enemigos a todos los navarros legítimamente partidarios de la unión con la CAV. Pero, desgraciadamente, en la medida en que desde el MLNV se ha apostado por un actitud también sectaria a la hora de defender la unidad territorial de Euskal Herria, ambos se han retroalimentado.

La tregua de ETA brinda un inmejorable oportunidad para la normalización de relaciones entre la CAV y Navarra. Lograrlo sería una magnifica contribución a la consolidación del proceso de paz. Pero, siendo realistas, el peligro de que este debate se utilice para fomentar la polarización social (quizás por perversos intereses electorales), podría hacer fracasar todo el proceso de pacificación.

Por otra parte, la Asamblea de Representantes Municipales de Euskal Herria es un paso más en un línea política en la cual, tras el objetivo de la llamada "construcción nacional vasca", se pretende ignorar las diferencias existentes entre políticas de derecha e izquierda. Esta filosofía es propia no solo del nacionalismo vasco, sino también del "navarrismo" o el "españolismo", pues en todos los casos los diferentes intereses sociales se subordinan a la defensa de la "patria".

Cuando los ayuntamientos tengan que definir sus prioridades presupuestarias en temas como vivienda, urbanismo, servicios sociales, programas de exclusión social, empleo, ¿que intereses prevalecerán en el desarrollo del proyecto de construcción nacional vasca ?. Históricamente los paganos de este tipo de acuerdos siempre han terminado siendo los trabajadores y los sectores más desfavorecidos de la sociedad, pues a la hora de fijar los "más altos intereses patrios" siempre suelen prevalecer los de las clases más privilegiadas de la sociedad.

 

6.- PACTO DE LEGISLATURA PNV, EA, EH. Antes de entrar a valorarlo merece la pena extractar algunas de la partes mas importantes de dicho acuerdo:

1.- Los dirigentes de EH se comprometen claramente a abandonar el apoyo a los métodos violentos en la acción política. Así en el apartado II "PRINCIPIOS POLITICOS DEL ACUERDO DE BASES" se dice en su punto primero: "Reiteramos nuestra apuesta inequívoca por las vías exclusivamente políticas y democráticas para la solución del conflicto de naturaleza política existente en Euskal Herria". En el punto tercero se dice: "De acuerdo con el presente marco de principios políticos y conscientes de que durante el desarrollo del proceso abierto pueden producirse dificultades, asumimos la obligación de afrontarlas, comprometiéndonos a que todos las energías, iniciativas y respuestas sean canalizadas a través de procedimientos estrictamente democráticos, y a hacer que desaparezcan definitivamente todo tipo de acciones y reacciones vulneradoras de los derechos individuales y colectivos". Sobran los comentarios.

2.- Los dirigentes de EH se atan de pies y manos al PNV y EA en su compromiso de sostener al actual gobierno vasco. Así en el apartado III, ACUERDO DE BASES PARA LA COLABORACIÓN PARLAMENTARIA" se dice en el punto primero de los Principios Generales de Actuación y de Coordinación Parlamentaria, "los firmantes actuarán de manera conjunta en las iniciativas políticas parlamentarias que tengan por objeto afianzar el proceso políticos global así como frente a las iniciativas de otros grupos que vayan dirigidas a quebrarlo". En el punto tercero se dice "las diferencias de criterios que se susciten se resolverán acercando posturas a través del diálogo y del acuerdo". En el sexto se dice que se evitarán "actitudes obstruccionistas como imposición de criterios". El punto séptimo deja las cosa muy claras "La aplicación de estos principios se hará sin merma de la libertad de cada grupo para exponer los criterios que propugne de acuerdo con las posiciones ideológicas y programáticas de su partido, así como de la orientación de su voto, (¡con algunas pequeñas limitaciones!) siempre que se respeten los principios anteriores y se trate de iniciativas que no sean susceptibles de producir consecuencias de naturaleza legislativa, condicionen la acción ejecutiva o impliquen efectos presupuestarios, según criterio de la Comisión de Seguimiento, o en su caso, la Comisión de Coordinación.

¿Y que ocurre en la Comisión de Seguimiento?. Pues que estará formada por 5 representantes de PNV, 4 de EA y 4 de EH. Que "el Grupo Parlamentario de Euskal Herritarrok se compromete a no adoptar ni apoyar iniciativas o posicionamientos en el Parlamento que puedan suponer el bloqueo de su funcionamiento por falta de quorum o afectar la estabilidad del Gobierno". Y por contrapartida "el Gobierno hará un esfuerzo por incorporar a sus acción política aquellos planteamientos y propuestas que unánimemente hayan sido aceptadas en la Comisión de Seguimiento."

Cuando se va llegando a cosas más concretas, si es que se puede decir que lo anterior es poco concreto, nos encontramos, en el apartado "Iniciativas y normas sobre los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma, sobre política financiera y otras normas de similar naturaleza", con que la propuesta que pueda hacer EH no pueden cuestionar "los acuerdos sobre estabilidad económica interinstitucional (ejemplo : pacto de estabilidad fijado por la Unión Europa, entre otros) pactados para esta legislatura y que sirven de límite al documento presupuestario, puedan verse afectados, así como tampoco la continuidad presupuestaria de planes y programas iniciados y aprobados en anteriores legislaturas y que necesiten respaldo presupuestario ni el funcionamiento del entramado del entramado financiero-institucional que lo soporta.

Por otra parte EH podrá presentar enmiendas a los presupuestos pero, "sin perjuicio de su compromiso para tomar las medidas necesarias que garanticen la aprobación por el Parlamento de los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma o normas de similar naturaleza."

Respecto a la Carta de Derechos Sociales, la firmeza anterior en su defensa integra por parte de los dirigentes abertzales, se ha transformado en que "los firmantes de este acuerdo priorizarán el debate en la búsqueda de los consensos necesarios, que posibiliten su materialización".

Como es lógico en este tipo de acuerdos, aunque la redacción es muy larga, los extractos recogidos en el apartado anterior pueden dar una idea de hasta que punto los dirigentes abertzales quedan atados de pies y manos a la política del PNV.

Como es lógico en los aspectos accesorios el PNV y EA estarán encantados de dar "cancha" a los dirigentes de EH, para en las cuestiones decisivas, que es donde se "juega el cocido" la clase trabajadora y la juventud vasca las decisiones fundamentales atenderán a los intereses de la burguesía vasca.

Lamentablemente, con este acuerdo se vuelven a repetir los viejos errores de intentar conciliar los intereses de la burguesía y los trabajadores bajo la excusa de lograr un supuesto "gran objetivo histórico". Ocurrió en la transición con los Pactos de la Moncloa y el consenso constitucional, y ahora se va a repetir con el acuerdo entre PNV, EA y EH.

El proceso de pacificación vasco se puede abordar desde dos puntos de vista. Uno es vinculando la defensa de derechos democráticos básicos, como el de la autodeterminación, la normalización de relaciones entre la CAV, Navarra e Iparralde o los derechos de los presos, con la lucha por un programa verdaderamente socialista en favor de los trabajadores y la juventud. Y otra, es subordinar al llamado "proceso de construcción nacional vasca" los intereses de la clase trabajadora vasca.

Lamentablemente los dirigentes de ETA y EH han optado por este segundo camino. Pero tampoco nos debe extrañar. Hoy, más que en ninguna otra época histórica, una política consecuentemente anticapitalista solo se puede sostener mediante un defensa clara de ideas internacionalistas que impulsen la unidad de los trabajadores por encima de diferencias nacionales frente a una burguesía cada vez más unida y coordinada en la defensa de su posición privilegiada en la sociedad.

Al final, las teorías de ETA y HB sobre la unidad entre nacionalismo y socialismo les han terminado conduciendo al triste papel de "escoltas" del PNV.

Pero, dada la heterogénea composición social de EH, tarde o temprano este movimiento tendrá que hacer frente a la disyuntiva entre mantener sus pactos con la burguesía o defender consecuentemente los intereses los trabajadores.

La contradicción entre impulsar un día una Huelga General por las 35 horas y al siguiente pactar con un gobierno que se opone a esta reivindicación es insostenible a medio plazo.

CONCLUSIONES:

1.- IU/EB se reafirma en su identidad socialista, dado que el capitalismo no solo no es el único sistema posible, sino que el futuro de la humanidad está vinculado a lograr su superación. Atender a las necesidades de la mayoría de la humanidad sólo será posible mediante la planificación democrática de la economía, para lo cual es imprescindible que los principales resortes financieros e industriales de los países sean públicos .

2.- IU/EB como organización de clase defiende la unidad de los trabajadores por encima de diferencias de raza, sexo o nacionalidad como motor fundamental para lograr la consecución del socialismo.

3.- IU/EB considera el acceso de todas las personas a un trabajo digno y bien remunerado un derecho inalienable que no puede quedar en manos del "libre albedrío" de la iniciativa privada. El reparto del trabajo mediante la reducción de jornada, la eliminación de horas extraordinarias junto a la elevación del S.M.I. a la 60% de la media salarial del estado español, la reducción de la edad de jubilación a los 60 años, son algunas medidas inmediatas que deben tener rango de Ley.

4.- IU/EB apuesta por una Unión Europea al servicio de los intereses de los trabajadores y la mayoría de la sociedad, frente al actual modelo basado en los intereses de las multinacionales, grandes industrias y sector financiero privado.

5.- IU/EB defiende el derecho a la autodeterminación del pueblo vasco, incluida la posibilidad de la independencia, como la premisa previa para poder explicar de forma clara y consecuente que un federalismo socialista es la mejor alternativa para el desarrollo de la identidad, cultura y lengua del pueblo vasco. Un federalismo en el cual cada nacionalidad o región del estado español se desarrolle sobre la base de la colaboración mutua, aportando según sus posibilidades y recibiendo según sus necesidades en el marco de una política económica planificada democráticamente en base a los parámetros socialistas de solidaridad, sostenibilidad e igualdad.

6.- IU/EB considera el proceso de pacificación abierto tras la tregua de ETA como una oportunidad histórica para la superación de los métodos basados en la violencia sectaria practicados por esta organización en las últimas tres décadas. Es fundamental aprovechar esta coyuntura para abordar la solución de problemas políticos, como el derecho a la autodeterminación o las relaciones entre la CAV, Navarra e Iparralde. Rechazamos la posición de quienes se han negado a tratarlos mientras ETA actuaba, lo siguen negando hoy porque ETA no se ha disuelto, y lo seguirán rechazando mañana por ser inconstitucionales.

7.- IU/EB pide públicamente a ETA que contribuya de manera definitiva a la consolidación del proceso de pacificación mediante su disolución, dejando al pueblo vasco que resuelva sus problemas por sí mismo.

8.- IU/EB rechaza la división que se está intentando generar en la sociedad vasca entre nacionalista y no nacionalistas (o nacionalistas vascos y españoles). Es necesario llevar el debate de la pacificación directamente al parlamento vasco, navarro y español, en los cuales cada cual defienda sus posiciones sin encubrirse detrás de los diversos foros existentes.

9.- IU/EB rechaza los pactos, tanto del PSE con el PP, como de EH con el PNV. La defensa de los intereses de los trabajadores vascos exige que el PSE, EH e IU/EB logremos construir una Unidad de Acción en base a una política claramente de izquierda.

10.- IU/EB aposta por la movilización social como el motor fundamental para lograr el reconocimiento de los derechos nacionales del pueblo vasco y la mejora de las condiciones sociales y laborales de la mayoría de la población.