NC Nº22 Aragón estudiantes

Aragón/Sindicato de Estudiantes de Izquierdas

Hace falta una Federación Estatal de Estudiantes de Izquierdas

Nuria Antón - Ejecutiva SEI

El día 26 de noviembre, estudiantes de todo el estado secundamos la llamada a la lucha para parar los ataques del gobierno en materia educativa y laboral. La huelga fue mayoritaria en universidad e institutos, y en las manifestaciones de cada ciudad participaron miles de jóvenes. ¿Qué hacer a partir de ahora?

La política educativa del PP ha ido encaminada a profundizar en los recortes presupuestarios a la educación pública. Unido a un endurecimiento de las trabas académicas y económicas de acceso y permanencia para que los hijos de los trabajadores podamos recibir una enseñanza de calidad en todos sus grados.

En base a estas agresiones, y a problemas ya endémicos de la enseñanza y la sociedad, se ha ido generando un descontento entre la juventud, que ve como además se les niega un futuro cuando terminen sus estudios, que, sobre todo entre las capas más concienciadas, supone una necesidad de lucha y oposición al actual gobierno.

La Huelga General del 26

Así pues, ya el día 12 en Madrid la huelga general en Universidad  -Convocada por CEI, FAEI y otros organizaciones -, para aumentar los presupuestos, fue un éxito y en la manifestación había 12.000 estudiantes dispuestos a continuar dando pasos hacia delante . El día 12 otras ciudades se sumaron con una jornada de lucha, es el caso de Zaragoza.

El paso adelante, sin duda, era la convocatoria de Huelga general en todo el Estado y de todos los grados educativos. El día 26, supuso un avance en la lucha y también - y de vital importancia para arrancar victorias - en la unidad del movimiento estudiantil. En casi todas las ciudades se consiguió llegar a la unidad de acción entre las organizaciones convocantes, e incluso la lucha se coordinó desde las organizaciones de Madrid con otras en distintos puntos del Estado. Pero no es suficiente.

El día 26 no fue una victoria, aunque pequeñas cosas se consiguieran en algunas universidades e institutos, el objetivo de parar la política del PP no se ha obtenido. El ambiente generado entre los estudiantes no se puede parar. Las capas más radicalizadas, que son las que han participado en la organización de la lucha y han sentido la necesidad de organizarse -Bien en las organizaciones combativas, bien creando sus propias estructuras de lucha-, van a seguir en la brecha. Nuestro deber es organizarlos de manera consciente explicando las condiciones en las que se esta desarrollando la lucha.

Fortalecer el movimiento estudiantil

Al fin y al cabo, los estudiantes no estamos al margen de la sociedad, y el ambiente de ésta nos influye. Cada acontecimiento social tiene una incidencia mayor o menor en el curso de las movilizaciones. Nos hemos visto arrastrados por la desmovilización social, propiciada por el gobierno y los dirigentes sindicales en la búsqueda de su beneficiosa "paz social". Unirnos a las movilizaciones de los trabajadores es fundamental, será la única manera de que el día 26 no se quede ahí. Pero para ello es imprescindible mejorar nuestro grado de organización y coordinación. Claro que podemos tener una enorme incidencia entre las bases más activas de las organizaciones obreras, pero a condición de que los esfuerzos sean dirigidos en esa dirección.

Ahora, la tarea que nos queda, es profundizar en la organización del movimiento estudiantil. Empezando desde lo más simple: formar y articular comités de lucha en cada facultad y universidad; hasta la necesidad de una federación estatal de estudiantes de izquierdas. La falta de esta organización capaz de aglutinar a los estudiantes más decididos la venimos arrastrando desde años de luchas en los que la descoordinación estatal, muchas veces nos ha llevado a la fragmentación y la derrota del movimiento y de la lucha.

No debemos cometer errores del pasado, aprendamos de la experiencia; por eso de las últimas luchas de estudiantes, las del 96/97, que fueron mucho más masivas que el día 26, tenemos que extraer conclusiones y ver por qué fueron derrotadas. En las luchas del 96, el objetivo de aumentar los presupuestos, no se consiguió (pero sí algunas reivindicaciones concretas; por ejemplo, en Aragón, que no se cerraran los institutos nocturnos, que no se aumentara el precio del comedor y aumento del presupuesto para algún ciclo formativo), pero además, se dejó -Por parte de algunas organizaciones estudiantiles- que el movimiento se quemara sin haber ido, en su momento, hacia su unidad. Estas organizaciones no fueron capaces de extraer las conclusiones correctas de las luchas. Fueron una luchas totalmente descoordinadas, en las que no se atacaba al gobierno desde un mismo frente.

Hoy es el momento en que los estudiantes concienciados estarán dispuestos a empezar a construir esta federación desde la base. La unidad de los estudiantes de izquierdas es el paso hacia delante que hay que dar en estas luchas. Si lo conseguimos, será la manera de poner al PP y a Aguirre contra las cuerdas, y asegurar otro paso adelante. Los sectores de estudiantes más combativos comprenden la creación de una gran federación, no como una posibilidad deseable, sino como una necesidad para ganar fuerza.

La idea de la Federación no se debe quedar en una consigna vacía. Entre los estudiantes y los jóvenes organizados en sindicatos y partidos de izquierdas, debemos poner los cimientos y colaborar activamente en ello. Izquierda Unida, debería jugar un papel principal; debería apoyar a los jóvenes de izquierdas con ganas de luchar; además, en sus bases, tiene muchos jóvenes que seguro se vinculan con la propuesta de la federación.

Continuar dando pasos adelante.

Si ahora no se dan adelante estos pasos, el movimiento volverá a recaer fruto del cansancio. Lo importante del día 26 no son sólo sus resultados prácticos, sino la posibilidad de los hijos de los trabajadores de sacar conclusiones, de aumentar su experiencia y comprender todos los factores que intervienen en la lucha.

Nuestra principal arma son las ideas. Nosotros no poseemos grandes industrias editoriales, ni grandes periódicos, ni cadenas de TV o Radio... A toda la fuerza de domesticación debemos responder con ideas propias que sean la expresión de nuestros intereses como estudiantes y como clase.

A partir de este momento las organizaciones de izquierdas deben volcarse en el trabajo desde las facultades e institutos. Explicando que la lucha es el único camino, pero al mismo tiempo dejar claro que para esto es necesario que cada día seamos más los jóvenes organizados conscientemente.

 

"Hace años que una lucha no conseguía mejoras para los universitarios"

Entrevista a Jorge García Castaño, miembro de la Comisión Permanente de la Coordinadora de Estudiantes de Izquierdas (CEI) y de la Permanente de la Secretaría de Juventud de Izquierda Unida-Comunidad de Madrid.

El 26 de noviembre varias organizaciones estudiantiles convocasteis huelga en la enseñanza ¿Cuál fue la participación estudiantil?

En la Universidad la huelga fue seguida por un 80% de los alumnos y en la manifestación de Madrid, entre estudiantes de Medias y Universidad había más de 15.000 participantes.

¿Quiénes convocasteis?

En Universidad el Bloque de Estudiantes de Izquierdas (BEI) -Agrupa a la CEI, con presencia en la Universidad Complutense y la Federación de Asociaciones de Estudiantes de Izquierdas (FAEI) de la Universidad autónoma-, Alternativa Universitaria de la Universidad Juan Carlos I de Getafe y la Asociación Progresista de Estudiantes Universitarios (APEU) de la Universidad de Alcalá de Henares.

En Enseñanzas Medias convocaban el Sindicato de Estudiantes y la Asociación de Estudiantes Socialistas, esta última vinculada al PSOE.

¿Cuáles son las reivindicaciones?

A nivel de la Universidad se pedía que el Ministerio de Educación asumiera y garantizara la financiación de las transferencias educativas a la Comunidad de Madrid. En el Estado español se dedica un 0,8% de PIB a la Universidad y hay que alcanzar el 1,6% que es la media de los países desarrollados (OCDE).

La ministra Esperanza Aguirre afirma que en España ya se dedica el 6% del PIB a Educación

Lo que la ministra no dice es que ese porcentaje incluye a la enseñanza privada. El gasto público por estudiante en Alemania duplica al español, mientras aquí se dedica en torno a las 600.000 pesetas en el otro caso ronda el millón y medio de pesetas.

¿Qué otras reivindicaciones pedíais a la Comunidad de Madrid?

Primero, presencia estudiantil en el Consejo de Coordinación Universitaria de la CAM. Ahí están representados todos los sectores de la Comunidad Educativa menos los sindicatos y los estudiantes. El Consejo tiene 30 miembros y el argumento de los rectores que pertenecen al mismo para oponerse a la presencia de estudiantes, es que con ellos delante no pueden hablar con libertad.

Hace tres años se propuso una ley para incluir a 9 estudiantes, pero el PSOE, que estaba al final de su legislatura, no llegó a tramitarla.

El Consejero de Educación, Gustavo Villapalos, ha aceptado incluir dos representantes de las organizaciones estudiantiles más representativas, uno por el BEI y otro por la Federación de Estudiantes Independientes Madrileños(FEIM), vinculada al PP.

¿Y qué más?

Las becas para universitarios habían bajado de 200 millones el año pasado a 80 en la actual propuesta de presupuestos. Hemos conseguido que se aumenten a una cifra que estará entre los 230 y los 260 millones.

Más que una importancia cuantitativa, el logro es evitar que siguieran reduciéndose hasta desaparecer.

Por último se pedía acabar con las multas en segundas y terceras matrículas. El Consejero aceptó bajar del 45% de incremento, en el caso de las segundas, a entre el 0 y el 10%, mientras en el caso de las terceras bajarían del 115% al 30%.

Hace por lo menos 10 años que a nivel de la Universidad de Madrid no se conseguía nada en beneficio de los estudiantes.

¿Qué pensáis hacer ahora?

La cuestión es extender la lucha a nivel de todo el Estado y de todos los sectores estudiantiles, sindicatos y partidos.Vamos a celebrar un acto en Madrid con el apoyo de rectores e intelectuales significados para reivindicar una mayor financiación de la Universidad.

¿Qué apoyo tiene el BEI en la Universidad?

En la Complutense, donde la participación en las elecciones a los Claustros es de un 15% de los 150.000 alumnos, la CEI obtuvo entre el 35% y el 40% de los claustrales que le corresponden a los estudiantes en las últimas elecciones el año pasado. En la Universidad Autónoma, la FAEI tiene el 60% de los claustrales.

En las facultades donde nos presentamos, bien porque ya existía asociación de estudiantes o bien porque se juntaban estudiantes y constituían una candidatura, se conseguía una representación en claustrales que, por término medio, era del 45%. De hecho, hubo un aumento de la participación con respecto a elecciones pasadas y pudimos comprobar que había una receptividad estudiantil hacia las organizaciones estudiantiles de izquierda, la cuestión es traducirlo en una organización estable.

¿Cuáles son vuestros planes de cara a unificar las asociaciones estudiantiles de izquierdas?

Antes de Navidad pretendemos refundar el BEI a nivel de la Comunidad de Madrid. Y, para la segunda semana de enero, celebrar un encuentro estatal de organizaciones universitarias de izquierdas.

De este encuentro se buscaría empezar a elaborar un programa común y planificar alguna acción conjunta.

¿Cuál ha sido la actitud de IU-CM respecto al BEI y estas movilizaciones?

Respetando la independencia de cada organización, en Madrid IU ha dado su apoyo total. De hecho todos los estudiantes universitarios de IU se volcaron en la preparación de la huelga del 26-N, igual que en la del 12 de octubre.

Esperamos que la dirección federal se vuelque en la creación de una organización estudiantil a nivel estatal de la misma manera que IU-CM.