NC24Tafalla-Autopista de Navarra
Tafalla-Autopista de Navarra
Por la conversión de la A-15 en autovía

Gorka Lorea Malumbres
Cabeza de Lista de IU-EB al Ayuntamiento de Tafalla

Quienes hayan viajado ocasionalmente por Navarra conocerán que existe una Autopista de Peaje que la recorre desde Irurzun en el  Norte (donde enlaza con la Autovía a Guipúzcoa) hasta el Sur (donde continúa siendo de pago hasta Catalunya) y sabrán que la misma discurre paralela a la carretera N-121. Quienes estén al corriente de las estadísticas de accidentes de tráfico sabrán también que el tramo Pamplona-Tafalla es uno de los puntos negros de la red viaria y uno de los tramos de mayor densidad de tráfico de vehículos ligeros y pesados, como lo es también el que une Pamplona con Irurzun camino de Guipúzcoa. Para una conducción más segura y ágil, muchos usuarios nos vemos obligados a acudir a la carretera de pago, lo que está generando una gran polémica en la que colectivos de los más distintos ámbitos están reclamando que la misma sea liberalizada.
El jueves 15 de abril, el Presidente del Gobierno de Navarra Miguel Sanz (de Unión del Pueblo Navarro, uno de los partidos de la derecha regionalista) salió por fin al paso de esta demanda social de una vía segura que comunique el norte y el sur de Navarra y que ponga fin a la interminable lista de accidentes, lesionados y muertos en la saturada N-121.
Pero sus propuestas (rebaja de peajes, estudios de desdoblamientos de Noain a Tafalla) parecen ser meras triquiñuelas electoralistas o parches de gravilla para aguantar el chaparrón hasta las elecciones. Al Sr. Sanz le convendría no olvidar que el chaparrón se lleva la gravilla y el socavón acaba yendo a más.
La reducción de un 30% de los peajes hace unos meses (eso sí, a cambio de una prolongación del tiempo de la concesión de la autopista) apenas ha aliviado la situación de una carretera que atraviesa numerosas poblaciones, que tiene abundantes cruces, que en sus laterales tiene muchas industrias y cuya densidad de tráfico pronto bien podría entrar en el “Libro Guinness de los Records”. Los datos de 1998 hablan por sí solos: mientras por la N-121 circulan una media diaria de 13.000 vehículos, por la infrautilizada Autopista lo hacen tan sólo 7.000.
Tampoco la idea del desdoblamiento es original del Sr. Sanz, pues el Alcalde de Tafalla Sr. Valero (también de UPN) ya la había expresado con anterioridad. Pero se trata de una propuesta un tanto peregrina: ¿cómo pretenden desdoblar una carretera ya de por sí encajonada? ¿Piensa proponer UPN que sea subterránea? No hacen falta muchos estudios para comprender que esa alternativa es lo suficientemente complicada como para no ser, en la práctica, una alternativa, antes siquiera de entrar a calcular cuál sería su coste final tras los necesarios desmontes, puentes, variantes.... La presencia paralela de la realidad física de la Autopista resalta aun más lo descabellado, absurdo e ilógico de esta “propuesta”.
Desde el punto de vista social, la solución racional es la conversión de la Autopista en Autovía, incorporándole nuevos y más seguros enlaces allá donde sea necesario, quedando la carretera Tudela-Pamplona-Irurzun para la comunicación interpueblos e industrias.
Los trabajadores navarros estamos pagando demasiado cara una Autopista que no está al servicio público, tanto con los peajes como con la amortización de la deuda de 13.000 millones que dejó tras de sí la quiebra de AUDENASA en 1984. Según cifras facilitadas por el propio Sr. Sanz, esa deuda más sus intereses asciende actualmente a 19.000 millones. Desconocemos qué operaciones matemáticas llevan al Gobierno foral a cifrar en 70.000 millones el coste de la liberalización de la autopista, y más creemos que tan astronómica cantidad es presentada para justificar que, de una u otra manera, siga siendo de pago. En cualquier caso, un estudio serio de costes fácilmente concluiría que la liberalización siempre será más económica que desdoblar la carretera.
Para convertir la autopista en autovía no hace falta cerrar ni escuelas ni hospitales, como demagógicamente argumenta el Sr. Sanz. Si tanto le preocupa el gasto social a su Gobierno, ¿por qué acomete entonces, junto con la otra fuerza navarrista de derechas (CDN), una “reforma” fiscal que va a reducir los impuestos que pagan las empresas y los sectores más favorecidos de la sociedad? ¿Sostiene UPN que la realización de costosos estudios sobre una autopista de Pamplona a Francia tiene prioridad sobre la liberalización de la actual autopista? ¿Sería prioritario para UPN construir esa nueva autopista antes que liberalizar la existente, pese a que ya hay un enlace por Autovía con Francia vía Donostia-San Sebastián? ¿Por qué esa cerrazón a escuchar el clamor social de abrir al servicio y seguridad de la población estos 112 kilómetros de autopista? ¿Por qué el empecinamiento de UPN en defender la AUDENASA presidida por Aizpún (a la sazón fundador de UPN) con su concesionaria?
No nos sirve el argumento economicista del Sr. Emilio Márquez de Prado (Director General de AUDENASA)  que señaló en enero pasado que los beneficios de la concesionaria ascendieron a 2.000 millones de pesetas en 1998, y no nos sirve porque no tiene en cuenta el coste social (y su traducción económica) de que la Autopista siga siendo de peaje. La seguridad vial debe prevalecer sobre el beneficio económico de quien la explota y quienes así pensamos hemos de unificar esfuerzos para presionar social e institucionalmente al próximo Gobierno foral para conquistar esta justa demanda: la conversión de la autopista en autovía.
Quisiera aprovechar así mismo esta tribuna para manifestar públicamente mi solidaridad personal y de toda IU-EB de Navarra con las inquietudes de la plantilla de AUDENASA (un colectivo de 112 trabajadores entre oficinas, peajes y mantenimiento). En ningún caso esa liberalización debería hacerse a su costa o poniendo en peligro sus puestos de trabajo. En consecuencia, paralelamente a una posible y deseada liberalización de la autopista,  habrá de negociarse con este colectivo y sus representantes las posibles salidas a su situación (pasar a depender del Gobierno de Navarra, reciclajes…).