NC24«Necesitamos la comprensión y el apoyo de los pueblos del Estado español»
«Necesitamos la comprensión y el apoyo de los pueblos del Estado español»
Entrevista a Koldo Usín, parlamentario de IU/EB en la cámara vasca

La presente legislatura del Parlamento Vasco está marcada por un enorme enfrentamiento entre las organizaciones políticas que firmaron la Declaración de Lizarra y las que no, sobre cómo avanzar en un proceso de pacificación después de la declaración de tregua por parte de ETA. Prácticamente todas las noticias que nos llegan a través de los medios de comunicación hablan de la reproducción sistemática de este enfrentamiento, sea cual fuere el tema sobre el que se trate, trasmitiéndose una sensación al conjunto de la sociedad de que las cosas no sólo están paradas, sino que incluso parece que caminamos hacia atrás. Para intentar comprender mejor la realidad, separando la «paja del trigo», entrevistamos a Koldo Usín, parlamentario vasco de IU-EB para que nos dé su visión de lo que está ocurriendo.
Ya han pasado casi tres meses desde que el Parlamento Vasco inició sus sesiones de trabajo. ¿De qué forma se está notando en la actividad parlamentaria la tregua proclamada por ETA hace ya casi siete meses?
Quizá el aspecto que más se diferencia con la situación de la legislatura anterior es la participación con toda normalidad de los parlamentarios de Euskal Herritarrok, lo que supone una cierta normalización en cuanto a el trabajo de los representantes de una parte de la sociedad en el Parlamento. Sin embargo, vemos como, a diferencia de lo que aseguraban los representantes del PSOE y del PP de que una vez ofrecida la tregua se podría hablar de todo, la realidad es que se sigue con el discurso tremendista que se utilizó en la campaña electoral y apenas se puede hablar de nada y discutir de nada, sin que medie la cuestión de la violencia y la situación en Euskadi. Si estas dos formaciones fueran sinceramente favorables a buscar una salida negociada y política, porque es eso lo que representa el acuerdo de Estella y no lo que ellos pretenden, deberían haber aceptado la propuesta que el grupo parlamentario de IU-EB hicimos al Lehendakari en el debate de investidura para que desde el Parlamento, como representante de la voluntad de los ciudadanos y ciudadanas vascas, sin exclusiones y sin más limitaciones de las que en última instancia desee la propia sociedad, se estableciesen las formas para buscar una normalización definitiva. Para ello es necesario reconocer que la esencia del conflicto es política y que el eje de la cuestión es el reconocimiento de los ciudadanos de Euskalherria a decidir libremente su destino, dicho de otra manera, reconocer el derecho de autodeterminación como un derecho democrático, reivindicación sentida por una parte de los ciudadanos y no resuelta desde la llamada Transición a la democracia. Es este aspecto el que no quieren abordar ninguna de estas dos formaciones impregnadas del españolismo más rancio.

Uno de los follones que más espacio ha ocupado en los medios de comunicación es la cesión de las instalaciones del Parlamento Vasco a la Asamblea de Kurdos en el exilio. ¿En qué va a quedar esta cuestión?
En primer lugar, es necesario explicar que cuando los representantes del Parlamento Kurdo en el exilio visitaron a los grupos parlamentarios vascos ninguno de éstos les puso ninguna objeción. Todos los partidos sin exclusión hicimos declaraciones de apoyo y solidaridad con el pueblo kurdo. Sin embargo, a pesar de que todos sabemos que otros parlamentos europeos están cediendo sus dependencias para las sesiones de trabajo del Parlamento Kurdo, nuevamente los representantes del PP y del Partido Socialista han instrumentalizado esta petición. Es una muestra de lo que antes se decía en cuanto a la politización interesada de cuantos temas se traen al Parlamento. En los discursos de estas dos formaciones se insistía más en comparar la violencia del PKK con la existente en Euskadi, que en la denuncia de la brutal represión que está sufriendo el pueblo kurdo a manos de Turquía y de Irak, fundamentalmente. De una manera demagógica, el Partido Socialista aducía que si se cedía el Parlamento, las empresas vascas con relaciones comerciales con Turquía se verían afectadas negativamente, poniendo en peligro los puestos de trabajo. Pronto se han olvidado de la importancia de la solidaridad internacional con las organizaciones de la izquierda bajo el franquismo. El PP pretendía lavar su conciencia ofreciendo ayuda económica. Al final han querido derivar el problema hacia las competencias de uno y otro gobierno, diciendo que la exclusividad de las relaciones internacionales son del Estado. Quieren trasmitir con esta idea que lo que se esconde detrás de quienes apoyamos la cesión del Parlamento Vasco, es una forma indirecta de demostrar que estamos por el «independentismo». Hemos explicado mil veces que defender el derecho de autodeterminación no es lo mismo que defender la independencia. Es más, IU-EB en el ejercicio de ese derecho estaríamos totalmente en contra de la independencia y esto es lo que no quiere o no puede entender la dirección del Partido Socialista. Ahora mismo está recurrida ante el Tribunal Constitucional la decisión del Parlamento Vasco y está en duda si, al final, el Parlamento Kurdo en el exilio podrá reunirse en Vitoria o no.

Hace pocas fechas se ha desarrollado un Paro General de una hora por la Pacificación convocado por ELA y LAB y apoyado por las organizaciones políticas y sociales que firmaron la Declaración de Lizarra. ¿Qué balance haces del mismo?
En los Acuerdos de Estella se planificó una campaña de explicación de los acuerdos y de sensibilización de la sociedad. En ese sentido se han venido celebrando asambleas y debates públicos para su debate. Un paso más fue esa hora de paro ciudadano. Es difícil evaluar el seguimiento del paro. Se hicieron concentraciones ante las instituciones... pero no es lo mismo hacer un paro en esos sectores que hacerlo en el sector industrial... En mi opinión, este segundo aspecto no se cuidó lo suficiente porque no estaba muy claro el objetivo en los centros de trabajo. No es lo mismo que pare un estudiante a que lo hagan los trabajadores de una cadena de producción. En mi opinión, el objetivo en este sector debiera haber sido la realización de asambleas para debatir los Acuerdos de Estella, la situación en Euskadi y el futuro, más que un paro testimonial, y para ello en lugar de haber puesto una hora fija se debiera haber dejado a los propios trabajadores la forma de organizar los debates. En cualquier caso fue un paso en la concienciación ciudadana, algo que por las reacciones del PP y de la dirección del PSOE, les preocupa. Lo que es muy importante es que ese esfuerzo de explicación y de concienciación se haga en el conjunto del Estado, porque está claro que sin la comprensión y el apoyo de la mayoría los pueblos del Estado español ninguna iniciativa promovida desde Euskadi tendrá éxito.

Quizás una de las cuestiones que con más fuerza se está denunciando como una de las causas de la parálisis del proceso de pacificación es la llamada kale Borroka (Lucha Callejera), ¿qué opinas tú?
La declaración de tregua por parte de ETA no fue aceptada de la misma manera por los militantes del MLNV. Es evidente que había sectores minoritarios que no aceptaban la tregua y que seguían pensando en que ETA podría someter al Estado. En la medida en que desde el Gobierno del PP no se dan pasos como el acercamiento de los presos, reconocimiento de grado, excarcelación de quienes tienen enfermedades graves y de la anterior Mesa Nacional de HB, esos sectores opuestos a la tregua empiezan a sentirse legitimados para volver al pasado. Con esto no estoy justificando en lo más mínimo las acciones de la kale Borroka. Como ocurrió en el pasado con las acciones de ETA, esto es lo que da argumentos al PP para negarse a abordar el llamado proceso de pacificación y lo que le ha permitido pasar de ser una fuerza residual en el País Vasco, a ser la segunda fuerza electoral.
En mi opinión, la kale Borroka se utiliza como excusa porque ha habido otras situaciones en nuestro pasado reciente como los atentados derechistas en la época de la transición, el golpe de Estado del 81, o la anterior tregua de ETA que propició las negociaciones de Argel que no impidieron que las fuerzas políticas mantuvieran un diálogo y una negociación. ¿Por qué ahora no interesa? Es difícil saber si la kale Borroka se organiza desde la propia dirección del MLNV o son grupos que funcionan de una manera independiente. La previsible entrada de Euskal Herritarrok (EH) al Gobierno indicará si realmente la Mesa Nacional de HB y Jarrai tienen el apoyo de todo el MLNV o no.

Volviendo a la actividad parlamentaria. ¿Qué impresión tienes de la actividad institucional de EH? ¿Qué papel puede jugar esta organización respecto a la estabilidad del actual Gobierno Vasco?
Tal y como preveíamos, si desde EH se optaba por apoyar al Gobierno Vasco y apoyarse en el PNV y EA para desarrollar la llamada construcción nacional, tendría que moverse entre importantes contradicciones. No se puede olvidar que EH y HB tienen una gran presencia en el mundo laboral y estudiantil y que siempre ha defendido, por lo menos en el papel, el socialismo para Euskadi. Ese sentido tenían la ya olvidada alternativa KAS, que quería vincular la construcción nacional con un determinado modelo de construcción social. Pero ambas cosas son imposibles de conjugar, porque si se opta por la construcción nacional apoyándose en el PNV se verán obligados a plegarse también en las propuestas de carácter social, porque en eso los intereses de clase que representa el PNV son prioritarios para ellos, o para la burguesía vasca, frente a cualquier otra consideración política. A propuesta de IU-EB hemos llevado al Parlamento varias proposiciones no de ley, de carácter social, como la reivindicación de las 35 horas, la situación de la plantilla de Daewo en Vitoria o la petición de equiparación de las trabajadoras del hogar al Régimen General de la Seguridad Social, por poner sólo tres ejemplos, y en todas ellas hemos visto como en las votaciones EH se ha plegado a los dictados del PNV.
En cuanto a la segunda pregunta, es evidente que el apoyo de EH dará estabilidad al Gobierno Vasco, pero también se irá evidenciando cada vez más que esa estabilidad vendrá dada en la medida en que EH apoye la política económica y social que defiende el PNV. En el programa de gobierno harán ciertas concesiones a EH, para justificar su posición ante la sociedad, pero progresivamente, ésta última, o para ser más exactos, un sector de EH irá abandonando su programa social lo que aumentará las contradicciones de las que antes hablaba.

Tras las elecciones autonómicas, ahora se van a celebrar las elecciones municipales y a Juntas Generales. ¿Qué pueden significar para el proceso de pacificación?
Desde diversos sectores se plantea que la postura que mantienen el PP y el PSOE es puramente electoralista. Después de las elecciones sabremos si es así, en cuyo caso se abrirían nuevas posibilidades en el proceso de pacificación. Como he explicado antes, en mi opinión la cuestión es más compleja. El PP vasco, con Mayor Oreja a la cabeza, piensa que ETA hubiera podido ser «derrotada» por la pura acción policial y judicial, olvidándose de que ETA, utilizando sentimientos y reivindicaciones profundamente enraizados en un sector de la sociedad vasca, era y es una expresión de ese sector de la sociedad. Por eso decimos que la solución debe ser política y ahí es donde no quieren, desde el PP, entrar a discutir. La dirección del PSOE está moviendo algo sus posiciones dejando abierta la puerta para integrarse en el nuevo foro propuesto por el señor Ibarretxe y en esa situación se vería si la posición del Ministro del Interior es la predominante en el PP o, por el contrario, hay otras posiciones que en algunas declaraciones han trascendido.

Para terminar, tenemos noticias de que ELA y LAB han convocado una Huelga General por la jornada laboral de 35 horas para el próximo 21 de mayo. También tenemos entendido que UGT y CCOO van a apoyar esta convocatoria en el ámbito de la Comunidad Autónoma Vasca. ¿Qué piensas que puede ocurrir?
Por lo que se sabe a día de hoy CCOO aún no ha suscrito la convocatoria lo cual sería un grave error. IU fue la pionera en el Estado español, y en Euskadi, en plantear la reducción de la jornada laboral por ley a 35 horas semanales, sin reducción salarial, además de otras medidas que permitirían crear empleo, como la eliminación de las horas extraordinarias y el pluriempleo, y la implantación de la quinta semana de vacaciones. Con ese objetivo se están recogiendo las firmas necesarias, a través de la Iniciativa Legislativa Popular, para presentar un proyecto de ley en el Parlamento central. Después de muchos debates acerca de si debía ser por ley o por la negociación colectiva se va imponiendo, por su lógica, la proposición de IU. Hemos visto como desde la implantación por Gobierno socialista de la jornada laboral de 40 horas semanales, a través de la negociación colectiva no se ha mejorado la situación, y en muchos sectores se ha ampliado la jornada laboral. La diferente capacidad de presión que pueden ejercer los trabajadores en función de los sectores y empresas de que se traten, ha permitido que a través de la anualización de la jornada, las horas extras, los contratos abusivos exigiendo una mayor jornada laboral a los trabajadores en precario, se haya aumentado la jornada laboral real. A finales del 98 la jornada real media era superior a las 41 horas semanales. Por este motivo es necesaria una ley para establecer un marco que permita que, a través de la negociación colectiva, se haga efectiva la reducción de la jornada laboral y que en cada empresa o sector se cuantifiquen los puestos de trabajo que con dicha medida se van a crear. La respuesta que estamos teniendo en la recogida de firmas refleja la gran sensibilización de la sociedad con esta reivindicación. Por eso es previsible que la jornada de huelga sea un éxito. Ahora bien, la principal limitación que demuestran tener los sindicatos de ámbito nacionalista es precisamente ese ámbito de actuación. EH votó en contra de nuestra iniciativa parlamentaria a favor de las 35 horas, con el argumento de que la Comunidad Autónoma no tenía competencias en esta materia. Por ello si la huelga va dirigida contra el Gobierno Vasco se estaría engañando a los trabajadores.
Por otra parte, hemos visto la negativa de la patronal vasca (Confebask) a abordar la reducción de la jornada laboral en el acuerdo por el Empleo que recientemente han firmado con ELA, LAB, UGT y CCOO. Y en este momento la Mesa que se creó está paralizada. Por consiguiente, si la huelga es contra la patronal no puede ser sólo contra la patronal vasca, sino que sería necesario que esa movilización se diese en el ámbito estatal para lo cual UGT y CCOO deberían preparar y convocar una movilización similar en el conjunto del Estado, ya que sólo así tendría posibilidades de conseguirse.