NC24 sindical
Huelga de ICER-Navarra
Una victoria de los trabajadores

Ricardo Jimeno
Químicas CCOO-Navarra

Durante los meses de febrero y marzo en Navarra ha habido una lucha de los trabajadores de ICER por la defensa de sus puestos de trabajo y sus derechos laborales, cuyas lecciones superan el marco de la empresa, e incluso el de la Comunidad Foral, para tener un interés general para el movimiento sindical de todo el Estado.

Esta empresa, ubicada en Pamplona, desde hace 30 años, dedicada a la fabricación de pastillas de frenos de automóvil, ferrocarril y máquinas de obras públicas, tiene una larga tradición de lucha sindical durante los años 70 y 80. Gracias a las luchas realizadas, se habían conseguido derechos sindicales importantes y unas condiciones salariales más altas que el Convenio General de la Industria Química, sector al que pertenece. Pero la vida de los trabajadores de ICER no era de color de rosa precisamente, ya que además de haber tenido que luchar duramente para conseguir sus derechos, se han enfrentado a dificultades añadidas, como fue el incendio de las instalaciones de la fabrica recién construida en el año 85 en el polígono de Burlada y que supuso un golpe muy duro para la situación económica de la empresa. En aquella ocasión, los trabajadores debieron soportar una regulación de empleo, una congelación salarial durante 3 años, y la instalación de las máquinas en un edificio viejo perteneciente a una fabrica que había cerrado hacia unos años en el Polígono de Landaben.
Además las características del trabajo en una fábrica de pastillas de freno, tiene el peligro añadido de trabajar con amianto, sustancia altamente cancerígena, cuyos efectos se notan acumulativamente al cabo de muchos años de trabajo, ya que las fibras del amianto se van depositando en los pulmones de los trabajadores, provocando, engrosamiento de la pleura, asbestosis (semejante a la silicosis de los mineros) y cáncer de pulmón. Estos efectos perniciosos, no son descubrimientos contemporáneos, ya que se sabe que desde tiempos de los romanos los que trabajaban y vivían en las cercanías de las minas de asbesto (amianto) eran proclives a enfermedades pulmonares. También en el siglo XIX, la industria textil inglesa tenia una gran mortalidad por cáncer de pulmón en las empresas que trabajaban con fibra de amianto, fabricando prendas resistentes al fuego y altas temperaturas. El conocimiento de esta alta toxicidad, ha llevado a muchos países a prohibir la utilización del amianto, cosa que todavía no ha ocurrido en España, y mucho menos en ICER, donde todavía en este mes de abril, había 10.000 kilos de amianto dentro de la empresa.
Todos estos sacrificios y riesgos añadidos que sufren los trabajadores de ICER, debería haber llevado a la dirección de la empresa a ser sensible en materia de seguridad, salud y limpieza dentro de la fábrica. Sin embargo, la historia de la empresa en estos últimos años demuestran todo lo contrario.
Los años 90 son la época de despegue de la actividad de la empresa. Una vez superado el bache del incendio, el incremento de los pedidos lanza hacia arriba los beneficios empresariales. También la actividad sindical y las reivindicaciones laborales se reducen significativamente. Los años 96,97 y 98 la empresa obtiene entre 300 y 400 millones de beneficios anuales, con una plantilla de 120 trabajadores. Pero en vez de dedicar parte de estos beneficios ha invertir en limpieza, mejora de las condiciones de trabajo e incremento de los salarios, la Dirección hace todo lo contrario. La porquería se acumula en todos los sitios hay más producción y más personal, la limpieza disminuye. Los vestuarios, aseos y comedor cada vez son más pequeños para el volumen de trabajadores, más viejos y más sucios. No solo no se invierte en limpieza, también se bajan los salarios a los jóvenes que entran de eventuales a trabajar y se introducen las ETTs.
Hay un cierto elemento de autocrítica entre los trabajadores más veteranos, porque no se debía haber bajado la guardia tanto durante estos años, pensando que al no existir los graves problemas que se habían padecido en épocas pasadas, la Dirección no trataría de recortar nuestros derechos cuando estaba ganando tanto dinero con nuestro trabajo. Pero estos empresarios, no se conforman con nada y cada vez quieren más, por lo que tanto estiraron de la cuerda de la paciencia de los trabajadores que la cuerda en el mes de febrero de 1.999 se rompió.
El conflicto laboral no surgió de todo lo anteriormente dicho, sino por una reunión que convocó la Dirección al Comité de Empresa y a los sindicatos representados en ICER. La razón de la reunión se resumía en pocas palabras: el accionariado de la empresa ha decidido el construir una nueva factoría en Tudela y cerrar la vieja factoría de Pamplona. Para la nueva fabrica no se cuenta con ninguno de los trabajadores actuales, ya que se pretende abrir con nuevos trabajadores, la mayoría mujeres y con salarios mínimos de convenio general. La brutalidad del planteamiento, lejos de conseguir introducir algún elemento de miedo entre la plantilla, lo que produjo fue una rabia enorme, contra este tipo de gente que parece haber perdido todo tipo de sensibilidad social (si la han tenido alguna vez). Pero también significó un gran error de cálculo de lo que significa enfrentarse contra un grupo de trabajadores defendiendo sus puestos de trabajo, sus salarios y el futuro de sus familias. La votación de huelga fue unánime, aunque se comenzó la primera semana con un solo día de huelga, la segunda semana toda la plantilla exigió la convocatoria de huelga indefinida, paralizando totalmente la producción. Fue tan brutal el planteamiento de la empresa que hasta el Gobierno de Navarra (de UPN-PP) tuvo que desautorizar la conducta de los empresarios, e incluso un catedrático de universidad bastante reaccionario que había criticado otras huelgas recientes, criticó a la Dirección de ICER por su política tan reaccionaria.
Pero ¿es tan excepcional la conducta de los empresarios de ICER?: estos últimos años, económicamente han sido los más brillantes para el empresariado español. La bajada de la inflación, ha llevado a los tipos de interés a cifras nunca conocidas, con lo que los tradicionales problemas de financiación que tenían las empresas han disminuido enormemente. Los gastos financieros se han reducido muchísimo. El crecimiento del comercio mundial, también ha incrementado las exportaciones y la cartera de pedidos ha mejorado en muchos sectores industriales. Y las reformas laborales reaccionarias, en especial la del 94, ha introducido un empeoramiento brutal de las condiciones salariales de los trabajadores, en especial los jóvenes que se incorporan al mercado del trabajo. Esto nos ha llevado a que mientras el dinero brilla en los despachos de los consejos de administración, los salarios en las fábricas y talleres, no sólo no se incrementan sino incluso disminuyen. La diferencia entre la dirección de ICER y la de los demás, es que estos primeros «dicen lo que piensan» en vez de adornarse con palabras huecas. Porque las ETTs están en la mayoría de las empresas y los salarios más bajos para eventuales o fijos de nueva contratación están a la orden del día en muchas fabricas. Así en los últimos meses, y sin que la prensa estatal lo recoja, se han producido luchas en empresas donde la sobreexplotación había superado la paciencia de los trabajadores como son los casos en Navarra de Lunke, TRW, Kayava, o Heideman Nobel. Como en otros ciclos económicos de crisis y reactivación económica, los empresarios en los años de vacas flacas nos han pedido sacrificios, pero en los años de vacas gordas se han olvidado de repartir los beneficios. Esta lección deberían aprenderla los dirigentes sindicales para ser menos comprensivos con los empresarios y algo más exigentes en las reivindicaciones a la hora de negociar los convenios. Porque tras tanta arrogancia empresarial, se esconde un alto grado de falta de respeto a los derechos de los trabajadores.
Pero la Dirección de ICER se ha encontrado con «la horma de su zapato» pues la plantilla se planteo una lucha, que no sólo paralizó la producción y por tanto se acabó la gallina de los huevos de oro, pues los beneficios salen de la producción realizada por los trabajadores, y si esta se para, también se paran los beneficios, sino que sacó la lucha de los muros de la empresa, extendiéndola a toda Pamplona. Al final, la Dirección tuvo que sentarse a negociar y lo que iba a ser un cierre de la factoría de Pamplona, se convirtió en una nueva factoría en el Polígono de los Agustinos, garantizando el puesto de trabajo a todos los trabajadores fijos y una garantía de recontratación a todos los trabajadores eventuales. Ahora, una vez finalizada la huelga se tiene que comprobar que se comienzan las obras de la nueva factoría y la negociación de cómo se organizará la producción, con las nuevas máquinas y las nuevas instalaciones. Pero ya las cosas no podrán ser como antes porque la voluntad de toda la plantilla ha sido que si es necesario volver a la lucha, se volverá como un solo hombre, con la unidad que se ha conseguido durante la huelga.
 

 

 

Hotel Alfonso XIII-Sevilla
Readmitido un compañero despedido
Masiva participación en las elecciones al Comité, con victoria de CCOO

Agustín Romero
IU-Sevilla
Entrevista a Valentín Cerezuela, miembro del Comité de Empresa del Hotel Alfonso XIII de Sevilla por CCOO de Hostelería y Comercio de Sevilla
¿Qué balance hacéis el Comité de empresa, después de 6 meses, desde la última huelga de 24 horas?
El balance es positivo, ya que después de la huelga, su éxito supuso un paso muy importante en la unión de la plantilla. El resultado más práctico fue la sentencia de readmisión del compañero despedido por la dirección de la empresa, la implicación de las instituciones, Ayuntamiento, Junta de Andalucía en el conflicto también supuso un paso importante a la hora de ganarnos  a la opinión pública.
¿Cuál es la situación laboral de la empresa?
Bueno la situación no ha variado mucho en los aspectos laborales, fiel reflejo de la situación del movimiento obrero, donde las direcciones de los sindicatos de clase deberían estar más preocupados por luchar para mejorar y, en algunos casos, para que no se recorte las condiciones de vida de los trabajadores/as, y sólo se preocupan por llegar a acuerdos con el Gobierno del PP.
Como decíamos en el Nuevo Claridad de octubre, «en el año 1979 éramos 189 trabajadores fijos. Hace dos años éramos 101 trabajadores fijos y 50 de contratos, se había despedido a 37 trabajadores en el último período y el 41% eran empleo precario. Ya sólo quedan 92 empleos fijos, el 50% de la plantilla está con contratos eventuales, y desde la privatización en el 1985 han sido despedidos 51 trabajadores, todos ellos improcedentes, estos datos es una demostración palpable de la situación que atravesamos en los últimos años, desde que se privatizó este Hotel propiedad del Ayuntamiento de Sevilla y se hizo cargo la iniciativa privada por un período de 30 años, (que finaliza el año 2009) según el contrato suscrito con la ITT Sheraton. No se ha dejado de reducir plantilla, casualmente se despide a gente que lleva más de 10 años de trabajo...»
¿Qué resultado han tenido las últimas elecciones al Comité de empresa?
Los resultados de las elecciones al Comité de empresa han sido un «palo» para la empresa ya que la participación ha sido masiva, votando 115 de un censo votante de 150, un 76,6%, a pesar de la alta precariedad laboral. Pero lo más interesante es que la candidatura de CCOO, para elegir 9 delegados estaba compuesta por 55 candidatos, por supuesto sólo han podido salir los 9 primeros de la lista, los demás quedan como suplentes, repitiendo en su mandato: Pedro Rodríguez, José Reina, Francisco Fidalgo, José Antonio Jara, Juan Calderón José Suárez, Valentín Cerezuela, y siendo los nuevos Francisco Lorenzo, Joaquín Martínez. En la Sección Sindical de CC.OO ha salido Manuel Periáñez. Este Comité representa a la mayoría de los distintos departamentos del Hotel.
¿Qué habéis planteado en vuestra última reunión con la dirección de la empresa?
En la última reunión con la empresa, ésta ha mantenido su cerrazón a la negociación de los aspectos más importante que le hemos planteado, sobre todo sobre el tema de la plantilla, relación fijos necesarios, en su relación con los diferentes departamentos. Hemos informado al Ayuntamiento, CCOO está siguiendo las conversaciones, se le ha dado un plazo (a la empresa) hasta el 5 de mayo para que nos conteste a nuestras propuestas. Por supuesto la empresa quiere que en otros aspectos como los Incentivos, quiere que se trate de una forma individualizada como en las «Repúblicas Bananeras» de cara a dividir a la plantilla, vamos a seguir luchando por que este punto esté dentro de un Acuerdo Interno.
 ¿Quiere añadir algo más?
Estamos haciendo hincapié en que el Ayuntamiento tiene que llevar a cabo las propuestas que los grupos municipales de IU-CA y PSOE presentaron en su día en el Pleno para que se rescinda el contrato de arrendamiento del Ayuntamiento Hispalense con la Multinacional ITT Sheraton, como se recogió en el Nuevo Claridad de Octubre «por incumplimiento de las condiciones laborales y calidad de servicio ya que las condiciones globales no han cambiado por parte de la empresa, la plantilla arroja unos niveles de precariedad no sostenible ni aceptable para un hotel de esta categoría y la empresa Sheraton tiene una actitud inflexible, cuando esta se comprometió a mantener la plantilla mínima de personal que la  categoría del mismo requiera al no cumplirse estos mínimos requisitos, los trabajadores somos los primeros interesados que el Hotel Alfonso XII  pase nuevamente a propiedad del Ayuntamiento…» Se puede decir que esta va a ser nuestra lucha principal en el futuro ya que el mantenimiento de la plantilla y la viabilidad del Hotel dependen de que consigamos que en la explotación del Hotel se implique el Ayuntamiento, los trabajadores, y que las condiciones de su explotación sea con consentimiento de éstos. Por supuesto la derecha en el Ayuntamiento se va a oponer a unas propuestas de esta índole.
 
 

 

Situación del campo-Rociana del Condado (Huelva)
Abusos constantes de los empresarios
Asamblea de trabajadores del Campo

Los jornaleros y trabajadores de Rociana estamos luchando en los últimos meses para que se reconozcan nuestros derechos y reivindicaciones en la zona del Condado. Tuvimos una asamblea que se celebró el 5 de marzo a las 8 de la tarde y a la que asistieron a ella unos 35 jornaleros. Además estuvieron presentes el Secretario General del Campo de CCOO y un miembro de la Ejecutiva del mismo sindicato. Estos asistieron porque les mandamos una carta-convocatoria (que se recoge al final) firmada por varios jornaleros para que hicieran acto de presencia ya que no se les ve muy frecuentemente por el tajo.
El acto empezó con la intervención del Secretario General el cual se quejaba de los ofrecimientos en la subida de los sueldos por parte de la patronal, que, daba 20 pesetas por persona y día. Todo un insulto.
Además la patronal imponía como condición para negociar, que se retirara la cuestión de las 35 horas semanales por ley, etc.
Pedían de todo, menos subir el salario. Por parte de los jornaleros hubo preguntas como, porqué los sindicatos estaban tan flojos en las reivindicaciones y por qué no tenían la fuerza de antes. A lo que el compañero dirigente respondió que las gentes no echaban cuenta y que había mucho olvido e individualismo; y que así ellos sin la presión de los obreros no tenían fuerza para presionar, (por lo visto una asamblea de 35 trabajadores convocados por los mismos jornaleros, no es una demostración para los dirigentes, de que algo no están haciendo bien, pero como siempre, existen los trabajadores para echarles la culpa de sus dejaciones).
No se ha negociado el convenio, se sigue discutiendo, y los jornaleros están con el anterior convenio. Es decir perdiendo poder adquisitivo. Y es que se han dado tantos pasos atrás que la desorientación y poca unión y fuerza es la tónica dominante.
Los dirigentes han amenazado a los patronos con una huelga, ¿De verdad huelga? y los cuadros sindicales para llevarla a cabo ¿dónde están?, abandonados y marginados sus nexos con el sindicato, ni contactos ni formación.
Seguidamente, reproducimos el texto de la convocatoria de la  asamblea anteriormente mencionada:
 

A LA FEDERACIÓN DEL CAMPO DE CCOO
Rociana del Condado febrero 1999

Compañeros:
Un grupo de jornaleros, del campo de Rociana nos dirigimos a vosotros para que el próximo día del mes de febrero, celebremos conjuntamente una asamblea de trabajadores a las 7.30 de la tarde en la casa de la cultura de Rociana. Al mismo tiempo podéis aprovechar la oportunidad de informaros del nuevo convenio.
Os comunico que el pago de los salarios y las relaciones laborales están hechos un caos y se está abusando totalmente de los jornaleros en todo los sentidos. No respetan ni uno sólo de lo aspectos del convenio. Hay patronos que pagan 4.000 pesetas; otros 4.300; y, los menos, 4.399.
La jornada laboral según el último convenio era de 39 horas semanales. Pues bien, la mayoría de los propietarios hacen echar a los obreros seis horas y media diarias. Ellos dividen las 39 horas semanales por seis días de la semana de 44,10 a lo que le restamos 39 horas semanales del convenio y excedemos 5,10 horas, ¿quién nos paga esta diferencia? Pues nadie, se quedan con ella por la cara.
Por otra parte también nos van a descontar el 2% del IPRF que el Gobierno obliga. Y esto en el campo nunca se hizo,
Si añadimos a esto los grandes beneficios obtenidos en la fresa estos pasados años, y el cachondeo que tienen, además de chuleo de muchos patronos haciendo actos públicos de una vida de derroche, como comprar nuevas fincas, casas, bodegas, ir al Rocío a todo confort, ostentación de paseos por el pueblo en coches de lujo… el cabreo y el malestar que se está generando en el mundo de los jornaleros, es tremendo.
Con esta carta queremos haceros sentir el descontento y el disgusto de los trabajadores/as a los que los sindicalistas no debemos ser indiferente.
Esperamos vuestra ayuda y total apoyo.
Mandadnos octavillas del sindicato con esta convocatoria que os hemos propuesto a fin de informar del acto a los jornaleros.
 

Vuestros y de la causa obrera

Maximiliano Pichardo, Juan Antonio Hernández, Juan Antonio Parra, Diego Hernández, Antonio López,
José María  García Espina,, Andrés Pérez Dávila, Antonio Martín, José Mª. García, José Manuel Gil Ponce.