nc27 - Peleando por su dignidad
Los trabajadores autónomos de Donuts-Panrico (Zaragoza) llevan más de dos meses en huelga
Peleando por su dignidad

Nacho Martínez
IU Zaragoza

Los trabajadores autónomos de Donuts-Panrico se dedican a vender y reponer los productos de la citada empresa en los distintos comercios para su venta. Para poder realizar su tarea se deben hacer cargo de los impuestos que genera su actividad así como de la compra de una furgoneta isotérmica para el transporte de los productos. Después de pagar impuestos, vehículos y realizar entre 50 y 60 horas de jornada semanal en la mayoría de los casos apenas alcanzan las 100.000 ptas. de salario en la llamada zona norte, que engloba para esta empresa a efectos de división comercial Aragón, Navarra, Rioja, Comunidad Autónoma Vasca y Lérida. Paradójicamente en las divisiones comerciales de Madrid y Barcelona la diferencia de beneficios se sitúa en torno a las 800.000 pesetas anuales.
 

En muchos casos la patronal después de hacer cuentas ve mas rentable que determinadas labores de la empresa se realicen por personal que no pertenece a la misma, ETTs, subcontratas o a través de trabajadores autónomos que es el caso que nos ocupa. En determinados ámbitos se suele excluir a este último colectivo de lo que llamamos Clase Obrera, lo que es un error puesto que es caer en la trampa de la patronal dividiendo a los distintos trabajadores. De esta forma aparentan distintos intereses cuando a efectos de organización y lucha respecto a la empresa son los mismos. En ocasiones a los trabajadores autónomos podríamos considerarlos como auto-explotados, puesto que la única forma de ganar un salario decente es alargar la jornada, endeudarse para mantener el puesto de trabajo, en resumidas cuentas no tienen un jefe que directamente les exija más o menos producción, pero la necesidad en muchos casos les lleva más lejos a la hora de «explotarse» de lo que sería capaz de conseguir un empresario.
Uno de los motivos para excluir de las distintas plantillas a estos trabajadores, además, de reducir costes salariales es conseguir la negociación individual con lo que el trabajador autónomo, que se encuentra en la disyuntiva de tragar con lo que le ofrezcan o irse a otra empresa a sufrir las mismas imposiciones. La desregularización que sufren los trabajadores por cuenta propia, se plasma en la ausencia de un estatuto similar al de los trabajadores por cuenta ajena. Por ejemplo, no tienen derecho a huelga y el despido es libre. A pesar de todo esto, en este caso los autónomos se han dotado de un comité de trabajadores autónomos que ha sido capaz de unificar los intereses de la mayoría de ellos con un comité con representación de Lérida, Vizcaya, Guipúzcoa y Zaragoza, entendiendo desde el principio que su fuerza no reside en determinadas leyes sino en su nivel de organización y capacidad de presión respecto a la empresa. La primera gran enseñanza de esta huelga es que cuando un grupo de trabajadores decide luchar, no repara en cuestiones legales, si suponen un freno para sus objetivos las apartan, pasando a hacer hincapié en el nivel de conciencia hacia unos objetivos comunes.
Como consecuencia de todo esto los trabajadores autónomos de Donuts-Panrico decidieron luchar por aumentar sus salarios y mejorar sus condiciones sociales. Este colectivo que en la Zona-Norte cuenta con 107 trabajadores con contrato mercantil, decidió iniciar una huelga indefinida que ya va por los 65 días de lucha. Los sacrificios de estos trabajadores no se pueden entender sin ver la desesperación les lleva a plantearse luchar, cueste lo que cueste. Estos trabajadores no sólo no cobran los días de huelga, además tienen que atender los diversos pagos, autónomos, módulos en la mayoría de los casos, plazos de la furgoneta y demás impuestos generados por su actividad independientemente de los gastos habituales con los que tan justos llegamos los trabajadores a fin de mes en circunstancias normales.
Hoy es el día en que algunos dirigentes sindicales plantean que los trabajadores no quieren luchar, sin embargo, su actitud ante la gran capacidad de resistencia que se esta mostrando en esta lucha es la de la indiferencia o en algunos casos como el de la dirigente de la federación de Alimentación de CC.OO. el de hacerles llamamiento a la vuelta al trabajo, advirtiéndoles de los peligros que supone su actitud ante un expediente de regulación de empleo que afectaría a los trabajadores de producción. Mientras unos llegan a sumar deudas fruto del conflicto superiores a las 500.000 ptas. otros se dedican a aislarlos y enfrentarlos con sus compañeros. En vez de extender la lucha a otras zonas del Estado se les margina y no se les da otra alternativa que la de enfrentarse de forma aislada contra una empresa en la que el amplio margen de beneficios (7000 millones de ptas. el pasado año) les permite resistirla en mejores condiciones que a los trabajadores.
Los trabajadores autónomos han aguantado en todos estos días amenazas de despido, incluso amenazas de muerte. Los dirigentes de la movilización han sido detendidos «por lanzar cocteles-molotov» según afirma la empresa. Están constantemente sometidos al chantaje de la empresa, mientras ésta no da señales de querer negociar nada. Han llegado a ofrecer en la mesa de negociación condiciones peores de las que tenían al inicio de la huelga. En los últimos días la empresa pretende negociar individualmente haciendo propuestas a distintos trabajadores para romper la unidad que están demostrando.
Como en cualquier lucha podríamos hablar de aspectos mejorables. Quizá el mas importante es que durante todos estos días los compañeros de Donuts-Panrico se han visto aislados del resto del movimiento obrero, unas veces por la inexperiencia de los trabajadores autónomos otras por la dejadez de los dirigentes sindicales de UGT y CCOO que de forma más o menos consciente les han dejado solos ante la empresa, los medios de comunicación y los cuerpos represivos del Estado que han jugado su papel en contra de los más débiles. La excusa es que la movilización esta dirigida por CGT, o que son autónomos; cuando la realidad es que los compañeros de Donuts-Panrico están abiertos a cualquier tipo de colaboración que se les preste venga de donde venga si su objetivo es sumar. Capítulo aparte merecen las organizaciones políticas de izquierdas que no han apoyado la lucha de la forma que se merecía. Hasta el día de hoy solo IU y CHA han presentado una moción en el Parlamento de Aragón instando al gobierno de la Comunidad Autónoma a mediar en el conflicto. Creemos que los partidos de izquierdas no tienen que limitarse a pedir mediaciones sino ponerse al lado de los trabajadores a la hora de luchar contra la patronal. Si bien es cierto que IU ha apoyado de forma material, con fotocopias a los compañeros, no es menos cierto que hasta que transcurrieron 50 días de huelga ningún dirigente de la coalición se dirigió a los huelguistas.
Ahora los trabajadores autónomos de Donuts-Panrico se han decidido a extender la lucha y explicar al resto del movimiento obrero sus reivindicaciones, así como para pedir la solidaridad deseable en estos casos con el fin de aguantar la lucha a través de una caja de resistencia. Entendiendo que para ello es deseable la participación de todos los colectivos de la izquierda que deseen colaborar, dirigiéndose a partidos políticos, sindicatos, asociaciones de vecinos, organizaciones de estudiantes, etc. De momento cuentan con el apoyo de C.G.T., I.U., S.E.I. y alguna asociación de vecinos . También desde estas páginas solicitamos el apoyo a esta lucha, para hacer aportaciones a la caja de resistencia de los trabajadores en lucha que podéis ingresar en la CAI Urb 4 de Zaragoza en el número 2086-0004-09-00-080284-86. Asimismo se solicita el no consumo de los productos Donuts-Panrico mientras dure el conflicto.