Vª Asamblea de IU/EB en el País Vasco
Vª Asamblea de IU/EB en el País Vasco

Soberanismo o internacionalismo

Ernesto Fernández - IU/EB Vitoria

Los días 18 y 19 de diciembre se celebró la Vª Asamblea de Izquierda Unida-Ezker Batua que ha supuesto para esta organización algunos cambios que afectarán al desarrollo de EB-IU tanto en el terreno político como en el organizativo.

A pesar de que el documento de gestión presentado por Javier Madrazo fue aprobado por una diferencia mínima le otorgó un balón de oxígeno para poder presentarse de nuevo como candidato a coordinador general.

El momento político en el que nos encontrábamos exigía una respuesta clara sobre la permanencia o no en el Foro de Lizarra. Aunque en un primer momento la idea de la mayoría de la organización era hacer un referéndum en las bases sin tomar postura en la Asamblea, mediante una votación se consiguió arrancar un espacio imprescindible para posicionarse ante tres resoluciones presentadas. Una resolución defendía salir de Lizarra porque sólo a la clase obrera se le otorga el poder de la lucha contra el terrorismo, y no podemos permanecer con partidos de derechas para resolver la pacificación en Euskadi, además de carecer el Foro de un programa social. Otra resolución planteaba salir del Foro de Lizarra aceptando la resolución aprobada por el Consejo Político Federal y, en el caso de que ETA, continuara con la tregua volver al Foro. Y otra resolución, que fue la que mas votos obtuvo, defendía continuar en Lizarra pero no asistir a las reuniones convocadas hasta que Lizarra no se pronuncie y pida a ETA que continúe con la tregua. Si la tregua se rompe consideramos muerto el foro de Lizarra. En el 3º punto de la resolución decía lo siguiente:

«3º) Hacemos un llamamiento a ETA para que no cometa ninguna acción. Si lamentablemente ésta se produjese, desde IU-EB exigiríamos la inmediata reunión de la permanente del foro para exigir una condena explícita por parte de todos sus componentes y en caso contrario consideraríamos que el foro de Lizarra-Garazi habría conculcado gravemente su declaración política y sus objetivos, por lo que el motivo para el que fue constituido habría dejado de existir».

Uno punto imprescindible fue la discusión del documento político. Los delegados debíamos elegir entre el documento oficial y una enmienda a la totalidad totalmente contrapuestos. La discrepancia fundamental entre ambos documentos radica en la propuesta estratégica para el trabajo político de nuestra organización, en el concepto de federalidad y en el modelo de organización que de ellos se derivan. El oficial, mayoritario, viene a proponer, resumiéndolo telegráficamente, que la construcción social que defiende EB-IU tiene como marco prioritario Euskal-Herria en el proceso de la construcción de ésta como nación, reclamando «la soberanía de nuestro pueblo». Dicho de otro modo se defiende la posibilidad de construir un modelo social nuevo en el marco exclusivo de Euskal-Herria. Consecuentemente con lo anterior se defiende «un Estado federal de simetría variable en función de ese reconocimiento de soberanía», la confederalidad, concibiendo a IU como resultado de la suma de izquierdas unidas, nacionalistas y regionalistas.

Frente a este proyecto estratégico, en nuestra enmienda a la totalidad proponemos otro diametralmente opuesto. IU no puede competir con los nacionalismos intentando presentarse como una fuerza nacionalista de izquierdas. Desde nuestra concepción socialista entendemos que la división fundamental de la sociedad es una división de clase, no de naciones, estando más unidos a los trabajadores en cualquier rincón del mundo, por nuestros intereses materiales y políticos, que a los burgueses de nuestra nación. Para nosotros los conceptos de socialismo e internacionalismo son inseparables.

Por consiguiente, no defendemos los derechos de un pueblo en particular, sino los derechos democráticos de todos los pueblos contra la burguesía de la nación dominante, pero también contra la burguesía de la propia nación, y esto nos diferencia radicalmente de los nacionalistas. Conceptos como nación o soberanía son conceptos propios de la burguesía y nosotros en ningún caso podemos apuntarnos a defender la construcción nacional, puesto que representa una rémora del pasado.

Nuestro proyecto es un proyecto federalista basado en el internacionalismo y en el socialismo, en la planificación democrática de la economía en beneficio del interés común y no del particular, algo imposible de conseguir en el estrecho marco de la nación y de la propiedad privada de los medios de producción, motivos de las desigualdades sociales.

Nuestro modelo está basado en la unión voluntaria y en pie de igualdad, esto es, en el reconocimiento del derecho de autodeterminación para las nacionalidades históricas, por lo que, si bien en el reconocimiento de este derecho coincidimos con los nacionalistas vascos, nos diferenciamos totalmente de ellos en nuestra propuesta de modelo federal frente a su propuesta de modelos independentistas, confederalistas, etc.

Consecuentemente, para nosotros IU es una organización con un único proyecto que, uniendo a trabajadores, jóvenes y, a los sectores más desfavorecidos de la sociedad, por encima de fronteras nacionales, lucha por cambiar la sociedad, atendiendo a las peculiaridades de cada zona en la que estemos. No es, por consiguiente, fruto de la suma de peculiaridades, puesto que sólo se podrá lograr un modelo nuevo de sociedad en Euskadi si se produce de forma unitaria en el marco del Estado en primer lugar y, en segundo lugar, en el marco europeo. Es necesaria, no sólo una organización estatal ya que el proceso de construcción europea hace más necesaria una en el ámbito europeo, que supere la fórmula de coordinación de partidos.

El debate de los estatutos también ha sido el reflejo de la concepción política sobre lo que debe de ser una organización que sea capaz de aglutinar a los sectores más combativos de la clase obrera. Los estatutos que fueron presentados a la Vª Asamblea abogaban por una mayor autonomía de la Federación de Euskadi frente al proyecto federal. Pero, al mismo tiempo, defendía mayores poderes en los órganos de dirección de Euskadi, retrayendo facultades a las asambleas provinciales y locales. La Vª Asamblea de Euskadi ha perdido una gran oportunidad para profundizar en la democracia interna. Por ejemplo, no se aceptó una enmienda que planteaba que todos los procesos de elección de candidaturas se hiciese a través de consultas vinculantes en la base. No se puede construir una organización que como elemento fundamental tiene como objetivo cambiar la sociedad sin dar un impulso fuerte a la participación de sus adscritos y de sus asambleas de base que son las que al fin y al cabo son el motor de cualquier organización de izquierdas. Tampoco prosperó una enmienda que proponía que IU/EB se dotara de una organización juvenil con el objetivo de ir aglutinando a los sectores de la juventud más combativos con el objetivo de luchar por el socialismo.

Este debate no es nuevo en el movimiento socialista o comunista porque no es nueva la influencia que el nacionalismo, en este caso el vasco o el español, ejerce en el seno de la izquierda. La división que estos conceptos contrapuestos ha provocado en la Vª Asamblea casi al 50%, sólo puede resolverse por la integración de posturas, fruto de un debate-conferencia que esté libre de la presión originada por la elección de los órganos de dirección.