Eurovestir (Olite-Navarra)
Eurovestir (Olite-Navarra)

Un acuerdo por cumplir

Comité de Empresa - Olite, 25 de enero de 2000

El día 30 de diciembre de 1999, tras casi tres meses de movilizaciones, la dirección y el Comité alcanzamos un acuerdo que, si bien contiene la mayoría de nuestras demandas (ver Nuevo Claridad 27), no acaba de despejar las incertidumbres sobre el futuro de la empresa y nuestros empleos, máxime teniendo en cuenta que la dirección presentó una Suspensión de Pagos el día 29 de noviembre.

Acababa el artículo del número anterior de la revista refiriéndose a la importante Concentración comarcal del 14 de noviembre en apoyo a nuestra lucha. Tras ella, la movilización siguió en todos los frentes:

– Con huelgas los martes y jueves de todo el mes de noviembre.

– Con una marcha a Pamplona el jueves día 25 de noviembre, que tuvo un amplio reflejo en los medios de comunicación y que recibió el apoyo de numerosos Comités de Empresa de la Comarca de Pamplona.

– Con la comparecencia del Comité de Empresa el viernes día 26 de noviembre ante la Comisión de Industria del Parlamento de Navarra para explicar nuestras razones y denunciar la intransigente actuación empresarial, contraria a cualquier tipo de negociación sobre el futuro de Eurovestir. La empresa, lejos de aprovechar la ocasión para explicarse y despreciando al Parlamento, remitió un fax por el que, mientras nosotras hablábamos en el Parlamento, anunciaba que no se iba a presentar.

– Distintos Concejales de la Comarca plantearon en sus Ayuntamientos mociones de solidaridad. Entre otras, por dos veces, el Pleno del Ayuntamiento de Tafalla aprobó acuerdos instando al Gobierno a que interveniera para desbloquear el conflicto y garantizar el empleo con derechos para todas.

– Afortunadamente, tras haber bloqueado en la Mesa del Parlamento una iniciativa de IU-EB y Euskal Herritarrok para que se pidiera una comparecencia de la Consejera de Industria del Gobierno de Navarra, el Grupo Parlamentario del Partido Socialista accedió finalmente a presentar esa solicitud y la Consejera intervino ante el Parlamento el día 1 de diciembre, sin comprometer a su Gobierno en nada concreto.

– Esta intervención de la Consejera vino precedida por la presentación de una Suspensión de Pagos, otra provocación más de la empresa que ha hecho a Eurovestir mucho más daño que nuestros doce días de huelga en tres meses.

En estas condiciones, decidimos que, con pocos días laborables en diciembre, debíamos apostar por involucrar a la ciudad de Olite en un acto masivo de solidaridad, al que llamamos Paro Cívico, que se realizó el día 16 de diciembre. Nosotras hicimos un día de huelga y la mayoría de las industrias locales (Bodegas, EVENA, Industrias Sanz, Hormigones Pamplona, Ayuntamiento de Olite, Miguel y Piccolo, Talleres Zabal, Talleres Echegoyen, Talleres Eraso) pararon dos horas al mediodía, sumándose a la protesta el Colegio Comarcal, los comercios, bancos, peluquerías, tiendas, la hostelería... También la Asociación de Padres de las Escuelas nos comunicó su apoyo. Al mediodía, varios cientos de personas nos manifestamos hasta la empresa, acabando el acto con la lectura de un comunicado en la Plaza del Ayuntamiento. Finalmente, en la tarde del sábado 18, con la colaboración del Ayuntamiento, se celebró una fiesta solidaria en la Plaza.

La suspensión de pagos

La Suspensión de Pagos, en la que la casi la totalidad de las deudas son con la Administración (Foral y Seguridad Social), es una medida calculada por la dirección con varios objetivos.

Por un lado, después de dejar pudrirse la situación durante tres meses y de desdecirse del acuerdo que alcanzamos ante el Gobierno de Navarra el día 7 de octubre, trata de echarnos la culpa de un deterioro del que ella es la única responsable. Su comportamiento es como el de un Nerón moderno, ese emperador romano que después de incendiar Roma se dedicaba a hacer malas canciones sobre su gloria pasada... El tiempo demostrará que la fragilidad financiera de la empresa no la causa el conflicto, sino que es anterior.

Por otro, trata de crear confusión sobre la viabilidad de la empresa, que para nosotras está asegurada siempre y cuando haya un auténtico Plan de Futuro y voluntad de ponerlo en práctica. Con la Suspensión de Pagos tratan de encubrir sus auténticos móviles, oscuros intereses especulativos. Quieren que se consiga un Convenio con los acreedores con una quita (reducción voluntaria de las deudas) que sanee la situación de la empresa, bien para continuar con ella, bien para deshacerse de ella obteniendo un beneficio. Nuestros empleos y derechos les son indiferentes, porque lo que de verdad pretenden es derrotarnos, reducir la plantilla y hacer que quienes nos quedemos no tengamos unos derechos que, por pequeños que sean y lo son, nos ha costado años conquistar.

Finalmente, esa medida pretendía coaccionarnos. Sabía que el día 30 de noviembre teníamos una Asamblea muy importante, en la que se puso sobre la mesa la propuesta de desconvocar las movilizaciones. Su maniobra fracasó estrepitosamente, pues la Asamblea, por abrumadora mayoría, decidió continuar con las movilizaciones hasta que la empresa aceptara el grueso de nuestras reivindicaciones.

El acuerdo del

30 de diciembre

Esta firmeza y unidad de la plantilla sentó finalmente a la empresa a hablar y a alcanzar un acuerdo que no es otra cosa que el desarrollo más pormenorizado del que habíamos alcanzado el día 7 de octubre y del que luego abominó.

Los pilares fundamentales de este acuerdo son la elaboración antes del 31 de enero de un Plan de Futuro que mantenga el empleo y los derechos y que tenga un plazo concreto de ejecución, la constitución de una Comisión Paritaria de Producción que realice el seguimiento de un Expediente de Regulación de Empleo (E.R.E.) rotativo para toda la plantilla hasta el final de la presente campaña (abril), el mantenimiento de los derechos y retirada del «decálogo de medidas de supervivencia» (un conjunto de medidas contra nuestros derechos y salarios) propuesto en agosto por la empresa, la aceptación de bajas voluntarias con indemnización de 20 días por año y el abono en su integridad de las pagas extraordinarias (sin descuentos por el E.R.E.) siempre y cuando se alcance un acuerdo con los acreedores institucionales en la Suspensión de Pagos.

Hasta el momento (25 de enero), lo único que parece interesar a la empresa es que el número de bajas voluntarias sea el máximo posible. La ausencia de trabajo está contribuyendo también a que haya compañeras que, dudando del futuro de Eurovestir, estén optando por irse. Sin embargo, por muchas bajas voluntarias que haya, la gran mayoría de nosotras vamos a seguir trabajando para esta empresa, por lo que si no se recuperan clientes que se hayan ido o se consiguen otros nuevos, más pronto que tarde habremos de volver a movilizarnos por defender nuestros empleos y derechos y contra los empresarios que están poniéndolos en peligro.

A lo largo de estos meses, han circulado todo tipo de rumores sobre el interés de importantes grupos empresariales (Induyco-El Corte Inglés, Zara y otros) por nuestra empresa, mayor aún por la próxima apertura de 3 grandes centros comerciales en la Comarca de Pamplona. ¿Cómo quieren que nos creamos que Eurovestir no tiene futuro cuando la situación económica actual es de crecimiento, particularmente en nuestra Comunidad? ¿Acaso esos nuevos Centros comerciales no van necesitar, cerca de los puntos de venta, una producción de calidad como la que nosotras hacemos? Lo que pasa es que puede que haya algún avispado que quiera duros a cuatros pesetas: quedarse a precio de saldo con una fábrica moderna y una mano de obra cualificada y con una plantilla domesticada. Si alguien lo piensa, que tenga bien presente que la plantilla no estamos dispuestas a ser esclavas.

Qué duda cabe que la situación de la empresa se ve complicada por la Suspensión de Pagos, que ha ahuyentado a varios clientes. Tanto el Gobierno de Navarra como la Tesorería General de la Seguridad Social, como mayores acreedores que son, tienen la llave para que se logre un Convenio de Acreedores que permita la continuidad de la actividad. El Gobierno de Navarra, además, tiene en su mano la concesión de una serie de ayudas que servirían para relanzar Eurovestir, y vamos a exigirle que las ponga en marcha. Llegado el caso, exigiremos su implicación directa para garantizar la supervivencia de nuestros empleos y derechos.

En consecuencia, el reto que las trabajadoras tenemos ahora por delante es conseguir que las palabras del acuerdo se conviertan en hechos. Con la actitud actual de la empresa, que parece poco interesada en sacar a Eurovestir de las dificultades en que se encuentra, poco de bueno cabe esperar, por lo que habremos de estar vigilantes y dispuestas a movilizarnos de nuevo si las incertidumbres sobre el futuro de la empresa no se despejan.