Izquierda Unida-Aragón Es necesario recuperar las ideas y tradiciones de izquierda

Izquierda Unida-Aragón

Es necesario recuperar las ideas y tradiciones de izquierda

Nacho Martínez  Miembro del Consejo Político Regional de IU-Aragón

No resultaría exagerado hablar de crisis de IU en todo el Estado, pero en Aragón los problemas parecen más graves. Hemos cosechado los peores resultados electorales, después de Canarias, Cataluña y Galicia somos la peor comunidad en porcentaje de votos.

El ánimo de la militancia tampoco está muy boyante. Por poner un ejemplo, en el último Consejo Político de Aragón, de 120 miembros asistimos poco más de 40, y aproximadamente 15 estuvimos hasta su finalización. Si nos fuéramos a los Territorios (Asambleas) nos encontraríamos con un asistencia que difícilmente se acercaría a los 150 asistentes cuando se hace una ronda en todos ellos. Lo que debería haber sido una señal de alarma en Aragón ha pasado inadvertida para la mayoría de la dirección de IU que no se para a reflexionar sino al contrario trata de pasar página profundizando en su política con toda rapidez.

Resulta imposible tocar todos los aspectos que nos han traído hasta la actual situación, en los últimos ocho años las distintas direcciones de IU, tres Coordinadores distintos, nos han llevado a un proceso de desorientación política de nuestros militantes y de nuestra base social. Vamos a intentar resumir que pasos hemos dado hasta aquí.

Quizá uno de los puntos de inflexión que dejamos pasar sin debate, fue la pérdida de nuestro diputado al Parlamento del Estado por la circunscripción de Zaragoza en 1997, que teníamos desde 1986, mientras alcanzamos el techo en número de votos en el resto del Estado. Era la época del sorpasso, nuestros dirigentes defendían la teoría de las dos orillas con un vigor inusitado, el objetivo era superar al PSOE. Teoría que se dejó de utilizar sin reconocer el más mínimo error a la hora de plantearla, sin un debate previo y sin que la base pudiera participar en la redefinición de nuestra estrategia. Simplemente cambiamos el sorpasso por la dura realidad.

Pocas veces una organización puede salir a flote cuando sus dirigentes están perdidos políticamente, la VII Asamblea de Aragón sirvió para un enfrentamiento entre dos fracciones de la llamada mayoría , según decían ellos mismos no tenían diferencias políticas de ningún tipo. Pero sus diferencias personales evitaron un debate que era más necesario que nunca. Cuando no hay ideas surgen todo tipo de disputas, desde entonces la pelea sigue servida.

En la citada Asamblea de IU-Aragón surgió una nueva dirección encabezada por Jesús Lacasa apoyada por los dirigentes del PCA. Lo que para unos podía significar un cambio de política y de métodos se convirtió en todo lo contrario. A partir de entonces se incidió en los errores políticos del pasado, empezando por dar más representación de la que obtenía en las bases al sector derechista de IU la, «Tercera Vía», para ocupar puestos de dirección. No está de más afirmar que esta corriente obtuvo en la VII Asamblea de Aragón un porcentaje de entre el 10 y el 15% de representación. Pero lo peor no es que estén más o menos representados, sino que parece que han marcado el rumbo político en nuestra Federación en el último año y medio.

Las perspectivas mas pesimistas sobre el posible viraje político se confirmaron en la Asamblea Provincial de Zaragoza para debatir el programa y elegir las listas para las elecciones Municipales y Autonómicas. Algunos recordamos con cierta frustración el documento presentado por la dirección y aprobado por la mayoría de los compañeros en la Asamblea Local de Zaragoza Ciudad. Por cierto, documento que aún no ha sido publicado. El mismo resultó ser contradictorio en aspectos fundamentales con el programa marco federal para las elecciones municipales. Por ejemplo aquí se defendió, aprobándose como parte de nuestro programa la gestión privada de lo público, o incluso, combinar los intereses de los grandes propietarios de terreno «especuladores», con los de los que necesitamos viviendas.

Esto último es, con matices en la redacción, lo que defienden los programas del PSOE y el PP. Desgraciadamente, no hubo gran interés político ya que sólo se presentaron 18 enmiendas y, casualmente, todas fueron presentadas por el grupo de militantes que defendió una lista presentada con el nombre de Izquierda Marxista de IU. La sorpresa viene después cuando, sin diferencias políticas, se presentan cuatro listas para el Consejo Político Local, y tres para la elección del candidato número uno a la alcaldía de Zaragoza, aparentando representar a sectores diferenciados en cuestiones importantes que ese día quedaron únicamente en consideraciones personales.

El hecho nada anecdótico de presentar a José Luis Martínez destacado miembro de la Tercera Vía, como «Alcaldable», representa en sí mismo el giro a la derecha en las posiciones de IU en Zaragoza. De repente, y sin saber el cómo ni el porqué, pasó de ser denostado y acusado de derechista a ser el número uno de nuestra coalición en Zaragoza. El argumento para su defensa fue su prestigio para los ciudadanos, que arrancaría votos, su popularidad y sus grandes dotes como técnico nos harían alcanzar mejores resultados que con cualquier otro. Pues menos mal.

A resultas de todo esto, es decir primar las grandes personalidades por encima de las ideas, nos encontramos con la aprobación del Plan General de Ordenación Urbana propuesto por el PP. Nuestros dirigentes, olvidando la más elemental postura de clase, votan junto al PP de Luisa Fernanda Rudi el desarrollo futuro de nuestra ciudad, quince días antes de las elecciones. Tenemos que decir, en honor a la verdad, que no nos salimos ni una línea de nuestro programa municipal en el que perfectamente cabe el mismo proyecto de ciudad que el del PP. Después de esto perdemos los cuatro concejales que obtuvimos en el 95 en la ciudad de Zaragoza.

La «debacle» electoral en Aragón fundamentalmente se ha dado en Zaragoza ciudad. Los resultados en Huesca y Teruel no los podemos catalogar de desastrosos, sobre todo viendo de dónde partíamos. Es más, viendo la situación general mantener un concejal en sus Capitales de Provincia no es un mal resultado.

Un factor fundamental en nuestra comunidad es el papel de Chunta Aragonesista (CHA), que nos ha podido quitar un número importante de votos. Aunque a la hora de estudiar los resultados de esta formación política veremos cómo una parte importante de sus votos viene del Partido Aragonés Regionalista (derecha) y de sectores del PSOE. En cualquier caso parece claro que es una fuerza política nada homogénea donde conviven desde voto con un componente nacionalista, voto socialdemócrata y voto anti-sistema. Esta ecuación funcionará mientras los resultados electorales vayan bien, el reparto de puestos siempre lubrica las diferencias ideológicas. Hasta el momento en el que sufran algún revés o , incluso sin necesidad de ello, empiecen a surgir enfrentamientos en su dirección que representen las distintas tendencias que se desarrollan en su seno.

Por lo menos en esas mismas elecciones conseguimos mantener un Diputado en las Cortes de Aragón, pese a perder cuatro de los cinco que teníamos. Como consecuencia de los resultados electorales, este diputado resulta decisivo en las votaciones. De hecho sin el voto de IU no sería Presidente de nuestra CCAA Marcelino Iglesias, dirigente del PSOE, y gobernaría la derecha del PP. No es menos cierto que en este gobierno entró junto al PSOE, el PAR, partido derechista donde los haya. La posición era difícil teniendo que elegir entre el candidato del PP, o el del PSOE por muy mal compañero de viaje que elija.

En ese contexto era lógico votar al PSOE, aunque de inmediato deberíamos haber pasado a la oposición llevando nuestras propuestas al Parlamento e intentando que fueran respaldadas con la movilización, obligando al PSOE a girar a la izquierda o decantarse por mantener su coalición con el PAR a costa de marginar a sus electores. Al contrario de esto nuestro diputado pasó a ser el más firme defensor de este Gobierno llegando a votar unos presupuestos regresivos para nuestra CCAA. El mismo Secretario General de UGT Aragón los consideró continuistas con respecto a los del año anterior que elaboró el entonces gobierno PP-PAR. Mientras nuestro diputado y coordinador general los calificaba como positivos.

El descrédito político que cosechamos por esta política, nunca puede ser compensado para nuestra organización por los ingresos económicos que reporten los puestos alcanzados, todo lo contrario. Por ejemplo José Francisco Mendi –destacado dirigente de la Tercera Vía– es Presidente del Consejo Asesor de RTVE en Aragón, órgano que no dispone de salarios, y sí de dietas más que jugosas. Una de las primeras medidas que se tomaron fue subir el Presupuesto un 50%, que por lo demás se dedica íntegramente al pago de dietas. Parece que éstas son las nuevas formas de hacer política del dirigente de la Tercera Vía.

Con todo esto y ante la perspectiva de las Elecciones Generales se nos plantea una candidatura conjunta al Senado en Aragón con PAR y PSOE. Como es lógico aquellos compañeros que defendían el pacto con el sector más derechista del PSOE y, sobre todo, con la derecha aragonesa del PAR, quisieron hacernos ver que detrás del reparto de puestos existían coincidencias programáticas que le daban un contenido progresista al pacto para el Senado. Parece cuando menos surrealista que a estas alturas tengamos el mismo programa con semejantes compañeros de viaje. ¿A quién se pretende engañar? Resulta que o nosotros hemos cedido en aspectos fundamentales de nuestro discurso, o bien, Marcelino Iglesias y el PAR se han convertido a la tarea de transformar la sociedad. En la discusión programática previa IU llegó a aceptar, no defender en esta campaña nuestra posición sobre el aborto, claro el PAR no podía aceptar. Al final fueron PSOE y PAR, los que se negaron. Después vino el pacto con el PSOE a nivel Federal.

Tras esto las Generales en las que se eligió otra vez un magnífico candidato por la Provincia de Zaragoza, Miguel Ángel Zamora, histórico de CCOO que en los últimos años ha defendido la política Confederal de este Sindicato incluyendo el Pacto de Toledo, la Reforma Laboral del 97, y las 35 horas sin ley. Con estas políticas hemos pasado en la circunscripción de Zaragoza de 70.755 votos en el 96 a 25.082 en el 2000.

Sin empezar a digerir los peores resultados de IU-Aragón en su historia, nuestra Presidencia lanza en la prensa una consulta a su militancia sobre la posibilidad de entrar en el Gobierno de Aragón, esta vez las bases dan una lección votando en contra de lo que defendía nuestro Coordinador General. Pero otra vez se hace sin el debate para explicar las distintas posiciones, incluso se negó la posibilidad de hacer fotocopias de un documento contrario a la entrada en el Gobierno aprobado en un Territorio.

Lo peor no es que hayamos cometido errores en el pasado. Lo verdaderamente grave es no ser capaz de asumirlos y corregirlos.

En este sentido, es una verdadera «huida hacia delante» y un suicidio político, la intención por parte de la dirección de entrar a formar parte del Gobierno de Aragón con el PSOE y el PAR.

Que nuestro único diputado en la Cortes de Aragón haya sido determinante para que no gobierne el PP es una cosa, pero comprometernos en un Gobierno cuya política dista mucho de poder ser calificada de izquierda, es otra cosa muy diferente.

En nuestra actual situación de debilidad en Aragón, la presencia en dicho gobierno lejos de servir para darle un giro hacia la izquierda, va a suponer la total subordinación de nuestra organización a la política del PSOE y PAR, lo cual supondrá la total desaparición de IU en nuestra Comunidad.

La tarea actual de IU en Aragón es volver a conectar con las aspiraciones de los trabajadores y jóvenes aragoneses, estando a su lado en la defensa de sus intereses mediante la movilización social. Es evidente que esta orientación va a chocar con los hábitos políticos de nuestros actuales dirigentes, y que tenemos por delante un largo y difícil camino por recorrer.