Logística Navarra: una victoria con división de opiniones

Logística Navarra: una victoria con división de opiniones

Cara y cruz del just in time

D.E.

La actividad principal de Logística Navarra (LN) consiste en secuenciar el envío de piezas desde el almacén de Volkswagen-Navarra hasta la cadena de producción. Creada hace diez años, pertenece al grupo Grucysa (propiedad de Fomento de Construcciones y Contratas) y tiene una plantilla de 440 trabajadores, de los que 330 son de mano de obra directa.

Instalada en el recinto de VW en el Polígono de Landaben, es un eslabón fundamental en la producción Just in time (JIT, Justo a tiempo), muy extendida en el sector del automóvil. Si no hay conflictividad, el JIT significa ahorro en tiempo y dinero tanto a las empresas proveedoras como a las montadoras (hasta un 50%), pero los riesgos en el aprovisionamiento suben en un 80%. Por eso, la menor protesta obrera en cualquier lugar de esa cadena productiva integrada, como se vió hace unos años con la huelga de los transportistas, puede llegar a parar no sólo la cadena de montaje sino también la actividad de las abastecedoras, que se encuentran con que ni pueden dar salida a sus piezas ni pueden almacenarlas más allá de una pequeña cantidad.

Aprovechándose de su pujanza, VW (5.400 trabajadores), para minimizar los riesgos, incluye en sus contratos con los proveedores JIT sanciones de 15 millones de pesetas por cada hora de trabajo que se pierda en VW por fallos en el suministro. Por otra parte, las claúsulas leoninas que VW les exige para contratar sus suministros han servido como excusa para tener a las plantillas de las auxiliares en unas condiciones laborales pésimas. Los 2.000 trabajadores de las 13 empresas del parque de proveedores de VW en Navarra, en su gran mayoría jóvenes, han soportado durante años bajos salarios y plena disposición.

Sin embargo, hartos de esperar en vano y viendo los grandes beneficios empresariales, su malestar ha salido a la luz en los dos últimos años. Con la mera amenaza de parar, han logrado importantes mejoras en Lunke, Heidemann Novel y Expert, una mayor estabilidad en el empleo, una mejor ordenación de la jornada y, en algunos casos, subidas salariales de hasta un 20%,

LN, con una eventualidad del 52% y unas condiciones apenas superiores a las del Convenio del Metal, no iba a ser la excepción. Al poco de iniciar su huelga el martes 7 de marzo, la cadena fue quedándose sin suministros y a las 11:30 de la mañana se paró. El primer día de huelga, sólo se fabricaron 235 coches frente a los 1.116 programados. El segundo, ninguno. Encerrados en VW, y desconfiando por buenas razones y por experiencias pasadas de arbitrajes «independientes» para resolver el conflicto, oyeron cómo la Consejera de Industria del Gobierno de Navarra criticaba «el inmovilismo que demuestran al cerrarse a una solución arbitrada» y afirmaba que la situación creada «no era buena ni para ellos, ni para la empresa, ni para Navarra». Se sumaba así a las amenazas veladas de VW de que iba a denunciar su contrato con LN.

En esta tensa situación, la prensa regional mencionó un hecho muy significativo, que algunas fuentes sindicales niegan que sucediera. Antes de ir a las negociaciones, los trabajadores, temerosos de que como en otras empresas se firmaran acuerdos cuyo contenido no compartieran y luego fuera difícil echar atrás, hicieron firmar a los miembros del Comité su dimisión en el supuesto de que aceptaran cualquier propuesta empresarial por debajo de lo que la plantilla consideraba mínimo irrenunciable. ¡Ojalá cunda el ejemplo! Su unidad y firmeza acabaron dando sus frutos.

Los aspectos fundamentales del acuerdo para tres años alcanzado son los siguientes: 65 de los actuales 150 trabajadores eventuales se harán fijos este año; 35 en el 2001 y otros 20 en el 2002. En estos tres años, la jornada anual se reducirá en 32 horas, para empezar el año 2003 con 1720 horas. En salarios, que de partida eran de 2.197.000 pesetas, quienes lleven menos de 6 meses trabajando percibirán el Salario Mínimo Garantizado en el Convenio del Metal y quienes lleven entre siete y catorce meses, cobrarán 2,3 millones este año, 2,4 en el 2001 y 2,5 en el 2002. Los operarios con más de catorce meses de antigüedad cobrarán entre marzo y junio de este año la parte proporcional de 2,5 millones, entre julio y diciembre la de 2,6 millones y, desde entonces, subidas semestrales de 50.000 pesetas en enero y julio, quedando su salario a finales del 2002 en 2,8 millones. Se han conseguido mejoras también en los pluses de sábados, nocturnidad y horas extras, así como en el complemento de las incapacidades temporales.

Tras dos días de huelga, con una votación en la que participó casi el 98% de los 330 trabajadores de mano de obra directa, el preacuerdo alcanzado por el Comité con la Dirección fue ratificado. El resultado de esta votación (160 votos a favor, 115 en contra, 6 nulos y 13 en blanco) muestra que si para la mayoría de los trabajadores se trataba de un acuerdo positivo, para otra parte importante no cubría la totalidad de los objetivos de la movilización y querían más.

La victoria parcial alcanzada, será sin duda un estímulo para futuras acciones por defender y mejorar sus condiciones de trabajo, así como un referente para otros muchos trabajadores del parque de proveedores de VW. Tome nota la patronal: el Just in Time tiene para ellos sus ventajas... ¡y sus riesgos!