Ejecutiva Provincial del Sindicato de Estudiantes de Sevilla

Sevilla

El PP no invierte en la educación pública

Sergio Sánchez Romero
Ejecutiva Provincial del Sindicato de Estudiantes de Sevilla

Hoy los estudiantes no podemos estar contentos con el modelo de educación que tenemos, y mucho menos con las condiciones de estudio que nos rodean. Menos aún si hablamos de las condiciones de vida que sufrimos los estudiantes provenientes de familias trabajadoras.

Mientras los institutos se caen, con grietas, goteras, servicios en mal estado, números rojos a medio curso, y una larga lista de etcéteras, el gobierno no para de aumentar, año tras año, el presupuesto educativo a los centros privados, no cesa de reducir los impuestos a las empresas, y reprime con el látigo cualquier tipo de protesta social.

En este sentido, el Sindicato de Estudiantes (SE), lleva varios años levantando la voz de la protesta, denunciando la falta de inversiones que generan todo tipo de problemas, y denunciando también el escandaloso aumento de la partida destinada a subvencionar la educación privada. Por eso, cuando se nos dice que cada año se aumenta el presupuesto educativo, no podemos más que sorprendernos. ¿Cómo es posible si hay centros sin gimnasios, bibliotecas, desdobles…? ¿Cómo explicar a un alumno del IFP Heliópolis de Sevilla que se está mandando más dinero, si llevan más de 20 años con la misma cocina en Hostelería? ¿Cómo convecer a alumnos de muchos centros en el Estado que han de sentarse en pupitres para niños de primaria?

Pero si estos son los problemas de infraestructuras y de condiciones de estudios, por fuerza mayor tendrán consecuencias en el campo pedagógico-didáctico. Y hay que explicarlos. La falta de inversiones genera que el nivel baje a cotas increíblemente bajas. Mientras los alumnos de COU resultaban aptos en Selectividad en un 70%, aproximadamente, los de Bachillerato LOGSE lo hacen en un 60%. En una Asamblea en Sevilla, una antigua profesora comentaba que a los alumnos de 4º de ESO tenía que enseñarles a sumar fracciones. Gradualmente, cada año, y con la entrada de la reforma, el nivel se está reduciendo paulatinamente. Esta es la educación que tenemos, una educación que nos malforma, que nos condena al paro, que nos pone todo tipo de trabas a la hora de entrar en la Universidad, que la única salida que deja es la de la «botellona».

No podemos estar contentos tampoco con la Universidad que tenemos. Los profesores parecen estar para servir de tapón a la salida de titulados; los órganos de gobierno legalizan esta situación, los departamentos imponen condiciones muy duras para aprobar, las tasas suben, y si no, lo hace el nivel de vida; las becas se deniegan, se eternizan, se pierden... Las secretarias saturan de papeleo a los solicitantes de ayudas. Y mientras, 120 alumnos por clase, techos que se caen, literal, millones de pesetas malgastados, miles y miles de pesetas al año en gastos del curso. ¿Quién puede estudiar así?

Como dijo el delegado de educación en Madrid, «...la educación ha de ser como el buen vino, quien la quiera que se la pague». Y está claro quién se la puede pagar. Los hijos de trabajadores, que a su vez estudiamos y trabajamos, no tenemos un millon de pelas para la Carlos III o la Europea, no podemos. Y no hablar de hacer un Master. Para los que pueden hay otros institutos, otras condiciones, otros medios, y otra vida. Porque está claro que todos los estudiantes no somos iguales.

Causas

La educación en el sistema capitalista es un eslabón más en la cadena productiva. Para la burguesía no hacen falta más médicos para acabar con las listas de espera, porque esto no traería beneficio económico, y por la misma razón no hacen falta más profesores, más asistentes sociales, más arquitectos para hacer escuelas, hospitales, institutos, centros cívicos, facultades, etc. Esto no daría beneficio, sino gastos, gastos sociales que los más poderosos no están dispuestos a sufragar: para ellos eso sería tirar el dinero a la basura. Por esta razón la Universidad pública se considera una fábrica de parados, y no hace falta invertir en ella, sino que se reducen gastos, se suben las tasas, se diminuyen los numerus clausus, se multa a los repetidores, se congelan las Becas que en cuatro años han subido poco más del 2 por ciento... Y cuando se nos anuncia que se sube el presupuesto caemos en la cuenta de que lo que aumentan son las subvenciones y el número de centros privados. El aumento en provincias como Valencia ha sido espectacular en los últimos 5 años.

En España el presupuesto educativo está en un 4,2% del PIB. Por debajo de la media europea, y de los más bajos en la UE. Ésto explica muchísimo. Por último, de la formación de los profesores mejor no hablar. El CAP cada año es motivo de protesta entre los universitarios de último año.

Informe Bricall

Y llega un señor llamado Bricall y nos dice que «...la Universidad ha de evolucionar, adaptarse a los mercados, si no lo hace el gobierno lo harán los propios mercados». 500 folios de informe, lleno de relleno, de historia, cronología, y, en definitiva, paja. Este informe propone:

-Invertir 350.000 millones de pesetas en... ¡10 años!

-Reducir el número de miembros de las juntas de gobierno, para hacerlas más ágiles, y convertirlas en... !órganos consultivos!

-Financiación mixta de la Universidad. El informe, entre otros, lo firman... ¡Freixenet y El Corte Inglés!

-Creación de un Órgano Social, que regiría y tomaría decisiones, en el que estarían representadas... !la empresas patrocinadoras!

-Sistemas de becas-créditos... ¡que hay que devolver cuando acabas la carrera!

-Propone la expecialización de las Universidades, y que se adapten a las necesidades del mercado. ¡Para eso nos vamos a estudiar a EEUU!

-En definitiva, las empresas patrocinadoras tendrán a su disposición los Servicios de Investigaciones, y saldrán titulados en función de las necesidades de las empresas y el mercado. ¡¿ que pasará con carreras como Historia, Filosofía, Historia del Arte?!

Es el desarrollo lógico del Capitalismo, aplicado a la Universidad; adaptarla a los mercados.

Ante este panorama…

...lo único que queda es la organización consciente, la unidad de los estudiantes conscientes, la creación de comités de lucha, la participación en el SE u otras organizaciones semejantes, trabajar y dosificar fuerzas.

En Andalucía los estudiantes conseguimos una Carta de Derechos y Deberes que reconoce el derecho a huelga y a reunión en horas lectivas, echamos atrás los planes de la Junta para eliminar los exámenes de septiembre, y en el resto del Estado hemos barrido por segunda vez en tres años un decreto para endurecer la selecrtividad. La alternativa está clara:

•Una sola red pública, laica, gratuita para los hijos de trabajadores.

•Representación paritaria en cualquier órgano de gobierno.

•Más profesores, más inversiones, más infraestructuras.

•7-8 por ciento del PIB para educación.

•Un puesto de trabajo al acabar los estudios, pero no en un Telepizza o similar. De lo contrario, prestación de desempleo hasta tener un puesto de trabajo.

La organización y la lucha consciente sí sirve. Si queremos transformar la educación éste es el comienzo.Pero la Universidad en el sistema capitalista sólo se transforma enterrando primero el propio sistema, pues lo que hoy consigues con una mano, mañana te lo quitan de la otra.