Eurovestir (Olíte-Navarra) en liquidación: 163 trabajadoras a la calle

Eurovestir (Olíte-Navarra) en liquidación: 163 trabajadoras a la calle

Gobierno: ¡cumple tus promesas!

Comité de Empresa de Eurovestir-Olite.

El día 21 de junio de 2000 nunca se nos olvidará a las trabajadoras de Eurovestir, a nuestras familias y a la Comarca de Olite (Navarra).

Ese día, en Tafalla, la Junta de Acreedores convocada por el Juzgado aprobó el Convenio de Liquidación de Eurovestir propuesto por el Gobierno de Navarra y la Tesorería General de la Seguridad Social, quienes a su vez designaron a un Liquidador Único de la empresa. Queremos denunciar que estas Administraciones Públicas no se dirigieron en momento alguno a las trabajadoras para conocer nuestra opinión sobre el Convenio, que nada dice de que su propósito sea facilitar la continuidad de la actividad industrial con un nuevo empresario, o sobre la liquidación, que perfectamente podría haber sido realizada por una Comisión Liquidadora de tres personas con un representante social entre ellas y no por un Liquidador Único.

En Pamplona, por su parte, tuvo lugar en esas fechas una Comisión Parlamentaria de Industria para tratar de la crisis de Eurovestir y discutir sendas mociones presentadas por Izquierda Unida-Ezker Batua y el PSN-PSOE. Mientras la moción de IU-EB, apoyada por EH, CDN y EA, fue rechazada con los votos de UPN y PSN-PSOE, la moción de este último partido fue apoyada por todos, incluida UPN.

Nosotras, no lo ocultamos, estábamos más de acuerdo con la moción de IU-EB, por considerarla más concreta que la del PSN-PSOE. Sin embargo, que esta última haya sido aprobada vuelve a poner de manifiesto que el Parlamento quiere que el Gobierno se moje para salvar los empleos de Eurovestir. Lamentablemente, no se pudo oir al Gobierno porque la solicitud de comparecencia urgente de la Consejera de Industria realizada semanas antes había sido bloqueada por UPN hasta después del verano, otro pésimo síntoma de las verdaderas intenciones del Gobierno.

La Liquidación de Eurovestir se inició un mes después de que, tras un año de lucha por mantener nuestros puestos de trabajo, las trabajadoras y trabajadores de Eurovestir hicimos el máximo sacrificio que a un obrero se le puede pedir: aceptar voluntariamente la extinción de todos los contratos de trabajo (163). Y lo hicimos, contra todos nuestros instintos, porque así lo recomendó el Gobierno, no porque fuera plato de nuestro gusto.

Según el Gobierno, la única alternativa para evitar una quiebra que supondría el desmembramiento de las unidades productivas de Olite y Caparroso consistía en el cierre ordenado de Eurovestir, que permitiría el mantenimiento de las unidades productivas (las factorías) en unas solas manos, posibilitando su rápida venta a empresarios interesados y el mantenimiento del máximo número de puestos de trabajo. Cualquier otra solución, salvo la intervención directa del Gobierno Foral (a la que se ha negado sistemáticamente pese a ser la que nosotras pretendíamos) eran mucho peores, al tener que cargar con deudas superiores a 700 millones de pesetas y con un empresario que ha demostrado su incapacidad de gestionar una empresa textil.

Desde que firmamos tan traumático acuerdo, ni el empresario, ni el Gobierno de Navarra, ni la Seguridad Social han cumplido su parte del acuerdo. Si lo que de verdad se quería era, como se nos dijo, acabar los pedidos en curso que ya estaban en la cadena, terminar otros encargos que se deberían haber entregado ya (por ejemplo, uno de 300 abrigos de Polo Ralph Lauren o el muestrario de Armand Bassi) y convertir en americanas las telas del almacén, lo lógico hubiera sido que todas hubiéramos vuelto a trabajar tras el Acuerdo de 23 de mayo y se hubieran ido extinguiendo los contratos conforme se acababa el trabajo.

En vez de ello, la Dirección, en una muestra más de su talante antiobrero y vengativo, comenzó el 30 de mayo despidos discriminatorios que han conducido a que se hayan quedado pedidos sin realizar por valor de 40 millones de pesetas. Que tan aviesos motivos le movían quedó en evidencia ante el Tribunal Laboral de Navarra el día 16 de junio, cuando se avino a las demandas por despido nulo/improcedente presentadas por nosotras, diciendo que todos los despidos del 30 de mayo se tenían "por no realizados". No rectificó, sin embargo, pues el día 7 de junio nos entregó a todas nuevas cartas de despido, que también hemos recurrido. Desde entonces, salvo la tienda, la fábrica está cerrada. ¿Puede haber mejor prueba de que la liquidación ordenada les importaba tres cominos?

Las buenas palabras de las Administraciones Públicas tampoco se han traducido en hechos. La Hacienda Foral y la Seguridad Social deberían haber firmado ya el 8 de junio un acuerdo de liquidación ordenada, sin demorarlo hasta el 21 de junio. El Gobierno de Navarra, por su parte, se comprometió a buscar rápidamente un nuevo empresario, sin que tres meses después haya tenido a bien explicarnos sus gestiones.

En un contexto de bonanza económica en el que se presenta a Navarra como próxima al pleno empleo, cuando más de 200 empresas están buscando terreno industrial en los alrededores de Pamplona, este Gobierno no tendrá ni excusa ni perdón si no consigue a corto plazo un empresario para Eurovestir-Olite, máxime cuando han sido ya varios los grupos que han mostrado su interés por hacerse con la fábrica una vez esté limpia de deudas.

En intervenciones parlamentarias pasadas, la Consejera Iturriagagoitia consiguió grandes titulares de prensa diciendo que la continuación de la actividad de Confección Textil en Olite era un "reto personal", sobre todo teniendo en cuenta que se trataba de una fábrica empleadora fundamentalmente de mano de obra femenina. Durante meses, nos dijo que la Suspensión de Pagos y las deudas eran obstáculos para que algún nuevo empresario se comprometiera. Hoy, ese problema ya está resuelto y el Gobierno de Navarra acabará quedándose con las instalaciones como pago de sus deudas.

Si el Gobierno tiene voluntad de encontrar un empresario que mantenga nuestros empleos, que lo demuestre. Las representantes de las trabajadoras y los sindicatos tenemos derecho a saber qué ha hecho hasta el momento y si no ha hecho nada, lo que constituiría un escándalo, comprometerse a actuar cuanto antes. Las largas vacaciones de la Administración han terminado ya y nuestro futuro laboral sigue en el aire.

En la comparecencia prevista para este mes, la Consejera habrá de explicar también al Parlamento por qué su Gobierno se niega a formar con todas nosotras una antena de empleo que busque salidas laborales temporales mientras se incorpora el nuevo empresario. No es pedir algo insólito o sin precedentes, como bien conocen los trabajadores de COMEPOR (antigua Porcelanas del Norte). ¿Por qué a ellos si se les ampara en una antena de empleo y a nosotras no? Conviene no olvidar que el futuro de cualquier nuevo proyecto empresarial en Olite requiere de la actual mano de obra, que tras años de experiencia tiene una alta cualificación profesional. Por ello, un compromiso mínimo y lógico que el Gobierno debería adquirir con nosotras es que cualquier nuevo empresario haya de contar con la actual plantilla, sin exclusiones ni discriminaciones por motivos sindicales, políticos o de cualquier otro tipo.

Durante este duro y difícil año pasado hemos tenido ocasión de comprobar la solidaridad de la población de Olite y de los trabajadores de Navarra, por un lado, pero también que la plantilla de Eurovestir no es bien vista en los despachos de este Gobierno, pues se nos niega lo que sí se ha dado a otras empresas en crisis. Nuestro único delito ha sido y es defender un empleo digno y con derechos. Más de un año llevábamos avisando a este Gobierno y a la opinión pública que, con esta gestión empresarial, íbamos al cierre, que la Suspensión de Pagos y el Expediente de Regulación de Empleo no habían resuelto nada, que el famoso estudio de viabilidad de Kurt Salmon (sufragado con cuatro millones de dinero público) era un fiasco y que sin una intervención decidida por parte del Gobierno estábamos condenadas al paro. El tiempo, desgraciadamente nos ha dado la razón.

Puede que algunos responsables políticos deseen que el problema de Eurovestir se olvide rápidamente, pero nosotras no estamos dispuestas a engrosar en silencio las listas del desempleo y no lo vamos a permitir. El Gobierno de Navarra debe cumplir las promesas que nos hizo cuando nos recomendó el cierre ordenado de la empresa. Debe constituir sin dilación una bolsa de empleo con todas nosotras, mantenernos informadas de las gestiones que realiza en la búsqueda de empresario y asumir que no sólo tiene unas máquinas e instalaciones, sino unas trabajadoras y trabajadores que sabemos nuestro oficio y queremos trabajar.

En Olite, a 1 de septiembre de 2000