El Pacto PP-PSOE y la postura de IU - Debate en Izquierda Unida sobre la cuestión vasca

El Pacto PP-PSOE y la postura de IU

Debate en Izquierda Unida sobre la cuestión vasca

Alberto Arregui
(delegado en la VIª Asamblea Federal de IU)

La VIª Asamblea de Izquierda Unida aprobó un texto, acerca de la cuestión vasca y el terrorismo, con el cual nos habíamos identificado desde las páginas del Nuevo Claridad (ver nº 31). Con él, IU se dotaba de una posición marxista en el análisis del llamado problema vasco y de una alternativa propia para oponerse al terrorismo desde una perspectiva de clase y defender los derechos democráticos del pueblo vasco.

Esto fue posible gracias a que todos los delegados que habíamos presentado enmiendas en la misma línea, desde distintas federaciones de IU, incluidas Navarra y la CAV, nos pusimos de acuerdo en una enmienda común, que obtuvo el respaldo aplastante de la comisión donde se debatió. Pero no cabe duda de que otro factor importante en su aprobación fue el que muchos dirigentes de IU, que no compartían la postura de la enmienda, consideraron más importante estar en los pasillos de la Asamblea, negociando las listas de la nueva dirección, que participar en el debate político.
De resultas de esta peculiar situación, la nueva dirección elegida, al menos la Presidencia Federal, parece que no se identifica con la posición política aprobada por los delegados de la Asamblea.
Democráticamente hablando, la dirección de IU tendría ante sí dos opciones; o bien aceptar y desarrollar lo aprobado en la Asamblea, que es el órgano máximo de toma de decisiones de la coalición, o convocar una Asamblea, o al menos una conferencia, extraordinaria, para intentar hacer valer sus posiciones. Sin embargo han elegido una tercera vía, la de elaborar un documento que contradice totalmente lo aprobado en la Asamblea, para que sea aprobado por el Consejo Político Federal de IU, y arrojar a la papelera lo decidido en la VIª Asamblea.

La excusa
La elaboración del documento de la Presidencia Federal de IU, se plantea con motivo de pronunciarse ante el pacto cerrado entre el PP y el PSOE, llamado Acuerdo por las libertades y contra el terrorismo.
Cualquiera que conozca el texto y el contexto de dicho acuerdo, podrá ver que se trata de una ofensiva no contra ETA, pues no hay ninguna nueva propuesta fuera del apoyo incondicional a la vía represiva y policial del gobierno del PP, sino de una ofensiva contra el nacionalismo vasco en general, y, más concretamente contra el PNV, partido al que el PP quiere desalojar a cualquier precio del gobierno vasco.
Como la propia Presidencia de IU reconoce, este acuerdo queda muy por detrás de la fenecida Mesa de Ajuria Enea, por muchas razones, pero por destacar las de más peso, no incluye lo que fue el punto 10 de Ajuria Enea, que preveía la posibilidad de una salida negociada al terrorismo, y excluye desde su preámbulo al nacionalismo vasco en su conjunto.
La enmienda aprobada en la Asamblea Federal dice, entre otras cosas, en su punto d), que podemos considerar el núcleo de nuestra posición política:
"IU mantiene la necesidad de establecer foros de diálogo, con el objetivo principal del cese definitivo de la violencia tanto en el Parlamento Vasco como en el Parlamento de Navarra, que integren a todas las fuerzas políticas sin exclusiones y condiciones previas. No participaremos en nuevos foros o mesas que solo pretendan reeditar las mesas antiterroristas (Ajuria Enea, Madrid o Pamplona) o el foro de Lizarra pero sin EH.
IU considera que existe un importante sector social que busca una alternativa para solucionar la situación, y no la encuentra ni en el nacionalismo español, ni en el nacionalismo vasco, al cual nos tenemos que dirigir presentándonos con nuestras propias propuestas y alternativas. En ocasiones éstas coincidirán con unos u otros, o se logrará mayor consenso con unos u otros, pero siempre debemos mantener la independencia y perfil propio como organización, y rechazar formar parte de plataformas que busquen salidas basadas en la imposición o la represión".

Esta posición no deja mucho margen frente al pacto PP-PSOE, si la Presidencia Federal se limitase a desarrollar lo aprobado en la Asamblea, debería rechazarlo de plano, sin embargo se pronuncia por "ofrecer públicamente nuestras propuestas para que el Acuerdo PP-PSOE pueda convertirse en un documento de todas las fuerzas democráticas".
No se trata además de fiarnos de declaraciones, sino de analizar la política que se lleva a cabo, y la del gobierno del PP no deja lugar a dudas. Ha optado lisa y llanamente por una vía exclusivamente policial y represiva. Como dice la enmienda aprobada en la Asamblea de IU: "Quienes apoyamos la Declaración de Lizarra éramos conscientes de que en ETA y su entorno había sectores totalmente contrarios a que se abandonase la actividad armada, pero también éramos conscientes de que SI el proceso de paz iba logrando avances los sectores partidarios de un cese definitivo de la actividad armada podrían acabar por imponer su opinión.
Sin embargo el PP adoptó una actitud totalmente hostil desde el comienzo. De la "tregua trampa" pasó a "el Estado no está en tregua" para concluir en los últimos meses de la tregua "que ETA no actúa porque no puede".
Probablemente si el Gobierno hubiera llevado a cabo un acercamiento masivo de presos de ETA a Euskadi y la excarcelación de los que hubieran cumplido las 3/4 partes de su condena, un colectivo decisivo en la base social de apoyo a ETA, como son los familiares y amigos de presos, se hubieran ilusionado en el proceso de paz quedando muy aislados en el seno del propio MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco) los partidarios de volver a la actividad armada.
El problema es que el PP viene utilizando los efectos sociales del terrorismo desde hace años: primero para debilitar al PSOE cuando estaba en el Gobierno en su afán de gobernar ellos, después para lograr consolidar el nacionalismo español en la CAV identificando al conjunto del nacionalismo vasco con el terrorismo, y todo ello con la promesa de terminar con ETA por pura y simple rendición incondicional mediante la acción policial.
Antes de la tregua de ETA la división social se establecía entre contrarios al terrorismo, independientemente de las ideas políticas, y favorables al mismo. Hoy para el Gobierno del PP no es suficiente estar en contra de ETA, es necesario además estar a favor de su política antiterrorista y mostrar la adhesión al orden constitucional.
El PP ha logrado que por primera vez desde la transición política tengamos en Euskal Herria un enfrentamiento social entre el nacionalismo español y el vasco con riesgo de degenerar en un enfrentamiento civil.
Es obvio que ETA es la responsable primera de la ruptura de la tregua y el retorno a los asesinatos, pero el Gobierno del PP tiene una responsabilidad política grave en la presente situación política".

contradicción en el análisis
Esta política del Gobierno no ha hecho sino profundizarse desde entonces, con medidas como la reforma de la Ley del Menor y del Código Penal, la detención de Pepe Rei, o la condecoración de Melitón Manzanas.
Frente al Acuerdo PP-PSOE, no cabe llamar a la puerta, sino exigir otra alternativa. Así pues, aunque el documento aprobado por la Presidencia Federal de IU, se presenta como un desarrollo de la enmienda asumida por la VIª Asamblea Federal, nos obliga a dos ejes de discusión, en primer lugar demostrar que no es así, sino que el documento de Presidencia contradice en lo esencial al de la Asamblea, y, en segundo lugar, el propio contenido político del documento de Presidencia, que supone un retroceso en las posiciones de IU, se pliega al Pacto PP-PSOE, admitiéndolo como instrumento válido para la solución del terrorismo y del problema vasco a condición de que se amplíe a otras fuerzas y que se le incorpore el punto 10 de Ajuria Enea, con lo que se adopta como objetivo un marco que, en el mejor de los casos, ni siquiera alcanzaría el contenido de la Mesa de Ajuria Enea.
La diferencia de enfoque con la enmienda es total, pero lo que es insalvable es la contradicción en análisis y propuestas, entre las que podemos destacar:

Sólo con tener en cuenta el punto d) de la enmienda, que hemos reproducido en la primera parte de este artículo, quedaría desestimado el conjunto del documento de Presidencia. Por todo lo expuesto, los compañeros que presentamos la enmienda que fue aprobada por la VIª Asamblea Federal de IU hemos decidido presentar la resolución que reproducimos en el recuadro situado sobre estas líneas.