Movilización contra la ley de extranjería ¡Alicante, ven cuando quieras!

Movilización contra la ley de extranjería

¡Alicante, ven cuando quieras!

Víctor Domínguez
Miembreo del Consejo Político local de IU-Alicante

Con este lema turístico, la Diputación Provincial de Alicante invita a todo el mundo a venir a disfrutar de las maravillas de esta región mediterránea. Pero claro, no habíamos leído el lema completo: Alicante, ven cuando quieras, salvo si no tienes dinero, no perteneces al selecto club de los países occidentales, o simplemente, según acaba de confirmar Fernández Miranda, no profesas la religión católica.

En Alicante, al igual que en el resto del Estado, la entrada en vigor de la nueva Ley de Extranjería ha provocado una fuerte respuesta tanto entre la población alicantina como entre los trabajadores inmigrantes. El empleo que se ha generado en los últimos años en Alicante se centra, principalmente, en sectores fuertemente condicionados por la precariedad, como la hostelería, la agricultura, el servicio doméstico o la construcción, lo que ha favorecido el aumento de la inmigración.

Con el fin de articular las iniciativas en contra de la Ley de Extranjería, los trabajadores inmigrantes han formado el Comité de Inmigrantes de Alicante, creándose a continuación una Red de apoyo que agrupa a todas las organizaciones contrarias a la Ley (organizaciones políticas, sindicatos, asociaciones de vecinos, ONG´s…).

La primera iniciativa que se realizó fue una vigilia la misma noche que entraba en vigor la Ley, y debido a la buena acogida que tuvo, se acordó mantener una serie de reuniones semanales en las que se resolvieron las distintas dudas jurídicas que se habían generado, realizándose un folleto en el que se ofrecen una serie de consejos prácticos (ventajas de estar censado, derechos sanitarios y educativos, ¿qué hacer en caso de ser detenido?... ). Al mismo tiempo, en estas asambleas se organizan las distintas actividades destinadas a lograr una mayor concienciación social. Así, hasta el momento junto a las actividades habituales como charlas, vídeo-fórums o un encierro en la Universitat d´Alacant, se han organizado otras como la distribución de permisos de residencias simbólicos en los que se hace referencia tanto al lema "Alicante, ven cuando quieras", como al artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que reconoce el derecho de todo ser humano a residir en el lugar que se elija o donaciones masivas de sangre, realizadas conjuntamente por parte de inmigrantes y de alicantinos, donde se pone de manifiesto tanto la aportación que los trabajadores inmigrantes realizan a la sociedad, como lo absurdo de las distinciones raciales.

Igualmente se han organizado varias concentraciones y manifestaciones pidiendo papeles para todos, tratando de escoger recorridos que tengan un carácter representativo. Así, una de las manifestaciones partió del monumento a la Constitución, cuyos derechos básicos son negados por la nueva Ley, y terminó en la Aduana del puerto, de donde sale el Ferry hacia Argelia, lugar donde parece que se establece una frontera que excluye del "bienestar de occidente" a todo aquél que haya tenido la desgracia de nacer fuera. Otra de las manifestaciones, sin duda la más numerosa realizada hasta la fecha, recorrió gran parte de la ciudad, realizándose distintas paradas significativas, frente a la Delegación de Gobierno, frente a la Oficina de Inmigración o en la plaza del Ayuntamiento, en las que se leyeron distintos comunicados y se quemaron ejemplares de la Ley. Pero posiblemente lo más destacable es que, en todas estas iniciativas, son los trabajadores inmigrantes los que llevan la voz cantante, lo que ha propiciado que los lemas que en ella se corean tengan un alto contenido político, poniéndose de manifiesto lo que es un enfrentamiento entre clases sociales y no entre nacionalidades, así, junto a los clásicos El pueblo unido jamás será vencido o Viva, la lucha, de la clase obrera, hemos oído otros como Globalización, de la revolución o El Capital, no tiene fronteras, el mismo enemigo, la misma clase obrera, consignas que revelan la conciencia de estos trabajadores, algunos de ellos ya curtidos en distintas luchas en sus países de origen, como los ecuatorianos, colombianos o argentinos.

En definitiva, y a pesar de que las perspectivas de lograr las reivindicaciones no son excesivamente positivas (no parece que el Gobierno esté dispuesto a dar marcha atrás), las movilizaciones han ido creciendo en apoyo popular, lo que seguro que servirá para mantener viva la lucha.