Movilizaciones contra el Plan Hidrológico Nacional Hacia una huelga general de toda la cuenca del Ebro

Movilizaciones contra el Plan Hidrológico Nacional

Hacia una huelga general de toda la cuenca del Ebro

Pablo Hijar
Miembro del Consejo Político Regional de Izquierda Unida de Aragón

En septiembre nadie, ni los más optimistas, podíamos imaginar la enorme respuesta de masas que se preparaba, sobre todo, en Aragón y Cataluña. El Plan Hidrológico del gobierno de la derecha está desatando en las "tierras del Ebro" una auténtica convulsión social. Tras las manifestaciones del 8 de octubre en Zaragoza y la del 25 de febrero en Barcelona quedaba claro que es posible echar atrás el PHN a condición de extender y endurecer las protestas. Por tanto, la manifestación convocada en Madrid para el 11 de marzo era un paso necesario, aunque no será el último, en la demostración de fuerza en nuestra oposición a una política del agua que sólo beneficia a las constructoras, a los terratenientes y multinacionales agrícolas de todas las regiones afectadas y a las empresas turísticas del levante. Y todo ello a costa de importantes impactos ambientales y sociales en toda la cuenca del Ebro.

Una manifestación histórica

ManifestaciónEra tal el entusiasmo en Aragón que se formaron filas impresionantes para conseguir una plaza de autobús para acudir a Madrid. Ni la negativa de RENFE a poner un servicio especial de trenes (como hacen cuando hay un partido de fútbol importante), ni las amenazas de la Delegación del Gobierno de Madrid de no garantizar la entrada de los autobuses, menguaron el empuje de la protesta. Finalmente más de 800 autobuses salían hacia Madrid desde todas las regiones. Y era tal el gentío que en Zaragoza quería llegar a la Plaza de Atocha a las 12.00 h. que fue necesario traer autobuses desde Madrid, Valencia, Cataluña e incluso desde Murcia. El conductor del autobús fletado por el Sindicato de Estudiantes Izquierdas reconocía que "nunca antes había visto tal aglomeración de autobuses" y no era para menos.

Finalmente Madrid fue escenario de una gran manifestación. Según fuentes de CCOO y UGT de Madrid en el trayecto desde Atocha a Plaza del Sol (más de 4 km.) son necesarias 300.000 personas para llenar todo el recorrido y este se llenó con creces. Las consignas fueron variadas, como variados fueron los cortejos, el "Dónde están, no se ven, a los cabrones del PP", "Aznar capullo trasvásate lo tuyo" o "queremos al bigotes colgado del Pilar" mostraban las ganas y el enfado generalizado que existía. Pese a que el contingente mayoritario era de Catalunya y Aragón, también vinieron gentes del resto de comunidades autónomas y de Portugal. También hay que recordar que la presencia de madrileños fue esencial en la organización del acto. Un hecho que demuestra la superación de las perspectivas fue que la cabecera (para ser tal) se tuvo que adelantar a la mitad del recorrido y comenzar a marchar media hora antes, y aun así la gente superó el cortejo inicial y llego como una riada hasta Sol.

La convocatoria no fue respaldada por el Gobierno de Aragón, ya que también denunciaba el recrecimiento y construcción de los pantanos. Este hecho deja patente que la propia movilización está haciendo que la gente saque conclusiones y vaya más lejos hoy que cuando comenzó el movimiento. Si en un primer momento el apoyo a los pantanos era mayoritario, ahora la mayor parte de la gente comprende que los pantanos son la misma trampa que el trasvase pero en la misma cuenca, y que la mayoría se van a hacer para poder llevarlo a cabo. Así mismo, la lucha tiene un marcado carácter de izquierdas y antigobierno, así como de denuncia de la minoría que se va a enriquecer a costa de los recursos e intereses de la mayoría de la población que ha salido a la calle.

Provocaciones y miedos del gobierno.

La respuesta del gobierno y sus medios de comunicación están terminando de poner la guinda al pastel. Nos han llamado "aldeanos", han dicho que fue un fracaso la convocatoria y no tardó el Presidente en salir en la televisión contando las excelencias de su PHN acusando a los manifestantes de estar manipulados. Es tal la cerrazón del Gobierno que los que antes defendían los trasvases (como el Presidente Iglesias) ahora son tratados como rojos subversivos que quieren la ruina de España. Desde luego peor no lo pueden hacer.

Pero pese a las repuestas histéricas de la derecha está claro que van a tener, cuando menos, que retroceder sus posiciones, ya han salido declaraciones y rumores de que se va a disminuir la cantidad de agua trasvasada. Con este Plan se han ganado no gobernar Aragón en muchos años (ya que según las encuestas ha perdido la mitad de sus votantes) y esto no lo van a suplir con los votos de las constructoras o de los terratenientes y empresarios de Aragón y del Levante. Porque es necesario recordar que en Aragón los grandes regantes apoyan el Plan a cambio de la inundación del Pirineo y la privatización del agua.

Pero estas tímidas muestras de rectificación no van a ser suficiente, y menos si el PP no deja de dar muestras de prepotencia y descalificar hacia la gente que nos hemos movilizado. Habrá que ver hasta donde es capaz de llegar la movilización y el gobierno. Esta lucha no debe dar pasos hacia atrás, la gente tiene demasiadas ganas de luchar contra el trasvase (sin olvidar que detrás de esta consigna se están manifestando toda la insatisfacción y repulsa hacia la política del PP en muchos frentes). Después de las movilizaciones en Zaragoza, en el Delta y la última en Madrid, sólo queda el paso necesario de la convocatoria de una Huelga General en toda la cuenca. Esta Huelga sería un éxito, dejando claro además quien está en contra del trasvase por mero oportunismo y separando esta movilización del carácter regional que unos pocos se empeñan en darle. Hay que dejar claro que esta movilización tiene un carácter de clase, que somos la mayoría de la población los que estamos cansados de que nos roben todos los días en beneficio del gobierno del PP y sus secuaces.