Silencio Roto y Capitanes de Abril, dos muestras de películas comprometidas

Cine

Silencio Roto y Capitanes de Abril, dos muestras de películas comprometidas

Víctor Domínguez

Cuando parecía que el pensamiento único se había apoderado de la producción cinematográfica, estos días asistimos con alegría al estreno de dos títulos que recuperan acontecimientos históricos en los que la clase trabajadora jugó un papel fundamental en la lucha contra las dictaduras en la Península Ibérica.

Algo que debería ser habitual como es el hecho de reflejar en el cine algunos de los eventos que más han influido en nuestra historia reciente, por desgracia se ha convertido en una excepción. Sin embargo, el éxito de taquilla que estas películas están teniendo, demuestra como los jóvenes están deseosos de conocer la historia que nos ha sido robada, la historia de todos aquellos que dieron su vida por un mundo más justo y que hoy ven como su participación es minusvalorada por los historiadores oficiales.

Por ello felicitamos a Montxo Armendáriz y a María de Medeiros por haber tenido la valentía de tratar dos temas de los que tenemos tantas enseñanzas que sacar como son la lucha de la guerrilla antifranquista y la Revolución de los claveles en Portugal.

En Silencio roto, Montxo Armendáriz ha realizado una gran película en la que, con la magnífica interpretación de Juan Diego Botto, Mercedes Sampietro o Lucía Jiménez, refleja de forma magistral el ambiente de postguerra en Navarra y de cómo la ilusión y la rebeldía del pueblo le lleva a abandonarlo todo y continuar la lucha contra la dictadura. Así, refleja la vida de los maquis, pero sobretodo la de sus familias, especialmente las mujeres, que son las que verdaderamente sufren la represión en el pueblo mientras que sus maridos luchan en las montañas.

El amargo final, con la derrota que desde un principio parece anunciarse, da una fuerza dramática a la película que nos devuelve de lleno al cerrado mundo de esa lucha y de esas ilusiones truncadas. En cuanto a Capitanes de abril, que cuenta con un magnífico reparto internacional entre los que destacan Stefano Accorsi, Joaquín de Almeida, Fele Martínez y la propia María de Medeiros, nos narra, en clave ligeramente cómica, una crónica plausible y tierna de la Revolución de los claveles, que a más de uno le traerá recuerdos de una época en la que la esperanza era la nota predominante. En la película destacan los momentos en que las masas invaden las calles, jugando un papel fundamental las mujeres, y mostrando como, sin casi tener que recurrir a la violencia, se logró, al menos durante unas horas, que el pueblo tomará el poder. Lo que pudo servir de ejemplo para la situación en España, que vivió de forma intensa esos días, y que podría haber ahorrado muchas de las concesiones realizadas por los representantes de los trabajadores durante la Transición.

En definitiva, que debemos aprovechar la ocasión de poder ver estos acontecimientos reflejados en el cine, ya que estas películas aúnan calidad cinematográfica con interés histórico, mezcla bastante poco frecuente.