Encierro de los mineros de Aznalcóllar (Sevilla) - 50 días encerrados en la mina

Los trabadores de Bolidén en lucha

Encierro de los mineros de Aznalcóllar (Sevilla) - 50 días encerrados en la mina

Agustín Romero y Belén

Los 425 mineros de las minas de Aznalcóllar (Sevilla) llevan 50 días encerrados (a fecha de 4 de febrero) en las dependencias de la mina. Durante este periodo no han dejado de protagonizar acciones de protesta para defender un puesto de trabajo digno y salvar una comarca, que lleva el camino de otras zonas mineras de Andalucía (Riotinto, Tharsis, Herrería, Concepción y Almagrera), que se perdieron como zonas creadoras de empleos y riquezas y sumieron a comarcas enteras en la incertidumbre.

Movilizaciones y acciones como la ocupación de la mina, cortes de carreteras, manifestaciones de apoyo a los estudiantes y donaciones de sangre a los Hospitales Públicos han tenido una enorme repercusión en la opinión pública. Pero la que ha galvanizado la situación social después de las fiestas ha sido la ocupación de la estación Santa Justa para tratar de impedir la salida del AVE. Por supuesto el Gobierno no iba a permitir que la «carroza de la corona» no saliera a su hora, por lo que el Gobierno Civil mandó a los «furgones de la corona» llenos de antidisturbios para reprimir por enésima vez. El dirigente minero Agapito Ramírez calificó la carga de «brutal e indiscriminada, sólo estamos defendiendo nuestros puestos de trabajo», «ha sido salvaje, fascista. La próxima vez vendremos preparados», y es que la actuación de  la policía fue como en los «mejores años» del franquismo. Además de los 20 heridos y contusionados, los trabajadores tuvieron que liberar a tres trabajadores que la policía había retenido ilegalmente en un furgón.

Ahora como antaño, los empresarios, Administraciones y partidos tratarán de marear la perdiz,  los ofrecimientos y los «puedo prometer pero no cumpliré» de los gobiernos de «Zonas Ecológicas de Urgente Creación, Zonas Preferentes Integrales, Zonas de Acción Especial (ZAE), etc, etc». Son sólo palabras. En realidad los mineros saben que sólo su presión puede conseguir una salida digna para ellos, después de que la multinacional Boliden haya sido la causante del desastre ecológico, ahora cierre la mina y deje a 425 trabajadores en la calle, no sin antes haberse llevado las enormes subvenciones de las diferentes administraciones públicas. Y para colmo, no tiene ni que responder ante la «justicia» por los vertidos de lodos.

Pero como dijo un minero: la lucha de clases "ha resucitado" como el ave Fénix. "No vamos a permitir irnos a casa con las manos vacías, nos veremos en las trincheras que están en las minas". "A pesar de los palos, nos levantaremos en guerra, traeremos cobre, zinc, plomo y hierros, lucharemos lo que sea necesario para defender nuestros puestos de trabajo".