Las movilizaciones no logran detener la LOSCAM

Las direcciones de la izquierda no prepararon bien la lucha

Las movilizaciones no logran detener la LOSCAM

Antonio Abueitah

Vicepresidente de la Asociación de Vecinos de Aluche (Madrid)

Eran muchas las miradas puestas ante el traspaso de las competencias sanitarias a la Comunidad de Madrid. La situación sanitaria está muy lejos de responder a las necesidades de los ciudadanos y son muchos los municipios y distritos madrileños los que llevan varios años movilizándose reivindicando nuevos equipamientos.  Quedaba la esperanza de esperar que con el traspaso, se pudieran resolver alguno de estos problemas, pero era mucho esperar teniendo en cuenta la actitud a la que nos tiene acostumbrados el PP que, día tras día, apoyado en su mayoría absoluta, sigue minando las conquistas de los trabajadores sin encontrar la adecuada oposición.

Cuando pocas semanas antes de su aprobación, se dio  a conocer el contenido de la LOSCAM, retrasado todo lo posible por la Consejería de Sanidad con el fin de evitar reacciones contrarias, Partidos Políticos, Sindicatos y la Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM) comenzaron a estudiar un posible calendario de movilizaciones que contemplaba la convocatoria de una huelga en la sanidad pública de Madrid. Pero a pesar de la importancia del asunto, la ausencia decisión y acuerdo, hizo que el calendario se limitara a una manifestación conjunta en el centro de Madrid para el pasado día 19 de diciembre y la convocatoria de una huelga que no contaba con la iniciativa de los trabajadores.

Por todo esto, la Coordinadora Vecinal de Latina, que lleva más de cuatro años reivindicando un hospital en los terrenos de la antigua Cárcel de Carabanchel, decidió convocar la Asamblea de Sanidad de la FRAVM y proponer allí una actuación conjunta de todos los barrios y municipios inmersos en reivindicaciones sanitarias en un mismo día. La actuación consistía en manifestarse en cada uno de los barrios en defensa de la sanidad pública y contra la LOSCAM, ejemplarizándolo con la reivindicación concreta de cada zona, ante lo que se consideraba como «la ley más reaccionaria en materia sanitaria». Se fijó el día 12 de diciembre como fecha para la jornada reivindicativa como antesala de la manifestación del día 19. Toda la convocatoria incluía una campaña informativa al ciudadano sobre las lindezas de la nueva ley. La propuesta fue trasladada por el Coordinador de IU de Latina al área de Sanidad de IU Madrid, donde la respuesta fue bien recibida pero con un entusiasmo escaso.

El día 12 se produjeron actos reivindicativos en distintos distritos y municipios. En total fueron trece los actos reivindicativos de esa jornada, algo que hacía tiempo no se veía en Madrid. Una actuación de este tipo, que en otro tipo de circunstancias hubiera supuesto un gran éxito, coincidió con las elecciones a la FRAVM y con IU de Madrid sumida en otra gran batalla por decidir quien se queda con el poder. Por esto, las movilizaciones vecinales no contaron con el apoyo de los dirigentes, no se hizo campaña informativa con medios suficientes, no se trató de utilizar los medios de comunicación de manera acorde con la importancia de la movilización, muchos barrios no convocaron actos porque sus dirigentes vecinales también estaban inmersos en los conflictos internos... y a pesar de todo, la participación fue muy importante en alguna de las manifestaciones.

Como no podría ser de otra manera, cuando se convoca institucionalmente, sin explicar a los trabajadores los motivos de la lucha y el porqué de las movilizaciones, la huelga del día 19 fue prácticamente inapreciable y la manifestación convocada por la tarde se limitó a pocos miles de afiliados y militantes que no estuvo a la altura de lo que se necesitaba. Una vez más, eel PP, que lleva en Madrid 11 años gobernando con mayoría absoluta, logra introducir una ley reaccionaria sin apenas resistencia. Obviamente, no se volvió a convocar ninguna otra protesta contra la LOSCAM.

En fin,  las competencias se transfirieron y lo único que la izquierda fue capaz de hacer fue cubrir el expediente sin pena ni gloria. Es necesaria una profunda reflexión en el seno de las organizaciones para determinar el verdadero papel que jugamos en la sociedad cuando no se es capaz de reaccionar ante una cuestión tan importante como el futuro de la sanidad pública, por estar inmersos en batallas internas por lucha de poder en lugar de estar defendiendo los derechos fundamentales de los trabajadores.