Crónicas helvéticas o el trabajo de la emigración en Suiza

Crónicas helvéticas o el trabajo de la emigración en Suiza

Pepe Andrade

La empresa concesionaria del reciclaje en El Puerto se llama CONTEN y hace el servicio en El Puerto, Puerto Real, San Fernando y Cádiz y recogen basura en Sevilla, Córdoba y zonas de Cataluña como es el caso de Cadaques (Gerona). Mandé un currículum y conseguí un puesto de fregado en el club Mediterráneo de esta localidad.

Mi contrato me obligaba a trabajar cinco días a la semana un horario semanal máximo de 40 horas con un sueldo de 110.000 pesetas. El primer mes entero que cobré se quedaron en 108.000. Mi trabajo consistió en trabajar en la máquina de los platos en el "cuarto de los peroles". Mi contrato que me obligaba a trabajar en el club desde el día 14 de junio de 2001 hasta el 9 de septiembre, cubriendo así la temporada de verano. En los clubs mediterráneos hay dos clases de trabajadores, los G.O. que viene a significar en francés gentil organizador y que hacen los trabajos de administración, animación y relaciones públicas entre otros, así como monitores.

La otra clase de trabajadores de la que me incluyo somos los G.E. que hacemos los servicios auxiliares y que en francés significa gentil empleado. Estos servicios van desde camareros, adjuntos de economato, lavado de copas, platos, fregar perolas, placas de cocina y menaje, así como el mantenimiento y labores cualificadas.

Los GOs, comen en el restaurante con los clientes, mientras los GEs lo hacen en uno aparte llamado en los clubs, la familia, en el que la comida no era nada mala. El horario de los platos y de las perolas era partido, lo que nos hacía salir del trabajo en ocasiones más tarde de las 11:00 pm, y reventado.

Al terminar la temporada se nos dio una charla y se nos habló de las condiciones de trabajo en clubs de invierno en Suiza y Francia. En esta última se trabajaban 7,30 horas y se cobraría algo menos que en Suiza donde se trabajaban 8,15 horas, aunque en los dos casos se nos pagaría el viaje de ida y vuelta al terminar la temporada. Unos 10 ó 12 pedimos ir a la temporada de invierno en Francia. En mi caso concreto y pediría trabajar en un club francés de camarero de piso, es decir, limpiaría habitaciones de clientes hasta el final de temporada y habría ganado un dinerito.

A principios de noviembre me llamaron a un de la oficina central del club en Barcelona y me dicen que a causa de los atentados del 11 de septiembre, no había plazas en Francia y tendría que ir a Suiza en diciembre.

El 16 de diciembre empiezo a realizar el trabajo que haré durante toda la temporada; fregar cacharros con un horario muy partido de 8,15 horas. Comienzo a las 9 de la mañana y termino a las 22,30 con paradas para comer o descansar entre las 10,45 y 12,00 horas por la mañana, y de 15,00 a 17,00 y de 18,00 a 19,25 por la tarde.

 Pasan las primeras semanas y cada persona del servicio de los platos comenzamos descansar 1 día a la semana como quedamos en su momento. En la primera reunión, y en un tono muy conciliador el director no dice que G.Os y G.Es somos para él un mismo equipo, que somos iguales. Ya desde los primeros días empezamos a ver la diferencia, la comida es tan sosa, no tienen buen aspecto y hay protestas pero no sirven para nada porque seguimos igual.

En la cocina enseguida nos dicen que vayamos por los zapatos de seguridad, pero sólo unos pocos los consiguen y se nos dice que los que quedan son para los G.Os. Esto nos confirma que no somos el mismo equipo y quién tiene la parte ancha del embudo.

Pero pocos días después un compañero tiene una desgraciada caída entre una estantería y la mesa donde dejaban los cacharros de los de la cocina con la mala suerte de quedar inconsciente, vemos que se le ha abierto una ceja y le sangra mucho, insistimos en que se y llame a un médico y vienen apresuradamente la jefa del personal y el segundo de la cocina, más tarde se presentaron el jefe del economato y el director. Deciden llevarlo a la capital del Canton donde le mejoran la cura de urgencia que ya le habíamos hecho en el hotel. De forma que le ponen puntos en la ceja y comprueban una fractura en la muñeca que le escayolan y le dan cita para operarse y le dan el alta a los dos días. No teníamos zapatos de seguridad desde que llegamos hacía un mes, pero esa misma semana nos los consiguen.

Las condiciones del trabajo de los camareros del piso y de los camareros del restaurante no empezaron nada bien, no hay ni una fregona, en las habitaciones hay que limpiar agachados los W.C.s y los cepillos para barrer están en muy malas condiciones. Conseguimos a base de la insistencia la fregona. El capítulo más sangrantes es el de los sueldos. En las charlas te dan a entender que cobrarás los 1.300 francos suizos, pero de un sueldo bruto de 1.275,95 francos te descuentan alojamiento y comidas, seguro sanitario privado y seguridad social, entre otras cosas.

Los G.Os cobran 1.600 francos suizos, trabajan mucho menos que nosotros, tienen más días de descanso, y tiquets para el bar de clientes y para el níght club gratis.

En febrero cobré 1.171,20 francos de un salario en bruto de 2.551,90 francos.

En Granbuden, el Canton donde se está el hotel, una persona con unos 16-17 años cobra 1.800 francos suizos de salario neto, ya con mayoría de edad, 18 años, 2.500 francos de salario base. La diferencia es patente, no hay punto de comparación.