¡Atención

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Solidaridad con los trabajadores inmigranes magrebíes en la campaña fresera de Huelva

El 5 de junio el Ministro de Interior, Rajoy, anunció un proceso de regularización de los inmigrantes que demostrasen estar en España antes del 23 de enero de 2001, que finalizaría con la entrada en vigor del nuevo reglamento de la ley de extranjería. Ese proceso no fue una concesión graciosa por parte del Gobierno español, fue el resultado de la larga lucha de los trabajadores inmigrantes sin papeles en toda España, especialmente de los 700 inmigrantes temporeros de Huelva que ocuparon los principales centros públicos de la Administración Central y Autonómica en Huelva, en los que permanecieron más de un mes, gran parte de ese período en huelga de hambre. Pero no sólo fue el gobierno el que cedió, también la patronal fresera (FRESHUELVA) tuvo que hacer concesiones: otorgó las 627 ofertas de empleos necesarias para la regularización de los inmigrantes encerrados que no disponían de las mismas. Esta lucha finalizó con la primera gran victoria de los trabajadores inmigrantes sobre los patronos y el gobierno en Huelva, ya que fueron regularizados alrededor de unos 3.500. La patronal y el Gobierno, recelosos del comienzo de un proceso de organización laboral y sindical de los trabajadores inmigrantes, que tenían como referente sindical a los sindicatos alternativos (CGT y Sindicato Unitario de Huelva, ya que las ejecutivas del campo de CCOO y UGT se negaron a apoyar la lucha de los encerrados), decidieron impedir la continuación de dicho proceso, dificultando que éstos inmigrantes siguieran con su situación legalizada en España. Los permisos de residencia que se habían obtenido tras la lucha eran permisos limitados a la Provincia donde se habían concedido y a la actividad para la que se presentaba la oferta de empleo, de forma que los inmigrantes que consiguieron sus permisos de residencia en la provincia de Huelva para trabajar en la fresa si no trabajaban en la campaña de este año perdían los permisos. Esta era la trampa que preparaba el Gobierno, con ayuda de los patronos y las organizaciones presentes en la Mesa para la inmigración en Huelva, entre las que se encontraban los dirigentes sindicales del campo de CCOO y UGT: adoptaron el acuerdo de las «contrataciones en origen», esto es, que se traerían trabajadores temporales de algunos países (Polonia, Rumania sobre todo) que harían la campaña de la fresa y cuando la finalizaran, se volverían a sus respectivos países. Ello significaría que los puestos de trabajo de la recolección de la fresa serían cubiertos por trabajadores (la gran mayoría mujeres, de las que esperan una menor respuesta reivindicativa) que nunca habían trabajado, despidiendo en la práctica a los inmigrantes magrebíes que llevaban tiempo cubriendo dichos puestos, y que este año lo harían ya con papeles legales. La sustitución de los trabajadores árabes por trabajadores del Este no tiene un móvil sólo racista, sino sobre todo ANTISINDICAL, los patronos quieren tener aplastados a los temporeros de la fresa.

Es necesario que los trabajadores españoles, los sindicalistas verdaderamente comprometidos con la causa de la clase obrera, las asociaciones de inmigrantes, ONGs, organizaciones de izquierda apoyen a los inmigrantes magrebíes porque la patronal fresera, los alcaldes y el Gobierno quieren provocar un nuevo El Ejido en Huelva, por lo que os llamamos a participar en la marcha convocada desde Moguer hasta Huelva el 19 de marzo. Esta marcha ha sido convocada por un comité de inmigrantes de los asentamientos chabolistas de Moguer, Palos y Huelva, y ha sido legalizada por CGT- ODITE, SU de Huelva.

Sevilla, a 16 de marzo de 2002

Juan Carrique Calderón
CGT y ODITE Sevilla