Los estudiantes se movilizan contra la política del PP

Los estudiantes se movilizan contra la política del PP

La represión de los estudiantes en Sevilla

Sergio Sánchez Romero
IU Sevilla

Los jóvenes que entraron por la fuerza en el Rectorado sólo se lamentan del rechazo que pueda tener esa acción en las facultades. Se indignan cuando los acusan de «Violentos, que entraron por la fuerza»: violento fue el desalojo de los chavales que dormían acampados. Pero la policía y las instituciones están para guardar el orden establecido. Tras las 15 detenciones, y las llamadas a declaración son muchos los rectores que las saludan y exclaman con orgullo... ¡¡El orden reina en la Universidad!!

Desalojo a patadas

Cuando se cumplía el día número 49 de la acampada contra la LOU en las puertas del Ayuntamiento de Sevilla, la madrugada del miércoles 6-02-2002 la policía nacional y los municipales se presentaron y, sin previo aviso, sin dar explicaciones, y sin ánimos pacíficos, a patadas y golpes, levantaron a los acampados, desalojaron cuanto había, tiendas de campaña, cocina y salas de estudio, las lanzaron como basura a dos camionetas de LIPASAM, servicio de limpieza del ayuntamiento, y se marcharon tan contentos como llegaron. Durante el desalojo, no fue tan soso como lo acabado de describir, no se permitió hacer llamadas con móviles, se requisaba el móvil a todo el que lo intentara, se vivieron momentos de tensión, e incluso hubo más de un contusionado. Un profesor salvó su ordenador portátil en el último momento.

Al día siguiente trescientas personas se concentraron a las puertas del Ayuntamiento, convocadas con 12 horas de margen. La voz corrió como la pólvora. Hubo un momento de tensión de extrema importancia, en que la policía Local y Nacional actuó de una manera provocadora con los allí presentes. Uno de los policías hacía gestos, lanzando a los jóvenes toda clase de insultos. La presencia policial era tan desproporcionada que un manifestante arguyó que «sólo somos doscientos, no cinco mil». La manifestación se dirigió entonces, hacia el edificio del Rectorado, en la Universidad. «Allí la policía no puede entrar» decían algunos. Pero los guardias de seguridad de la Universidad tenían prevista la llegada de la «delegación», de la que ya sólo quedaban unos cien estudiantes. Al llegar cerraron las puertas. A la carrera, los estudiantes y jóvenes no llegaron a tiempo de impedir el cierre. Rápidos dieron la vuelta al edificio y entraron por detrás. Una vez dentro se llegó a la sede del Rectorado, donde se aporreó la puerta, se gritaron consignas, hubo confusión, pero sobre todo, la gente tenía la impresión de ir sin saber qué hacer. La iniciativa partió de los ex-acampados: «¡¡Tenemos que celebrar una asamblea para decidir qué hacer!!». La gran mayoría se mostró de acuerdo. En la asamblea vieron la luz argumentos muy variados. Intervinieron sobre todo quienes participaron en la acampada, y por tanto, los argumentos que lanzaban buscaban, o bien el apoyo no encontrado en la acampada o bien hacer extensivos y ganar a un sector más amplio. El compromiso adoptado fue convocar para el viernes 8 una concentración en el rectorado, con el propósito de impedir «de forma pacífica» la celebración de la Junta de Gobierno en que se empezaría a aplicar la LOU. Llevaban una alternativa: Desobediencia civil a la LOU, como en Girona. Un compañero explica en un e-mail enviado a todo el mundo de la siguiente forma:

La mañana del viernes, con un escrito que se pretendía entregar en la junta de gobierno en el que se solicita la convocatoria de una Asamblea de Universidad (forma recogida en los estatutos de a universidad) la concentración se dirige al rectorado estando todas las puertas cerradas y guardias de seguridad protegiendo las mismas.

Nadie, ni el rector, recuerda ahora las tres citas solicitadas en las últimas semanas para hablar de esto. MIENTEN cuando dicen que no se quería hablar. Ellos no han hablado con nosotros y de nuevo querían evitarnos con todos los medios a su alcance.

Los guardias de seguridad se emplearon con fuerza, usando los palos contra las manos que querían abrir la puerta. Algunos usaron el humo de los extintores para hacer retroceder los palos y los guardias usaron los extintores contra los concentrados. MIENTEN cuando dicen que herimos a los guardias. La humareda fue tal (es un lugar cerrado, sin ventanas) que todos tuvimos que salir a la calle a respirar. 3 de los guardias de seguridad que no salieron a tiempo parece que fueron llevados al hospital por el humo respirado, un humo que TAMBIEN ELLOS PROVOCARON (ver foto del ABC de Sevilla del 9-02-2002).

Después de llegar al despacho del rector, exigimos que se nos escuche, pero no acude nadie. LOS DEMOCRATAS NO QUERIAN HABLAR CON NOSOTROS. La junta de gobierno continuaba celebrándose.

Cuando se decide entrar en la junta de gobierno hay una barricada (foto publicada en ABC) que había sido puesta por los propios guardias de seguridad, utilizando los bancos y muebles que había en la habitación.

Esta es la «otra versión» de lo acontecido. Por alguien que estuvo presente. Pero el Rector, Miguel Florencio, que recibió innumerables críticas por su rechazo a la LOU y por su apoyo «incondicional» a los estudiantes, que fue recibido con una borrachera de aplausos el día del patrón de las Ciencias en el Campus de Reina Mercedes por los alumnos de seis facultades, estaba aplicando la LOU. Y como los estudiantes se lo impidieron, no sólo denunció a los asaltantes, sino que, al amparo de un artículo del año 1954, en el que se presume... la culpabilidad en vez de la inocencia, expedienta a los jóvenes y los expulsa de la universidad, mientras se esclarecen cuáles son los delitos de que se les imputará. Tras esto la justicia burguesa y la policía se han puesto en funcionamiento una vez más para servir a los poderosos y hacer respetar «el orden».

Detenciones y jornadas en los Juzgados

La policía secreta y la brigada de información de la policía nacional se encargó de buscar y detener a los asaltantes. Tras una reunión en los locales de la CGT fueron detenidos dos de ellos. Uno de ellos un abogado que iba como defensor de uno de los detenidos. Además se les negó el habeas corpus. Desde aquí en adelante seleccionaremos citas de la propia prensa para evidenciar cómo, a pesar de la interpretación conocida que han hecho de lo acontecido, a veces muestran la realidad, aunque luego la manipulen de forma tan descarada.

(El CGH se reunió en la sede de CGT) La operación policial ya estaba en marcha y, al término de la reunión, en la calle Alfonso XII, uno de los jóvenes fue detenido y trasladado a las dependencias de la policía nacional, donde también fueron conducidos otros tres alumnos.

...los juristas afirman que la orden de detención no ha partido del Juzgado de Instrucción nº17 [...] sino de la propia policía.(Diario de Sevilla, 14/02/2002)

...tras denegar el juzgado de guardia el habeas corpus presentado por sus abogados para provocar la personación inmediata ante el juez, se preveía que los detenidos pasaran la noche en los calabozos y pasaran a disposición judicial esta mañana.

...Desde primeras horas, varias decenas de personas de concentraron en las puertas del Juzgado de Guardia [...] Las fuerzas de seguridad trataron de identificar a los asistentes (El Correo de Andalucía, 14/02/2002)

...Uno de los abogados que asistió inicialmente a los estudiantes detenidos, lamentó las formas empleadas por la policía para detener a los estudiantes y criticó la falta de información que habían tenido los padres. «Habría sido mucho más fácil que nos hubieran facilitado la lista con los nombres de los estudiantes identificados por su participación en los hechos denunciados y que estos se hubiesen presentado de forma voluntaria», dijo el abogado.

IU aseguró que el delegado del Gobierno, José Torres Hurtado, había ordenado «una caza de estudiantes por la ciudad» (El País, 14/02/2002)

Sólo ha faltado ponerles unos monos naranjas y unas cadenas, encerrarlos en jaulas y difundir sus caras por los canales de Internet del FBI y de la INTERPOL. Como los talibanes de Guantánamo. Los estudiantes que asaltaron el Rectorado de la Hispalense deben pagar un precio por esa acción, que además de ser bastante burra (¡¡Qué lenguaje usa la prensa!!) caía más dentro del ámbito del vandalismo asilvestrado y cerril que de la noble protesta política. Sin duda, deben pagar un precio, pero no en sangre, ni en cárcel, ni en ignominia.

Tras su oportuno desalojo...(El Correo de Andalucía, 15/02/2002)

Pero sin duda alguna, no hay que perderse un artículo de opinión, de Cartas al Director, de Beltrán Pérez García, Presidente de... Nuevas Generaciones de Sevilla, titulado: «Sembrar vientos...». Está en ABC del 14 de febrero de 2002. No debemos hacer comentarios a este ejemplo de «defensores de la democracia y el orden establecido», del tipo Aznar, acérrimo anti-constitucionalista en la oposición, ferviente defensor de la Gran Carta desde que gobierna. Sólo diremos de este joven que lo mejor que se puede hacer con elementos de este tipo es ignorarlos, y hacerlos caer en el olvido: su lamento tiene más que ver con la atención que no acapara él, pero sí un «grupo de vándalos y radicales».

Las jornadas en los Juzgados fueron intensas, y más de cien personas estaban presentes, durante todo el día 15. A la salida algunos estudiantes y familiares le recordaron a los medios el papel que han jugado, tachando a los jóvenes de terroristas y de violentos, algunos medios no sólo relacionaban la lucha contra la LOU y los antiglobalización, sino que llegaron a sacar fotos (El Correo de Andalucía, día 10-02-2002) identificando a los componentes de una rueda de prensa sobre la Asamblea antiglobalización celebrada en Marinaleda, con el día de los hechos ocurridos en el Rectorado. También hay que señalar que los medios han intentado identificar a los jóvenes que entraron en el Rectorado con el Movimiento de Resistencia Global, sin duda para criminalizar a este movimiento y preparar a la opinión pública de cara a los actos de Junio.

¿Y ahora... qué?

Lo que está claro, es que la tarea ahora es barrer toda la porquería que los medios han vertido, y convencer a los estudiantes sevillanos de qué ha pasado realmente. Para ello ya se están convocando asambleas, se está intentando recuperar el ritmo de CGH, y se está intentando volver a los debates sobre la educación y la LOU. Para el día 26 de febrero hay una concentración contra las detenciones y la represión que han sufrido los estudiantes. Se está intentando explicar en las asambleas de las facultades la manipulación de que se han servido los medios, y que los detenidos no son unos vándalos. También está sonando ya la fecha del día 7 de marzo, jornada de lucha convocada por el SE para enseñanzas medias, y a la que tiene que engancharse el movimiento universitario para levantar cabeza de este reflujo. Lo ideal es que, si se logra levantar el movimiento en Universidad, se haga presión para que los profesores, PAS y padres, de todo el sistema educativo, no sólo de medias y universidad, realicen una convocatoria de Huelga General de toda la enseñanza. Es la única vía de romper ese «orden establecido» por el gobierno intransigente y de derechas del PP.

Si Fiscal, Juez y policía se han tomado a pecho que están para hacer que se mantenga «el orden», si los rectores piden y aplauden la restauración «del orden en la Universidad», si los medios propagan escrupulosos mensajes contra la violencia y por el «orden», hemos de decir que la juventud, una y otra vez, se levantará contra «el orden», ese «orden» que no solo la condena a un futuro indigno, sino que además, la reprime en sus libertades y en el acceso a una formación superior, la juventud es la que tira hacia adelante de la sociedad, y que sólo la juventud es capaz de decir, con su expresión, si ese «orden» es su orden. Si no lo es no tardará en mostrarlo de la forma en que vea más oportuno. «...¡Ah! ¡Estúpidos e insensatos verdugos! No os dais cuenta de que vuestro «orden» está levantado sobre arena». Decía Rosa Luxemburgo al final de su último artículo: El Orden Reina el Berlín. No hace falta ser comunista para suscribir esta afirmación que, mientras dure este sistema y este orden, tendrá una validez perdurable.