La Reforma del INEM del gobierno Aznar

La Reforma del INEM del gobierno Aznar

Esta huelga tiene que ser el principio de otra política sindical

Ricardo Jimeno
Secretario General de Químicas de CCOO-Navarra

El Real Decreto Ley aprobado por el Gobierno para reformar las condiciones que deben tener los parados para poder cobrar el desempleo, supone un ataque gravísimo a los derechos de los trabajadores más desfavorecidos; los que han perdido su puesto de trabajo. El Gobierno PP, fiel a su estrategia de incrementar gradualmente los recortes de los derechos laborales, en un proceso gradual, calculado y creciente, en la medida que se va agotando la legislatura, ha puesto su punto de mira en la reducción de los derechos de los parados.

La propuesta de Reforma, es tan clara que no admite ninguna interpretación, y supone una batería de eliminación de derechos:

Estos recorte de derechos, tan injustos como gratuitos, reflejan el talante de un Gobierno, que aunque los fondos del desempleo han tenido superávit estos últimos años, los quiere recortar.

El Gobierno justifica hipócritamente su comportamiento, en una hipotética lucha contra el fraude. Pero se olvida que más del 50% de los parados (cerca de 1 millón de trabajadores) no tienen derecho a cobrar el desempleo. ¿Dónde está el fraude de estos parados? Y los que tienen la suerte de poder cobrar el seguro de desempleo, para generar el derecho han tenido que cotizar 12 meses para cobrar 4 meses del paro. Una pequeña bolsa de fraude que pudiera existir, no puede justificar recortar un derecho social básico, para las personas más desfavorecidas de la sociedad.

Los sindicatos deben dar una respuesta inmediata a estas medidas del Gobierno, mediante movilizaciones generales, que obliguen al gobierno a retroceder. Si le dejásemos poner en práctica este tipo de medidas, inevitablemente, a unos recortes de derechos les seguirían otros y así sucesivamente hasta el final de la legislatura. No podemos olvidar que Aznar se quiere convertir en el adalid del liberalismo económico a nivel europeo y se atreve a dar lecciones en la Unión Europea de firmeza en  aplicar políticas contra las conquistas sociales del movimiento europeo. El ejemplo de las luchas de los trabajadores italianos, demuestra que con unidad y determinación se pueden hacer movilizaciones y huelgas generales que asombran a toda Europa y hacen dudar al gobierno más neoliberales.

HUELGA GENERAL

La convocatoria de Huelga General para el día 20 de junio es ya un hecho. Hay trabajadores que todavía son escépticos con esta convocatoria, porque creen que unos dirigentes sindicales que en los últimos años han firmado innumerables acuerdos con el Gobierno del PP, no van a ser capaces de convocar una huelga general.

Pero la importancia de la convocatoria, reside precisamente, en el cambio tan importante que se ha dado en el mundo sindical con respecto a la política económica y social del gobierno. ¿Qué magnitud tienen los ataques a los derechos de los trabajadores, que unos dirigentes que han estado rehuyendo las movilizaciones generales durante tantos años ahora se ven obligados a enfrentarse duramente contra el Gobierno de Aznar?

Los ataques en este Decreto-Ley son gravísimos, tanto para los parados como para los trabajadores en activo, pero no son los últimos. Esta claro que el gobierno tiene preparados una serie de ataques contra la negociación colectiva, contra los gastos sociales, contra los servicios públicos, etc, que si no los paramos ahora, durante los dos años que le quedan de legislatura irán poniéndolos en práctica. Esta Huelga General, no puede ser el final de nada, sino el principio de una política sindical totalmente enfrentada a los proyectos del Gobierno.

No va a ser una Huelga fácil. El gobierno en su prepotencia, sabedor de que controla los medios de comunicación y confiado en el apoyo que le otorgan las encuestas, va a lanzar en las próximas semanas un ataque brutal contra los sindicatos y los trabajadores que se oponen al proyecto. Pero aunque CCOO y UGT no tenemos ni una televisión, ni una radio ni un periódico, tenemos un arma mucho más potente: los cientos de miles de delegados y afiliados en todos los centros de trabajo del país. En todos ellos hay que explicar el alcance de las medidas del Gobierno y la necesidad de participar en la Huelga General, tanto no acudiendo al trabajo el día 20, como participando en las concentraciones y manifestaciones que se organicen.

Si la Huelga General es un éxito, que lo será igual que en Italia, la figura de Aznar y de su Gobierno, ya no aparecerá tan poderosa y arrogante, y le será mucho más difícil seguir con sus ataques contra los derechos de los trabajadores.

Pero si no cede el Gobierno, nosotros tampoco podemos retroceder, porque después del verano habrá que seguir con las movilizaciones.