Alicante -.El PP gobierna la ciudad pensando únicamente en el negocio turístico y la especulación

Alicante

El PP gobierna la ciudad pensando únicamente en el negocio turístico y la especulación

Entrevista a Víctor Domínguez, número dos de la candidatura de Esquerra Unida/Els Verds/Entesa al Ayuntamiento de Alacant

¿Cuáles son los problemas más acuciantes de vuestra ciudad?

Alicante es una ciudad que, en los últimos años, se ha ido deteriorando en casi todos los aspectos. La dejadez del equipo de gobierno del PP se hace evidente en cuanto te paseas por la ciudad, prácticamente no existen zonas verdes ni de esparcimiento, los abusos urbanísticos están a la orden del día, con casos claros de especulación consentida por el Ayuntamiento, el servicio de limpieza y recogida de basuras ha empeorado ostensiblemente, el casco histórico se cae a pedazos, las obras absurdas, sin ton ni son, han convertido nuestra ciudad en una pista de obstáculos, no hay ningún respeto por el patrimonio de la ciudad, el transporte público es a todas luces insuficiente, lo que provoca que el caos circulatorio sea una constante, faltan centros educativos y de salud, es decir, realmente se hace necesario un cambio en el Ayuntamiento.

¿Tan mal está la situación?

Sinceramente sí. Alicante es hoy en día una ciudad totalmente despersonalizada, que vive únicamente pensando en el turismo y la especulación urbanística, y el gobierno municipal del PP no sólo no hace nada por evitarlo sino que encima lo propicia. La ciudad está creciendo de forma desproporcionada, sin ningún plan urbanístico que regule este crecimiento lo que está provocando que ciertos barrios queden aislados, rodeados de grandes carreteras y de urbanizaciones privadas que proliferan sin ningún control. Las pocas zonas verdes que quedan en la ciudad parecen haberse convertido en objetivo personal del alcalde Díaz Alperi y de las grandes constructoras. Así el monte Benacantil continúa con la amenaza de ver como se construye en él un Palacio de Congresos, a pesar de que los juzgados por el momento impiden su ejecución y que la mayoría de la población ya ha expresado su rechazo. Esta inversión, evidentemente, convendría a la ciudad pero buscándole una ubicación que no degradará aún más el medio ambiente. Por si fuera poco, el señor Alperi amenaza ahora con agujerar el monte para que pueda pasar el tranvía, cuando existen otros trazados mucho más lógicos, menos costosos y más necesarios, pero claro, conviene más revalorizar las zonas comerciales. La Condomina, la única zona de huerta alicantina que todavía sobrevive, también se ve amenazada, en una operación urbanística de miles de millones (con campo de golf incluido, que para eso se ha aprobado el Plan Hidrológico Nacional), y se regalan miles de millones de pesetas a empresas privadas con recalificaciones que en nada benefician a la ciudad como es, por citar sólo el último ejemplo, el caso de las harineras.

Teniendo en cuenta lo que se puede hacer desde un Ayuntamiento ¿en qué puntos estáis centrando la campaña electoral?
La verdad es que desde la administración municipal hay muchas competencias que se quedan fuera y, además, la falta de financiación limita bastante las posibilidades. Por ello una de las primeras medidas que demandamos es la aprobación de un Pacto Local en el cuál se distribuyan de forma más equitativas los ingresos.

A pesar de ello, se pueden hacer bastantes mejoras. En primer lugar estamos insistiendo en la democratización de la gestión. Los ciudadanos ven como su posibilidad de intervenir en las decisiones está muy limitada, lo que contribuye a extender la imagen de unos políticos alejados del pueblo y encerrados en la burbuja de las instituciones. Eso hay que corregirlo y para ello hay que, siguiendo el ejemplo de otras ciudades, principalmente Porto Alegre, implantar unos modelos más participativos de forma que los vecinos tengan una capacidad directa de decisión. Los políticos que representamos opciones de izquierda no podemos temer la opinión de la gente, y por ello debemos trabajar en la implantación de unos presupuestos participativos de forma que en cada barrio, en cada zona de la ciudad, sean los propios implicados los que decidan cuales son las prioridades en las que se deben invertir los recursos existentes, lo que también serviría para que fueran conscientes de la necesidad de una mayor financiación local.

En segundo lugar, un ayuntamiento de izquierda debería abordar la problemática urbanística, exigiendo la aplicación de los criterios marcados por la Agenda 21, de forma que se pueda lograr un desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, que tenga en cuenta las necesidades de la mayoría de la población, esa que no se puede permitir el lujo de gastarse el sueldo íntegro de más de 10 años en la compra de un lugar para vivir, para lo que debería aumentar la prácticamente inexistente oferta pública de vivienda, si puede ser con una constructora pública mejor, y luchar contra la especulación que mantiene un gran número de viviendas vacías con la única intención de aumentar el precio de las nuevas.
Igualmente es necesaria una mejora de todas las infraestructuras y servicios que se prestan al ciudadano, especialmente en Servicios Sociales, Culturales y Educativos, Sanitarios y Transporte Público, para lo cual es imprescindible lograr que éstos sean prestados por empresas públicas que no miren el beneficio económico sino la prestación que dan a los vecinos. Hay muchas otras propuestas que hemos ido recogiendo en las más de 60 reuniones que hemos tenido con diversos colectivos pero cuya enumeración sería demasiado larga.

Como en el resto del país, y del mundo, me imagino que la reacción contra la guerra también ha sido enorme en Alacant.

La verdad es que ha sido sorprendente. Las movilizaciones contra la guerra han superado en Alicante, al igual que en resto del mundo, todas las previsiones. Las grandes manifestaciones que se han convocado han rondado las 80.000 personas cada una, lo que supone que han sido las más numerosas que se han realizado nunca en nuestra ciudad, superando las del 23-F.

Pero a parte de estos grandes actos, todos los días hay convocadas actividades, algunas desde la Universidad, por la Plataforma Universitaria contra la Guerra, otras desde el Movimiento de Resistencia Global, otras por los estudiantes de los Institutos y otras muchas que surgen de forma espontánea entre la ciudadanía que busca por cualquier medio una forma de expresar su rechazo a esta barbarie y a la prepotencia genocida del Partido Popular. Igualmente hay que destacar que en todas estas manifestaciones no ha habido ni un solo incidente, lo que da muestras, una vez más, de la falacia del discurso del PP asimilando a los manifestantes con los violentos.

Vuestro Ayuntamiento está gobernado con mayoría absoluta por el PP ¿Y cuál es su reacción con respecto a las propuestas de la oposición ?

La actitud dictatorial del PP en Alicante, desde que obtuvo la mayoría absoluta en el Ayuntamiento, es ostensible. El silencio y el desprecio ha sido, a lo largo de las dos últimas legislaturas, su respuesta ante todas las quejas de las organizaciones vecinales, siendo varios los plenos que han sido desalojados y negándose a incluir en el orden del día cualquier proposición que fuera en contra de sus intereses. Ante las críticas políticas su única reacción es la descalificación. Están dirigiendo el Ayuntamiento como si fuera su cortijo.

Por poneros un par de ejemplos, en diciembre inauguraron una estatua de homenaje a las corridas de toros, lo que costó 60 millones de pesetas, debe ser que no hay otras necesidades más acuciantes en la ciudad. Pero sin entrar en eso, el día del acto hubo una serie de colectivos en defensa de los animales que fueron a protestar. Eso no le hizo ni pizca de gracia al alcalde y se permitió el lujo de decir delante de la prensa que los toros forman parte de las tradiciones y la cultura de los españoles y que a quién no le gustara que se marchara del país. Ya veis el respeto que tiene por los que no opinan como él, eso sí, de dimitir nada de nada.

Otro ejemplo más cercano fue en el pleno del mes de febrero, cuando no admitió a discusión dos propuestas de Esquerra Unida, una sobre la guerra y otra sobre los trabajadores de Sintel ( de los cuales una veintena habían acudido al pleno ), cuando nuestra concejala trató de discutir estos temas el alcalde le cerró el micrófono quitándole la palabra. En ese momento una parte de los asistentes empezó a gritar contra la guerra y Alperi mandó a la policía que desalojara a los vecinos. En ese desalojo, un compañero de EU cuya salud es delicada, Casimiro, resultó gravemente herido. Pues el alcalde no sólo no suspendió el pleno sino que acusó a EU de llevar personas enfermas para provocar incidentes y salir en la prensa, eso sí, recordando que en Euskadi "defendemos a los violentos". Ese es su nivel de argumentación.

Mantenéis buenas relaciones con los trabajadores de diversas empresas ¿puedes hablarnos de ello y de como estáis haciendo la campaña de cara al movimiento obrero?

Evidentemente la relación con el movimiento obrero debe ser uno de los ejes fundamentales del trabajo de toda organización de izquierda, ya que no es necesario (o a lo mejor sí) recordar el papel primordial que juegan en la producción dentro del sistema capitalista.

Por desgracia hemos ido viendo como en los últimos años el nivel de organización y de conciencia de clase se ha ido perdiendo en la mayoría de las fábricas y empresas. Alicante no es una ciudad que destaque por su tejido industrial (al contrario que otras localidades de la provincia), pero aún así, en los dos últimos años se han mantenido contactos y reuniones con los comités de las empresas más representativas, no para pedir el voto o para interesarnos en un problema laboral concreto, sino para hablar de política. Hemos debatido con ellos sobre la globalización, sobre la cuestión nacional, sobre la crisis económica, incluso sobre el socialismo y la respuesta ha sido sorprendente, tanto en el número de asistentes (una media de 20 personas por reunión y empresa), como por la buena acogida que tuvieron nuestras propuestas, ya que, a pesar de no estar acostumbrados a tratar estos temas, nos dieron una lección de lo que es el instinto de clase ya que ninguno de ellos dudaban de quienes son los explotadores y quienes los explotados. Lo que en algunas ocasiones cuesta hacer comprender a algunos compañeros de nuestra organización, ellos lo veían claro desde el principio.

En la huelga general del 20-J, me comentaste que la dirección de CCOO felicitó a IU por su apoyo en la preparación de la convocatoria ¿qué relación mantenéis con los sindicatos?

Por lo mismo que comentábamos antes, las relaciones con los sindicatos son esenciales. En ese sentido estamos viviendo una etapa bastante buena. La relación con los militantes de CGT, STE-PV, UGT y sobre todo CCOO (en la que militan el mayor número de nuestros afiliados) va mejorando cada día.

Debatimos con ellos todas las cuestiones que les atañen, participamos en Plataformas conjuntas y siempre contamos los unos con los otros para todas las actividades. En concreto, el 20-J , nuestros militantes se pusieron a disposición de los piquetes de CCOO, lo que propició que se ahondaran las relaciones entre las bases de ambas organizaciones, y la verdad es que la experiencia fue muy positiva, sobre todo para nuestros jóvenes y cada vez más numerosos afiliados que vivieron de primera mano el contacto con un acontecimiento de tanta importancia como una Huelga General, al lado de veteranos sindicalistas, los cuales también se alegraron de ese contacto con la juventud. Nuestra participación fue muy numerosa y la dirección de CCOO nos comunicó que se vio sorprendida muy gratamente

Por último, ¿qué perspectivas electorales tenéis? y, ¿cuál es vuestra postura en el caso de que IU sea decisiva para formar un nuevo ayuntamiento de izquierdas?

Hablar de posibles resultados electorales es absurdo, el 25 de mayo veremos. Lo único que se puede decir, ya que es un hecho incuestionable, es que en los dos últimos años Esquerra Unida en Alicante ha visto como ha aumentado su militancia, sobre todo con un gran número de jóvenes, y como tanto su participación en los distintos movimientos sociales como las actividades de las distintas áreas son, hoy por hoy, mucho más numerosas que hace unos años. Ello lleva a que afrontemos estas elecciones en mejor posición que en otras ocasiones, por lo que parece lógico que mejoremos los resultados del 99.

De momento hemos empezado muy bien creando un comité en el que participan unas treinta personas y con un acto de presentación de la candidatura municipal al que acudieron unas doscientas y en el que se respiraba optimismo y ganas de seguir trabajando.

Sobre la segunda cuestión hemos dejado claro que votar EU es una garantía de que, siempre que los resultados electorales lo permitan, el PP no va a gobernar en Alicante. Por ello si la suma de concejales de EU y del PSPV da la mayoría en el ayuntamiento, nosotros ofreceríamos al PSPV la posibilidad de formar gobierno, pero siempre y cuando llegáramos a un acuerdo programático de izquierda que nosotros consideráramos adecuado.

Para ello habría toda una serie de puntos, los que hemos comentado en esta entrevista, que para nosotros son innegociables. Evidentemente, la dirección actual del Partido Socialista difícilmente podría aceptar estos puntos, con lo cual nosotros votaríamos al alcaldable socialista en la investidura y pasaríamos a la oposición, de esta forma evitaríamos que el PP siguiera gobernando y, desde la oposición, apoyaríamos las propuestas del PSPV que consideráramos positivas para la ciudadanía y votaríamos en contra de las que no, obligándoles a dar un giro a la izquierda en sus posiciones o de lo contrario apoyarse en el PP.