Caspe (Zaragoza) - La Asamblea como elemento de Participación Ciudadana

Caspe (Zaragoza)

La Asamblea como elemento de Participación Ciudadana

Joaquín Cirac -Candidato a la Alcaldía de Caspe por IU


La Asamblea Local de IU-Aragón en Caspe nace desde el análisis de la realidad social, política y laboral de una ciudad de poco menos de 8.000 habitantes que nos lleva a las siguientes conclusiones:

1ª.- El modelo de desarrollo empresarial, en una zona de agricultura tradicional, que ha ido absorbiendo una mano de obra procedente de la modernización de las explotaciones agrarias, ha generado una clase obrera conformista y que ve a sus sindicatos como simples gestorías de servicios o de apoyo ante problemas personales.

2ª.- Un tejido asociativo totalmente irreal. Existen muchas asociaciones pero solamente constituidas para recibir posibles subvenciones, nunca para la realización de programas que dinamicen la vida ciudadana y propicien la participación ciudadana.

3ª.- Los partidos tradicionales (PSOE, PP y el regionalista PAR), instalados en el Ayuntamiento desde las primeras elecciones democráticas de 1979, abusando al máximo de la democracia representativa han sido incapaces de implicar a los ciudadanos en la gestión municipal.

Desde estas conclusiones un grupo de personas, de distintas edades y procedencias, entiende que romper esta dinámica social solo puede hacerse desde un proyecto asambleario, amplio y plural que permita a los ciudadanos, en un momento u otro, implicarse, recuperar y exigir su participación para buscar soluciones a problemas concretos.

Conseguir que los ciudadanos, en un entorno sociopolítico como el nuestro, participen no es fácil. Para poner en marcha un proyecto participativo buscamos aquellas áreas de trabajo que pudieran afectar a la denominada "calidad de vida" de la población y que deberían actuar como elementos dinamizadores de la participación.

Esta búsqueda nos llevo fijar nuestras líneas de trabajo en los siguientes campos:


Sanidad:

Teníamos unas obras de remodelación del Centro de Salud paralizadas y carencias en asistencia sanitaria.

Comunicaciones:

Un proyecto de mejora de la carretera N-211 en un tramo de 34 Km. aprobado en 1989, y fundamental para la conexión de nuestra zona con Cataluña, todavía no se había iniciado.

Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible:

El PHN y su obra más emblemática el Trasvase del Ebro al levante español constituían una grave amenaza para el equilibrio territorial de Aragón en general y nuestra zona en particular.

La Memoria Histórica:

Caspe y su comarca jugo un papel muy importante en la historia de la II Republica y en la Guerra Civil. En Caspe se gesto en Mayo de 1936 el Estatuto de Autonomía de Aragón, frustrado por el golpe de estado franquista, y aquí se estableció a finales de 1936 el Gobierno Republicano de Aragón y funcionaron las colectividades anarquistas. Y esta memoria permanecía olvidada.

Para conseguir nuestros objetivos en Sanidad y Comunicaciones propiciamos la constitución de una Plataforma Ciudadana en la que se integraron hasta 18 colectivos (sindicatos, partidos y asociaciones ciudadanas) y desde la que, con asambleas semanales, se convocaron manifestaciones, se presionó a los responsables autonómicos y nacionales y se consiguió desatascar ambas obras.

Hacer frente al PHN nos llevo a crear la Coordinadora Antitrasvase de Caspe en la que se integraron 21 colectivos y ha propiciado debates y organizado la participación de los ciudadanos de la zona en las distintas manifestaciones contra el PHN (Zaragoza, Madrid, Barcelona, Deltebre, Valencia, Bruselas etc.)
La recuperación de la memoria histórica la hemos propiciado desde la celebración de semanas culturales conmemorativas de la proclamación de la II República en las que por medio de conferencias, exposiciones, proyección de audiovisuales y fondos bibliográficos hemos conseguido que la ciudadanía se haya interesado por esa parte de su historia que le ha sido ocultada.

Decíamos que no es fácil conseguir la participación y debemos reconocer que, a pesar de lo anteriormente expuesto, sólo en una mínima parte lo hemos conseguido ya que, al final, en todas estas plataformas, coordinadoras, foros etc. acaba creándose una inercia que llevan a la mayoría a ser meros receptores de propuestas que siempre son aceptadas si el proponente se responsabiliza de llevarlas a cabo.
Nuestra experiencia personal nos permite afirmarlo. A pesar de ser el colectivo mas reducido de los integrados en estos movimientos el 90% de las actuaciones realizadas han sido propuestas nuestras y que, por supuesto, nosotros hemos organizado y desarrollado. Como positivo destacar que el resto de colectivos si que acaban sintiendo como suyas estas propuestas.

Pero no debemos, como ocurre con frecuencia, instalarnos en la autocomplacencia y pensar que porque funciona un determinado movimiento asambleario se ha conseguido la participación ciudadana. Nada más lejos de la realidad. En estos momentos estos movimientos estan funcionando a impulsos de los representantes de los partidos políticos, y no estamos seguros de que estos partidos, a pesar de sus discursos, estén dispuestos a renunciar a las "ventajas" de la democracia representativa y asumir los "riesgos" de la participativa.

Es difícil que no tengamos estas dudas cuando esa democracia participativa no se practica dentro de esos mismos partidos que mantienen estructuras rígidas, y direcciones basadas en los "grupos de presión", que las hace vivir en realidades distintas a las que se perciben en el día a día de nuestros vecinos.
El reto que tenemos planteado es consolidar estos movimientos participativos conscientes de que solamente así existen posibilidades de transformar la sociedad.
Afrontar este reto nos obliga a encontrar el equilibrio entre nuestra actuación dentro de los movimientos y nuestro trabajo como colectivo individualizado que debe permitirnos consolidar nuestra presencia entre los ciudadanos.
Que esta presencia sea percibida por el ciudadano como algo próximo y constante es fundamental para poder consolidar desde dentro estos movimientos ciudadanos.

Los procesos electorales, en el plazo de un año vamos a vivir dos, suponen siempre un paso atrás en la consolidación de estos movimientos. En estos procesos todo se supedita a resultados electorales. Quiérase o no, la realidad es que en todos los colectivos existen "afinidades políticas" y la democracia "representativa" impone su verdadera ley: los resultados.

Las encuestas "obligan" a modificar criterios aunque esta modificación pueda poner en evidencia alguna incoherencia, y abran grietas en los movimientos de participación.

Pero desde una organización como IU, y a pesar demasiadas veces de nuestras direcciones, debemos apostar por estos movimientos. Nuestros esfuerzos deben encaminarse a que los ciudadanos recuperen su capacidad de participación y la exijan.

Forzar a que la "democracia participativa" no se convierta en un eslógan más de una campaña electoral sino en una realidad que se materialice en la vida diaria.

No es fácil pero si los distintos grupos que nos lo creemos somos capaces de coordinarnos por encima de "las estructuras" seguro que conseguiremos no solo dotar a la palabra democracia de todo su sentido sino también modificar esas estructuras que viven muchas veces de espaldas a la realidad.

En estos momentos, y desgraciadamente, la intervención militar en Irak y la respuesta popular en contra de la misma establece el marco más amplio de trabajo desde la campaña por la salida de la OTAN en 1986.
Es la primera vez desde aquellas fechas en que tal diversidad de fuerzas políticas y sindicales, culturales y de corrientes de opinión, y ciudadanos particulares se agrupan para luchar por un mismo objetivo.

Nuestra presencia en los Foros contra la Guerra nos brinda una ocasión excepcional para el acercamiento al ciudadano y para la reflexión colectiva sobre nuestras coincidencias y divergencias. La propia acción (como siempre) ha constituido un lugar de encuentro privilegiado.

Sería de desear que supiéramos sacar todas las consecuencias que puedan derivarse de esta unidad de acción, profundizando en el análisis de datos que sugieren la posibilidad del debate, tantas veces retardado, para una puesta al día del perfil de una posible alternativa de izquierda que de respuesta a las muchas preguntas que los ciudadanos se hacen.