Cambio de Rumbo - AUTORRETRATO Y RELATO DE UNA ÉPOCA

Cambio de Rumbo

(Ikusager, 2002)

AUTORRETRATO Y RELATO DE UNA ÉPOCA

Autobiografía escrita por el general de la aviación republicana y miembro de la dirección del PCE Ignacio Hidalgo de Cisneros poco antes de su muerte en Bucarest en 1966, la cuarta edición en castellano vio la luz en Vitoria, de donde era natural y donde reposan sus cenizas desde 1994.

En sus páginas discurren paralelas y se mezclan los avatares sociales, personales y políticos tras un "cambio de rumbo" que apartó de su evolución normal a la vida de alguien nacido en una familia aristocrática y de acendrada tradición militar, establecida por su abuelo del lado de Zumalacárregui en la primera guerra carlista. El trajín de los convulsos años 30 desviaron la carrera de un aviador bon vivant hacia el republicanismo primero y, ya durante la guerra, a su incorporación al PCE en la creencia de que era la única fuerza organizada de izquierdas que podía dirigirla con éxito. Ajustándose más al guión preescrito en la sociedad de clases, Paco, un hermano suyo militar también, se alineó con Franco y ocupó cargos destacados en la dictadura.

Contumaz en la defensa acrítica de la política del PCE, reitera que fue acertado librar la contienda con el lema de "Primero, la guerra; luego, la Revolución". Se perdió, dice, por la desorganización del bando republicano, particularmente debida al anarquismo y el POUM (mayo del 37 en Barcelona, según él, fue el ejemplo más claro), y por la ausencia de ayuda externa con la excepción de la proviniente de la Unión Soviética, que exagera.

Por el contrario, como ya previno Trostky en los años 30, fue esta política errónea de colaboración de clases (Frente Popular) dictada desde Moscú por Stalin la que hizo que resultaran baldíos los sacrificios de millones de trabajadores, campesinos, milicianos y de sus familias. Los cambios revolucionarios y la guerra, como habían hecho los bolcheviques tras 1917 en su exitosa lucha contra la reacción blanca y los ejércitos extranjeros de intervención, tenían que haber ido de la mano para derrotar a un fascismo local bien pertrechado por Hitler y Mussolini. Defraudadas las esperanzas, llegó al poder una cruel dictadura burguesa que pronto bendijeron las potencias capitalistas occidentales "democráticas".

Fue la suya una vida intensa: participó en la guerra colonial de Marruecos en los años 20; se acercó a un republicanismo burgués con el que flirteaban numerosos oficiales de la aviación; dirigió el levantamiento del Aeródromo de Cuatro Vientos en diciembre de 1930 que fracasó como la sublevación de Jaca con la que estaba coordinado (exculpa indebidamente a los políticos burgueses que dejaron vendidos a los insurrectos); se exilió en París para, al regreso, ser jefe militar y diplomático en Roma antes de, durante la guerra, ser uno de los máximos responsables de la aviación republicana. Los retratos de personajes como Queipo de Llano o Ramón Franco (que de republicanos pasaron al lado nacional años después), Azaña, Prieto, Negrín,... son bastante creíbles. Finaliza la obra con una descripción sesgada del golpe del coronel Casado, la derrota del bando republicano y el inicio del exilio.

Estando en las antípodas de sus tesis, merece la pena leer esta Autobiografía, útil para entender una época y la lógica de los dirigentes estalinistas en la Revolución Española de los años 30.