Música - Negocio y piratería

Música

Negocio y piratería

Hoy, quien se dedica a expresar cualquier cosa a través de la música, se encuentra con dos muros de hormigón bien gruesos frente a él o ella. El primero, es el interés cero de nuestros gobernantes, por fomentar esta y otras manifestaciones artísticas, dejando que quienes manejen la difusión de todo ello sean, y ahí está nuestro segundo problema, enormes tinglados discográficos (o televisivos, o cinematográficos…), que para no variar, su único objetivo son los grandes beneficios.

Nuestros Gobiernos

Desde luego, la formación de las personas es la última intención que tienen los gobiernos de derechas. A lo largo de la historia, el poder se ha encargado de mantener al pueblo lo más ignorante posible, en todo aquello que significara hacer pensar al hombre sobre su condición social, filosofía, arte, etc. Solo les interesa sobremanera, hoy en día, que sepamos manejar sus máquinas de producción. Así intentan crear personas que no vean más allá de la que se les presenta justo enfrente.

En esa línea, todos sabemos del progresivo vacío al que la derecha está llevando nuestros bienes públicos. Desaparece progresivamente el apoyo a quienes, de una forma u otra, quieren dedicarse al mundo del arte, de la música; locales de ensayo, subvenciones para el gasto en material

Y sobre todo, últimamente, el cerco a la posibilidad de los grupos de Rock de actuar en público. El afán recaudatorio de la administración, ahoga a los locales que quieren tener música en vivo exigiéndoles nuevos permisos, nuevos impuestos, condiciones e inversiones. Y muchas veces, nuestras queridas fuerzas de orden público pasan por encima de permisos de los propios ayuntamientos. Así que, no veas la estrecha relación que algunos estamos forjando con nuestros represores.

El Negocio

Está muy claro que es mucho más rentable fabricar diez millones de muñecos iguales, que diez mil de cada uno de mil modelos de muñecos distintos. Además del coste en sí mismo, una sola campaña publicitaria que sature cualquier mente, sólo es posible de esta forma. Y el éxito está asegurado.

Pues así están las cosas. Cuando una hora de estudio decente oscila entre los cuarenta y sesenta euros y hacen falta, por lo menos ochenta horas para grabar un disco; Cuando en las radios con buena difusión ponen tus canciones en la medida en la que compras publicidad; Y cuando poderosas discográficas fabrican sus productos musicales en estrecha colaboración de negocio con cadenas de televisión y radio… Que una propuesta musical, que nace en cualquier pueblo o barrio, consiga salir adelante, es casi un milagro.

Márgenes y Piratería

Que se ande copiando discos, por una parte, no está bien. Pero por otra parte el abuso de las grandes discográficas y distribuidoras en el precio final de en CD es de escándalo. Por eso, desde mi humilde punto de vista, distingo entre quienes nos grabamos un disco de un amigo y las redes de piratería, explotadoras de inmigrantes, gran negocio de moda.

Pero lo más rastrero de todo esto, es la actitud, otra vez, de discográficas y distribuidoras. Se les llena la boca en las tertulias de la tele diciendo que, "la piratería va a acabar con nuestros músicos, violamos su intelecto, van a desaparecer...", cuando los músicos se llevan un porcentaje irrisorio del beneficio. Y lo único que están defendiendo estos empresarios son sus "enormes" márgenes.