Resultados electorales en Aragón

Resultados electorales en Aragón

IU queda sin concejales en las tres capitales

Pablo Hijar
Miembro del Consejo Político Federal de IU

El ambiente de las movilizaciones; la campaña electoral, que aún mejorable, no estuvo nada mal; la presencia de 2.000 personas en el mitin central; la ausencia de enfrentamientos sectarios en la organización… Hacía presagiar un buen resultado en relación a las anteriores elecciones municipales y autonómicas. Nadie trabajaba para obtener 3.284 votos menos que en las anteriores elecciones autonómicas, perder representantes municipales; y no se esperaba la pérdida de la representación municipal en Teruel y Huesca; o la tímida subida de voto en Zaragoza, que significa el mantenimiento de nuestra falta de representación en el Ayuntamiento.

Durante la noche electoral los compañeros de Aragón sufrimos hasta última hora por el resultado para Cortes. Al final se consiguió mantener nuestro único representante por un puñado de votos. A nivel general podemos hablar de un resultado malo pero que demuestra que existen bases para recomponer un referente de la izquierda anticapitalista a condición de practicar una política acorde.

Pero esto no puede empañar los resultados municipales obtenidos en Andorra, Alcañiz, Montalbán, Sabiñánigo, Monzón… o los resultados autonómicos en las comarcas de Andorra, Bajo Aragón y Cuencas Mineras (todas ellas en Teruel). Pero estos buenos resultados, centrados en buena parte en Teruel, no consiguen equilibrar los estancamientos o retrocesos a nivel general y sobre todo, en Zaragoza, donde no terminamos de despegar.

Resultados desiguales de IU

Se refleja que en las elecciones autonómicas hemos obtenido 3.000 votos menos que para las municipales. Una cifra importante teniendo en cuenta que nuestro electorado se mueve en la franja 20-25.000 personas. Esto demuestra que la gente no ha tenido claro el papel de IU en la última legislatura, sobre todo con la entrada en el Gobierno PSOE-Partido Aragonés Regionalista (PAR). Mucha gente ha preferido la opción de CHA (partido de la izquierda nacionalista), que a la vista de un sector importante de la población, ha mostrado una posición más contestataria con el Gobierno de Aragón, sobre todo si tenemos en cuenta que el Plan Hidrológico Nacional es en Aragón un problema tan presente como el paro y el terrorismo en el resto del país. Un Gobierno que, a los ojos de nuestra base social, ha practicado una política que más tiene que ver con el programa del PAR que con las numerosas reivindicaciones sociales que se han dado en Aragón.

Recuperar el espacio de la izquierda anticapitalista

IU-Aragón lo tenía difícil tras los malos resultados de las elecciones del 99 con un enorme retroceso en Zaragoza que significaba la histórica pérdida de nuestra presencia municipal. Necesitábamos cambiar de rumbo y de métodos en la construcción de IU como referente de la juventud y los trabajadores que simpatizan con la idea de transformar la sociedad. ¿Se ha producido este cambio durante los últimos cuatro años? Que cada cual responda por sí mismo.

No se trata de medir el éxito electoral que nos puede proporcionar volver a ganarnos nuestro espacio político y social como alternativa al sistema y a la izquierda reformista, se trata de reconocer que ese es nuestro espacio y que si no es suficiente habrá que agrandarlo. Si la imagen mayoritaria que ofrecemos es unos señores en las administraciones y órganos de gobierno, no podemos obtener el respeto de nuestra propia base social. Si las asambleas de barrio, comarcales o de municipio no funcionan, a la larga estaremos construyendo la casa por el tejado. Sin el contacto directo con la gente –en los barrios, en los centros de trabajo o estudio, en las asociaciones…– es imposible establecer nuestra influencia y convertir a nuestros representantes en las instituciones en la voz de los sectores más avanzados de la sociedad.

Sin ese trabajo, nunca podremos contrarrestar el peso que supone ser una organización incómoda a los ojos del sistema.