El PP revalida su cómoda mayoría en las Cortes valencianas

El PP revalida su cómoda mayoría en las Cortes valencianas

V.D.

Las elecciones autonómicas en el País Valencià se presentaban como una de las claves en el análisis electoral posterior al 25 de mayo. Por un lado por la gran importancia que, desde el punto de vista económico, ha adquirido esta zona en los últimos años, pero también, debido a que la política del PP en la Comunidad Valenciana durante el mandato de Zaplana, se ha convertido en uno de los bancos de prueba más importante a nivel nacional, experimentándose en nuestras carnes las políticas de gestión mixta de la sanidad pública, la degradación de la enseñanza pública, la gestión universitaria y la política de grandes proyectos, publicitariamente muy rentables, a costa de abandonar las verdaderas necesidades de los ciudadanos (PHN, AVE, Terra Mítica, Ciudad de la Luz... ).

Al mirar los resultados salidos de las urnas el 25 de mayo, vemos como la composición del parlamento valenciano apenas ha cambiado. El ligero aumento de los partidos de izquierda (ver cuadro adjunto) y el ligero descenso (porcentual que no en número de votantes) del PP no refleja, al igual que en el resto del estado, lo que ha sido una etapa de grandes movilizaciones en la que los valencianos tomaron la calle en numerosísimas ocasiones. Zaplana sale reforzado (¿ocupará un lugar en el cuaderno azul de Aznar?) el PP prácticamente no sufre ningún tipo de desgaste y el PSPV a pesar de ser el partido que más crece, ni logra rentabilizar el ambiente social de las movilizaciones, ni, a la vista de las crisis internas que se han abierto a la hora de decidir los diputados provinciales (con expulsión de varios concejales y dos recién elegidas alcaldesas), logra cerrar las numerosísimas heridas que tiene abiertas desde que perdió la presidencia de la Generalitat.

En lo que se refiere a Esquerra Unida, hay que señalar que la apuesta por sumar otras fuerzas de izquierda, concretada en la ENTESA, coalición que agrupaba a Esquerra Unida, Los Verdes y Esquerra Valenciana (ver NC nº 38), no ha logrado los objetivos previstos. Ni se han sumado votos (al menos de forma significativa), ni se ha avanzado en la cohesión de los diversos movimientos sociales, ya que la presencia real en la sociedad de los "aliados electorales", era prácticamente nula, debido a la falta de militantes de estas organizaciones. La ENTESA ni ha aportado ni ha restado (no comparto la opinión de algunos sectores de EUPV que achacan a esta fórmula nuestro estancamiento), manteniéndonos en unos niveles de voto similares a los del 99, lo mismo que le ha ocurrido a IU en resto del Estado. Seguimos teniendo una presencia importante, tanto en las Cortes Valencianas como en los Ayuntamientos, afianzándonos como la tercera fuerza política (el Bloc, a pesar del derroche económico mostrado en la campaña electoral, sigue estancado en torno al 4,5%) y siendo decisivos para formar distintos gobiernos municipales de izquierda.

Sin embargo nuestra presencia en todas las movilizaciones ha sido mucho mayor que los resultados obtenidos, hemos visto como una buena parte de la juventud nos tomó como referencia, y sin embargo no nos ha votado. Debemos reflexionar sobre todo ello, seguir incidiendo en la idea de aglutinar a fuerzas y movimientos sociales de la izquierda alternativa, pero desde la convergencia programática, la unidad de acción y el pleno convencimiento de la militancia, adaptando las rígidas estructuras de los partidos tradicionales a los nuevos movimientos emergentes, profundizando en nuestro carácter anticapitalista y defendiendo en las instituciones una forma de hacer política que cuestione las bases del sistema, sólo así lograremos volver a ilusionar a una parte de los trabajadores y de la juventud que, una vez más, ha preferido no apoyar ninguna de las opciones que se presentaban, estamos en una buena posición para lograrlo.