¡Que vuelvan las tropas ya!

No a la guerra de ocupación en Irak

¡Que vuelvan las tropas ya!

Comité de Redacción

La muerte de siete agentes del servicio secreto español en Irak el 30 de noviembre ha centrado la atención de los medios de comunicación durante varios días y ha provocado un debate parlamentario con el que el Gobierno ha tratado de frenar el impacto negativo que ha tenido sobre la opinión pública.

Ha quedado probado que los bombardeos eran sólo el primer acto. Cuando Bush declaró el final de la guerra estaba dando paso, sin saberlo, al segundo capítulo de una guerra de ocupación que ya ha tenido graves consecuencias para las fuerzas coloniales. Sólo en el mes de noviembre han muerto más de 100 militares y civiles de las naciones que forman parte de los contingentes extranjeros en Irak. Ya han muerto más militares estadounidenses en la supuesta post-guerra que durante la guerra. Y todo indica que esto no ha hecho más que empezar. La resistencia armadase irá extendiendo ya que más del 80% de la población iraquí se opone a la ocupación extranjera.
Pero las consecuencias son mucho más graves para los iraquíes cuando se está hablando de 500 muertos al mes. ¿Qué paz están defendiendo las tropas norteamericanas, españolas y otras en Irak?
Para el Sr. Aznar los siete espías españoles muertos son una razón más para seguir en el mismo camino. "La retirada es el peor de los caminos posibles", ha repetido en sus distintas comparecencias institucionales.
El PP no va a rectificar su política y, si gana las elecciones en marzo, mantendrá las tropas de ocupación en Irak. Ya ha declarado Rajoy que es una "prioridad personal" y un eje de su "pensamiento el mantenimiento de la política del Gobierno en Irak".
Primero justificaron la invasión de Irak por la amenaza de las "armas de destrucción masiva". Cuando no aparecieron la justificación pasó a ser el derrocamiento de un régimen tirano y la instauración de la democracia. ¿Qué democracia hay bajo el poder y la represión del procónsul norteamericano? Como no se ve la democracia en Irak por ninguna parte, ahora la justificación es la defensa de "la libertad frente al terrorismo". "Nuestra presencia en Irak tiene sentido. Nuestra libertad, la de todos y cada uno de nosotros, está amenazada por los terroristas", sentencia Aznar. La única libertad que amenaza la resistencia iraquí es la de las empresas norteamericanas que quieren explotar los recursos de ese país ocupado. Y esa es la libertad que defiende el Gobierno del PP.
Desgraciadamente la dirección del principal partido de la oposición ha cambiado su postura respecto a este conflicto. Las primeras declaraciones de Zapatero tras el atentado del 30 de noviembre fue la de pedir la vuelta de las tropas españolas. Sin embargo, en el debate parlamentario, no sólo no lo planteó sino que defendió la permanencia de los soldados extranjeros porque "no se puede ahora abandonar a los iraquíes a su suerte". Esta postura es dar la espalda al 85% de la población española que sigue estando en contra de la guerra de Irak según la última encuesta publicada del Instituto Elcano. Según esa misma encuesta más de un tercio de la población defiende la vuelta inmediata de las tropas españolas, postura que sólo se vio reflejada en el parlamento por IU, el PNV y el BNG.
El "atolladero iraquí", tal y como lo describen ya algunos medios norteamericanos amenaza con convertirse en una "guerra larga" tal y como ha planteado ya el propio secretario de Defensa de los EEUU, Donald Rumsfeld. La propia CIA reconoce que "miles de iraquíes se han unido a la resistencia" confirmando una situación muy grave para las tropas de ocupación. Se habla de escenario "somalí", escenario "vietnamita"... pero el monstruo que está creando el imperialismo en esa parte del mundo se puede parecer más al que se dio en el Líbano tras la retirada de las tropas americanas en 1981. Un escenario atroz en el que cada comunidad (drusos, palestinos, libaneses...), armados hasta los dientes, luchaban entre sí en un país en el que todos habían convivido antes. En Irak hoy hay un enemigo común, los invasores extranjeros. Pero si son derrotados tras una cruenta guerra de guerrillas, kurdos, suníes, chiítas... lucharán entre sí para dilucidar quién vuelve a tomar el control del país, o de una parte de él.
Las potencias imperialistas no van a instaurar la democracia en Irak sino que van a dejar la barbarie tras ellos.