Las consecuencias de políticas anteriores

X Asamblea Local de Izquierda Unida en Sevilla

Las consecuencias de políticas anteriores

Sergio Sánchez

El pasado día 25 de octubre se celebró en Sevilla la X Asamblea Local. El rasgo que caracterizó y que podría definir mejor el entorno en que se dio el encuentro es el de las consecuencias del retroceso de la militancia. Poco más de 100 delegados presentes de los 250 que debería haber habido en representación de los 1.200 afiliados.

El cierre de filas en torno a la dirección es casi total. El trabajo que ha llevado a la actual dirección a desbancar al Partido Andalucista está teniendo algunos frutos muy populares, como es el hecho de que, de una participación en la escuelas-taller de casi 2.500 el año pasado, este año casi llega a los 8.000.
Otro "éxito" que se supone a IU es el nombramiento de una figura que coordinará todas las actuaciones que se lleven a cabo en el Polígono Sur, elaborando una serie de propuestas para que las tres Administraciones trabajen en pos de acabar con la marginalidad, la pobreza, el paro y la delincuencia en el famoso barrio de las Tres mil Viviendas. La figura y sus competencias son fruto de la presión social y la movilización de la Plataforma Nosotros También Somos Sevilla, constituida por AAVV del Polígono Sur y por vecinos del barrio.
Y, por supuesto, el haber abanderado la lucha contra la especulación, con propuestas de tanto calado entre aquellos sectores que se movilizaron contra la LOU, la Guerra y el Chapapote, como el Parque Periurbano de Tablada, una enorme extensión de suelo al que el PP y PA querían recalificar para pisos de lujo y centros de ocio y comercio, y que IU se ha comprometido en convertir en una gran zona verde, con centros de investigación, edificios universitarios, etc.
El ciclo del PP, en el conjunto del Estado está empezando a agotarse. Es decir, el ciclo del gobierno de la derecha, de las políticas especulativas y oscuras. En Andalucía esas políticas son la punta de lanza del PA. Por tanto, no nos equivocamos si decimos que el ciclo del PA se está agotando. IU ha sido un referente de lucha contra esas políticas. Ahora hay que dar el salto, y ser una alternativa.
En Sevilla IU ha sido un enorme referente. Ha estado presente en las luchas, apoyó por medio de su Grupo Municipal la Acampada contra la LOU y la propia lucha, siendo miembros del CGH(Comité General de Huelga), participando destacadamente en eventos y luchas de amplio alcance, como fue la Contra-Cumbre europea, la Guerra o el Prestigge.
Es evidente que IU ha recuperado parte del apoyo que perdiera en el 99, y es evidente que ha ilusionado a parte de los electores perdidos. Eso es una oportunidad. Desde las responsabilidades de Gobierno IU debe demostrar que lucha por los intereses de los trabajadores, y cuando las aspiraciones choquen con los límites impuestos por las instituciones, volver al sitio del que IU no debe olvidarse: la calle.
Pero IU tiene muchas deficiencias, tanto en su programa como en sus métodos y sus formas. Los cargos deresponsabilidad de IU han de elegirse democráticamente y consultando las asambleas. Lo mismo se puede afirmar respecto a los puestos de los colaboradores. Los coordinadores de talleres han sido escogidos de entre la militancia, los puestos que deben ser cubiertos mediante concurso abierto o mediante algún tipo de baremación, en algunos casos, críticos con la dirección. Si luego hay militantes que son los más adecuados, miel sobre hojuelas, pero nadie podrá acusarnos de trato de favor. Porque ese método tiene un peligro, como todos sabemos: que haya dirigentes que traten de mantener su posición no a través de la consolidación de su autoridad política y moral sino rodeándose de "fieles".
Cuando se da un enfrentamiento entre distintos sectores de la dirección, el método más constructivo de resolverlo es plantear de forma pública las diferencias políticas así como las alternativas para resolver los problemas de IU. De esa forma la militancia de base puede hacerse su propia opinión y participar. Los acuerdos por las alturas para repartir puestos no hace más que meter los problemas debajo de la alfombra.
El Programa con que IU concurría a las elecciones era bastante ambigüo. En vez de propuestas claras, líneas de trabajo; en vez de aportaciones a los problemas de la sociedad Sevillana, aspiraciones de acabar con las desigualdades; en vez de encarar la situación del empleo, de la vivienda, de los mayores o las guarderías, ilusiones futuristas sobre pactos generales y proyectos a medio-largo plazo.
Se hablaba de "Presupuestos participativos, nuevo mapa distrital, Pacto Local por el Empleo, revitalizar el Polígono Sur, Parque Periurbano, PGOU Plan de bicicletas, Plan Estratégico 2010... Estos son los objetivos". Todo demasiado genérico.
Por lo pronto, en Sevilla hay en manos privadas suelo para construir 15.000 viviendas en renta libre, proyectos como el de los clubes del Sevilla y el Betis, de ampliar sus estadios para hacer obras de ocio y comercio, los proyectos de Heineken España... La especulación no ha terminado, y no hay de momento planes de construcción de vivienda pública a precios baratos.
La actual dirección de IU ha aceptado sólo aquellas las enmiendas que no modifican el contenido de las políticas que lleva a cabo.
Por el contrario, se han rechazado tajantemente aquellas que piden una modificación de la línea política que lleva la dirección, como negarse a aceptar que sean las asambleas las que tengan la última palabra en lo que se refiere al control sobre la representación institucional, o dar cuenta por anticipado de las actuaciones, en vez de venir a las asambleas a informar sobre hechos consumados de los que la militancia se entera por la prensa.
Un ejemplo de la resistencia que ciertos sectores muestran a que haya un mayor control de la base es la propuesta de formar un Área de Política Institucional, que controlaría y organizaría las actuaciones de los representantes institucionales. Esto es una propuesta muy positiva, si no fuese porque los miembros que formarán parte de esa área serán los propios representantes institucionales. En la propia Asamblea se rechaza el que en esa área estuviesen también los coordinadores de las Asambleas. ¡¡Qué paradoja. Aquellos a quienes hay que controlar serán los que controlen!!
El documento organizativo no dice una sola palabra del método de elección de los cargos públicos.
Y el documento político gira en torno a que el empresario sevillano, en vez de ser un empresario emprendedor y productivo, es un empresario especulador.
Obteniendo casi un 75% de apoyo de la Asamblea la dirección se sentirá respaldada pero cometerían un error si eso les lleva a sentirse satisfechos con su gestión. Deberían preocuparse más por el retroceso que ha experimentado la militancia de base pues ahí reside nuestra fuerza potencial principal. IU sigue saliendo a la calle a levantar el grito contra el sistema cuando la situación lo requiere, pero parece que hay algunos dirigentes que depositan sus esperanzas de cambio social en gestionar el sistema más que en la organización de la lucha contra él.
Recuperar las ideas de la transformación de la sociedad, la lucha contra el sistema que explota a la juventud y los trabajadores, es necesario hoy más que nunca. Por eso IU es hoy necesaria, pero una IU que defienda con decisión una alternativa socialista a un sistema que a los jóvenes nos ofrece un presente y un futuro de explotación, desigualdades sociales crecientes y guerra.