Informe del Consejo Político Federal de IU del día 25 de enero de 2004

Informe del Consejo Político Federal de IU del día 25 de enero de 2004

Se echa en falta un análisis de clase

Publicamos un informe sobre el último Consejo Político Federal que consideramos de interés para el seguimiento tanto de la dinámica como de los debates que se están celebrando en la dirección de IU. Alberto Arregui, miembro del CPF y militante de la Asamblea de IU-Vicálvaro (Madrid), es a la sazón redactor de Nuevo Claridad, y nos mantendrá informados de las deliberaciones políticas así como de los puntos de vista que él defienda en dicho ámbito. Además del informe, incluimos las propuestas que Alberto hizo al anteproyecto de programa que se propuso en el Consejo y que fueron remitidos a la comisión redactora del mismo.

Parece que su celebración estaba prevista para el sábado 24, pero ese día existía una reunión del PCE, que llevó a su aplazamiento al 25. En cualquier caso, como se verá por el orden del día programado, no eran adecuadas las condiciones de tiempo, salvo que se considere que más que un "Consejo político" es un "Auditorio político", pues es imposible discutir tantos asuntos y de tanta trascendencia en tan poco tiempo, más aún cuando para esta reunión no habíamos recibido de antemano los documentos sometidos a discusión. Requiere de una gran habilidad leer, participar, seguir las intervenciones, hacer propuestas, tomar decisiones y votar, todo ello en apenas cuatro horas, en un órgano compuesto por más de 100 personas.

El orden del día era el siguiente:

- Constitución definitiva del CPF

- Ratificación del Coordinador General de IU.

- Organigrama de la dirección de IU federal

- Ratificación de las candidaturas para las elecciones Generales 2004.

- Ejes programáticos para las elecciones generales del 2004.

A esto hay que añadir la ratificación de los cabezas de lista de las Federaciones, y la consideración de algunas resoluciones.

La primera parte, fue un discurso de nuestro coordinador general, dedicado a la prensa. Me parece muy bien que Gaspar Llamazares se dirija a los medios de comunicación todo lo que pueda, pero no me pareció lo más apropiado dar un pequeño mitin electoral en el CPF, tiempo y procedimiento que se detrae del debate político y organizativo tan necesario en nuestras filas. Este, de todas formas, sería el menor de los problemas, pues se podrían habilitar reuniones de mayor duración, donde ambos cometidos sean compatibles.

El CPF, en mi modesta opinión, adolece de una estructura presidencialista, cuando debía ser una ocasión, sobre todo, para que se escuche el reflejo de la situación y opinión en todos los rincones de la organización. Parece un lastre del pasado una estructura pensada de arriba hacia abajo, no tanto para que el CPF sea el punto donde confluye la fuerza, riqueza, experiencia e ideas de todas las compañeras y compañeros de IU, sino la plataforma donde "aleccionar" a los cuadros para que transmitan a la organización las ideas de los líderes.

Habrá que dar un margen para que los nuevos órganos elegidos (Presidencia, Permanente... con sus respectivos responsables) muestren si son capaces de imprimir una dinámica en la organización que colabore a que IU sea la alternativa que merece ser.

La campaña electoral

En cuanto al contenido político de la reunión, había dos aspectos: un documento, más bien de orientación interna, "Notas para una estrategia de campaña de Izquierda Unida" y un "Anteproyecto para el Programa Electoral 2004".

Se produjo una cierta confusión, al menos para una parte del CPF en la que me incluyo, porque parecía que la discusión sobre candidaturas a la dirección debía ser sobre eso: las candidaturas. Pero Gaspar Llamazares introdujo aspectos de las "Notas", y en lugar de quedar para el siguiente punto, se sometió a consideración y votación en el mismo punto, con lo que algunos no tuvimos ocasión de dar nuestra opinión sobre un documento, aprobado por amplia mayoría, (yo vote en contra).

Con bastantes aspectos positivos en los puntos que constituyen su plataforma reivindicativa, es, sin embargo, un documento corto de miras, sin ninguna perspectiva ni política ni estrategia. Puedo decir, con toda claridad que incluso carece de táctica. ¿Qué documento es entonces ese? Pues uno que parece lanzar una lista de reivindicaciones que no servirían de nada en caso de pactar un gobierno con Zapatero, pues el documento nada aclara de qué consideramos irrenunciable y qué negociable.

Respira cierto triunfalismo, algunas dosis de autocomplacencia, y no despeja la duda de si se trata de mera "propaganda electoral", reflejo de que somos "capaces de soñar", pero que se evaporará si somos "capaces de gobernar", con Zapatero.

Puestos a elegir consigna electoral, ante el poético "Pedimos la palabra", que fue criticado sin éxito, yo hubiese preferido "IU es un arma cargada de futuro".

Pero, sin lugar a dudas, lo más grave de estas llamadas "notas de campaña" es que carecen del más mínimo análisis de clase. Ni siquiera se mantiene terminológicamente; ahora el término es "ciudadanía"(¿?). El término "clase obrera", "clase trabajadora", o cualquier otro que se pueda considerar equivalente (y por supuesto su opuesto de "burguesía" o "clase dominante"…), ha desaparecido de nuestro vocabulario oficial, pero me temo que con él ha desaparecido el análisis de clase, ahora todos somos "ciudadanos". El Manifiesto Comunista no ganaría por mayoría una votación en el CPF, eso sí está claro.

En el documento de "Programa Electoral", que se discutió después se llega a hablar de "ciudadanía crítica", que ignoro si es el equivalente de una clase social, o una superación histórica, con vuelta a la Revolución Francesa, del análisis marxista. En cualquier caso "ciudadanía crítica", sólo posee una carga subjetiva, careciendo en absoluto del aspecto de intereses materiales que caracteriza el análisis marxista de clases sociales, la evolución de la conciencia, el factor subjetivo, también es abordado por Marx mejor que por la burguesía progresista que impuso el término "ciudadano".

Así, todos los problemas enunciados, ecología, minusválidos, educación, juventud, mujer... son analizados desde una óptica "democrática-interclasista", lo que hace que, aunque muchas de las reivindicaciones sean plenamente acertadas, carezca de una lógica de una dirección en la que caminar para la transformación socialista de la sociedad.

El segundo documento sí se discutió, con turnos de intervención de 2 minutos, y sin réplica. Los ponentes hicieron allí un esfuerzo por recoger aportaciones para mejorar el documento, hago votos para que así sea, y su trabajo se vea recompensado.

Intervine para plantear mis sugerencias, que añado a continuación, pues se nos ha pedido que mandemos las sugerencias de aportación por escrito. El documento se aprobó, condicionado a una reunión de Presidencia, donde se dará la versión definitiva. Yo me abstuve, pues ni me convence el documento tal como está, ni sé qué saldrá de esa reunión, ni comparto el método que se ha seguido. Ya planteé desde la tribuna, en mi turno de intervención, que debíamos ser capaces de elaborar "documentos participativos", lo que sería más eficaz y más rentable políticamente.

En cuanto a la ratificación de los cabezas de lista, pues ni siquiera participé en la votación, pues considero que se ha perdido una vez más la oportunidad de articular un proceso de elección interna de candidatos que fuese un ejercicio pleno de participación democrática de la militancia, y, al mismo tiempo, un manifiesto hacia la sociedad de que la consigna "otra manera de hacer política", más allá de un reclamo, puede ser una realidad en la izquierda transformadora.

Creo que los miembros del CPF no debemos responder sólo ante aquellos compañeros que nos dieron sus avales o sus votos, sino ante toda la organización. Y, además, dar información y nuestra opinión, sobre lo que allí sucede.

Conclusiones

Mi conclusión inicial, a falta de más experiencia, es que el CPF adolece de un problema clave; que no es ni más ni menos que carecer de rumbo. No sabemos a donde vamos, nos limitamos a capear el temporal, pero careciendo de rumbo a largo a plazo. A corto plazo está claro: la mayoría tiene como objetivo entrar en los gobiernos. No se dan cuenta de que, como le sucedió en Francia al Partido Comunista con al experiencia de la "Unidad de la izquierda", eso puede ser muy negativo para IU si diluye la personalidad alternativa frente al sistema que es la que da sentido a nuestra existencia. Es algo que también plantee en mi intervención en el CPF, pero no parece que la dirección cambie su rumbo hacia el gobierno. Si entramos o no en el Gobierno después del 14 de marzo dependerá, obviamente de los resultados electorales, pero sobre todo de si el PSOE nos lo plantea o no.

Y ¿después qué? Si entramos en un hipotético gobierno de coalición con un PSOE que está aún más a la derecha que el de 1982, ¿qué haremos? ¿Dónde queda nuestro proyecto de transformación social?

La obsesión por entrar en los gobiernos, aún pensando honestamente que esa es la manera de salvar a IU de un posible descenso, no es sino un espejismo, una política corta de miras. Nuestra apuesta es a largo plazo, debe ser una apuesta por el socialismo, y eso exige, más militancia, más ilusión, ideas claras, marcar un rumbo y una perspectiva socialista. En cualquier caso, la experiencia será un factor para aclarar este debate.

 

Sobre el programa electoral

Europa

En cuanto a Europa, me parece más lógico insistir en nuestra alternativa, frente a la concepción de la "Europa fortaleza", producto de una concepción xenófoba y al servicio del gran capital, que meternos en el porcentaje de PNB que debe alcanzar el presupuesto, pues importa más en QUÉ se va a gastar el presupuesto. No podemos pedir a secas ese aumento para que luego se subvencione el lino, o se refuerce la represión.

Claro que lo que falla aquí, es que no aparezca una posición clara de oposición a la reaccionaria Constitución Europea que se esta fraguando.

Economía

En la pag.5, cuando se habla del sector público, se echan en falta muchas cosas, pero no voy a plantearlas, pues yo apoyé en el proceso federal de la Asamblea una enmienda a la totalidad. Sólo detenerme en un aspecto.

Ya que se plantea, con muy buen criterio, recuperar para el Sector Público lo privatizado por el PP (creo que debería ser una de las ideas fuerza de la campaña) se debería añadir la necesidad de disponer de un Sector Financiero Público, basado en la socialización de las Cajas de Ahorros, y en la conversión en Sector Público de los dos principales bancos, a través de un mecanismo de convertir las acciones de los pequeños inversores en obligaciones.

En la creación de Empleo, pag.6, me parece imprescindible incluir la supresión de las ETTs, de no ser así la reivindicación de reintroducir el principio de causalidad en los contratos de trabajo sería una contradicción grotesca.

Creo necesario incluir la supresión del papel actual de las horas extras, prohibiendo su retribución económica, y que solamente, tengan el carácter que tengan, deban ser compensadas con tiempo de descanso.

Minusválidos

Sin ánimo de ser exhaustivo, lo mínimo es exigir la integración laboral de los minusválidos. Que se alcance el empleo del 5% de los puestos de trabajo efectivos, tanto en el Sector público como en el privado.

La administración no cumple siquiera lo que fija la LISMI, con lo que deberíamos adquirir el compromiso de cumplirlo en todos los sitios donde estemos, y exigir su cumplimiento. Así como establecerlo como condición imprescindible para los contratos de empresas privadas con la Administración. Es una cuestión de clase, el mayor problema de las discapacidades es para la clase obrera.

Es más, en IU se debería respetar este porcentaje con el personal contratado, y hacerlo público si ya es así (cosa que ignoro y me alegraría mucho), y , donde sea posible incluir este porcentaje en nuestras listas electorales para mostrar nuestro compromiso con este sector tan vapuleado por el PP. (En la población total supera el 7% de minusválidos).

Cuestión Nacional

a) El derecho de autodeterminación, no sólo debe constar, como una de nuestras reivindicaciones democráticas más importantes, sino que se debe plantear como fundamento del proyecto Federal, sin ello no sería federalismo, y perdería la eficacia que queremos darle, precisamente como alternativa frente a la opción independentista, y como compromiso de lucha frente al centralismo españolista..

b) La exigencia, en la pág. 35, del "cese de la violencia", como condición previa, para cualquier consulta sobre reformas en Euskadi, es un absurdo. No sólo porque supone plegarse a las tesis de los Aznar y los Ibarra, y porque, como ya dije en mi intervención, sea cándidamente escolástico, sino porque, en consecuencia, haría inútil la medida, pues nuestro planteamiento es el de contribuir a la paz con el diálogo y las consultas y las reformas.

Además, sería unilateral, pues no se exige, al mismo tiempo, que cesen las medidas represivas (Egunkaria, ilegalización de EH y de AuB...), Al final pondríamos tantas condiciones que nunca se podría hacer. No hay más que pensar en Irlanda o en Oriente Próximo, para ver que la medida no tiene fundamento, salvo el que le da la derecha, de anteponer la vía policial a cualquier posible medida política. Debíamos dejarnos presionar menos por el Gobierno y los medios de comunicación .Me parece más correcto expresarlo como un deseo, y como algo que intentaremos conseguir que"se haga en las condiciones mejores posibles, de ausencia de violencia y de represión. Pero no dejando que ninguna minoría obstaculice el derecho del pueblo vasco a expresarse libremente".

En cualquier caso, con la cuestión vasca, lo mejor sería recurrir a la estupenda ponencia que se aprobó en la VIª Asamblea, y que estará guardada en algún sitio, y a la propuesta aprobada en la VIIª Asamblea, a propuesta de Navarra.

Gobierno

Tal como dije en el CPF, se debe reflexionar sobre el tema de nuestra hipotética participación en un hipotético Gobierno de la izquierda. Nada hace pensar que el actual PSOE este a la izquierda de aquél del año 82, sino al contrario.

Que garanticemos nuestro apoyo al candidato del PSOE en la votación de investidura, creo que está fuera de toda duda para todos nosotros, pero de ahí a entrar en cualquier gobierno con cualquier política hay un abismo o ¿es que ahora compartiríamos la política de gobierno que los dirigentes del PSOE practicaron en aquélla época?

Y, claro, no se trata de hacer un programa, para a renglón seguido, en la campaña, o inmediatamente después de los resultados electorales, confesar que estamos dispuestos a olvidarnos de él a cambio de algún ministerio. Debiera quedar claro que para IU hay cosas irrenunciables, que nuestro apoyo para acabar con el PP esta garantizado, y además el PSOE no puede por sí solo acabar con la derecha, pero que no vamos a renunciar a defender aquello en que creemos, y establecer los puntos diferenciadores imprescindibles. Esto dejaría la pelota en el tejado del PSOE, si son ellos los que permiten un gobierno PP teniendo mayoría la izquierda, ellos correrán con las consecuencias.

Nuestro objetivo no es que algún compañero llegue a ministro, cosa que estaría muy bien si puede desarrollar nuestro programa, sino transformar la sociedad.

Derechos humanos

Supongo que se habrá pasado algo desde la Secretaría, pero, por si acaso, un par de cosas.

La aplicación de la Ley de Víctimas del Terrorismo está siendo un escándalo (al margen de la consideración de algunos de nosotros que pensamos que fue un error dejarse arrastrar por las promesas del PP y darle nuestro apoyo). Es necesario plantearlo en el programa, en el sentido de dar satisfacción a las víctimas de la Transición (aún estamos pendientes de la Sentencia del caso Mentxaka), con escándalos como la medalla al torturador Manzanas ¡Esto debe salir en la campaña!

Por otro lado el tema de la memoria histórica, es tremendo, y tampoco se plantea.

Así como los recortes de libertades que han supuesto la Ley de Partidos Políticos.

Como comentario final; vuelvo a plantear lo que ya dije en el CPF, aunque supongo que no depende de vosotros, sería mucho mejor disponer de tiempo con un borrador antes de las reuniones del Consejo Político Federal, para que podamos cumplir con nuestra tarea de "Consejo".