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La economía después de 8 años con el PP

"España va bien"...
....
¡Para los ricos!

Jesús Mª Pérez

Existe una falsa idea que los medios de comunicación, incluso aquellos que parecen más críticos con la gestión de los Gobiernos de Aznar, tratan de divulgar como una verdad incuestionable: "Si en algo lo ha hecho bien el PP ha sido en el terreno de la economía". Esta idea no es sólo defendida por las cúpulas empresariales y por toda la derecha, sino que incluso es aceptada por un sector importante de las direcciones de las organizaciones de la izquierda, tanto socialdemócratas como sindicales.

¿En qué se basan para justificar esta idea? Se basan en que bajo los designios de Rodrigo Rato la economía española ha crecido por encima de la media europea, se ha reducido el déficit público a cifras próximas al 0% del PIB y la deuda pública por debajo del 60%, mientras se controlaba la inflación a pesar de que dos de esos ocho años llegó al 4%. Se ha cumplido, como "alumno aplicado", con las directrices del Tratado de Maastricht. En esa situación se ha reducido la tasa de paro a la mitad, pasando del 22,2% de la población activa que había en el 96 a algo más de un 11% que había a finales de 2003. Por eso Rato no ha tenido ningún empacho en calificar al PSOE como "el partido del paro" y al PP como "el partido del empleo".

Es cierto que la economía española ha crecido en estos ocho años, aunque también hay que decir que ese crecimiento se ha concentrado sobre todo en el cuatrienio de 1997 a 2000. En esos años el PIB aumentó por encima del 4%, pero en cuanto la economía internacional perdió fuelle, la española empezó a desinflarse: un 2,8% en 2001 y en torno al 2% en el 2002 y el 2003. La política del Gobierno no había cambiado pero ya no crecía al mismo ritmo. Eso demuestra que el factor fundamental del crecimiento experimentado no ha sido la "maravillosa" política económica del PP, sino el ciclo expansivo de la economía capitalista internacional.

Otro factor que ha contribuido a maquillar las cifras de crecimiento durante estos años han sido las ayudas comunitarias que han estado en torno a los 8.000 millones de euros anuales. Esto ha supuesto nada menos que el 1% del PIB, pero es un recurso que tiene los días contados con la ampliación de la UE con los países del Este de Europa. Descontando el efecto de estas ayudas el crecimiento del PIB ya no sería tan distinto de las cifras del entorno europeo. En el año 2002 se habría quedado en un exiguo 1%.

Crisis de la industria

Hablar de cifras macroeconómicas como el crecimiento, en general, puede servir para tratar de ocultar los puntos débiles de una economía que no ha sido capaz de aprovechar el período de auge para mejorar su productividad a través de la inversión en tecnología. La industria española lleva tres años en crisis. En 2001 la producción industrial retrocedió un 1,2%, en el 2002 creció un 0,2% y el año pasado creció un exiguo 1,6%. Los dos últimos años han sido de pérdida de empleo en el sector. Hay ramas industriales que padecen una grave recesión. Los retrocesos en la producción de ciertas ramas en estos tres años son espectaculares: Textil (-11%), Confección (-29%), Cuero (-17%), Madera (-14%), Equipos informáticos (-73%), Material electrónico (-36%) y Equipo médico (-23%).

La crisis industrial también ha afectado a la zona Euro y a EEUU pero mientras en esos otros países la recuperación ha empezado ya en España el sector industrial sigue estancado. Aquí sí se ve la mano del Gobierno y de un clase dominante que han basado el crecimiento económico en el trabajo precario y la sobreexplotación de la mano de obra (sobre todo de la mano de obra barata inmigrante) y sólo en una parte ínfima en inversiones en nueva tecnología, la inovación o el desarrollo de nuevos productos. La inversión en capital fijo en bienes de equipo experimentó una fuerte reducción en los años 2001 y 2002, manteniéndose estancada en el 2003. Como consecuencia los problemas que salen a la luz son los que empezamos a ver en la actualidad:

-Pérdida de competencia no sólo con la industria de los países más avanzados, sino incluso con los países emergentes. Como ejemplo está la deslocalización de ciertas industrias como son los casos más recientes de Sansung o Nissan.

-Perdida de competitividad debido al mantenimiento del diferencial de inflación con los países europeos.

-Empeoramiento del saldo comercial de la Balanza de Pagos. El déficit comercial se ha multiplicado por tres en estos ocho años de PP doblando el porcentaje del PIB superando el 2% a finales de 2003.

Déficit público

En cuanto al déficit público ha pasado de un 5% del PIB en 1996 a una previsión de superávit del 0,5% en 2003, según las cuentas que presenta el Gobierno. Pero una parte de este "éxito" se debe a trucos contables pues según Miguel Ángel García, del Gabinete Técnico de CCOO, "existe un mínimo del 1,5% del PIB sin cuantificar que provendría de saldos no declarados en el Presupuesto" como son las deudas de entes públicos como Renfe y RTVE. Con el mismo fin se ha utilizado el superávit del INEM y de la Seguridad Social para cubrir el déficit general. Pero además han tenido a su favor un factor irrepetible que han sido los ingresos provenientes de las privatizaciones de las empresas públicas. Durante las dos legislaturas del PP los ingresos obtenidos por las privatizaciones han alcanzado los 33.500 millones de euros. Esta cantidad es muy importante pues aunque se ha repartido a lo largo de 5 años supone el 23,8% del PIB de 2003. Pero han vendido todo lo más valioso y no podrán volver a recurrir a la venta del patrimonio público de la misma forma en el futuro para "aliviar" las cuentas del Estado.

Gasto social

La otra cara de la moneda de la reducción de déficit ha sido la reducción de los gastos sociales. El gasto social ha pasado del 24% al 19,2% del PIB en una década, entre 1993 y 2002. En el gasto social por habitante España ocupa el penúltimo lugar de la UE, por detrás de Portugal. En este capítulo en vez de converger con Europa nos alejamos cada vez más de la media. España dedica 5 veces menos que la media de la UE a las prestaciones sociales por habitante. La Educación, la Sanidad, la vivienda pública, los servicios sociales…, han pagado las consecuencias. Baste como ejemplo el de la Educación donde se ha pasado de dedicar el 5,5% del PIB en 1995 a un 4,9% en el 2000. Haría mejor el Sr. Aznar en hacer "seguidismo" de los EEUU en este terreno que en el de la guerra y elevar el gasto en educación al 7% del PIB. Sólo el 8% de los menores de 3 años tienen plaza en una escuela infantil pública. El déficit de plazas escolares en Educación Infantil pública asciende a 430.000 plazas. A pesar del discurso reaccionario a favor de la familia el PP nos ha mantenido en el último lugar en la ayuda a las familias capítulo al que se dedica el 0,5% del PIB, cuatro veces menos que la media de la UE.

Reformas fiscales

No sólo no se ha utilizado el auge económico para mejorar las condiciones laborales de los asalariados, las pensiones míseras del 70% de los jubilados y pensionistas, o los medios sociales para hacer frente a las necesidades de ese 19% de la población que vive con ingresos inferiores al 60% de la renta media española, y que entre todos conforman la mayoría de la población trabajadora sino que, además, el PP ha aprovechado esta coyuntura para dar prebendas a los ricos y a los que más tienen a manos llenas. Para ello han hecho tres reformas fiscales con las que el tipo máximo pasó del 56% al 45%, 11 puntos de rebaja que para las grandes fortunas y los grandes ingresos suponen cantidades millonarias. Las plusvalías han ido viendo como se reducía su tributación (hasta 30 puntos) quedando en un 15% lo mismo que el tipo mínimo del IRPF.

Esto ha supuesto un descenso en la recaudación de los impuestos directos (IRPF) al tiempo que se daba un aumento de los indirectos, sobre todos los relativos al consumo, los que pagamos todos por igual sean cuales sean nuestros ingresos. El 1% de los contribuyentes, los de las rentas más altas, han concentrado el 20% de las rebajas tributarias de la última reforma. Mientras un declarante con unos ingresos de 100.000 euros al año se ha ahorrado hasta 3.782 euros, un trabajador asalariado con un hijo ha visto rebajada su tributación en 453 euros. Los que ganan menos de 8.000 euros al año no han tenido ninguna ventaja con las reformas del IRPF. En este capítulo se encuentran el 70% de los jubilados y pensionistas. ¿En beneficio de quién ha gobernado el PP?

Vivienda

Otro capítulo que ha contribuido a elevar las cifras de crecimiento económico durante estos años ha sido el de la construcción. Ha sido uno de los motores principales de la economía y el sector ha experimentado un auténtico boom impulsado por los bajos tipos de interés pero teniendo unos efectos dolorosos para la gran mayoría de las nuevas familias que han accedido, o lo están intentando, a una vivienda. Desde finales de 1996 hasta el tercer trimestre del 2003 el precio medio del metro cuadrado se ha incrementado en un 115%. El PP ha dado rienda suelta a la vivienda "libre" al tiempo que ponía el freno en la construcción de vivienda protegida. Mientras en 1995 se construyeron 62.000 viviendas de VPO para 2004 tan sólo hay previstas 40.000; un recorte del 32%.

Ese impulso a la economía que está dando la construcción es a costa de quienes se ven obligados a dedicar el 87% de la renta familiar a costear la hipoteca de viviendas (según el Banco de España), que como en el caso de Madrid, han alcanzado un precio medio de 223.000 euros (casi 40 millones de pesetas) para una vivienda nueva de 90 metros. En algunos distritos de Madrid, como el de Vicálvaro, la subida del precio de la vivienda nueva, sólo en el último año, ha sido del 42%.

De esta forma el acceso a la vivienda ha pasado de ser una necesidad básica a un lujo que no está al alcance de todos los trabajadores. Para la última promoción de viviendas de la Empresa Municipal de la Vivienda de Madrid, que ofertaba unas 770, se presentaron 33.000 solicitudes. Es todo un reconocimiento del fracaso de su política en el tema de vivienda que ahora, en plena campaña electoral, prometan construir nada menos que 900.000. Admiten, sin decirlo, que algo no han hecho bien para que hagan falta tantas viviendas.

Conclusión

"España va bien"… ¡para los ricos! El PP ha gobernado descaradamente a favor de su clase, la burguesía propietaria de los grandes medios de producción, pero con una propaganda destinada a hacer creer a los sectores de las capas medias a los que les han llegado algunas migajas del banquete, que el PP ha gobernado en "beneficio de todos", en "beneficio de toda la sociedad". Gracias a una situación económica favorable la clase dominante ha tenido éxito temporal en identificar sus intereses particulares con los intereses de toda la sociedad. De esta forma mantiene su engaño sobre las capas medias e incluso sobre capas más atrasadas de la clase trabajadora que no ven otra alternativa mejor debido a la crisis ideológica y de militancia de la izquierda. Pero esta situación no va a poder ser muy duradera. El contexto económico internacional ya no es tan favorable y los factores coyunturales que han ayudado al PP (ayudas económicas de la UE, privatizaciones, bajos tipos de interés…) o no pueden seguir jugado el mismo papel o han tocado fondo. El nuevo gobierno que salga de las urnas el 14 de marzo se va a encontrar con muchos problemas, la mayoría de los cuales se han gestado en la etapa de estos 8 años bajo los Gobiernos de Aznar.