Por una vivienda digna

Madrid

Por una vivienda digna

Jesús Mª Pérez
Vocal de IU en la Junta municipal de Vicálvaro (Madrid)

La tremenda subida del precio de la vivienda del 42% experimentada en Vicálvaro, solo en 2003, es una señal de alarma sobre la gravedad de uno de los principales problemas que padece la población de este distrito, especialmente los jóvenes.

Si queremos hacer de Madrid una ciudad habitable en la que no sea una quimera poder ejercer un derecho democrático básico como es el acceso a una vivienda digna, esta Junta Municipal no puede permanecer ajena a una realidad dolorosa para muchos de nuestros vecinos.

Los poderes públicos deben velar para que la vivienda sea un "bien de uso" al alcance de todos los ciudadanos, como la educación o la sanidad, y no un privilegio reservado para quienes tienen más posibilidades económicas.

La política puesta en práctica por los responsables de este tema en el Ayuntamiento, la Comunidad Autónoma y el Ministerio correspondiente, ha fracasado. Se nos ofreció la receta de liberalizar suelo para aumentar la oferta y hacer de la vivienda un bien más asequible. Pero ha ocurrido todo lo contrario. El precio ha subido más que nunca y el esfuerzo que soportan las familias para pagar las hipotecas ha llegado al 70% de la renta familiar en el caso de la CAM (según los datos que ofrece el propio Ministerio de Fomento y el INE)b.

Al mismo tiempo, en los últimos años es cuando menos vivienda social se ha construido. En 2002 una de cada diez viviendas construidas ha sido protegida. En 2003 se construyeron 2.000 viviendas protegidas para toda la CAM. La Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) ha producido 750 viviendas anuales de media en los 4 años del anterior mandato municipal. Es evidente la ridícula insuficiencia de estas cifras para una ciudad y una Comunidad como la de Madrid. Sólo en 2002 se presentaron 33.000 solicitudes en las convocatorias de los "Planes Primera Vivienda". Y en la última promoción que se acaba de cerrar, para 770 viviendas ofertadas se han presentado más de 70.000 solicitudes. En otras palabras, que al final tendrá vivienda una de cada 100 familias que lo solicite.

En el caso de Vicálvaro la situación aún es peor pues todos conocemos el caso de Valderrivas donde se ha construido todo un barrio de viviendas libres con la única excepción de dos pequeñas promociones de la EMV a un precio que no se puede considerar precisamente barato.

El problema de fondo es que el 65% de los madrileños cuentan con ingresos inferiores a los 21.000 euros anuales (3,5 millones de pesetas) y que en consecuencia no pueden ni siquiera plantearse el acceso a una vivienda libre hoy por encima de los 244.000 euros (40 millones de pesetas) de media.
Los jóvenes, la mayoría con trabajos precarios y temporales, tienen aún más difícil poder hacerse un planteamiento de emancipación.