Fundado en febrero de 1990, (bajo el nombre de Partido del Socialismo Democrático,
PDS) es el heredero político legal del Partido Socialista Unificado
de Alemania (SED), partido gobernante de la República Democrática
Alemana entre 1949 y 1990. Se ha abanderado como defensor de políticas
sociales y de las luchas contra las guerra y ha ganado votos en las zonas donde
es oposición debido al malestar social, el paro, el desmantelamiento
de la industria y la eliminación de las ventajas sociales del régimen
socialista.
La crisis económica y la mala situación de Alemania oriental
tras la introducción del capitalismo les han granjeado numerosos apoyos,
especialmente entre los pensionistas y la juventud, siendo visto el PDS como
sucesor de la extinta república socialista. Eso le supone un apoyo global
medio que roza el 25% de los votos, teniendo 159 diputados regionales y gobernando
numerosos Ayuntamientos, algunos tan importantes como Leipzig, segunda ciudad
de Alemania oriental.
Especialmente fuerte es el apoyo recibido en Berlín oriental (es el
partido mayoritario con casi el 50% de los votos), teniendo el 22% en el total
del Estado de Berlín; en Brandenburgo, donde es oposición al
gobierno SPD-CDU (un 28%); en los Estados de Turingia, Sajonia y Sajonia-Anhalt
es el principal partido de la oposición a la derechista CDU, ya que
tiene más apoyos que el SPD. Gobierna junto a los socialdemócratas
en los Estados de Berlín y Mecklemburgo.
Tiene alguna representación en dos pequeños Estados del Oeste,
pero en la práctica, no existe en Alemania occidental. Sólo 4.500
de sus 70.000 militantes son occidentales. El PDS es visto como el partido
socialista heredero de la RDA , aunque su programa y su política es
de centro-izquierda. En su seno tiene distintas corrientes, como la Plataforma
Comunista, ala estalinista del Partido. Fue fundado por más de 280.000
militantes y cuadros del SED en 1990, aunque actualmente cuenta con unos 70.000
afiliados. El 80% de ellos es mayor de 50 años. Su número de
votos suele superar el millón y cuenta con más de 6.000 concejales
y decenas de alcaldes en los Estados del Este de Alemania. Su 9º Congreso
ratificó la alianza con la Alternativa Electoral por el Trabajo y la
Justicia Social (WASG) del ex-Presidente del SPD Oskar Lafontaine para concurrir
juntos a las elecciones legislativas de septiembre de 2005. El Partido de la
Izquierda obtuvo 4,1 millones de votos, el 8,7%, y 54 escaños.
La Alternativa Electoral por el Trabajo y la Justicia Social (WASG).
Fue fundado a principios de 2005 por militantes del ala izquierda del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), sindicalistas y otros activistas de izquierdas, como respuesta contra la política de reformas del gobierno roji-verde de Gerhard Schroeder al que tildaban de neoliberal. Con más de 10.000 afiliados, ha formado la coalición La Izquierda (Die Linke) junto al Partido de la Izquierda (antiguo PDS, heredero del partido único comunista de la RDA) para concurrir juntos a las elecciones de septiembre de 2005, en las cuales la coalición obtuvo el 8,7% de votos y 54 escaños. Uno de sus principales líderes es el expresidente del SPD Oskar Lafontaine.
Información extraída de: Wikipedia, la enciclopedia libre. http://es.wikipedia.org
Las propuestas de Lafontaine y Gysi
El programa de gobierno que propone el PI consiste en un incremento del Salario Mínimo que se establecería en 1.400 euros al mes, fijar la pensión mínima en 800 euros mensuales, la reducción de la jornada laboral, un 'seguro social básico' mensual en 750 euros para solteros y 1.900 euros para familias con hijos. y el desmantelamiento de las contrarreformas aplicadas por el gobierno de Schröder estos años pasados. También exige la retirada de las tropas de Afganistán. Propone un nuevo sistema fiscal, basado en impuestos a los ricos y un mayor gravamen a la herencia, así como a las actividades especulativas. 'Después de 20 años de experimentos con una filosofía económica aceptada pero poco exitosa, es hora de cambiar de rumbo', afirmaba Oscar Lafontaine, que postuló la máxima keynesiana al señalar que 'sólo fortaleciendo el mercado interno puede darse un impulso a la coyuntura y al crecimiento económico'.
Información obtenida de Mundo Obrero (septiembre 2005) y de Argenpress,
07/08/05