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Leishmaniosis
canina
Lo que
Usted debe saber sobre la Leishmaniosis
La leishmaniosis es una
enfermedad parasitaria, de curso más o menos crónico,
que afecta al perro, al hombre y a ciertos roedores,
causada por un protozoo intracelular. Cursa con distintas
formas clínicas en función de la especie productora de
la infestación.
La importancia de esta
enfermedad es doble. Por una parte, afecta a los perros,
provocando en ellos una sintomatología que, en muchos
casos, conduce a la muerte del animal. Por otra, es una
enfermedad que puede transmitirse al hombre (zoonosis).
Etiología
y epidemiología
El parásito productor de
la enfermedad es el Gº Leishmania, con sus especies donovani,
trópica, mexicana y braziliensis.
La transmisión de la
enfermedad depende de la forma de presentación del
proceso:
- Forma
visceral: el perro enfermo lleva en la
sangre gran número de parásitos. Las hembras de
mosquitos de la familia Phlebotomidae,
en las picaduras, ingieren sangre con leishmanias
del animal parasitado. En una nueva picadura
introducen el parásito en el torrente sanguíneo
de un animal sano o de una persona. A partir de
ahí se inicia la enfermedad, pasando las
leishmanias a todos las órganos internos: bazo,
hígado, masa intestinal, médula ósea, etc.
- Forma cutánea:
hay úlceras exudativas. Desde que el mosquito
pica al animal hasta que se presentan los
primeros síntomas pueden transcurrir desde
varios días hasta un año.

Sintomatología
FORMA VISCERAL
- Dermatitis alopécica
y furfurácea, con alopecias, inicialmente en
torno a los ojos y más tarde, en dorso y lomos.
- Dermatitis alopecia
en los salientes óseos, que pueden acabar en úlceras.
- Crecimiento anormal
de las uñas.
- Nodulaciones en los
espacios interdigitales.
- Los músculos de la
cara se atrofian y aparecen arrugas.
- Se produce una anemia
inicial, acompañada de adelgazamiento progresivo
que puede llegar a la caquexia.
- Se pueden producir
enteritis con alternancias diarrea-estreñimiento.
- Pueden aparecer
signos hemorrágicos en fosas nasales y mucosa
gingival.
- Infartación
ganglionar.
FORMA CUTÁNEA
- Forma seca: tras un
periodo de incubación de unos meses se observan
en el dorso y lomos de los perros unos nódulos
rojizos, que pueden llegar a ulcerarse y a
cubrirse de unas costras duras.
- Forma húmeda:
aparecen los mismos nódulos rojizos, que se
ulceran, terminando en una úlcera profunda
exudativa, de bordes irregulares.
FORMA MONOCUTÁNEA
Es una forma intermedia
entre las dos anteriores. Se pueden distinguir en ella
dos etapas:
- Aparecen unos nódulos
que se ulceran y acaban en unas costras
exudativas. Transcurridos entre 6 y 15 meses,
aparece la segunda fase.
- Se observan nódulos
confluyentes a manera de racimos que se necrosan,
pudiendo llegar a destruir el tabique nasal.
Diagnóstico
Un veterinario clínico puede diagnosticar la enfermedad en
el periodo patente, pero es necesario acudir a las técnicas
laboratoriales para detectar el parásito. Estas técnicas
se basan en la observación de leishmanias o en la
detección de anticuerpos producidos como respuesta a la
presencia del parásito en el interior del organismo del
animal (IFI y ELISA).
Tratamiento
El tratamiento del proceso
varía en función de la forma de presentación.
- Antimoniales
pentavalentes derivados diamidínicos o inmidazólicos.
- Levamisol.
- Complejos vitamínicos,
protectores hepáticos y renales.
- Antibioterapia.
- Corticoterapia.
Profilaxis
Las vacunas de perros
investigadas no han dado ningún resultado. Por ello hay
que utilizar otras estrategias:
- Ante los perros sanos:
determinar si el perro posee o no el parásito,
en caso afirmativo tratarlo si existe posibilidad
de curación.
- Ante los perros
enfermos: tratarlo cuando se prevea la recuperación,
en caso contrario, proceder al sacrificio.
- Ante los vectores: a
nivel particular usar repelentes de mosquitos y a
nivel general sanear las fuentes de procedencia
de los mismos.
Recomendaciones
al propietario del perro
- Vigile el estado de
salud de su animal.
- Utilice repelentes de
mosquitos, o evite los lugares donde
habitualmente estén presentes.
- Realice
chequeos de su perro con periodicidad, al menos
anual.
- Si observa alguna
anomalía, acuda o su veterinario.
- Si
su veterinario le
recomienda el sacrificio del animal, no lo dude:
está luchando por su salud.
Acudiendo
a Aitana Clínica Veterinaria tomaremos
una muestra de sangre o ganglios para identificar la
posible presencia de de su perro para analizarla e
Leishmania. La epoca más aconsejable es después
del verano (octubre y noviembre) cuando los mosquitos han
desaparecido obteniéndose el diagnóstico más fiable.

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