Historia del ajedrez alavés
Inicio | Historia del ajedrez alavés (desde los años 20 a los años 90)

El contenido de esta página ha sido copiado de un capítulo del coleccionable "Historia del deporte alavés" editado por EL CORREO hace varios años. La federación alavesa de ajedrez agradece al periódico EL CORREO el esfuerzo realizado con esta obra en pro de la difusión de la historia del deporte alavés en general y del ajedrez en particular.
Los primeros datos referentes a la historia del ajedrez en nuestra provincia se remontan a los años veinte, cuando los aficionados, aún escasos, a este deporte se reunían habitualmente en el Café Moderno. Este local situado en la calle Dato acogía por aquel entonces las inquietudes ajedrecísticas de los jugadores más destacados de Vitoria. No obstante, una de las figuras más representativas de esta época, el sacerdote alavés Miguel de Nicolás ya había publicado con anterioridad -1918- un estudio titulado "La Mat par un Cavalier", que tras ser desechado en su ciudad natal llegó a editarse en Francia.
Poco a poco los seguidores del ajedrez fueron incrementando en número y la "sede social" se trasladó al Bar Txoko -calle San Prudencio- donde hicieron su aparición hombres como Salafranca, Cano, Apraiz o Susaeta. Posteriormente, se produjo una nueva variación y los aficionados de este deporte se concentraron con asiduidad en el Bar Gautxori. En este emplazamiento el ajedrez vitoriano adquirió un nuevo impulso que culminó con su gran difusión en todos los ámbitos de la provincia. José María Yera, Fernando Larrauri, Armando Zarceño, Jaime Placer y Benito López Esnaola se convirtieron en los abanderados de una nueva hornada de jugadores que dominaron los campeonatos celebrados durante aquellos años.
Durante estos inicios, regresó a Vitoria procedente de Alemania Gerardo Erbina Eguíluz, uno de los máximos exponentes alaveses en la competición. Este fenómeno del ajedrez tuvo la oportunidad de enfrentarse a los grandes maestros internacionales como Tarrasch, Seitz, Dykhoff, Farni o Tartakower. Además asistió en 1928 al famoso torneo de Bad Kissingen donde incluso midió sus fuerzas con Capablanca, Spielman y Nimzowitch. Asimismo, participó en el campeonato de españa de 1930.
Ya en julio de 1936 se realizaron todos los trámites necesarios para la constitución del primer Club de Ajedrez federado. Justo para esa fecha concluyó el primer campeonato de Alava con el triunfo de Benito López Esnaola -que posteriormente repetiría éxito en numerosas ocasiones- por delante de Yera, Larrauri y Zarceño. López Esnaola ha destacado durante muchos años por su dedicación al ajedrez -dispone de una de las mejores bibliotecas del mundo de este deporte- consiguiendo el título de maestro internacional por correspondencia -mantiene partidas por correo desde hace cincuenta años.

López Esnaola y Barbadillo en un momento de la final del campeonato de Alava de 1942 (Foto: EL CORREO)
Sin embargo, la guerra civil frenó en seco esta iniciativa y se entró en un período de inestabilidad que obstaculizó el avance del ajedrez en Alava. El Bar Gautxori fue clausurado por orden militar debido a que con la excusa de practicar este deporte se reunían en su interior gran número de nacionalistas vascos.
Este contratiempo obligó a iniciar la búsqueda de otro domicilio social que finalmente recayó en el Café Suizo, donde se daban cita jugadores importantes, incluso de otras provincias. Una vez finalizada la guerra los aficionados regresaron al Bar Gautxori, si bien paulatinamente aumentaban los lugares de reunión y el ajedrez vitoriano se descentralizaba.
A pesar de ello, el Bar Acuario concentró poco después a lo más selecto y se disputaron campeonatos provinciales y regionales con la participación de Francisco Pou, un menorquín que estableció su residencia en Vitoria. Más adelante, el Casino Artista Vitoriano recogió el testigo y en este local se vivieron algunos de los momentos más gloriosos e la historia del ajedrez en la provincia. La afición aumentó notablemente y todos los días se podían observar innumerables partidas de buen nivel con los Buch, Campoy, Ordoño, Barbadillo, Igartua, Larrechi, Ecenarro -que posteriormente marcaría una época con numerosas victorias en los campeonatos provinciales- Pou, Eraso, Mtz. de Lahidalga, Luis Sánchez, Cotelo, Domingo Fernández, Andueza, Ruiz de Ocenda y otros muchos como protagonistas de excepción. En 1942 tuvo lugar un acontecimiento importante en nuestra provincia con la presencia del entonces campeón del mundo Alejandro Alekhine para jugar unas simultáneas. Alekhine demostró su categoría y sobre 27 tableros logró 25 triunfos y tan sólo cedió dos tablas ante Yera y López Esnaola.
La actividad federativa de este deporte comenzó en el año 1940, fecha en la que se constituyó la Federación Alavesa bajo el mandato de Benito López Esnaola. Posteriormente se hizo cargo del ente federativo Luis Pérez, Julio Salazar Otxaran y poco más tarde Emilio Alava hasta 1959.
Cabe resaltar en esos años la organización de la famosa partida viviente -1957- en la plaza de España, con caballos de verdad, que reprodujo fielmente una de los inmortales enfrentamientos entre Anderssen y Kieseritzky.
Luego, y por más de veinte años, accedió al cargo Angel Eraso, que si bien fue criticado por su forma unirpersonal de dirigir la Federación, consiguió llevar el ajedrez a cotas muy altas durante su mandato.
Concretamente los años sesenta y setenta fueron fructíferos para el ajedrez vitoriano que llegó a alcanzar grandes cotas de popularidad. La Caja Provincial de Alava se hizo cargo de un campeonato escolar que fomentó durante muchos años la práctica del ajedrez en los colegios e institutos. Durante muchos años, casi el 90% de centros docentes participaron en esta iniciativa. La Caja Provincial se encargó de distribuir material en los propios colegios e incluso aportó personal para llevar a cabo estos campeonatos que alcanzaron mucho renombre. Se trató de un auténtica eclosión del ajedrez, que sin embargo con el transcurso de los años perdió fuerza.
La infraestructura creada entonces se perdió con el paso de los años y desaparecieron poco a poco los incentivos que motiva ron el desarrollo del ajedrez a edades muy tempranas dentro de los centros escolares.

Vista de la Casa del Cordón durante el campeonato de Alava de 1970 (Foto: EL CORREO)
Ya en 1975 se produjo un gran corte, que aún no se ha podido superar. Esta situación coincidió con el cambio de local de la Federación alavesa, que perdió su privilegiada posición en la calle General Alava para desplazarse a una zona más apartada, en los "Arquillos".
Esta recesión, sin embargo, no fue obstáculo para que algunos ajedrecistas destacaran a nivel
regional. Un hecho significativo fue la aparición de un auténtico niño prodigio del ajedrez alavés, Oscar de la Fuente, que jugó ante destacados jóvenes extranjeros. Sin embargo, sufrió demasiadas presiones y en poco tiempo dejó la práctica cotidiana a la que ha regresado en los últimos años. También poco antes de comenzar la década de los ochenta, Eleazar Ortiz Herranz logró el campeonato de Euskadi absoluto en un momento donde los clubes vizcaínos y guipuzcoanos tenían representación de un notable nivel. Posteriormente, este ajedrecista, fichado por un conjunto bilbaíno -Real Ardid-, se proclamó subcampeón de España por equipos.
Esta época también observó la salida al exterior de varios jugadores debido a los problemas internos que surgieron en la provincia. Javier Alvarez, los Hermanos Marquínez y Alvaro Albaina lograron alcanzar fases finales de varios campeonatos de España inscritos en clubes no alaveses. También durante esta etapa destaca en Alava la labor de José Antonio Coello Alonso, prestigioso problemista afincado en Vitoria desde la década de los setenta. Este vallisoletano ligado durante varios años a la federación organizó concursos de problemas a nivel local hasta el 91, si bien este aspecto no ha calado entre los aficionados vitorianos. Así, ahora desempeña su trabajo colaborando con revistas de ámbito nacional y prepara libros de problemas.

José Antonio Coello estuvo ligado a la Federación alavesa durante muchos años y ahora es un prestigioso problemista (Foto: EL CORREO)
En 1982, y después de 23 años de mandato de Angel Eraso, Jaime Pérez de Arlucea asumió la presidencia de una Federación que ha sufrido varias crisis internas hasta el momento, deparando más de una sanción disciplinaria para algunos jugadores. Ese año se disputó el primer Open Internacional Ciudad de Vitoria.

En 1982 se celebró el I Open Internacional de ajedrez en Vitoria (Foto: EL CORREO)
Esta misma temporada llegó a nuestra ciudad el afamado Boris Spasky que ofreció una exhibición de simultáneas. El 83 también resultó un año de ilustres visitas para el ajedrez vitoriano. Nada más y nada menos que Ljubomir Ljubojevic -que posteriormente regresaría años más tarde y Anatoly Karpov, dos de las figuras más representativas del ajedrez mundial en aquellos tiempos se dieron cita en nuestra ciudad. El primero de ellos realizó unas simultáneas de exhibición mientras que el entonces campeón del mundo -muy aficionado a la filatelia- se limitó a visitar la fábrica vitoriana de naipes y sellos Heraclio Fournier.

Boris Spasky disputa unas simúltáneas ante el ex-campeón de Alava Jesús Ecenarro (Foto: EL CORREO)

Ljubojevic dialoga con Benito López Esnaola durante su estancia en Vitoria donde ofreció una exhibición de simultáneas (Foto: EL CORREO)

Anatoly Karpov visitó nuestra provincia y acudió a la fábrica de naipes Heraclio Fournier (Foto: EL CORREO)
A pesar de todas estas loables iniciativas, el nivel del ajedrez en Alava se redujo por momentos. En estos años se ha intentado recuperar la infraestructura a nivel escolar para mejorar el nivel de base, objetivo que aún se sigue persiguiendo. José Luis López Arcaute, Javier Intxaurregi y Javier Alvarez se sucedieron entonces al frente de la Federación alavesa con diversa fortuna y múltiples divisiones internas.
Actualmente, y tras varios años de transición, la Federación está presidida por Alvaro
Albaina, después de que una junta gestora se encargara de la presidencia desde enero hasta diciembre del 92.
La situación en estos momentos pasa por la actividad que desarrollan los clubes que mantienen actividad ajedrecística. En Vitoria, Bustinzuri, San Viator, Aranbizkarra, Abetxuko y C.D.
Vitoria, además de El Campillo y Sansomendi que mantienen una escasa actividad mientras que en el resto del territorio alavés Laudio, La Salle y Villa de Amurrio completan esta lista. Estos clubes mantienen una diversa vida social con campeonatos internos, actividades extraordinarias y otras de carácter regional y nacional. Por ejemplo, San Viator organiza habitualmente la Copa de Euskadi, un campeonato por equipos de selecciones autonómicas.
La federación también mantiene las competiciones oficiales que está obligada a organizar así como ofrece su apoyo a los clubes para que estos desarrollen su labor. A pesar de ello, el número de licencias en Alava, aproximadamente 180, es reducido.
El nivel de los ajedrecistas alaveses en estos momentos se puede analizar en función de las diversas categorías. En cuanto a la base, los escolares gozan de una buena preparación que les permite codearse con los mejores a nivel regional. Sin embargo, a medida que aumenta la edad la representación va empeorando, hasta que llegamos a los seniors donde llega el verdadero problema.
Primero debido a la dispersión de varios de los jugadores importantes que hace varios años desaparecieron de la actividad. No obstante, la carencia de infraestructura para los jugadores repercute decisivamente en el escaso número de ajedrecistas que continúan jugando cuando llegan a edades senior. Esta circunstanciamos provoca cierta deserción de jugadores veteranos hacia círculos donde desarrollan sus "partidas de café” sin demasiadas ambiciones.
Actualmente, los clubes alaveses, en su mayoría, se dedican a fomentar la base, si bien el club Bustinzuri está intentando recuperar la afición entre jugadores que abandonaron la competición en su día.
Los ajedrecistas más representativos del ajedrez alavés en estos instantes a nivel senior son Aitor Arnal, cuatro veces consecutivas campeón absoluto de Alava, y Josetxu Knorr, quizás el jugador con mejor palmarés subcameón de España cadete y entre los diez mejores en edad juvenil- de los últimos años. En otras categorías, destacan Araceli García y Aitor Aguado con dos títulos de Euskadi infantiles y una quinta plaza en el campeonato estatal.

Aitor Arnal, a la derecha, ha logrado los tres últimos títulos provinciales (Foto: EL CORREO)
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