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Resumen del tema Las piedras talladas representan la evidencia más abundante para conocer las capacidades tecnológicas de nuestros antepasados. De forma general, la evolución de la tecnología a lo largo de la Historia de la humanidad conduce a un desarrollo progresivo de industrias líticas, con instrumentos cada vez más complejos, eficaces, homogéneos y más especializados.
Las primeras industrias líticas tienen 2,5 millones de años y proceden del yacimiento de Gona (Etiopía). Existe muchos más yacimientos a lo largo del valle del Rift (Etiopía, Kenya, Zaire Tanzania y Malawi) con una antigüedad entre 2,5 y 2 millones de años. El Olduvayense (Modo Técnico 1) consiste en cantos y rocas tallados sin una forma estandarizada y por las lascas resultantes de esta talla. Tiene un sistema de elaboración muy simple, obteniendo lascas poco elaboradas a partir de la percusión directa sobre el núcleo y sin apenas retocarlas. También podemos identificar industrias de Modo 1 en el Lejano Oriente y en Europa.
El Achelense (Modo Técnico 2) aparece hace 1,6 millones años y perdura hasta hace 200-150 mil años. Se puede caracterizar por la presencia de instrumentos mucho más elaborados y simétricos: bifaces, hendedores y picos. Los instrumentos tienen grandes tamaños. Se extiende por todo el Viejo Mundo. El Olduvayense y el Achelense pueden englobarse dentro del Paleolítico Inferior.
El Paleolítico medio (Modo Técnico 3) aparece hace unos 200.000 años y perdura hasta hace 30.000 años. La industria es más diversificada que en el Paleolítico inferior, y tiene una alta proporción de industria sobre lascas: raederas, raspadores y denticulados. El Paleolítico medio está caracterizado por la talla de tipo Levallois. Esta técnica consiste en efectuar una preparación del núcleo para configurar el tipo y la forma de las lascas que se van a obtener a partir de él.
El Paleolítico superior (Modo Técnico 4) abarca un periodo comprendido entre los 40.000 y los 10.000 años, y aparece asociado a los humanos modernos. Se caracteriza por el perfeccionamiento de la elaboración de útiles con la técnica laminar y por el aumento en la proporción de raspadores y buriles. Durante el Paleolítico superior se elaboran gran cantidad de instrumentos utilizando el hueso, cuerna, madera y marfil. Los periodos principales del Paleolítico superior europeo son el Chatelperroniense, Auriñaciense, Gravetiense, Solutrense y el Magdaleniense.
Tras el Paleolítico superior, se desarrolla el período Epipaleolítico o Mesolítico (entre hace 10.000 años y 5.000 años) que se caracteriza por la talla de pequeñas piezas líticas denominadas microlitos. Finalmente, hace unos 12-10.000 años, se descubre la agricultura y la ganadería, iniciándose el período Neolítico. La economía basada en la caza y recolección deja paso a economías de producción que transformaron irreversiblemente a la humanidad.
Las primeras representaciones artísticas conservadas hasta nuestros días corresponden al Paleolítico superior. El arte rupestre está formado principalmente por grabados y pinturas efectuados en el interior de cuevas o abrigos, o sobre objetos muebles de distinta materia y naturaleza. Es un tipo de arte naturalista que representaba principalmente figuras de animales.
Con el final del Paleolítico superior desaparece el arte rupestre y aparece el arte levantino en las costas mediterráneas de la Península Ibérica. El arte levantino se localiza en abrigos y lugares a cielo abierto y las imágenes principales son figuras humanas estilizadas, en escenas de caza, danzas y otras actividades de tipo cotidiano.
El código para interpretar el significado que tenían todas estas manifestaciones artísticas desapareció al perderse este tipo de arte y, por lo tanto, es imposible saber cual era su simbolismo. Homo sapiens es la única especie capaz de producir un mundo artístico tan complejo y lleno de simbolismo.
Evolución tecnológica Las piedras talladas representan la evidencia más abundante de las capacidades tecnológicas de nuestros antepasados, ya que este tipo de material tiene una mayor dureza y conservabilidad que otros materiales que también eran utilizados, como la madera. Durante los primeros estadios de la evolución humana no aparecen evidencias de talla lítica, y así Ardipithecus ramidus, Australopithecus afarensis, Australopithecus anamensis y Australopithecus africanus no serían capaces de tallar industria lítica.
Hasta hace 2,5 millones de años no aparecen en los yacimientos los primeros utensilios de piedra aunque, es lógico pensar, que los primeros utensilios serían de madera, si bien se han conservado.
El tipo de industria lítica más simple sería una piedra natural sin modificar mediante la talla, como en algunos casos se ha visto utilizar a los chimpancés en estado natural. Sin embargo, este tipo de útiles también son muy difíciles de reconocer en el registro lítico. El siguiente paso de la evolución cultural es el golpeo simple de una piedra contra otra, con la que se obtienen lascas muy simples pero con filos cortantes. Tipos representativos de los 4 Modos Técnicos de elaborar industria lítica. Las primeras industrias: el Paleolítico inferior Las piedras talladas más antiguas conocidas proceden de Gona, un yacimiento de la región de Hadar, Etiopía, al que se le atribuye una edad cercana a los 2,5 millones de años. La primera asociación directa de fósiles humanos y industria lítica procede de la región de Hadar: un maxilar muy completo (A.L. 666-1) cuya asignación al género Homo parece clara, aunque todavía no sabemos a que especie pertenece. El fósil se halló inmediatamente debajo de una toba volcánica fechada mediante técnicas radiométricas en cerca de 2,3 millones de años de antigüedad. Junto con el fósil humano se encontraron una veintena de utensilios de piedra. Este hallazgo ha venido a reforzar la hipótesis de que Homo fue el autor de las primeras industrias. Sin embargo, algunos autores atribuyen dichas capacidades a otros géneros de homínidos como Paranthropus, que aparece asociado a industria lítica en numerosos yacimientos, como Olduvai o Swartkrans; y también al recién publicado Australopithecus garhi, con el que han aparecido asociados unos huesos con marcas de corte.
Se han encontrado yacimientos con industria lítica en el valle del río Omo, que tienen una antigüedad de entre 2 y 2,2 millones de años. Y también se han encontrado industrias líticas de entre 2,5 y 2 millones de años a lo largo de todo el valle del Rift (Etiopía, Kenya, Zaire, Tanzania y Malawi). En la garganta de Olduvai fue donde por primera vez fueron reconocidas estos instrumentos de piedra, y por eso se denomina industria Olduvayense, o según una terminología más moderna Modo Técnico 1. Los yacimientos más antiguos de Olduvai, procedentes del lecho 1, tienen alrededor de 1,9 millones de años de antigüedad.
Los conjuntos líticos del Modo 1 están formados por cantos y rocas tallados sin una forma estandarizada y por las lascas que se obtienen en el proceso de talla. Estas lascas son a menudo retocadas ligeramente. El proceso de fabricación de estos instrumentos requiere secuencias de pocos golpes. También utilizaban cantos y rocas, sin modificar, a modo de martillos y yunques.
Instrumentos muy similares a estos también se encuentran en el sur de África (Sterkfontein en Sudáfrica) y en el norte de este continente (Ain Hanech en Argelia), con una antigüedad de 1,5 millones de años.
Fuera de África los yacimientos arqueológicos presentan muchos más problemas en su datación, al no ser tan frecuentes las tobas volcánicas y quedar fuera del rango de los métodos tradicionales de Uranio y Carbono 14. Por lo tanto, la fecha de la salida de África sigue siendo incierta. Aunque algunos autores han propuesto fechas de alrededor de 2 millones para unos instrumentos líticos cerca de Riwat en el norte de Pakistán, lo más probable es que la salida de África se produjese hace alrededor de un millón y medio de años. Entre los yacimientos más antiguos y mejor datados con industria lítica fuera de África se encuentra Dmanisi (Georgia) con 1,4-1,6 millones de año, Ubeidiya con 1,6 millones de años y Lantian (China) con 1,3 millones de años.
Uno de los conjuntos de fósiles humanos mejor conocidos son los fósiles de Java, sin embargo, ninguno de ellos aparece asociado a industria lítica. Quizás porque utilizaban otro tipo de materiales que no se ha conservado, como la madera o el bambú. Entre los yacimientos más antiguos de Asia el que mejor se conoce es Zhoukoudian cerca de Pekín (donde también han aparecido abundantes restos fósiles de Homo erectus). Este yacimiento fue ocupado por los humanos a lo largo de centenares de miles de años y las ocupaciones más antiguas son de hace 500,000 años. La industria lítica de Zhoukoudian pertenece al Modo 1.
En Europa los yacimientos que con más de medio millón de años tienen industrias de Modo 1, como por ejemplo Isernia la Pineta (Italia), Bilzingsleben (Alemania), Vértesszöllös (Hungría) y la Gran Dolina en la Sierra de Atapuerca. Como sucede en el Lejano Oriente, también en Europa, las industrias más antiguas pertenecen al Modo 1, aunque el Modo 2 hacia mucho que se había desarrollado en África. Esto plantea bastantes problemas de interpretación: quizás el material no era el adecuado, no parece probable porque utilizaban los mismos que los Achelenses, sílex y cuarcita; tal vez los primeros pobladores de Asia y Europa "salieron" de África antes que se desarrollase en Modo 1; o quizás no les hiciese falta elaborar el tipo de útiles característico del Modo 2, como por ejemplo los bifaces, aunque su tipo de talla ya estaba desarrollado.
El Achelense El siguiente paso en la elaboración de industria lítica es la confección de herramientas que tienen un claro eje de simetría. El Modo 1 evoluciona hacia un tipo de talla bifacial, donde las lascas se obtienen golpeando sobre las dos caras opuestas de un núcleo. Los yacimientos achelenses son muy numerosos en todo el Viejo Mundo. El Achelense fue reconocido por primera vez en el yacimiento francés de St. Acheul, por esta razón recibe ese nombre. El fósil tipo del Achelense, o Modo Técnico 2, es el bifaz, donde se combinan dos filos cortantes que convergen simétricamente en una punta. El bifaz es un instrumento muy versátil y es constante su presencia a lo largo de más de un millón de años de nuestra evolución. Otros tipos característicos del Modo 2 son los hendedores o picos, que también tienen un tipo de talla bifacial.
El yacimiento más antiguo de Modo 2 es el yacimiento de Konso en Etiopía con una antiguedad de 1,6 millones de años. Otros yacimientos con alrededor de 1,5 millones de años se encuentran en el lecho 2 de Olduvai y en Peninj (ambos en Tanzania). Se extiende geográficamente por toda África, Europa y gran parte de Asia, excepto en el Extremo Oriente. El yacimiento israelita de Ubeidiya es el yacimiento más antiguo del Modo 2 fuera de África, con 1,5 millones de años. Bifaz procedente del yacimiento de Galería en la Sierra de Atapuerca. En Europa podemos encontrar industrias de tipo Achelense posteriores al medio millón de años de antigúedad, mientras que los yacimientos más antiguos tiene industrias del Modo 1. Algunos de los yacimientos que contienen numerosos bifaces son Ambrona y Torralba en España, y Boxgrove y Hoxne en el sur de Inglaterra. A este período también pertenecen los excepcionales hallazgos de 3 lanzas, de alrededor de 2 metros de longitud, halladas en las turberas de Schönningen (Alemania) con unos 400.000 años de antigüedad. La madera raramente se conserva y estas lanzas son el ejemplo más antiguo de utensilios de este material.
Hace unos 150.000 las industrias de bifaces empiezan a desaparecer por el desarrollo de nuevas técnicas de talla y por la especialización de útiles construidos sobre lascas. Los últimos bifaces se construyen sobre lascas de gran formato, y tienen un acabado muy refinado con el uso de percutores blandos, como la madera.
El Paleolítico medio El Paleolítico medio cubre un periodo comprendido entre los 200.000 y los 30.000 años. La industria es más diversificada que en el Paleolítico inferior, y se caracteriza por una alta proporción de industria sobre lascas: raederas, raspadores y denticulados. El Paleolítico medio está caracterizado por una forma de tallar la piedra denominada técnica Levallois. Esta técnica se caracteriza por efectuar una preparación del núcleo, que determina el tipo de lascas que se van a obtener a partir de él. Éste método que aparece hace aproximadamente 200.000 años, consiste en preparar el núcleo con una serie de extracciones que modelan la superficie del núcleo, de forma que posteriormente se obtienen lascas de una forma determinada. Secuencia de elaboración de una lasca levallois y forma de preparar el núcleo. Tradicionalmente, se atribuye la industria Musteriense o del Paleolítico medio a los neandertales. Pero en Israel se han documentado numerosas cuevas que contienen complejos industriales del Paleolítico medio, y mientras que en la Cueva de Kebara aparecen junto a restos de neandertales, en el yacimiento de Qafzeh (Israel) aparecen asociados a enterramientos de hombres de Cromañón (Homo sapiens). Por lo tanto, ambos tipos de humanos elaboraban el mismo tipo de industria lítica, y la vieja idea de que las industrias del Paleolítico medio eran obra de los neandertales no tiene sentido. De hecho, podemos reconocer industrias líticas muy similares al Musteriense en otras partes del Viejo Mundo, estas industrias se les denomina con el término "Middle Stone Age", y todas ellas pueden englobarse en el Modo Técnico 3.
En África reconocemos industrias del Modo 3 desde hace unos 150.000 años hasta hace unos 20-10.000 años. Todas ellas se caracterizan por la talla Levallois, y algunas de ellas presentan talla de tipo laminar, como por ejemplo en el yacimiento de Haua Fteah (Libia) y en el río Orange (Sudáfrica). Existen variedades de Paleolítico medio por toda África:
en el norte encontramos el Ateriense, que puede distinguirse por la presencia de puntas bifaciales con pedúnculo para enmangarlas.
en el sur de África las industrias de Klasies River Mouth se caracterizan por instrumentos muy pequeños (microlitos) algunos de ellos con 60.000 años de antigüedad.
En Asia el Modo 3 está peor conocido y las dataciones absolutas de los yacimientos son escasas. Sin embargo, se han excavado conjunto de industrias líticas musterienses en Irak, Iran, Afganistán y cerca del lago Baikal en Siberia. En Asia oriental también se encuentran industrias de Modo 3, aunque no son típicamente musterienses. Todas ellas presentan talla de tipo Levallois, y tienen entre 40.000 y 20.000 años de antigüedad.
Existen numerosos yacimientos con industrias musterienses o del Modo 3 repartidas por toda la Península Ibérica: en la cordillera cantábrica, El Castillo (Santander), Cueva Morín; en la zona mediterránea, el Abrigo Romaní (Barcelona), La Arbreda (Gerona), Cova Negra (Valencia); sur de la Península, Carigüela (Granada), Gibraltar, Zafarraya (Málaga); en el centro peninsular, Cueva Millán (Burgos), Los Casares (Guadalajara), etc. Mientras que en el norte de la Península los yacimientos de Paleolítico superior tienen unos 40.000 años de antigüedad, en el sur de la Península y en Portugal el Musteriense perdura hasta hace unos 30.000 años. El Paleolítico superior El Paleolítico superior (Modo Técnico 4) cubre un periodo comprendido entre los 40.000 años y los 10-9.000 años, y aparece asociado a los humanos modernos. Esta época corresponde a la segunda parte de la última glaciación, el Würm, y termina con el calentamiento que se produce en el período Alleröd. El Paleolítico superior se caracteriza por el perfeccionamiento de la elaboración de útiles con la técnica laminar, y el aumento de la proporción de raspadores y buriles. Con el Paleolítico superior aparecen nuevos útiles y diseños que responden, con su variedad de formas, a distintos trabajos muy especializados: limpieza, curtido, preparación y perforado de pieles; trabajo y modificación del hueso; para grabar figuras en las paredes de las cuevas.
En el Paleolítico superior se desarrolla una nueva y sorprendente manera de fabricar herramientas de tipo laminar mediante la percusión indirecta. La talla laminar consiste en la preparación del núcleo creando de un plano de percusión que guíe la onda de choque, y que permita generar lascas muy alargadas y planas. Utilizando un martillo de piedra, hueso, madera o cuerno, el fabricante golpeaba un punzón de cuerno que se apoyaba sobre el borde del núcleo. De esta forma, se obtenían lascas muy largas, planas y estrechas, que posteriormente se podían retocar para obtener la forma de útil deseada. Estas láminas se hacían en serie para aprovechar mejor el material. A partir de una sola piedra, este método permitía obtener un mayor número de instrumentos, y una mayor cantidad de filo.  Método de talla laminar por percusión indirecta. A, percutor; B, punzón de hueso o cuerno; C, núcleo; D, yunque de piedra; E, lascas obtenidas.
Sin embargo, las láminas de industria lítica no son exclusivas del Paleolítico superior, y encontramos láminas, con más de 100.000 años de antigüedad en diversos lugares de África y Europa. También aparecen en industrias musterienses del Próximo oriente y de Grecia, pero en ninguno de estos lugares los conjuntos líticos son tan sofisticados y variados como los del Paleolítico superior.
Otro método de talla que aparece en el Paleolítico superior o Modo 4 es la denominada talla por presión, que suele realizarse sobre núcleos de sílex previamente calentados al fuego para facilitar la talla. Este tipo de talla caracteriza al período Solutrense y con él se elaboran las famosas "hojas de laurel".
Gran cantidad de instrumentos del Paleolítico eran de hueso, cuerno, madera y marfil. Estas materias primas se empiezan a utilizar sistemáticamente durante este periodo: propulsores, azagayas, agujas y arpones fueron realizados en cuerna y hueso. Esta variedad de instrumentos incremento enormemente el control de la humanidad sobre el medio ambiente.
Periodos del Paleolítico superior Los instrumentos del Paleolítico superior europeo variaron mucho dependiendo del lugar y la época. Algunos arqueólogos piensan que esto refleja diferentes grupos de individuos, mientras que otros creen que los distintos instrumentos reflejan diferentes escuelas o culturas. Esquema de los tipos de industria del Paleolítico superior y cronología. La cronología del Paleolítico superior de Europa occidental fue definida por H. Breuil y D. Peyrony a partir de las industrias líticas procedentes de abrigos y cuevas del sudoeste francés, reconociendo cinco tipos principales de industria:
Chatelperroniense (36.000-30.000 años). Se solapa cronológicamente con el Auriñaciense y fue desarrollado por los últimos neandertales.
Auriñaciense (40.000-25.000 años), se caracteriza por la presencia por primera vez de talla de tipo laminar con abundancia de rascadoras laterales.
Gravetiense (27.000-19.000 años). Se caracteriza por largas puntas afiladas, buriles, y azagayas de hueso.
Solutrense (21.000-16.000), caracterizado por intrumentos de hojas muy delgadas y con retoques muy profundos, denominadas "hojas de laurel". Sólo se extiende por la Península Ibérica y Francia, y coincide con el momento de máxima extensión de los hielos, hace unos 18.000 años.
Magdaleniense (16.000-10.000 años), donde aparecen numerosos instrumentos de hueso y cuerno: propulsores y herramientas para la pesca, como arpones y anzuelos. Instrumentos representativos del Paleolítico superior y de sus diferentes períodos.
Las industrias del Paleolítico superior no son exclusivas de los humanos modernos. El Chatelperroniense se clasifica como un tipo de industria del Paleolítico superior, pero en los yacimientos de Arcy-sur-Cure y Saint Cesaire (ambos en Francia) aparece asociado con restos de neandertales. Y por lo tanto, los autores de este tipo de industria lítica habrían sido los neandertales, y sería el fruto del aprendizaje de las modernas técnicas de elaborar industria lítica que poseían los humanos modernos, durante el periodo de tiempo en que convivieron juntos.
Los análisis químicos y microscópicos de los tipos de sílex utilizados durante el Paleolítico superior han mostrado que la materia prima se intercambiaba o se transportaba a través de grandes distancias, en algunos casos, superiores al centenar de kilómetros. Relacionado con esta movilidad de los hombres del Paleolítico superior o con sus actividades comerciales, también aparecen algunas conchas marinas en yacimientos alejados de la costa por centenares de kilómetros.
Los descubrimientos arqueológicos sugieren que las armas y las técnicas de caza de los cromañones sobrepasaron a los Neandertales, con importantes consecuencias sobre el aprovisionamiento de la comida y el crecimiento de la población. Utilizaban propulsores para lanzar sus armas, que aumentaban la la fuerza ejercida por el brazo humano, doblando la distancia de caza. Esto permitía cazar a mayor distancia, antes de que su presa llegara a asustarse y huyera. Las presas eran básicamnete las mismas que durante el Paleolítico medio, pero durante el periodo Magdaleniense, el pescado adquiere importancia en la dieta.
El final del Paleolítico y la aparición de las economías de producción. Tras el Paleolítico superior, la fase denominada Epipaleolítico o Mesolítico (entre hace 10.000 años y 5.000 años) supuso un cambio en las condiciones ambientales y ecológicas. Hace 10.000 años comienza una mejora de las condiciones climáticas y se inicia el periodo geológico Holoceno . El cambio climático y la presión cinegética destruyeron las grandes manadas de rumiantes. Por este motivo, los últimos cazadores europeos explotaron toda una serie de recursos nuevos (peces, aves acuáticas, productos del mar, pequeños mamíferos) diversificando y explotando de forma sistemática todas las fuentes posibles de alimento. En este período hubo una explosión demográfica y los yacimientos que se han encontrado se multiplican espectacularmente.
Durante el Mesolítico se desarrollaron unos métodos de talla destinados a la obtención de instrumentos de tamaño muy pequeño, los microlitos. Muchos de estos útiles no tienen más de uno o dos centímetros y eran de una forma geométrica muy bien definida: semicircular, triangular, trapecio, etc. Estos instrumentos se utilizaban enmangados en el extremo o a los lados de instrumentos de madera, hueso o cuerno. Estos podían ser reemplazados si se perdían o si se fracturaban. En la caza aparecen los arcos y las flechas que permitían capturar animales a mayor distancia y con mayor eficacia.
En algunas partes del planeta, hace unos 12-10.000 años se descubre la agricultura y la ganadería y se inicia el período Neolítico. Se abandonan las economías de caza y recolección para pasar a otras de producción y explotación sistemática del medio. En la Península Ibérica el Neolítico tiene una antigüedad de alrededor de 7.000 años. Aparece un gran número de hachas y azuelas elaborados a partir del pulido y desgaste de piedras muy duras, como la fibrolita y la cornubianita. Sin embargo, durante el Neolítico siguen obteniéndose instrumentos a partir de láminas de sílex. Siguen utilizándose cuchillos, perforadores, taladros y puntas de flecha hechos en sílex. Pero, poco a poco, el uso de la piedra irá desapareciendo y será sustituida por los metales.
Al mismo tiempo que cambió el tipo de economía, se desarrolló el uso de la cerámica, obtenida a partir de la cocción de la arcilla. Este material permitió nuevas posibilidades de almacenamiento, transporte y preparación de los alimentos. Además la arcilla es un recurso abundante y fácil de trabajar. Desde el momento de su invención, la cerámica se convierte en el elemento predominante en los yacimientos arqueológicos, por su gran capacidad de conservación a lo largo del tiempo. Sus tipos, formas, características y elementos decorativos... han servido a los prehistoriadores para ordenar cronológicamente los períodos y culturas, y conocer las relaciones de intercambio entre diferentes grupos. Este cambio en el tipo de economía permitirá el crecimiento de las poblaciones y transformará profundamente a la humanidad. Manifestaciones artísticas Las primeras representaciones artísticas conservadas hasta nuestros días corresponden al Paleolítico superior. Hace 35.000 años aparecen las primeras manifestaciones artísticas, con las que el hombre expresa sus sentimientos estéticos utilizando diferentes formas: grabado, pintura y escultura. Hasta el final de Paleolítico superior, las poblaciones de cazadores recolectores desarrollaron varias formas de expresión gráfica, quedando numerosos testimonios en cavidades y al aire libre. Son representaciones bidimensionales (grabados y pinturas) y, ocasionalmente, esculturas efectuadas sobre paredes o techos de cueva y abrigos, o sobre objetos mobiliares de distinta materia y naturaleza. Los primeros objetos de naturaleza simbólica también comprenden los primeros adornos del cuerpo, en forma de cuentas y pendientes.
El talento artístico de los cromañones puede considerarse un reflejo de la capacidad para superar a los neandertales en la lucha por la supervivencia y, por consiguiente, para desplazarlos y provocar su extinción.
El arte rupestre La Península Ibérica posee un enorme número de pinturas rupestres. Estas representaciones están repartidas por toda la Península, aunque la mayoría están concentradas en la zona cantábrica: en el País Vasco, Asturias y Cantabria. En el suroeste de Francia destacan las concentraciones de arte rupestre de las regiones de la Dordoña y el Arège. También existen algunos ejemplos dispersos en Italia, sur de la Península Ibérica y en los Balcanes. No se encuentran pinturas rupestres en el centro de Europa, aunque en estos mismos yacimientos el arte mobiliar es muy abundante. También hay cuevas con imágenes pintadas en América del Sur y en Australia, que tienen una antigüedad situada entre 25.000 y 10.000 años.
El arte rupestre fue dividido por el prehistoriador Leroi-Gourham utilizando criterios de estilo y ejecución, en 4 estilos sucesivos (I, II, III, IV). Pero las dataciones absolutas que se han efectuado en los últimos años desmienten y convierten en inoperante esta división. Por ejemplo, uno de los grupos de pinturas de mayor complejidad estilística, recién descubierto, es la Cueva Chauvet (Ardèche, Francia) que según las distintas dataciones absolutas realizadas tiene una antigüedad de unos 30.000 años. Sin embargo, según Leroi-Gourham estas pinturas corresponden al Estilo IV y tendrían unos 14-10.000 años de edad. Entre las pinturas rupestres más antiguas se sitúan también las de la Gruta Cosquer (Bouches de Rhône, Francia) con 27.000 años.
De todas maneras la datación del Arte rupestre presenta numerosas dificultades y hasta hace poco la precisión de los métodos de datación no permitía datar muestras pequeñas o con poca cantidad de materia orgánica. Se han obtenido fechas de 14.300 años para las pinturas de Cougnac, de 14.000 para Altamira, 13.000 para El Castillo y Niaux (Francia).
El arte rupestre es fundamentalmente un arte figurativo donde aparecen representados principalmente animales y, en muy pocas ocasiones, personas. Los animales representados son en su mayoría herbívoros y presas frecuentes de estos humanos: caballos, bisontes, uros, ciervos, cabras... Mientras que son mucho menos frecuentes los carnívoros, peces y aves. Las imágenes se presentan aisladas, con muy pocos elementos que se refieran al entorno, y en muchas ocasiones se aprovecha el relieve de las paredes de la cueva para conseguir las formas deseadas. También aparecen con frecuencia figuras o signos abstractos y son muy habituales las representaciones de manos, en negativo o en positivo, donde en ocasiones falta uno a más dedos.
La técnica utilizada es la pintura y el grabado, y en algunas ocasiones ambas a la vez. Estos pintores prehistóricos utilizaban colorantes minerales: arcillas, ocres, carbón y óxidos mezclados con materiales orgánicos para conseguir una mayor fijación de las pinturas, y que ha permitido que perduren hasta nuestros días. La mayor parte de colores conseguidos son el negro y una gran variedad de ocres. La pintura se aplicaba directamente o difuminándola. La mayoría están efectuadas con muchísima destreza, de un sólo trazo; y en otras ocasiones utilizaban varios colores combinados en una sola figura obteniendo un gran realismo.
Son muy numerosas las interpretaciones científicas sobre el significado del arte rupestre. Una de las hipótesis más habituales es que guardan relación con la caza. Pero, los animales representados en las cuevas rara vez corresponden con los huesos hallados en las mismas cavernas y con la frecuencia de las especies cazadas. Existe otra serie de interpretaciones no ya como imágenes individuales, sino como combinaciones de imágenes, cuyo significado depende de la disposición y de las relaciones que guardan con las demás figuras en la cueva.
El arte parietal o rupestre aparece principalmente en cuevas y abrigos, y hasta hace poco se pensaba que estaba restringido a estos lugares. Pero hoy en día también hemos hallados representaciones de arte rupestre al aire libre. Uno de los conjuntos más espectaculares de grabados se encuentra en el Valle del río Coa (Portugal) y en Siega Verde (Salamanca). Aquí aparecen cerca de un millar de animales grabados que han sido fechados entre hace 19.000 y 8.000 años. Debido a los agentes meteorológicos únicamente se conservan los grabados, pero podemos suponer que los humanos del Paleolítico superior también realizaban pinturas rupestres al aire libre pero que no se han preservado.
Arte rupestre de características similares podemos encontrarlo en otros continentes, aunque su cronología es posterior. En Australia se han encontrado numerosos abrigos con círculos grabados y marcas digitales que tienen entre 15.000 y 24.000 años. También aparecen distintas manifestaciones pictóricas en lugares tan dispares como Kamikuroiwa (Japón) con unos 12.000 años de antigüedad, en la cueva Apollo 11 (Namibia) con 19.000 años, en Pedra Furada (Brasil) entre 10.000 y 12.000 años de antigüedad; todas ellas producidas por el Homo sapiens.
Altamira y el arte rupestre de la Península Ibérica El primero en afirmar la existencia de arte rupestre prehistórico fue el español Marcelino Saenz de Sautuola, tras el descubrimiento en 1879 de las pinturas de la cueva de Altamira. Fueron halladas por su hija María, mientras el propio Saenz de Sautuola excavaba en esta cueva de su propiedad, en busca de útiles de piedra y objetos artísticos similares a los que había visto procedentes de otros yacimientos franceses. Dentro y fuera de España, se recibieron con escepticismo sus observaciones sobre la antigüedad de las pinturas, y entre ellos la opinión de los prehistoriadores más prestigiosos quitaron crédito a la opinión de Sautuola.
Las tesis de Sautuola no se reivindicaron hasta el descubrimiento en 1895 de la cueva de La Mouthe (La Dordoña), que contenía pinturas y grabados semejantes a los de Altamira. Poco después, también se encontraron más pinturas en Font de Gaume y Les Combarelles. El asunto quedó definitivamente zanjado al publicar el prehistoriador E. Cartailhac el famoso artículo "Les cavernes ornées des dessins. La grotte d'Altamira, Espagne. Mea culpa d'un sceptique" ("Las cavidades decoradas. La Cueva de Altamira, España. Mea culpa de un escéptico").
A lo largo de toda la cueva de Altamira se han encontrado más pinturas y grabados, pero sin duda la sala de los bisontes o sala de los polícromos es la más afamada y la que mayor calidad artística tiene. En el techo de esta sala podemos encontrar un conjunto de animales, bisontes en su mayoría, pero también jabalíes, ciervos, caballos, manos humanas... Las figuras están pintadas aprovechando el relieve de la roca, y tienen un gran naturalismo. Sin embargo, como todo el arte rupestre, las pinturas de Altamira encierran un simbolismo que no podemos comprender. La cronología de Altamira corresponde al período Magdaleniense y ha sido datada en unos 14.000 años de edad.
La región cantábrica es uno de los principales núcleos de concentración de yacimientos con mannifestaciones artísticas, tanto muebles como parietales, distribuidos de forma continua desde el Pirineo occidental hasta Asturias. Destacan las cuevas de Ekain, Santimamiñe, Urtiaga y Altxerri en el País Vasco; El Castillo, La Pasiega, Covalanas, La Hoz en Cantabria; Tito Bustillo, La Riera, El Buxu, Sidrón, El Pindal, La Loja en Asturias. Otros ejemplos de arte rupestre en la Meseta son Ojoguareña en Burgos, Los Casares en Guadalajara, El Niño en Albacete, Domingo García y La Griega en Segovia. El arte mueble El arte rupestre también aparece en forma de grabados, pinturas o esculturas sobre objetos de piedra y huesos, y se denomina arte mobiliar o mueble. Estos objetos están representados por toda Europa y por toda la Península Ibérica, llegando incluso hasta Siberia. Su diversidad implica a los materiales (hueso, asta, marfil, plaquetas de piedra, cantos rodados, arcilla), a las técnicas de fabricación (grabado, dibujo, escultura) y a la forma y función de los soportes. Hay cierta variedad geográfica que se refleja en la concentración de algunos materiales, temas y objetos en alguna de las zonas. En ellos aparecen representados los mismos motivos y animales representados en las paredes de las cuevas.
Forman parte del arte mueble las representaciones escultóricas de imágenes femeninas, las llamadas "venus". Estas figuras surgen hace unos 35.000 años y perduran durante más de 20.000 en los yacimientos del Paleolítico superior. Se trata de pequeñas figuras que tienen los atributos sexuales muy desarrollados: pechos, glúteos, vientre, pubis. En cambio, otras partes del cuerpo como los brazos, piernas e incluso la cabeza no aparecen representadas o apenas están esbozadas. En muchas ocasiones, estas figurillas se han considerado como imágenes divinizadas de la fertilidad, o bien, representando los ideales estéticos de su tiempo. Fuera cual fuere su significado, al igual que sucede con el arte rupestre, escapa a nuestra comprensión ya que no debió ser único, adquiriendo diferentes sentidos a lo largo de su desarrollo.  "Venus" de Willendorf (Austria) elaborada en marfil de mamut. También se consideran arte mueble los relieves o impresiones sobre arcilla, que pueden ser simples marcas digitales o figuras tridimensionales, como los bisontes de Le Tuc d'Audoubert (Ariège, Francia), datados en 14.000 años.
Uno de los ejemplos más antiguos es la estatuilla de un mamut sobre marfil procedente del la cueva Vogelherd (Alemania), datada en torno a 32.000 años. El apogeo del arte mueble se alcanza en el Magdaleniense con una gran variedad de técnicas, soportes y temas. Los objetos procedentes de La Madelaine y Leugerie-Haute en Francia y de La Viña, Tito Bustillo o El Castillo en España corresponden a este periodo de apogeo.
En la Península Ibérica destaca el conjunto de la cueva del Parpalló (Valencia). Esta cueva, excavada por el Prof. L. Pericot, contiene unas 5.000 plaquetas de piedra pintadas y grabadas con representaciones de animales y signos. La cronología de estas plaquetas abarca desde hace 25.000 años hasta 11.000 años.
Simbolismo del arte rupestre El arte rupestre y el arte mueble son dos aspectos de una misma realidad artística ejecutados por los mismos grupos humanos. Por lo tanto, aunque el simbolismo y la función de uno y otro puedan ser distintos, presentan una serie de coincidencias técnicas y estilísticas que permiten compararlos. De hecho, los paralelismos que existen han permitido la datación del arte rupestre a partir de la cronología de objetos muebles descubiertos en contextos estratigráficos.
Si bien las pinturas rupestres guardaban relación con algún sistema de creencias, es muy probable que nunca lleguemos a saber como era ese sistema y que significado tenían las pinturas, grabados, esculturas, estatuillas y abalorios de las sociedades de cromañones. Son signos y símbolos de los que hemos perdido el código que permite comprenderlas, porque es un lenguaje simbólico que se perdió cuando se perdieron sus autores. Un arte que había funcionado como sistema de comunicación durante milenios se extinguió después del Paleolítico.
Lo que si podemos afirmar es que los Homo sapiens fueron la única especie humana capaz de producir un mundo artístico tan complejo y lleno de significados.
El arte levantino y el final del Paleolítico El arte rupestre desaparece con el final del Paleolítico superior, pero en la Península Ibérica podemos ver las pinturas que realizaron los humanos en una época posterior. El arte levantino no se encuentra en las profundidades de las cuevas sino a cielo abierto.
Las imágenes principales que aparecen en el arte levantino son las figuras estilizadas de mujeres y hombres; y son frecuentes las escenas de caza, las danzas y otras actividades de tipo cotidiano.
La cronología del arte levantino es un problema muy largamente discutido. Hoy en día, no hay duda de que pertenecen a un periodo posterior al Paleolítico y postPleistoceno y se ha abandonado la idea de que tenían cronología Paleolítica. Los grupos de animales que aparecen representados son principalmente de caza: ciervos, uros, cabras salvajes... Pero no sabemos si este arte correspondía con el esplendor de las últimas sociedades cazadoras; o correspondían a grupos marginales de cazadores; o bien, eran las representaciones artísticas de grupos de economía neolítica, pero en las que la caza tenía un significado simbólico.
Podemos encontrar muestras de arte levantino repartidos por toda el área mediterránea de nuestra Península, desde los Pirineos hasta Almería. Merecen destacarse los conjuntos de La Valltorta (Castellón), Ulldecona (Tarragona), Albarracín (Teruel), Cocentaina (Alicante), etc.
Estas representaciones artísticas fueron evolucionando con el tiempo y se fueron haciendo más abstractas, perdiendo naturalismo y esquematizándose. En algunos casos, en los mismos abrigos, junto a las pinturas levantinas, aparecen un tipo de figuras geométricas junto a figuras humanas con cabezas redondas y brazos en altos, que se engloban dentro del tipo de pintura macroesquemática. Para algunos autores son el testimonio del encuentro o probablemente del enfrentamiento entre la antigua cultura cazadora, en ese momento agonizante y la nueva cultura agropastoril en fase de expansión.
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