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INVESTIGACIÓN Y CONCLUSIONES EN TORNO A “LA SAGRADA FAMILIA
CON SAN JUANITO“ (VIRGEN DE LA CINTA ) DE LA CATEDRAL DE JAÉN,
1517-20.
Alejandro López Luna Delgado
Doctorado en Historia del Arte
ARTÍCULO:
Pedro Machuca:
Poco se sabe realmente de la vida de Pedro Machuca hasta
que vuelve de Italia a finales de 1519; parece que nació hacia
1490 en Toledo y en 1512 marchó, según Nicole Dacos ,a la
Italia central , formándose en Roma ,hecho que coincidirá
con la época de apogeo artístico de la ciudad bajo el papa
Julio II .
Entra en contacto con el círculo de Miguel Ángel,
siendo primero discípulo de este, según confirma Lázaro
de Velasco y, posteriormente, a partir de 1516 hasta el 18 formará
parte del taller de Rafael.
Igualmente se impregnó de las formas de la antigüedad
a través del estudio de los trabajos de Vitrubio recuperados por
L. B. Alberti y publicados en “De Re Aedificatoria” entre
1443 y 1452 ; su principal actividad artística fue la pintura y
se han identificado trabajos suyos en el Vaticano. Además realizará
allí el cuadro de la Virgen del Sufragio (Museo del Prado) que
se encontró en Spoleto (ltalia),con firma y fecha de 1517. A su
regreso a España (es probable que en compañía de
Jacopo Florentino) trabaja en la catedral de Jaén, de 1520 p.ej.
es el retablo de Nuestra Señora de la Consolación que realiza
junto al entallador Juan López de Velasco. Este mismo año
se traslada a Granada, donde existirán más posibilidades
de trabajo pues se estaba realizando, en esos momentos ,la Capilla Real
de la Catedral y abundan gran número de artistas en toda la provincia.
Allí Machuca conoce a Luis Hurtado de Mendoza,
gobernador de la Alhambra y Capitán General de los ejércitos
del reino de Granada, quien lo nombra su escudero, dado que el pintor
es hidalgo lo enviará en un primer momento a trabajar en la caballería
de la Alhambra.
En los años siguientes trabaja en la pintura y
la decoración de retablos, de hecho su único título
profesional era el de ‘pintor de imaginería’ (2); mantiene
esa actividad durante el resto de su vida y se conocen algunos de sus
trabajos entre los que se cuentan la colaboración en las tablas
del retablo de la Santa Cruz que está realizando en 1523 con Jacopo
Florentino para la Capilla Real de Granada.
En la Capilla Real el autor realiza concretamente las
tablas de “la oración en el Huerto”, “el Prendimiento”,
“Las ánimas del Purgatorio” y “La venida del
Espíritu Santo”.Estas tablas tendrán la característica
de poseer una composición perfectamente equilibrada.(1)
La colaboración con el entallador Esteban Sánchez
en Granada se concreta en obras tan conocidas como el retablo de 1543
para la iglesia de San Matías o el retablo de San Pedro de Osma,
ya en Jaén, de 1546, hecho para la sala capitular de la Catedral
de la ciudad. E1 retablo del altar, según algunos, procede de la
Catedral antigua, posiblemente de la Capilla Mayor antigua. A.Galera defiende
que fue encargado por el Cabildo en 1546. La tabla central representa
al santo obispo y está rodeado por las figuras de San Pedro y San
Pablo y, encima, por la Virgen de la Piedad .En el friso bajo aparecen
los cuatro Padres de la Iglesia latina y el retablo es coronado por un
medallón circular que contiene la imagen de la Verónica
mostrando el Santo Rostro .La sala data de 1556 y muestra un alto grado
de influencia del renacimiento italiano.
Antes, en 1526 había pintado los retablos de Motiz,
Iznalloz y San Juan de los Reyes en Granada; entre 1529-1532, los de Íllora
, Gijar y Dalias ,todos ellos desaparecidos hoy día. Entre 1538-1543,
hace los inexistentes del Colegio Imperial, Montefrío, la Pezza,
Capilla del Licenciado Pisa en el convento de la Victoria, Viznar, Pitres,
Alhama, y San Matías de Granada (todas estas obras han desaparecido
actualmente ,debido a la sublevación de los moriscos en el s,XVI
así como a la pésima conservación que se hizo del
patrimonio histórico-artístico español durante la
guerra civil española y posteriormente).
Aunque con menor dedicación el autor también
diseña esculturas como el Pilar de Carlos V, próximo al
palacio y cerca de la Puerta de las Granadas, si bien la ejecución
de la obra corre a cargo de Niccoló da Corte en l543. Se casa con
Isabel de Horozco y tiene dos hijos ; el mayor, Luis Machuca, nace en
1525, será su ayudante y viaja como su padre a Italia para mejorar
su formación sustituyéndole en la dirección de las
obras del palacio a su muerte ;la última es María que se
casa en 1548 con Juan de Orea, escultor dedicado a la decoración
de imágenes de madera a través del estofado y dorado de
las mismas ,este será también ayudante de P. Machuca,
En 1526 hace algunos decorados para la entrada de Carlos
V en Granada a petición de Luis Hurtado de Mendoza .A raíz
de esos decorados, de características renacentistas, recibe el
encargo de realizar el proyecto para el palacio, siendo nombrado Maestro
mayor de las obras del Palacio al año siguiente.
Una vez planteada la traza y modificada con las exigencias
del Emperador comienza las obras en 1533 y se dedica a ellas hasta su
muerte acaecida el 4 de junio de 1550. Luego se continuaron siguiendo
con fidelidad sus proyectos, conservados en la Biblioteca Real de Madrid.
La construcción se inicio en 1527, suspendiéndose las obras
en 1568 por la sublevación de los moriscos, y reanudándose
posteriormente, hacia 1583, bajo la dirección de Juan de Mirajes
y Pedro de la Vega, con la superintendencia de Herrera.
Pedro de Velasco colocó la columnata del segundo
cuerpo. Machuca va a imponer el estilo clasicista traído de Roma,
donde había conocido la obra de Bramante, Rafael y Peruzzi entre
otros arquitectos de gran renombre. Así comenzó a incorporarse
en España, frente al plateresco en el que la decoración
plana cubre prácticamente todas las superficies, un nuevo estilo
más purista, con una ornamentación de relieve muy abultada,
de mayores dimensiones y motivos más escuetos.
El palacio muestra exteriormente un trazado a la italiana.
Divididas las fachadas en dos cuerpos, el bajo, almohadillado y picado,
se sustenta sobre banco corrido al estilo florentino, introduce como novedad
con respecto a Rafael, el piso superior con pilastras jónicas recuadradas
separando los balcones protegidos por cornisas similares a las de Peruzzi
y con frontones con granadas y acroteras, aparte de otros motivos decorativos.
Los óculos , con derrame hacia afuera, que están
sobre las ventanas del primer piso y los balcones del segundo, se encuentran
en un diseño de Sangallo el Joven y en algunas obras de Francesco
di Giorgio. Sobre las fachadas de arenisca rojiza, las dos portadas de
mármol gris de Sierra Elvira. En los pedestales de sus columnas
es donde podemos contemplar los principales relieves del palacio, representando
entre otros, los temas alusivos a la batalla de Pavía y a la Paz
Imperial. En la fachada Meridional intervino Niccolo da Corte, y en la
de Poniente Juan de Orea, yerno de Machuca, y el flamenco Antonio de Leval.
El cuerpo superior es terminado por Juan de llenera.
En el interior, destaca el patio circular, cuyos antecedentes
se encuentran en Italia en San Pietro in Montorio, el Belvedere del Vaticano,
obras de Peruzzi en Bolonia y Roma y la Casa Mantegna en Mantua, (1476-1796).
De estructura adintelada, superpone columnas toscanas y jónicas;
estas últimas colocadas de tal forma que no destacan respecto a
las del piso inferior, por lo que se ha perdido todo el ritmo. El entablamento
sirve de arranque, a la bóveda de cañón anular y
sección elíptica que cubre el primer piso. Intervino en
otras obras como la ampliación de la Casa Real Vieja en Granada,
el Pilar de Carlos y, a la subida de la Alhambra ,junto a la Puerta de
la Justicia, obra realizada por Níccolo da Corte en 1543, y la
de la Puerta de las Granadas, con pavimento de sillería a la rústica,
dos semicolumnas toscanas sobre pedestales y almohadillados, entablamento
y frontón que lleva el escudo imperial y acroteras en forma de
granadas que dan nombre a la puerta. (3)
Pintura estilo y evolución del autor.
Estudio de la “Sagrada familia con San Juanito”
(1517-20,catedral de Jaén).,
Antes de comenzar a analizar la obra que nos ocupa debemos,
igualmente, hacer un breve repaso a algunas obras del autor que van a
ayudarnos en la comprensión del lenguaje estilístico que
utiliza
Machuca a lo largo de toda su labor pictórica. Gómez Moreno
sitúa a nuestro artista como una de las águilas del renacimiento
español (4), algo que había hecho ya, precedentemente, Francisco
de Holanda, todavía en vida del artista, aunque este último
lo alabará esencialmente por su labor pictórica más
que por la propiamente arquitectónica. Su propia época,
de hecho, e tendrá una mayor consideración como pintor antes
que por su labor como arquitecto (a pesar de la realización de
monumentos tan importantes como el famoso Palacio de Carlos V). Será
el primer introductor, junto a Alonso Berruguete del Manierismo en España,
cuya máxima expresión será, seguramente, la pintura
posterior del Greco. Técnicamente, algunos estudiosos como José
Caro Cruz, afirman que “es el primero que desarrollar la pintura
al óleo en nuestro país.”
Debido a su gran capacidad técnica lo podemos
“tachar”, como afirman López Guzmán y Espinosa
Spinola de hacer una “pintura moderna”, en el sentido de que
incorpora a su obra el uso de “multitud de veladuras, acomulaciones
de pastas, superposiciones, rugosidades y modelado con intensidad de volúmenes.
También hace alarde de un uso importante del dorado, herencia tal
vez de la pintura medieval precedente.”
Al dividir esquemáticamente su pintura hay que
destacar dos épocas principales cuyos rasgos serán los siguientes
:
-la 1° época abarca desde 1524 a 1530: El mantenimiento del
manierismo italiano, la iluminación selectiva ,las citas a lo cotidiano
y lo grotesco, el uso de dorado para los ropajes y un empleo del escorzo
para las posturas retorcidas que tienen muchos de sus personajes.
-2° época abarca toda la década de los 40: Se destaca
por una progresiva simplificación en la concepción de la
obra pictórica a nivel compositivo (exceptuando casos como el famoso
Descendimiento),la disminución de la complejidad de los fondos
y segundos planos con la consecuente aplicación de la técnica
pictórica a él ligada.
Quizás se observa, por todo ello, una mayor participación
de los colaboradores a diferencia de lo que ocurre en la primera época.
Su actividad pictórica se desarrolla casi exclusivamente
en Granada, influenciado directamente por la maniera italiana de Rafael
y las influencias de Correggio, Leonardo o Miguel Angel. Su obra también
es posible situarla como cercana a la labor de Perino de Vaga y Beccafumi
(en el claroscuro ).
Con el objetivo de aproximamos al conocimiento de la labor pictórica
de Pedro Machuca vamos a exponer , primeramente, una breve catalogación
de la obra realizada haciendo, posteriormente, un examen de alguno de
sus cuadros ,hasta llegar al análisis de la obra, motivo del presente
trabajo.
Catálogo de obras principales:
-Niño Jesús con la Cruz. (Colección
particular .Italia)
-Virgen del sufragio (Virgen de la leche).Museo del Prado.Madrid
-Vulcano con puttis en la forja. (Langetta del cardenal Bibbiena .Vaticano
.Roma)
-Liberación de San Pedro. (Capilla Ponzetti.Iglesia de Santa Maria
della Pace. Roma)
-Conversión de San Pablo ( “ “ “ “ )
-Recogida del maná. (Volta dorada. Palacio della Chancilleria.
Roma)
-Isaac bendice a Jacob. (Logía de León X .Vaticano, Roma.)
--Bajada al Limbo. (Santa Cruz. Capilla Real Granada. )
-Descendimiento. (Museo del Prado. Madrid )
- Tríptico (de la Virgen). (Colección particular. Madrid)
--Pentecostés. (Museo de Arte de Ponce .Puerto Rico.)
--Lamento ante Cristo muerto.( Museo del Louvre. París)
-Calvario. (Iglesia de Viznar. Granada.)
-Piedad. (Museo de la Catedral de Jaén)
-Retablo Mayor. (Iglesia de Monachil .Granada)
--Cristo atado a la columna. (Iglesia de San Pedro y San pablo. Granada)
-Retablo mayor. (Iglesia de San Andrés .Jaén)
También se le atribuyen recientemente varias obras:
dos tablas cuyo tema es “La adoración de los pastores”,
otra tabla inédita en el Monasterio de Coria; y finalmente una
tabla más en la Catedral de Valencia.
De entre estas obras comentaremos brevemente, buscando
una comprensión eficiente del estilo del autor, cuadros como la
“Virgen de la Leche o Virgen del Sufragio” (Museo del Prado,l517)”.
Es
una obra que representa a la virgen aliviando las Almas del purgatorio
como intermediaria entre su hijo y los hombres.
La composición guarda cierto sentido geométrico, factor
que va a ser común hallar en todas las composiciones del autor
como síntoma característico de toda su pintura. La Virgen
de la Misericordia por su parte o el famoso Descendimiento (1546) van
a ser otras dos obras relevantes;
En el primer cuadro Machuca va a hacer uso de ciertas
opciones anticlásicas con la utilización de ciertos colores
híbridos y desleídos. La desarticulación de la espacialidad
unitaria del clasicismo, cobra una importancia inusitada , que no será
ajena a las experiencias italianas que habían llevado a cabo Miguel
Ángel o Beccafumi.
El Descendimiento (l547) va a abandonar todo intento
de ordenación clasicista, la composición se organiza de
manera compleja, la iluminación es selectiva, abandona el sentido
uniforme que habían utilizado los pintores del Quattrocento y las
figuras se caracterizan por adoptar posturas retorcidas y complicadas.
Machuca en su estancia en Italia había conocido todas las licencias
de la “maniera” que va a aplicar sistemáticamente a
todos sus trabajos.
Cristo, en esta obra se deja caer suavemente hacia el suelo mientras María,
medio desmayada, lo espera junto a la Magdalena y San Juan. Machuca sitúa
esta acción en la oscuridad, en un marco agobiante, lleno de personajes
entre los que se incluyen figuras anecdóticas, como el niño
que corre o el soldado de la derecha. Estas figuras se utilizan como contrapunto
de luz y color, que ayudan a equilibrar y dar ritmo a la composición,
que de otra manera resultaría extremadamente sombría.
Machuca emplea los tipos anatómicos musculosos de Miguel Angel
en un deseo de adaptar las novedades del Cinquecento, que parece quedárseles
algo grandes, a juzgar por lo forzado del escorzo en la cabeza caída
de Cristo.
Sagrada familia con San Juanito (La Virgen de la cinta, 1517-20) :
Centrándonos
en la obra, objeto del presente estudio, es posible afirmar que en un
principio esta fue atribuida por Chamorro Lozano, a otro autor. En su
guía de Jaén, Lozano afirmaba que esta obra había
sido realizada por Julio Aquiles, discípulo predilecto de Rafael.
Aunque posteriomente los análisis de Andrea Griseri y de Jesús
Hernandez Perera demostrarán definitivamente su atribución
a Machuca.
Si bien Julio Aquiles, no es el autor de esta obra, según
afirma Jesús Caro Cruz cabe la posibilidad de que éste si
pudiera colaborar con Machuca en el Retablo de San Pedro de Osma, que
Machuca hará en Jaén.
La obra, es posible, situarla entre 15l7-1520.La hipótesis
más fehaciente, según Perera ,es que este cuadro exento
fuese una parte del retablo de Nuestra señora de la Consolación.
En 1520 Pedro Machuca realizará un contrato para hacer el retablo
junto al entallador Juan Pérez de Velasco.
Un análisis estilístico de la pintura del
toledano nos va a revelar el sentido manierista de toda su obra. Los efectos
de luz tendentes a un marcado contraste heredan a Domenico Becafumi ,aspecto
que también se confirma en los personajes. La intensidad expresiva
y el amor por el movimiento en las figuras se realzan constantemente en
todas sus obras. El retablo de la Consolación se encontraba en
principio situado a las espaldas del coro (trascoro) .El cuadro denominado
“Sagrada familia con San Juanito”, ( popularmente denominado
“la Virgen de la cinta” ) tiene un centro compositivo con
Maria sedente que envuelve con un paño blanco a su hijo. San juanito,
a la izquierda, contempla la escena apoyando el rostro en el regazo de
la Virgen mientras San José en segundo plano y con la mirada baja
parece ajeno a los acontecimientos.
El fondo es oscuro con un imaginario foco de luz ubicado
a la derecha de la composición que permite graduar la luz de derecha
a izquierda. La tabla compositiva y estéticamente conecta con las
obras italianas del autor: La Virgen de las ánimas en el purgatorio
y la Sagrada familia de la Galería Borghese ,principalmente.
El esquema piramidal con claroscuro para los personajes
va a resaltar el tema principal. La semejanza física entre Maria,
San José y la cabeza del niño Jesús, San Juanito
y los ángeles del Museo del Prado puede apreciarse a simple vista.
Es necesario hacer notar cierta tendencia del autor a la deformación
de las cabezas de los ángeles (Puttis) que aparecen un tanto abombadas
,con nariz respingona, mientras que la Virgen Maria es de una Belleza
de índole clásica y más proporcionada. Manierismo
y Renacimiento dialogan hasta fundirse e integrar toda la obra.La influencia
de Rafael de Urbino ,en su” Madonna de la Rosa”, de 151 8,según
han observado acertadamente Rafael López Guzmán y G. espinosa
Spinola, es evidente. Esta influencia bajo mi criterio personal puede
concretarse en los siguientes aspectos
La cabeza ladeada hacía la izquierda de la Virgen
y la aptitud maternal comprensiva son aspectos comunes a ambas obras ,si
bien la actividad que presenta la obra de Rafael es muchísimo mayor
dada la interrelación que se establece entre las figuras de María
,San Juanito y el niño Jesús.
A nivel compositivo , por tanto, está dotada de una mayor tensión
expresiva.
Esta tensión puede vislumbrarse en la expresión
y comunicación que se ha establecido entre las tres figuras a través
de los rostros y el juego de manos .A diferencia de la obra del italiano,
Machuca contrarresta esta mayor actividad y movimiento, con la plasmación
de una dulzura contenida en las figuras, que lo acercarán en cierto
modo a Leonardo. Según mis observaciones, es posible concluir que
en el aspecto iconográfico la aptitud que ofrece el niño
Jesús, es innovadora.
Frente a la clásicas iconografías del niño
Jesús en las composiciones de “Sagrada familia...”
,en la que es común hallar una aptitud despierta del niño
Dios interrelacionada con la mirada y expresión con los otros personajes,
en esta obra el niño Jesús aparece pintado en un estado
próximo al sueño o ensoñación.
Con los ojos cerrados y la boca semiabierta, ya no atiende
al mundo externo, algo que si hace en la iconografía clásica,
sino que vuelto sobre el regazo de su madre apoya una mano sobre el pecho
en aptitud somnolienta (casi meditativa) donde si bien no ha perdido del
todo la conciencia, si se halla rozando los sutiles y delicados limites
que separan el reino de la vigilia del mundo propiamente onírico,
en el que realidad y sueño se entremezclan y hacen más imprecisos.
Los ojos cerrados del niño que abre la pequeña
boca, casi bostezando nos comunican ese estado ambiguo, en el que no se
sabe a ciencia cierta si va a despertarse o acabar de sumergirse definitivamente
en el sueño más profundo.
Esta impresión es corroborada también por
la posición del cuerpo del niño Jesús, que en su
postura, con uno de sus brazos apoyado sobre el pecho materno y las piernas
ladeadas, provoca cierta sensación de inestabilidad al dejarse
arrastrar por las poderosas fuerzas del sueño. Alejándose
del clasicismo iconográfico tradicional que hubiera implicado,
esa aptitud despierta ,con los ojos abiertos mirando a las otras figuras
o al espectador directamente, aquí se nos muestra quizás
por primera vez con los ojos cerrados, ensimismado en su propio mundo
interno.
Lo que pretendo afirmar es que la aptitud que otorga
Machuca en su composición del niño Jesús supone,
según mi perspectiva, no sólo una innovación compositiva
frente a la tradición, sino un fuerte desafío en el terreno
de los significados.
Si tradicionalmente se nos muestra una aptitud de Jesús
despierta e interesada en el mundo externo que le rodea donde se hace
ver al fiel la aptitud propia que ha de tener el niño Dios, la
composición iconográfica que hace Machuca transgrede la
imagen más tradicional creando una composición más
cerrada en la que se nos muestra al Jesucristo niño en su aspecto
más humano. Tiene sueño o se halla en un estado que podríamos
definir provisionalmente de “ensueño meditativo”. Esta
aptitud es mostrada por el pintor de forma natural; cerrados los ojos,
con una apertura de la boca próxima al bostezo. Mientras, su madre
espera paciente y dulcemente, estira el paño hacia fuera al tiempo
que contempla las acciones de su hijo en esa aptitud tan propiamente innata
de la mujer que nos enseña el profundo conocimiento que sólo
una madre puede tener acerca de su primogénito.
Este factor va a ser captado en toda su profundidad psicológica
por el pintor. San Juanito, que aparece en un lateral se muestra muy atento
mientras contempla con curiosidad, cariño y gran interés
a la Virgen e hijo.
Si bien Machuca hereda la influencia de la pintura italiana,
conserva la esencialidad de su arte hasta el punto de crear, al menos
en este caso específico, una iconografía innovadora dentro
de la tradición, donde el niño Jesús aparece, extrañamente,
semidormido.
El papel otorgado, por otra parte a la plasmación
de la Belleza más serena y clásica es logrado en el cuadro
mediante la Virgen, de una herencia italiana casi indudable.
En esta figura, una de las más hermosas, por otra
parte, de toda la pintura del siglo XVI en España, he creído
posible y oportuno establecer cierta similitud estilística con
la obra denominada “cabeza de muchacha”, o la Despeinada de
Leonardo da Vinci, que deberá ser oportunamente confirmada o refutada
por los máximos especialistas.

El cuello triangular y cerrado que nos ofrece la virgen,
también podría ser influencia del mismo Leonardo, en particular
de la denominada “Dama del armiño (1483-4)” ,ya que
si bien la postura que mantienen ambas mujeres es distinta, ambas mostrarán
un alzamiento del cuello en su parte izquierda mientras que la derecha
aparece más baja frente a la mirada del espectador, en una asimetría
perceptiva muy interesante.
Por otra parte, frente al rostro más carismático
de la Virgen de la Rosa de Rafael, que, precedentemente comentábamos
,es posible hacer notar, así mismo , la plasmación de la
buena proporción y armonía de rostro de Maria en Machuca
en ojos, nariz ,barbilla y pómulos.
Las diferencias que se observan entre la figura de San
José del italiano con respecto al español.
Es que en el de Rafael aparece visiblemente más
joven, mientras que los dos niños aparecen más mayores que
en los de la obra del toledano. Los fondos oscuros serán comunes
a ambos cuadros.
El prototipo de cabeza de San José se halla influenciado
por el de la sagrada familia de la galería borghese, donde San
José aparece en el lateral derecho, de perfil, casi en una total
sombra.
San José aparece, por su parte, en segundo plano,
a la derecha de la Virgen, con una enorme barba en tonos ocres y marrones
idénticos a los que representan las ánimas de la Virgen
en el purgatorio.
La figura se aleja del primer plano mediante el color,
contrastando poderosamente con los tonos cálidos del resto de la
composición. Este tipo compositivo es típico de Machuca
por su esquematismo geométrico que va a repetirse en todas sus
obras.
Compositivamente, el centro lo constituye, como se dijo
antes, María que aparece sedente, con la mirada un poco baja y
algo de perfil dirigida hacia el niño que sostiene de pie en su
regazo envuelto en un paño blanco. La virgen esta ataviada con
una túnica carmesí decorada con grecas clásicas en
los hombros y otra túnica azul ultramar le cruza el pecho. El escote
deja entrever la camisa de tul transparente en la que se ha realizado
una magnífica veladura.
Los tonos de color son idénticos a la Virgen del
Purgatorio e igualmente el parecido físico del rostro es apreciable.
La mirada tranquila y serena va a destacarse en los ojos
almendrados, suave será también la delicada barbilla en
el rostro ovalado. La cabeza se halla cubierta por un nimbo al igual que
la de la Virgen del Sufragio y las Santas mujeres del Descendimiento (Museo
del Prado).
En lo iconográfico era muy típico de la
época el dotar a las vírgenes del nimbo que en diversos
casos aparecerán remarcados con “una especie de aureola,
de rayos casi paralelos ”, según afirma Caro Cruz.
La mano derecha de la Virgen sostiene el paño
blanco que ciñe al cuerpo del niño sobre el que descansa
la mano izquierda. La figura del niño posee una potencia idéntica
en la Virgen del sufragio, la de la galería Borghese y la Sagrada
familia.
El niño San Juanito aparece sólo asomando
la cabeza dotado del clásico nimbo, con la que son investidos también
los ángeles en la Virgen del sufragio. Este San Juanito tiene gran
parecido con el niño que aparece casi al pie de la cruz y detrás
del caballero en el Descendimiento (1547).
Si quisiéramos establecer comparativamente un
análisis más profundo entre la Sagrada familia de la Galería
Borghese con respecto a la Sagrada familia de Jaén, empezaremos
por decir que: aparecen un mismo tipo de rostros. La virgen María
de la catedral jienense se halla de medio cuerpo, dando al espectador
su latera! izquierdo, pendiente de la posición de! fino.
E! pintor compositivamente no hace un alarde de su virtuosismo
técnico (esto factor lo aplicará profusamente en el color),
algo que si se halla en la obra italiana mediante la posición y
el juego de manos y piernas que remite, por tanto ,a un prototipo, tal
vez más manierista influencia del mismo Miguel Ángel. La
deformación, tan típica de los manieristas se producirá
por ejemplo en las piernas del niño Jesús mostrando un exceso
de grasa.
La pierna derecha del niño Jesús aparece
estirada, a diferencia de lo que ocurre en la
precedente obra italiana si bien la posición de la pierna izquierda
mantendrá su similitud
en las dos obras.
La mano izquierda de la virgen ya no sujeta y abran al
niño como ocurre antes, sino que
aparece apoyada suavemente sobre el vientre del mismo. Por su parte, la
mano derecha de la Virgen, tiene otros matices distintos al de la primera
obra; sujeta el paño en alto en el que el autor ejerce su maestría
y capacidad técnica. La forma de coger el paño muestra delicada
y sutilmente, el estudio del mismo a nivel formal.
El uego de manos es tan bello en la figura de la Virgen de la cinta, que
nos sugiere, por otra parte la delicadeza de sentimientos que muestra
en conjunto esta figura, con la expresión de la dulzura ,suavidad
y ternura contenida, que serán matices poco comunes de observar
en la pintura española de la época ,si exceptuamos ,tal
vez, las obras algo posteriores de Luis de Morales.
Por ejemplo, la Virgen con el niño del Museo del Prado, con rostro
delicado y cabizbajo con una expresión contemplativa frente a su
hijo.
Esta dulzura es más típica del arte italiano,
remitiendo directamente a Rafael y Leonardo.
La aptitud meditativa de la figura central (la Virgen
Maria) ,es arquetípica del genio florentino así como, ese
clima de ensoñación en el que se nos muestran las figuras,
si bien Machuca siempre conservará un mayor grado de realismo ,podríamos
decir casi escultórico, tan característico de lo propiamente
Hispánico con respecto a la mayor sutilidad y evanescencia de alguna
de las obras de Leonardo.
Por último en el proceso de investigación
que se ha realizado en esta obra (ligeramente difícil, por otra
parte, debido a la escasez que poseemos de un material lo suficientemente
especializado acerca de la obra que nos ocupa) he querido resaltar una
serie de detalles que pueden ayudar al lector a la comprensión
histórico-artística de la obra.
Si analizamos las diversas representaciones de vírgenes realizadas
por el autor estableciendo las diferencias y similitudes oportunas con
respecto a la diversidad de representaciones de Vírgenes en que
se ejercita el artista, nos daremos cuenta que, por ejemplo, los fondos
entre La Virgen del sufragio ,la Sagrada Familia con San Juanito o el
tríptico de la Virgen con el niño varían.
El primero posee un fondo algo complicado, aunque plano y sin paisaje,
mientras que el tríptico de la Virgen, homenaje a Miguel Ángel
(pintado tras su viaje a Italia), aparece ya con el fondo paisajístico,
tan conocido por los pintores transalpinos. La virgen de la Cinta mantiene
el característico fondo plano y oscuro que habíamos ya visto
en la obra de la galería Borghese, obra que será sin duda
el precedente e influencia más directa del artista sobre su obra,
cuya lógica continuación y perfeccionamiento va a ser, obviamente,
la obra objeto del presente análisis.
En cuanto al carácter exento de la obra, que en principio pudo
formar parte del Retablo de la Consolación, puede afirmarse que
no será, sin embargo, la única encontrada y atribuida al
autor con estas características:
El cuadro denominado “La Pentecostés” identificado
por Roberto Longhi ,y atribuido a Machuca usa una técnica muy similar
a la de Rafael. Otra de estas obras de carácter exento es “”
La adoración de los pastores” propiedad de Don Manuel Gómez
González en Madrid o el “Camino del calvario” del señor
Castillo Baquero.
Al dar fin a este trabajo de investigación quisiera dar las gracias
sinceramente al conserje de la Catedral de Jaén por su amabilidad
y deferencia para con mi persona, como en el terreno de la teoría
del arte a José Caro Cruz, Rafael López Guzmán y
G.Espinosa Spinola por sus aportaciones al estudio específico de
esta obra, factores que me han permitido desenvolverme inicialmente en
un conocimiento más profundo y coherente de esta pintura.
NOTAS:
- (1)LOPEZ GUZMAN ,RAFAEL. Espinosa Spinola,Gloria. Biografias
granadinas. Pedro Machuca. Editorial Comares, 2001.
- (2) CHECA, F. Pintura y Escultura del Renacimiento en España.
1450-1600. Madrid: Ed. Cátedra, 1983
- (3) AA. VV. Arquitectura del Renacimiento en España. 1488-1599.
Madrid: Ed. Cátedra, 1989.
-(4) -GOMEZ-MORENO, M.: Las Aguilas del Renacimiento español, Madrid,
1941; p. 109 de la reedición de 1983
BIBLIOGRAFÍA:
- (1)LOPEZ GUZMAN ,RAFAEL. Espinosa Spinola,Gloria. Biografias granadinas.
Pedro Machuca. Editorial Comares, 2001
-CARO CRUZ, JOSE. Revista Boletín del Instituto de estudios Gienenses,1981,(27,l
16) pág 109-114 ,
once ref.
-- GOMEZ MORENO CALERA, JOSE MANUEL.La herencia de Machuca en el renacimiento
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