Proyecto sobre el uso de las nuevas Tecnologías dentro de un posible centro de interpretación del Patrimonio Artístico de la Diócesis de Granada: La Ciudad como Museo

 

 

 

 

 

http://www.alonsocano.tk        ISSN: 1697-2899                   D.L:GR2134/2004

PROYECTO SOBRE EL USO DE LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS DENTRO DE UN POSIBLE CENTRO DE INTERPRETACIÓN DEL PATRIMONIO ARTÍSTICO DE LA DIÓCESIS DE GRANADA: LA CIUDAD COMO MUSEO

Jorge Jesús Cabrerizo Hurtado
Licenciado en Historia del Arte por las Universidades de Granada
y Complutense de Madrid.


El disfrute de un Patrimonio que es tan rico por lo artístico como por la serie de valores fundamentales y vertebradotes del mismo ha de ser del todo completo. Esto es: debe significarse su planteamiento de puesta en valor en todas sus perspectivas. Por tanto, el cuidado con el que se presente al público para su conocimiento y disfrute ha de ser escrupuloso.
La imposibilidad actual de que el conjunto de la sociedad conozca sus orígenes culturales más profundos y el desprecio con el que muchos de estos valores se reducen -por lo obsoleto de su función a ojos del moderno occidental-, genera el más hondo de los desconocimientos. Desconocimiento que se justifica en aras de la nombrada modernidad y que convierte al ciudadano en un desclasado cultural.
La función evangelizadora de la Iglesia mediante sus obras de Arte –hecho este de sobra conocido y origen de su patrimonio- ya no es ni tan siquiera el eje fundamental de los planteamientos de puesta en valor de su Patrimonio. Un capítulo más, tal vez. Pero el peso de la Cultura Cristiana para la comprensión crítica de nuestra Historia debe estar continuamente presente. Es una necesidad de salud intelectual, no de intento de conversión.
Dicha razón no se entiende como cierta o, en todo caso, se ve como sospechosa. Pero es real.
Por esto y ante la veloz pérdida de Cultura Cristiana en la sociedad moderna occidental, es necesario el mejor y más efectivo tipo de información que complete y genere la más correcta comprensión del Patrimonio –y su significación para nuestra Historia- de la Iglesia, si se quiere que éste se ponga en valor. Y el mejor medio para la información completa, rápida y eficaz –ya que no se acude a dicho Patrimonio con conocimiento previo- es el que queda configurado por las nuevas tecnologías.

Además de esta primera función –y fundamental- de las nuevas tecnologías dentro del planteamiento de valorización del Patrimonio de la Iglesia, existe otro por el cual es aconsejable y necesaria su utilización. A la información se le une la facilidad que conceden las nuevas tecnologías para los trazados y planificaciones necesarios para el disfrute de un Patrimonio disgregado por toda una zona (en el caso que nos ocupa, la ciudad de Granada) y al que se debe acceder, para mejor aprovechamiento, tras un previo –Centro de Interpretación del Patrimonio- desglose de las posibilidades que ofrece al visitante.

Así pues, el elemento información y el elemento gestión personal de ruta –tras conocer todo lo que se oferta- son resueltos de manera limpia y efectiva gracias a las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

Una vez se tienen en cuenta estas ventajas, lo que continúa es el diseño personalizado para cada necesidad particular. Aquí, tomado el caso de la ciudad de Granada, se sugiere un guión literario –el técnico sería resuelto por el experto competente- de dicho uso.

Tenidos en cuenta los objetivos, que son los expuestos en el itroito, y sabido que la información de la que se habla es precisada como información histórica, artística y –aquí se da la consideración básica diferenciadora de este Patrimonio con respecto de otros- Cultural Católica (terminología, costumbres, datos biográficos, significación profunda, etc.…), se establece bajo las consideraciones necesarias una batería de datos que se distribuyen mediante los medios tecnológicos necesarios.
Dichos medios, dentro del espacio destinado para ello en el Centro de Interpretación serán –al margen de libros, guías y similares, por supuesto-:

• Una red de ordenadores personales interconectados y con capacidad para que el usuario pueda consultar direcciones de Internet limitadas, dispuestas dentro de un directorio de afines.
• Una colección de CDRones temáticos con la información complementaria y gradualmente más específica que el usuario requiera tras de investigar en la página digital del Patrimonio de la Diócesis –en esta se le ha proporcionado toda una serie de datos divulgativos que son ampliados selectivamente mediante estos CDRones, los cuales no se incluyen en la red y son susceptibles de comercializarse en el Centro. A su vez, un tercer paso en la especificación de la información se ofertará en la biblioteca habilitada del Centro y en su oferta de librería. Las nuevas tecnologías nunca deben sustituir al tradicional papel impreso, y esto ha de potenciarse. Los beneficios de una y otra posibilidad son distintos y no excluyentes-. Su uso se efectuará mediante los mismos ordenadores nombrados.
• Una serie de pantallas de televisión con reproductores de video y lectores de DVD.
• Colección de videos y DVDs de tema variado. Susceptibles de comercializarse en el Centro. Este formato, aunque pudiera ser sustituido por los informáticos, es valioso por constituir información con deleite. Esto es: no solo es fuente de información, sino que dicha información se ofrece con calidad de reportaje documental o cinematográfico, para disfrutar momentos de características etnográficas ante todo y de visita paisaje o postal en movimiento –fiestas populares como la Semana Santa, visitas a monumentos con calidad cinematográfica, reportajes históricos…-. Todo ello participa de la comodidad del salón del hogar del visitante, más que de un ordenador personal. La colección se oferta para uso solicitado en la sala habilitada para ello.
• Aparatos para la audición de CDs. La sala destinada al disfrute de la música del Patrimonio diocesano de Granada debe situarse cerca de la biblioteca, sino en la misma, para facilitar la posibilidad de escuchar música al tiempo que se ojean libros de buenas reproducciones fotográficas.
• Colección de CDs a disposición del usuario. A parte, de venta en la tienda del Centro.
• Auriculares para uso de los usuarios.
• Sala dispuesta para la proyección a grupos de un video-reportaje de introducción al Patrimonio de la Iglesia en la Ciudad de Granada y planteamiento para grupos de las distintas rutas diseñadas. Se habilita con proyector de última generación y sonido de calidad.

A estos medios generales que se ofertan el Centro hay que unirle, para el óptimo aprovechamiento de la visita, un pequeño equipo de nuevas tecnologías en cada punto de la visita. Si interpretamos Granada y sus monumentos como ciudad museable, cada uno de estos monumentos debe ofertar la mayor y mejor información posible. Dicha información se centraliza en el Centro, pero se repite específicamente en cada punto visitable de las distintas rutas. Pero un problema particular de este característico Patrimonio es la imposibilidad de musealizarse de manera agresiva. El edificio religioso o la imagen de devoción, al ser objetos cultuales –aunque el visitante los vea con los ojos del turista- no deben descontextualizarse ni pervertirse perdiéndose su uso original y el respeto que se les debe. Por esto, la mejor forma de conservar la función de los objetos museables y, al tiempo, de ofertarlos como tales quizás fuera la que nos ofrecen las nuevas tecnologías.

Así, cuando el visitante accede al lugar deseado, dentro de la ruta y el horario establecidos, debe contar con una equipación básica y no agresiva que haga su visita de calidad. Este equipo particular de cada monumento sería:

1. Un ordenador –en su garita diseñada para ello- que, en un lugar disimulado y no incómodo del monumento, facilite toda la información concreta necesaria para la comprensión del mismo.
2. Una audioguía con dicha información codificada para uso personal del visitante. Esta audioguía no hace desmerecer a la guía impresa correspondiente. Se establece una ruta numerada del edificio y se presta la información de los distintos bienes de interés. La numeración no aparece en el monumento, sino en un plano de situación facilitado al adquirir la audioguía.

Punto importante es la ambientación musical. Seleccionada la propia para cada monumento, lo correcto sería que cada espacio tuviese la posibilidad de una red de hilo musical, pero ya que esto entorpecería otras funciones del edificio –al tiempo que sería costosísima su habilitación- lo correcto sería que el hilo musical se incluyera en la audioguía. Así, se sugiere la audioguía con auriculares como más propia que la de teléfono. El tema de la ambientación musical no es baladí: contribuye a una mejor comprensión del bien y a un disfrute mayor del mismo, creando ambientación e incluso relajando la visita al marcar otro ritmo ajeno al común ciudadano. Este pequeño retiro espiritual y estético se cierra, convirtiéndose la visita en una beneficiosa experiencia individual. Tan importante es que no debe tomarse a la ligera la elección de dicha música, además del valor patrimonial que supone la recuperación de composiciones propias del lugar. Las distintas músicas pueden estar a la venta en la tienda del edificio particular o en el Centro.

Las audioguías deben ser facilitadas y controladas por el personal de cada centro, de tal forma que el visitante que solicite una particularmente la tenga a su disposición dentro del edificio y el usuario que realice una ruta concreta, de varios puntos, adquiera un bono canjeable en cada punto por las diversas audioguías, ya que contar con un aparato para cada ruta puede, al carecer de control la ruta, suponer robos y extravíos.

Otro elemento con frecuencia olvidado y muy a tener en cuenta en el uso de las nuevas tecnologías en un caso como el que nos concierne será el de las Actividades Educativas. Las posibilidades de las mismas en el capítulo de actividades didácticas son extraordinarias. A los tradicionales talleres destinados a los más pequeños, en los que la actividad manual es la más usual, habría que unirle toda una serie de juegos didácticos y de conocimiento del medio, divertidos por lo demás, que son bien recibidos por el conjunto de los jóvenes y niños tan habituados ya al lenguaje de la informática. Disponer una sala especial del Centro con programas diseñados para el caso es más que recomendable. Juegos de ordenador de aventura gráfica, Trivial o puzzles electrónicos, por citar algunos –aunque aquí la imaginación del programador encargado de la unidad es la que marca los límites- pueden ser enormemente útiles para lograr la integración y comprensión, mediante lo lúdico, del niño o joven y el Patrimonio a descubrir.

Por último, y no menos importante, las nuevas tecnologías tienen una interesante aplicación en el tema de la reproducción de calidad de obras de Arte. Como se viene nombrando a lo largo de este pequeño ensayo, la importancia de un merchandising cultural en nuevos formatos es destacable. El usuario actual busca la calidad incluso en los recuerdos de su visita que adquiere tras de la misma. No solo en el tema del diseño de dichos recuerdos, lo cual es obvio, sino incluso en la creación de nuevos tipos de producto, las nuevas tecnologías cumplen un papel fundamental. A las tradicionales reproducciones en postal y otros soportes, los libros y guías –la fotografía digital ha supuesto un indiscutible avance en este particular- hay que unirle los CDRones y DVDs y, a esto, la posibilidad de reproducciones de las principales obras de nuestro Patrimonio. No solo en láminas, sino novedades como lienzos tratados con estampación digital e incluso reproducciones de esculturas a escala real o menor. En esto, las nuevas tecnologías permiten una variedad y calidades notorias y dignas de tenerse en cuenta.

Todos estos particulares deben ser atendidos con la seriedad y el rigor que se suponen en un Patrimonio tan comprometido como es el que tratamos. Así pues, la puesta en uso de todos estos elementos debe hacerse desde un grupo interdisciplinar de expertos duchos en el uso de las nuevas tecnologías y que no las hagan desmerecer en cuanto a calidad docente, de difusión y científica.

La importancia, para llegar a un buen fin con todos estos elementos, de una buena difusión mediante los medios adecuados es digna de reseñarse. Así, el papel de la Red en todo ello es innegable. Una buena página de información y servicios en Internet es más que necesaria: es el punto de partida y la base de todo el edificio que se configura tal y como ha quedado descrito en este ensayo. Ha de tenerse, por lo tanto, en cuenta y debe cuidarse sobremanera.

Todo lo arriba referido sirva como recordatorio y definición de lo necesario para un buen uso de las nuevas tecnologías que hoy quedan a nuestro alcance para la mejor gestión del inmenso potencial del Patrimonio Artístico y Cultural de la Iglesia en ciudades que, como la de Granada, cuentan con la práctica totalidad de su Patrimonio enmarcado en los parámetros de la Cultura Cristiana.

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