|
|
|||||||||
| http://www.alonsocano.tk ISSN: 1697-2899 D.L:GR2134/2004 | |||||||||
![]() |
|||||||||
|
BULAS Y DOCUMENTOS PONTIFICIOS EN EL ARCHIVO-MUSEO CASA DE LOS PISA: LAS OTRAS JOYAS DE LA IGLESIA Margot
Corbacho Reguera El tema que nos concierne en este número, son los fondos documentales del archivo. El legado que ha llegado hasta nosotros, hace un recorrido por los casi cinco siglos de existencia de la Orden, traducidos en bulas pontificias, libros de enfermería, libros de cuentas, actas constitucionales y un fondo bibliográfico antiguo de importancia. El documento de archivo, por su autenticidad, por su mismo aspecto, contiene una carga emocional que ningún libro, por muy excepcional que sea, posee. Estos documentos son fuentes originales que transmiten el paso de la historia y que por tanto constituyen la identidad, el conocimiento y el patrimonio de la Orden Hospitalaria. Peculiaridades e importancia de los documentos pontificios Los documentos pontificios, son todos importantes, ya que todos tienen como origen al papa, y salen a la luz desde la Curia Romana a través de la Santa Sede. Desde el principio de los tiempos, fueron los propios apóstoles los que se sirvieron de colaboradores para realizar la misión que Jesús les confió, fue muy común entre ellos el servirse de amanuenses y secretarios, p. ej. Pedro se sirvió de Silvano y Pablo de Tercio. Estos auxiliares fueron el embrión de lo que con el tiempo serían las curias episcopales que con la liberación de la Iglesia en el S. IV comienzan su desarrollo. La relevancia de un documento pontificio no se deduce tanto de su clasificación (carta encíclica, constitución apóstólica, exhortación apostólica, cartas apostólicas, decretos, bulas, breves, motu propio…) como de su contenido. El lenguaje oficial y la versión de todos los documentos eclesiales es el latín, todos ellos suelen tener una función catequizadora, se proponen enseñar sobre algún tema doctrinal o moral, avivar la devoción, condenar errores, promulgar leyes, redactar conclusiones a sínodos, etc… Dado el especial significado que encierran para la Orden y por considerarse documentos constitutivos de gran riqueza doctrinal, de entre toda la tipología documental pontificia nos centraremos en las bulas y breves. Bulas y breves papales, los inicios Desde el S. VI en adelante, la cancillería papal, usó un sello de plomo o cera para autentificar sus documentos. La bula era inicialmente un tipo de plato con forma de disco que se aplicaba a los sellos metálicos que acompañaban a ciertos documentos papales o reales. Alrededor del S. XIII empezó a significar no sólo el sello en sí mismo, sino el documento per-se. De ahí hasta el S. XV la bula era un término amplio que designaba a la mayoría de documentos papales. El papa Eugenio IV, efectuó cambios administrativos para remover el lento sistema de las bulas, reemplazándolo por otros documentos, siendo el más común el “breve apostólico”. Las bulas continuaron siendo utilizadas en ciertos momentos en conjunción con los breves. Por costumbre, bula tiene una inscripción en la cual utiliza el título Episcopus Servís Servorum Dei (El Siervo de los siervos de Dios). Este título fue adoptado probablemente por el Papa Gregorio I (Magno 590-604) ya que había escogido este título como protesta contra el patriarca de Constantinopla, Juan el Rápido, quien se hacía llamar “Patriarca Ecuménico”. Bulas y breves de la Santa Sede a la Orden Para la Orden, la importancia de las bulas radica en que son fuente primera de documentación doctrinal, aún antes que las mismas constituciones, actas de capítulos y circulares de los superiores, puesto que todos éstos no pueden ir al margen de las disposiciones de la Santa Sede a la misma Orden. Nos centraremos en tres documentos que al recoger aspectos canónicos de erección y aprobación de la Orden nos parecen fundamentales. Estos documentos son: Breve Salvatoris, Bula Licet ex debito y Bula Etsi pro Débito, cuyo contenido ya sea través del documento original o de los bularios se encuentra presente en el archivo. Breve Salvatoris Otorgado por San Pío V, en Agosto de 1571. A través del mismo, el Papa, concede al hospital
de Granada la exención total de la parroquia en que está
enclavado, otorga muchos privilegios y gracias a los hermanos, enfermos,
bienhechores, limosneros, varias indulgencias plenarias y parciales, reliquias
insignes del Santo como consta en todos los bularios de la Orden. Se puede decir que es un decreto de alabanza de la obra, de los hospitales y enfermos más que de San Juan de Dios y sus seguidores. Con posterioridad, en 1576, Gregorio XIII en la Bula In Supereminenti, extenderá estos privilegios dados en un principio al primitivo hospital de Granada a todos los hospitales de la Orden. Bula Licet ex debito Este documento dado en enero de 1572 por el San Pío V es de suma importancia puesto que en él, los hermanos quedan constituidos como congregación religiosa. En esta bula ya se habla de las primeras fundaciones de Córdoba, Madrid y Lucena, fundadas a ejemplo del hospital de Granada. Entre otras cosas, se hace hincapié en la distinción de los hermanos a través del hábito y toma del escapulario ya que de este modo se garantizaba de cara a la sociedad el que la limosna pedida fuera destinada al sustento de hospitales y obras de caridad. Se recoge en ella la adopción de la Regla de San Agustín por parte de los Hermanos y queda reflejado el sometimiento a ordinarios, es decir obediencia sólo a sus propios superiores y obispos. Bula Etsi pro Debito Este documento promulgado por Sixto V en octubre de 1586, puede entenderse como una bula de constitución,. En ella se habla de los 18 hospitales existentes no sólo en España sino en Italia y en las provincias transalpinas o transmarinas como propiamente se deja constancia en la fuente refiriéndose a las fundaciones del continente americano. La bula supone una llamada a la unión y organización. Sixto V, eleva la primitiva Congregación a Orden formando un cuerpo único entre todas las Casas. Por ello da facultad para celebrar y elegir prior general, provinciales y priores ordenando procedan a la redacción de constituciones. Fondos del Archivo Incluyendo la Bula Licet ex Debito y Etsi Pro Debito, en el Archivo de la Casa de los Pisa se conservan alrededor de un centenar de documentos pontificios distribuidos en bulas, breves, decretos y motu propio. Al mismo tiempo, quedan a disposicón de cuántos investigadores y estudiosos se acercan hasta aquí, una relación de 289 expedientes de origen papal relacionados con los mismos y una colección de bularios desde 1596 nada desdeñable. Significado actual, su vigencia El criterio más extendido en torno a este tipo de documentos es que han perdido actualidad, al hablar de bulas quizás pude que pensemos en algo desfasado, porque tratan de privilegios, gracias, indulgencias… Todo esto hay que mirarlo como algo histórico, fue parte de un modo de actuar de la Iglesia en una determinada época. En este sentido no podemos perder de vista el porqué y para qué de esas gracias y privilegios, que en definitiva no fueron tanto para los religiosos sino para favorecer a los enfermos, apoyando y bendiciendo la misión al servicio de la hospitalidad.
|
|||||||||