|
|
||||||||||||||||||||||||||||
| http://www.alonsocano.tk ISSN: 1697-2899 D.L:GR2134/2004 | ||||||||||||||||||||||||||||
![]() |
||||||||||||||||||||||||||||
|
INTRODUCCIÓN A BAYONAS,
UN PUEBLO DESAPARECIDO EN LA SIERRA DE SEGURA Ángel Aguirre
Sánchez INTRODUCCIÓN Vayonas es un despoblado situado en la Sierra de Segura (Jaén), concretamente en el término municipal de Siles. Se trata de un lugar que ha sido tratado frecuentemente por los historiadores de manera superflua, aportando escasísima información, y, en algunas ocasiones, incorrecta (1). Nuestro objetivo es sacar a la luz algunos datos, de tipo histórico y arqueológico, hasta ahora no tratados por la bibliografía. LOS SEÑORÍOS DE LA ORDEN DE SANTIAGO: FORMACIÓN Y CONSOLIDACIÓN DE LA ENCOMIENDA DE SEGURA. Desde su fundación en Cáceres el 1 de Agosto de 1170, la orden de los Caballeros de Santiago se expandió rápidamente sobre las tierras que los contingentes cristianos iban reconquistando a los musulmanes. En sus comienzos, la Orden se convierte en un instrumento decisivo al servicio del Reino para la lucha contra los musulmanes, dando sobradas muestras de su arrojo y valentía, conquistando, repoblando y defendiendo extensas zonas de la península, y creando en ellas grandes Señoríos. Por este motivo, la expansión territorial santiaguista será favorecida por la Monarquía castellana, ya sea mediante donaciones reales, particulares, cambios o compras. Las tierras de la Orden se organizaban en dos Provincias: León y Castilla, y cada una de ellas en unas unidades territoriales menores denominadas Encomiendas. Según Ladero Quesada, la Encomienda podría definirse como el “conjunto de bienes y rentas territoriales, jurisdiccionales, o de ambas clases que permiten vivir a un comendador, a cuyo cargo pueden estar freiles y que, en todo caso, debe ciertas prestaciones militares, por supuesto, además de las religiosas, o de modo de vida impuestas por la regla de la Orden” (Ladero Quesada, 1975). El comendador era la máxima potestad en las encomiendas, aunque dependía en última instancia del Maestre de la Orden. Será durante el reinado de Fernando III cuando se ocupen los territorios segureños, y mediante una serie de donaciones reales, estos términos serán entregados a la Orden, como premio al servicio prestado a la Corona en el proceso reconquistador (2).
Estas eran las localidades que poseía la encomienda
en la actual Sierra de Segura, hacia la mitad del siglo XV: (3) BREVES RESEÑAS DOCUMENTALES En las fuentes documentales las primeras referencias a este lugar las encontramos en la primera mitad del siglo XIV, en el conjunto de obras que se conoce comúnmente con el nombre de Libros de las Monterías de Alfonso XI, escritos entre 1.340 y 1.350. Dichos documentos se conservan actualmente en Sevilla y el Escorial. Fueron transcritos, copiados y publicados en 1.877 por D. José Gutiérrez de la Vega (4). En el capítulo XXXII habla de los montes pertenecientes a las Sierras de Alcaraz y Segura, y aparece citado Bayonas como un lugar muy bueno para los puestos de caza mayor, aunque no da ningún detalle más. Pensamos que el lugar aun no se encontraría habitado, siendo la cita un topónimo geográfico traído por los repobladores cristianos provenientes del norte peninsular (5). La siguiente referencia que aportamos trata del testimonio notarial de la entrevista sostenida entre los procuradores del concejo de Alcaraz y Rui Ferrandez, comendador de Segura de la Sierra, sobre partición de términos y agravios mutuos. “Domingo, primero de março era de mill e trescientos e setenta e seys años, este dia en el rio de Vayona, que es camino de Aluadadejo de la Sierra”. En dicha acta se recoge los mojones que a partir de entonces delimitarían los términos de ambos concejos, por un lado el de Alcaraz, por el otro el de Segura de la Sierra, “dixo el dicho comendador que los dichos terminos de Alcaraz e de Segura que los partien los rios de Vayona e de Villanueua e que defiende que los dichos rios adelante faza la tierra de la Orden que ningunos vezinos de Alcaraz nin de su termino que non pasasen a vsar dello en ninguna manera” (6). De nuevo, no queda claro si Bayonas es ya un lugar habitado, pues no aparece como testigo ningún habitante de lugar. Sin embargo, el siguiente documento que citamos deja entrever que sí estaría habitado. Se trata de una carta abierta, con fecha 2 de diciembre de 1.386, del concejo de Segura de la Sierra a Bayonas otorgándoles las dehesas de Bayonas y del Oso, para que “ mejor pudiesen labrar e criar e la tierra se poblase”, debido a “la gran premia e afincamientos e premias que les hazian los de Alcaraz llevandoles de cada dia los sus bueyes e bestias de arada sobre lo qual de cada dia los cohechauan en tal manera que lo no podian sufrir nin pasar, sobre lo qual el dicho lugar de las Vayonas dixeron que estavan en punto de se despoblar e que largos vezinos que heran pasados e avenzidados al termino de Alcaraz” (7). Parece ser que los vecinos de Alcaraz no habrían cumplido lo prometido en la entrevista sostenida entre ambos concejos diez años antes, entrando más allá del río de Bayonas, línea que delimitaba ambos términos, y actuando como si fuera tierra suya. A partir de entonces los moradores del lugar empezarían a disfrutar del término concedido. Dicha carta privilegio fue posteriormente confirmada por D. Enrique, Maestre de la Orden de Santiago, el 8 de Mayo de 1.411 en Albaladejo (Ciudad Real); por el rey Carlos I de España y V de Alemania el 22 de Marzo de 1.562 en Valladolid, y finalmente, por el rey Felipe II el 17 de Marzo de 1.596 en Madrid (de la Cruz, 1842). Deducimos por tanto que el lugar comenzó a tener cierta entidad a partir de este momento. Habrá que esperar a 1.468 para conocer las primeras cifras sobre poblamiento del lugar. |
||||||||||||||||||||||||||||
| LUGAR | 1468 | 1494 | 1498 | 1507 | 1525 | 1533 | 1560 | 1575 | ||||||||||||||||||||
| Bayonas | 40 | 25 | 80 | 35 | 44 | 20 | 30 | |||||||||||||||||||||
| Villarrodrigo | 200 | 310 | 172 | 260 | 322 | 339 | 400 | 270 | ||||||||||||||||||||
| Génave | 40 | 95 | 95 | 130 | 130 | 238 | 350 | 260 | ||||||||||||||||||||
| Siles | 200 | 262 | 195 | 270 | 280 | 374 | 500 | 380 | ||||||||||||||||||||
| Segura de la Sierra | 150 | 150 | 140 | 210 | 340 | 635(1) | 450 | 500 | ||||||||||||||||||||
| Torres de Albanchez | 84 | 110 | 148 | 200 | 230 | 300 | 250 | |||||||||||||||||||||
| Orcera | 50 | 114 | 180 | 200 | 500 | 430 | ||||||||||||||||||||||
| La Puerta de Segura | 50 | 24 | 30 | 30 | 40 | 67 | 60 | 80 | ||||||||||||||||||||
| Benatae | 70 | 95 | 100 | 120 | 120 | 123 | 190 | |||||||||||||||||||||
| Hornos de Segura | Despoblado | 60 | 72 | 140 | 226 | 350 | 280 | |||||||||||||||||||||
Fuente: AHN.OO.MM., Mss. Santiago, Libros de Visita
de la Sierra de Segura. Para 1533, Chacón Jiménez, F.,
Censo de población de 1533. Reino de Murcia. Para 1560, Las Encomiendas
de Órdenes Militares: un instrumento de la Corona en sus relaciones
con la nobleza. Concesión de las de Beas y Segura de la Sierra
a los Condes de Feria (siglo XVI). Serán los Libros de Visitas una pieza fundamental para conocer la estructura socioeconómica de los señoríos santiaguistas (8). En la “Relación que fizo Francisco de León, comendador de los bastimentos del Campo de Montiel, al muy magnífico y virtuoso señor don Alfonso de Cárdenas, maestre de la Horden e Cavalleria de Santiago, de todas las villas y fortalezas y encomiendas y posesiones de la provincia de Castilla, como visitador que fue por orden del maestro Johan Pacheco en 1468” nos habla de que “Las Bayonas, non tiene torre ninguna.” (9) Puede parecer una cita sin importancia por la escasez de información explícita que aporta, sin embargo, creemos que puede estar dando un indicio claro sobre su sigl de fundación y fundadores. El que no poseyera fortaleza ni torre alguna a mediados del siglo XV puede estar indicando que Bayonas se fundó ex novo, dentro del proceso repoblador que se dio por estas tierras entre la segunda mitad del XIII y primera del XIV. La visita de 1.498 nos informa, entre otras cosas, del estado en que se encuentra la Iglesia del lugar y las posesiones que tiene la misma. (10) Visitación de la iglesia Posesiones del benefiçio No fallaron clerigo en la dicha iglesia porque algunas veçes lo tyene e otras no. Tyene lo que rentan las dichas vinnas para el clerigo que les dize misa. Fallaron por mayordomo de la dicha iglesia a Pedro Fernández, vezino del dicho logar, el qual dixo que no tyene la dicha iglesia rrenta ninguna ni propios ningunos e que la limosna que le dan se gasta en azeyte para la leonera e juro que no tiene derechos ningunos ni le sobra nada porque algunas vezes conpra alguna çera. Mandanrole los dichos visytadores al dicho mayordomo que tenga la dicha mayordomia e guarde los bienes della, el qual lo juro en forma de lo conplir. Testigos: Juan de Aviles e Juan Sanchez. Como podemos observar, existía en el lugar una iglesia parroquial en honor a San Andrés. No hablan de la existencia de ninguna ermita en el pueblo. Sin embargo, gracias a las relaciones topográficas de 1.575 sabemos de la existencia de “vna hermjta a la parte de arriba del lugar a onor y vocaçion de San Agustin” (11). La creación de nuevas ermitas es general en todo el señorío desde la década de 1.480, aunque, como creemos que sucedió en Bayonas, el verdadero auge se produce en la primera década del siglo XVI. Siguiendo a Rodríguez LLopis “estos espacios exentos de las parroquias no se muestran como lugares de fuerte devoción y religiosidad; son, ante todo, espacios sagrados que actúan como fetiches para proteger a la población de algún mal” (Rodríguez, 1986). Tampoco tenía cura Bayonas en 1.498, debido a la despreocupación por parte de la Orden de sus santos lugares. Ante ello, serían los concejos los que tenían que hacer frente a la asistencia espiritual de las almas de la comunidad. Por este motivo, en 1.507, Bayonas tenía un clérigo de la Orden de San Bernardo (Rodríguez, 1986).
Pila bautismal procedente de la iglesia parroquial de Bayonas. Actualmente se encuentra en la iglesia de San Bartolomé de Villarrodrigo (Jaén). Bayonas nunca fue una localidad donde existieran grandes hacendados. No tenemos constancia de que llegara a vivir ningún hidalgo o caballero de cuantía. Para hacernos una idea de la pobreza de sus gentes, valga por ejemplo lo que se decía de ellos en 1.533 “El lugar de La Vayona, ques de la dicha encomienda, tiene quarenta y quatro/ vezinos pecheros, y destos ay tres vezinos o quatro que tienen razo-/nable hazienda, los demas son gente muy pobre porque tienen poco/ termino y no muy bueno, donde cogen algund pan, y tienen vna/ huerta pequeña de que se sustentan. Es tan pobre que cada dia se desmi-/ nuye en vezinos y haziendas. Pago de seruiçio, el año de quinientos y veynte e/ ocho, seis mill y trezientos y sesenta marauedis. Paresçenos que deue pagar/ dos mill y dozientos marauedis. / (12). De las 57 localidades, villas y lugares incluidos dentro de la Provincia de Murcia, Bayonas era la décima que más presión fiscal soportaba, pagando cada uno de sus 44 vecinos 144.5 maravedíes, es por ello que viendo la pobreza extrema en la que se encuentran, decidan rebajarle los impuestos a pagar, de los 6.360 maravedíes que pagaron en 1527-28 a 2.200 maravedíes, es decir, un 65.4% menos (Chacón, 1990).
Una de las fuentes más socorridas por los historiadores para conocer el pasado anterior a fines del siglo XVI son las descripciones realizadas por los pueblos de la Corona de Castilla, solicitadas y remitidas a Felipe II entre 1575 y 1579, con el objeto de formar una Crónica o Historia de España.. Las descripciones de los pueblos se realizaron por medio de interrogatorios enviados desde la Corte a las poblaciones, a través de las dignidades eclesiásticas o los representantes de la corona en los distritos administrativos. Se realizaron tres cuestionarios: en 1574, en 1575 y en 1578, aunque sólo los dos últimos fueron enviados. En el Partido de Segura de la Sierra, el encargado en última instancia de transmitir los cuestionarios a los diferentes lugares y villas fue “... el ylustre sennor liçençiado Señor Diego Hernandez governador y justiçia mayor de este partido,...”. Se enviaron los interrogatorios recibidos a las autoridades locales de las villas, indicando también que se hiciesen por los lugares y aldeas comprendidas en su jurisdicción; y ordenando que se reunieran y nombrasen dos personas del lugar, las cuales fueran capaces de responder a los capítulos de dicho cuestionario, y que en un plazo de 20 días lo hubieran finalizado. El encargado de trasladar estas órdenes a los distintos lugares fue el alguacil oficial del Partido de Segura, que recibió 350 maravedíes por día de trabajo empleado. Estos gastos correrían a cuenta del Concejo de Segura, bajo pena de 10.000 maravedíes sino se cumplían así estas órdenes (13). Las respuestas a las Relaciones corrían a cargo de las personas más idóneas que hubiese en el lugar “nombreis dos personas las mas antiguas, platicas y entendidas açerca de las cosas que su Magestad pretende saber”. Estas personas debían ser naturales y vecinos del lugar, mayores de edad, curiosos y entendidos. En Bayonas aquel 8 de Diciembre de 1575 las personas encargadas de responder al cuestionario fueron “Françisco de Ueça Redenza y Pero Serrano, vecinos del dicho lugar y naturales del y personas que tienen notiçia de las cosas del dicho lugar y su tierra”. Gracias a las distancias que las relaciones nos ofrecen respecto a otras localidades próximas, hemos conseguido hallar el lugar exacto donde estuvo ubicado el pueblo (14). Tras la correspondiente prospección del lugar, nos permitimos mostrar el lugar del desaparecido Bayonas. Su localización exacta es en la hoja 865 de los mapas de escala 1 .50.000, siendo sus coordenadas: Lat. 2º 35´ 45´´, Long. 38º 30´05´´ (15). EL FIN DE BAYONAS El siglo XVII fue un siglo nefasto, sequías y peste se alternaban año tras año, siendo muy probable que incidieran de forma directa en la desaparición de Bayonas. Entre ellas hay que destacar la peste de 1648 – 1649. La peste agudizó la crisis existente. Procedente del norte de África, entró por Valencia en junio de 1647, afectando gravemente a gran parte del reino murciano, que perdió el 60 % de población en aquellos lugares afectados directamente. Aunque las fuentes nos hablan de que este brote no llegó a penetrar de forma virulenta en el interior, no hay que descartar los brotes aislados que se sucedían por todas partes, así en 1.649 un nuevo brote de epidemia, esta vez procedente de Andalucía, se extendía por toda nuestra comarca, llegando incluso hasta el interior de tierras albaceteñas (Rodríguez, 1998). Estos brotes de peste no hubieran incidido de forma tan grave de no ser por la crisis económica preexistente, diez años de sequías y plaga de langosta habían dejado los concejos en ruina, y el hambre se extendía por toda la comarca. A finales de siglo la encomienda de Segura parece reactivar su economía, tal vez debido a su mayor diversificación económica, donde la ganadería y fundamentalmente el auge maderero, contribuirán decisivamente a paliar la crisis. Aunque para Bayonas fue tarde según se desprende de la memoria que de la Encomienda de Segura de la Sierra y de sus pertenencias hizo, en 1.725, D. Manuel de Moncada Portocarrero, Conde de Baños y Administrador de la Encomienda de Segura de la Sierra. Dice así al hablar de Bayonas en el apartado que dedica a la villa de Villarrodrigo: “DIEZMOS Y PRIMICIAS DE GRANOS.- …y aquí entran tambien los diezmos de granos de labradores de Bienservida que siembran en el término de Bayonas que era aldea de Segura y tenia su iglesia y párroco y se despobló y está extinguido el Santísimo Sacramento más de veinte y dos años ha por no haber becino alguno. …” (16). El lugar de Bayonas se había despoblado, hasta nuestros días. NOTAS 1 Observamos errores en las notas a la obra Memorias sobre El Partido Judicial de Segura de la Sierra escritas por D. Juan de la Cruz Martínez. Nota 2ª: Privilegio de Bayonas, pág. XIV. Emilio de la Cruz Aguilar dice“Los linderos del término concedido pos Segura a Bayonas pueden servir para situar esta población desaparecida a finales del XVIII”. Como veremos más adelante, la desaparición del lugar ocurrió a inicios del XVIII. Advertimos otro error en “Introducción a la Historia de Sierra Segura”. De nuevo aparecen referencias de Bayonas: “En las Relaciones (de Felipe II) no figuran Baínas (Bayonas), que ya entonces había desaparecido”. Vigueras González, Modesto. (2001): Introducción a la Historia de Sierra Segura. Época de la frontera Cristiano-Musulmana (1214-1492), pág. 242. Las Relaciones Topográficas de Bayonas sí existen, siendo un documento indispensable para conocer la idiosincrasia del lugar. 2. En una Carta Privilegio, sellada en Burgos el 21 de “Agosto de la Era de 1280 y año de 1242” (Chaves, 1.740) Fernando III donó a la Orden la villa, castillo y términos de Segura de la Sierra. 3. Tomado de Salvatierra Cuenca, Vicente (1999). Segura de la Sierra. Historia y monumentos de una villa medieval. Ayuntamiento de Segura de la Sierra. 4. Libros de las Monterías de Alfonso XI. Gutiérrez de la Vega, J. Cap. XXXII, Madrid, 1877. 5. Etimológicamente Bayonas proviene del euskera, de la unión de las palabras ibai y une, que significa lugar o encuentro de ríos, haciendo referencia a la unión de los ríos Avellanares y Turuchel; es también posible la etimología ibai ona, río bueno. Hay que advertir que fueron gentes procedentes del norte peninsular, vascos y navarros principalmente, los primeros en venir a repoblar estas tierras en la segunda mitad del siglo XIII e inicios del XIV (Sánchez Gueldos, 1997). 6. Archivo Municipal de Alcaraz, doc. Nº 118. 7. Archivo Histórico Nacional, Ordenes Militares, Consejo de las Ordenes, leg. 2, s.n. 8. Para saber más sobre el modelo-formal de Las Visitas consultar Nicolás Cabo, M. <<La Mancha santiaguista según los libros de visitas (1480-1511)>>, Anuario de Estudios Medievales. 11 pp. 469-491. 9. Archivo Histórico Nacional. Órdenes. Militares. 1233 C., (Relación de Francisco de León, del estado de las encomiendas.1468). 10. A.H.N. OO. MM. Mss. 1069 C, (Visita de los partidos de Segura y Murcia. 1498.) 11 Archivo Histórico Nacional.Vayonas, sig. J, I.14. Vol. III. Fol. 451r-453r 12. Chacón Jiménez, F., Censo de población de 1533. Reino de Murcia, pág. 57. 13. Archivo Histórico Nacional. Santiago de la Espada., sig. J, I.14. Vol. III. Fol. 357r-364v. 14. Dada la extensión del documento no podemos contemplarlo en este artículo, siendo nuestro deseo aportar el estudio que sobre el mismo llevamos a cabo en otro artículo. 15. La prospección del lugar arrojó la presencia de numerosos fragmentos cerámicos. De igual modo, pudimos identificar varios restos murarios, y un edificio rehabilitado, que creemos pudo ser la antigua iglesia del lugar. 16. Mercado Egea, Joaquín: La Encomienda de Segura de la Sierra en 1725. B. I. E. G. nº 146 Jaén, 1992- pág. 286 – 287.
BIBLIOGRAFÍA
|
||||||||||||||||||||||||||||