ENSAYO SOBRE LA NO VIOLENCIA
Y
DESARROLLO DE LA PAZ
Juan Ángel Pérez García
Ldo. en Historia y Antropología Social y Cultural
INTRODUCCIÓN
Desde los orígenes del hombre, la guerra (como
sentido de violencia) ha estado siempre presente, para bien o para mal.
Forma parte de nosotros mismos, de nuestra cultura, y no la podemos
eliminar de un día para otro. Nosotros mismos la hemos creado,
y gracias a ella hemos evolucionado a pasos agigantados. La guerra nos
ha proporcionado el progreso moral, social y técnico de nuestras
vidas, entonces, por qué buscamos la paz. Tal vez sea por el
continuo vaivén de tesis y antítesis, nada puede estar
sin su contrario; la paz no existiría porque no habría
guerra a la cual ofrecer, la guerra no existiría porque no habría
paz a la cual romper.
No debemos de olvidar que muchas conquistas civiles que consideramos
beneficiosas para nuestra civilización han llegado a través
de la violencia como el Imperio Romano o la Revolución Francesa.
La violencia frente a otra violencia ha sido el medio por el cual hemos
conocido la paz. La paz la hemos considerado como el “status quo”
entre dos potencias o grupos, pero también asimilamos la palabra
“paz” como sinónimo de “libertad”; entonces
debemos hacernos la pregunta: ¿la paz proporciona la libertad?.
Me temo que tendré que responder no. A pesar de todo, la paz
simboliza el paso previo hacia la libertad de los hombres, aunque por
desgracia, no tiene por qué llegar.
Por tanto, los seres humanos hemos alcanzado tal grado de desarrollo
y somos lo que somos hoy en día gracias a la intervención
de la violencia, pero ¿existe otro modo? ¿podría
el hombre alcanzar las mismas metas mediante la no violencia?. Por suerte
esto fue posible, y lo podemos comprobar a través de la teoría
y práctica de Gandhi, que nos ha demostrado la fuerza de la no
violencia, la fuerza de un pueblo para presionar a sus gobernantes con
las armas del ayuno, la huelga… Su victoria no fue fácil,
pero ninguna victoria lo es, nos mostró un camino alternativo
que no habíamos contemplado y una esperanza para la convivencia
entre pueblos y culturas que por entonces habíamos perdido. Pero
todavía cabe una última pregunta: ¿lo que realizó
Gandhi con la India, podría volver producirse actualmente? Ante
esta difícil pregunta debemos de considerar las condiciones que
la produjeron, tanto políticas, económicas como sociales
e intentar compararlas con la actualidad, que con el presente trabajo
intentaré responder.
1. LA NO – VIOLENCIA. GANDHI Y LA INDIA
1. 1. La importancia de la India para Inglaterra
La India era una colonia de explotación típica, administrada
desde 1777 por la “Compañía de las Indias orientales”,
y que juega un papel creciente en la economía británica,
especialmente como proveedora de algodón, pero también
de trigo, aceites, té y algunos minerales. Sin embargo, las hambres
y la ruina del artesano indígena provocaron un movimiento nacionalista,
del que es exponente la revuelta de los cipayos en 1859, que tardó
dos años en ser dominada, en el sur de la India. En 1885 nace
un partido político nacionalista, “el Congreso nacional
indio”, que solicita la conversión en Dominio, tomando
como modelo a Canadá. Inglaterra se resistió a aflojar
el control de un territorio cuya economía suponía tanto
para su industria, pero concedió a jefes indígenas la
administración local, lo que contribuyó a la prosperidad
comercial de algunas ciudades, como Bombay y Calcuta. A pesar de su
calidad de colonia de explotación, que la mantiene en una situación
especial de dependencia, la presencia inglesa contribuyó de forma
decisiva a la transformación de este heterogéneo subcontinente;
la administración unifica las disposiciones y regula la circulación
de los productos comerciales; el inglés se convierte en vínculo
lingüístico frente al babel de lenguas nativas; la aplicación
de los códigos occidentales impacta en la rígida estructura
de castas; las ciudades crecen y en ellas una influyente burguesía
de comerciantes y burócratas.
1. 2. La independencia de la India
A partir de 1914 Gandhi difunde su doctrina de la
no violencia y la no colaboración, para él la salvación
de la India estriba en la transformación espiritual antes que
en la social o constitucional; su prestigio llegó a ser enorme
y prueba de ello es el título de mahatma, “alma grande”,
con el que aún hoy se le conoce. A partir de la Primera Guerra
Mundial no sólo los elementos progresistas de la alta burguesía
india sueñan con una nueva situación política,
sino también la pequeña burguesía urbana y sectores
de las masas, incitadas por la miseria y por la epidemia de posguerra,
que mata a 14 millones de indios. En 1920 entra en vigor un régimen
de diarquía, un gobierno central formado por el virrey y su consejo
ejecutivo, y consejos provinciales con participación de la oligarquía
indígena y que se ocupan de la salud, la agricultura y la educación.
Pero los indios reclaman reformas más profundas y Gandhi consigue
establecer un boicot a los tribunales, instituciones de enseñanza,
etc., y que no se paguen impuestos. En 1922 hay 30.000 indios en prisión.
Un discípulo de Gandhi, Nehru, que ha tomado contacto con los
medios socialistas europeos, comienza a reclamar la independencia completa.
Al estallar la Segunda Guerra Mundial el virrey declara a la India beligerante
sin consultar a los representantes del país, Inglaterra rehúsa
toda promesa de independencia. Un jefe bengalí, Subhas Chandra
Bose, funda el movimiento de la India libre y recluta un ejército
nacional que combate contra los ingleses y apoya en Birmania a los japoneses;
en esta coyuntura algunos políticos ingleses comienzan a apoyar
la independencia, que se concede en 1947, por el procedimiento de partir
la gran colonia en dos Estados de diferente confesión religiosa:
la India (hindú) y Pakistán (musulmán), aparte
de Ceilán, que se convierte en un Estado budista.
Por tanto, la libertad de la India se dio por una serie de situaciones
extremas donde Inglaterra no pudo resistir más la continua presión
de la población indígena. La liberación de la India
se produjo en un momento preciso, entendiendo que se debieron producir
ciertas circunstancias para favorecer su independencia, como la pobreza,
perdida de los derechos inalienables, la presión internacional,
la presencia de un líder espiritual, y en general, el desconformismo
global de la población. Sin estas características, la
población no se podría haber movilizado en conjunto hacia
una misma dirección, para ejercer su presión al Estado
opresor.
De todas formas, una vez alcanzada la independencia no tiene porqué
llegar la paz y libertad, ya que los problemas de miseria y de transferencias
de población con los que hubo de enfrentarse el joven Estado
fueron pavorosos; 100.000 personas mueren en las masacres provocadas
por diferencias religiosas, quizá medio millón en las
marchas de masas desnudas y famélicas por las carreteras. Finalmente
Gandhi es asesinado por un exaltado que estima traición su actitud
conciliadora hacia los musulmanes, y es Nehru quien ha de conducir la
primera andadura del gigantesco Estado. Lo importante era que la independencia
se había conseguido, salvando la primera barrera hacia la libertad.
Nehru escribirá en 1950: “Los rasgos que caracterizan el
Asia de hoy son una reacción contra los regímenes coloniales,
el renacimiento del patriotismo, la aspiración a una reforma
agraria, el deseo de acortar el retraso de su economía, y una
voluntad apasionada de libertad.” (FERNÁNDEZ.1996: 752)
2. NO – VIOLENCIA Y PAZ
2. 1. Las condiciones necesarias para que la no –
violencia pueda triunfar
Vemos que la no - violencia es una forma de presión del débil
al fuerte, teniendo en cuenta que pocas opciones le quedan, salvo la
rebelión. Pero la rebelión produce disturbios y muertes,
además tiende a olvidar el objetivo por el cual ha aparecido,
terminando en un futuro incierto. La no violencia es la manera de ser
escuchado a través de la persistencia y de las manifestaciones
pacíficas, reiterando una y otra vez sus ideales, que difícilmente
serán modificados.
Las condiciones necesarias para que la no violencia se pueda desarrollar
son variadas, pero indispensables para su triunfo, en las que yo he
considerado las siguientes:
• Pobreza generalizada: se puede interpretar
que el Estado se está aprovechando de sus ciudadanos, explotándolos
hasta la miseria.
• Alteración de los derechos inalienables de las personas:
los ciudadanos se han convertido en siervos o esclavos del Estado, y
nada pueden hacer para que cambie la situación. Es importante
este punto, porque no hace distinción entre pobres y ricos, quedando
ambos seriamente perjudicados, lo que llevará a que ambos se
unan para luchar por la misma causa.
• Malestar social: la sociedad empieza a comprender que su situación
no es justa, siendo necesario un cambio. Comienza a adquirir la conciencia
del “yo” como grupo.
• Presencia de un líder: con el cual se sienta todo el
mundo identificado con él. El líder será quien
organice a la población y la ponga en marcha hacia el cambio
que todos piden, es cuando surge la concienciación del “yo”
plenamente.
• Opinión pública: ha adquirido conocimientos sobre
la situación y de las intenciones del nuevo grupo, pudiendo dar
apoyo al movimiento emergente. La importancia de este punto radica en
la influencia y presión que pueden ejercer tanto desde el extranjero
como del interior del país.
Tales condiciones de la no - violencia se pueden mostrar
mejor en el siguiente
mapa conceptual:

En este caso, el Estado ha forzado dos situaciones:
por un lado, ha generalizado la pobreza a su población; y por
otro, ha modificado sus derechos que eran inalienables. Como consecuencia
se produce un malestar social entre la población, ya que su situación
se puede considerar como extrema. Esto provocará el surgimiento
de un líder (ya sea político, espiritual…), que
contribuya a dirigir a ese grupo hacia una misma dirección, es
cuando el grupo adquiere la conciencia del “yo”. El líder
se encargará de transmitir esta conciencia al exterior, que repercutirá
en la opinión pública tanto del exterior como la del interior.
El movimiento de estos factores deberán producir un cambio, cuya
repercusión será la mejora de las condiciones de la población,
ya que el Estado estará vigilado desde el exterior.
Un punto importante que debemos de tener en cuenta, es la opinión
pública, porque considero que tiene una gran fuerza, pero que
a la vez es fácilmente influenciable. El público en general,
adquiere información del exterior e interior a través
de los medios de comunicación, estando estos normalmente controlados
por los órganos de poder (Estado). Por tanto, considero que hay
un gran control por parte del Estado sobre los medios de comunicación,
pudiendo influir negativamente sobre la población. Pero debemos
de reconocer que siempre ha existido dicho control, pero no por ello
la India se vio privada de su independencia, ya que cuando se cometen
ciertos abusos es inevitable que salgan a la luz.
En conclusión, la no – violencia se puede producir en la
actualidad siempre y cuando existan las condiciones idóneas para
su desarrollo, resultando imprescindible una concienciación de
la población, ya que fácilmente podría acabar en
violencia, y por tanto, ser derruidos los pilares en los que se había
sustentado su causa pacífica.
2. 2. La alternativa a la guerra
La guerra, en diversas ocasiones, no se ha convertido
en el camino inevitable, aunque sí debemos de reconocer que ha
sido sustituido por el monopolio de la fuerza. En el sentido que un
Estado débil (ejército, economía…) no podrá
enfrentarse a un Estado superior a él, ya que sería fácilmente
derrotado. En el caso de dos Estados equivalentemente poderosos, recordando
la Guerra Fría, su enfrentamiento podría provocar una
hecatombe a nivel mundial. Por tanto, la guerra (como camino a la destrucción
humana) se convierte en un camino bloqueado. El primer caso es el que
se está produciendo en nuestros días, superpotencias mandan
sus ejércitos para controlar los recursos de determinados países
que militarmente y, sobre todo, económicamente no pueden hacerles
frente.
Ante esta situación la guerra deberá escoger otros caminos,
ya que cada vez hay una mayor concienciación de la población
a nivel mundial, y el opresor deberá ser más cuidadoso
a la hora de ejercer su poder, como consecuencia de un aumento de la
fuerza de la opinión pública. Los gobiernos peligran ante
el disgusto de sus ciudadanos, a lo que podríamos considerar
como una forma de no violencia, se manifiestan y a través del
poder del voto cambian su gobierno. Por tanto, es necesario establecer
un vínculo de unión entre ambas partes, es a lo que podríamos
denominar como “paz neutra”.
A escala micro podríamos observarlo en el seno de una familia,
donde los padres y los hijos tienen que llegar a un acuerdo para llegar
a un estado de neutralidad, de esta manera ambas partes deben de ceder
en algunas de su exigencias. Por tanto, podemos comprender la neutralidad
como una manera de entender “al otro”, ya que es un requisito
para que “el otro” nos pueda entender a nosotros. Podríamos
decir que es posible neutralizar la violencia, en el sentido figurado
de que todo es posible, sin embargo es muy difícil que dos partes
lleguen a un acuerdo satisfactorio de paz neutra, ya que para llegar
a una paz las dos partes deben de ceder y, por tanto, puede que el problema
no quede plenamente solucionado, lo que nos llevaría de nuevo
a la aparición de problemas.
Hoy día resulta una utopía llegar a una
paz social, ya que hay una serie continuada
de enfrentamientos entre unos grupos y otros. Como he dicho anteriormente,
hemos evolucionado a base de enfrentarnos entre nosotros mismos, a lo
largo de la historia siempre han existido personas que han estado por
encima de otras (monarquía, nobleza, clero…) y otras que
han estado por debajo (esclavos, libertos…), de esta manera hay
personas que se han enriquecido y fortalecido a base de oprimir a los
demás. Por tanto, a pesar de vivir actualmente de un momento
que se apuesta por el desarrollo de los Derecho Humanos, donde se pretende
potenciar el desarrollo económico y social, así como la
protección del medio ambiente y de un desarrollo humano sostenible,
y que los pobres puedan tener lo necesario para utilizar de una manera
óptima sus recursos naturales a fin de satisfacer sus necesidades
básicas; todo ello queda tan sólo reflejado en un papel,
ya que la realidad es otra con la presencia de racismo, xenofobia, marginalidad…
A veces, la paz social viene enmascarada y se utiliza como un disfraz
que utilizan los más fuertes para aprovecharse de los más
débiles, como ejemplo podemos citar la globalización,
respecto al aprovechamiento de las primeras potencias sobre los recursos
naturales de los países tercermundistas. Como conclusión
a estas ideas, puedo decir que resulta prácticamente imposible
llegar a una paz social.
Debemos de tener en cuenta que el primer paso para llegar a una paz
es a través del diálogo, por el cuál se podrá
llegar a un punto neutro entre las dos partes, por tanto, la comunicación
es un punto fundamental para conseguir la aceptación del “otro”,
de esta manera se podrá lograr una influencia mutua y equilibrada
y la fusión de las aportaciones recíprocas en un nuevo
marco cultural. A consecuencia de ello, es necesario que a partir de
nuestra capacidad transcultural, la globalización no se convierta
en un proceso de homogeneización e imposición de una cultura
sobre otra.
BIBLIOGRAFÍA:
BIBBIO, N. El problema de la guerra y las vías
de la paz. Gedisa. Barcelona. 1992.
EINSTEIN, A. La lucha contra la guerra. La Piqueta. Madrid. 1986
FERNÁNDEZ, A. Historia Universal. Edad Contemporánea.
Vicens Vives. Barcelona. 1996.
JIMÉNEZ BAUTISTA, Francisco. Propuesta epistemológica
para una Antropología para la Paz, Convergencia 34, 21-54. 2004
LANZA DEL VASCO. La fuerza de los no – violentos. Para evitar
el fin del mundo. Mensajero. Bilbao. 1993
MARTÍNEZ GÚZMAN, Vicent. Filosofía para hacer las
paces. Icaria/Antrazyt. Barcelona. (Cap. 4. Saber hacer las paces. Epistemologías
de los estudios para la paz, pág. 75-116). 2001
SOLANA, S. Gandhi. Variopinto – Libertarias. Madrid. 1999
Direcciones en Internet:
http://www.Copmadrid.org/seminario/seminario.htm
http://www.revistafusion.com/1998/num55/pdimen55.htm
http://serbal.cnice.mecd.es/cmunoz11/paco2.html

Artículo Formato WORD