Los Fusilamientos del 2 de Eenro


 

 

http://www.alonsocano.tk       http://perso.wanadoo.es/alonsocano1601               ISSN: 1697-2899                   D.L:GR2134/2004

LOS FUSILAMIENTOS DEL TRES DE MAYO, SIMILITUDES Y SEMEJANZAS, CON LA SERIE DE LOS DESASTRES DE LA GUERRA

Juan Pérez Garrido
Estudiantede Historia del Arte

Don Francisco de Goya y Lucientes nace en 1746, en Fuendetodos provincia de Zaragoza, durante el reinado de Felipe V. Bajo el manto de una familia humilde aunque ya dentro del mundo del arte, su padre, era dorador de retablos en Aragón. Las primeras lecciones de Goya fueron sin duda de la mano del padre, éste, cuando se percato de su talento fue cuando lo matriculo en el taller de José Luzan, coincidiendo con Ramón Bayeu hermano de Francisco Bayeu. Una familia con la que estrecharía grandes relaciones familiares que poco a poco se irán perdiendo debido a la envidia de estos por la calidad y prestigio que alcanzaría a tener Goya.

Goya junto con Ramón Bayeu se examinaran juntos para acceder a la academia, pero en su primer intento ambos fracasaran, de allí Goya realizo varios viajes, llegando hasta Italia, pasando por muchas de las prestigiosas ciudades relacionadas con el arte. En Roma se aloja en casa de Tacheo Kuns junto con Piranessi, adquiriendo una colección de los caprichos de Piranessi. Se sabe que participo en un concurso de La Real Academia de Parma en abril de 1771, pensándose que se quedo en segundo puesto con Aníbal vencedor, que por primera vez miro Italia desde los Alpes.

Volverá a Zaragoza pasando a formar parte del equipo y familia de los Bayeu, ya que al poco tiempo se casara con Josefa Bayeu, hermana de Ramón y Francisco. Comienza a realizar obras dentro del equipo de los bayeu como en la Basílica del Pilar.

Sin embargo será a principios del siglo XIX cuando le ocurran tres acontecimientos que cambiaran a Goya para siempre:

En el 28 de Julio de 1802 Maria Teresa XIII Duquesa de Alba, muere en extrañas circunstancias, no descartándose la mano de Godoy y la regente Maria Luisa, que al poco tiempo apareció con las joyas de la de Alba.

En 1808 y como consecuencia del tratado de Fointeneblau cien mil franceses entran en España bajo el mando de Murat, lugarteniente de Napoleón. Los españoles tenían esperanza en los franceses para que los librasen de la “tiranía” de Godoy, mientras que Godoy los veía como aliados.

Mientras que Napoleón tenia encerrados a varios miembros de la familia real, en concreto a Carlos IV que se vera obligado a abdicar a favor de su hijo Fernando VII actualmente prisionero de Godoy por un intento de traición hacia la figura del mismo.

Finalmente el 4 de junio Napoleón consigue proclamar a su hermano José I como rey de España trayendo nuevas leyes más liberales y dividiendo así a los intelectuales del momento muchos de acuerdo con las nuevas leyes y otros en oposición por la ocupación del país aludiendo así al sentido patriótico, muchos de estos liberales eran amigos de Goya. Durante todo este tiempo, Goya no toco un pincel desde la muerte de la Duquesa de Alba, poco a poco fue pintando por mero interés, tanto que llego a pintar solo 3 ó 4 cuadros al año y aun así vivía bien.

El otro acontecimiento importante lo encontramos el 2 de mayo de 1808. El levantamiento del pueblo español cuando ven que le quitan unos de los elementos más importantes para la liberación de la “tiranía” de Godoy. Fernando VII fue llamado por Napoleón para reunirse con el en Bayona, donde se encontraban presos por Napoleón Carlos IV y Godoy. Para decirle que no lo consideraba rey de España y que le dejaría ese papel para su hermano José I.


Fusilamiento de 3 de Amayo. Francisco de Goya

Los fusilamientos del tres de mayo es sin lugar a dudas uno de los cuadros realistas mas importantes de la historia del arte, en estos momentos Ingres pintaba su Baigneuse de Valpinça o Canova retratando a Paulina Bonaparte desnuda. En los prisioneros que serán fusilados no hay un heroísmo, por lo menos desde el punto de vista clásico, que seria más propio de David, en su Juramento de los Horacios. Más bien podríamos decir que se trata de un fanatismo y un terror que solo se puede encontrar en la realidad que estaba ocurriendo en aquellos momentos. Nos encontramos un cuadro con una luz amarillenta proyectada a través de un faro simbolizando ese pequeño destello de luz que se da en el curso de la historia siempre rodeada de momentos oscuros como ocurre en el cuadro. El orgullo de ese personaje principal arrodillado con los brazos abiertos y en alto, nos recuerda a la figura de cristo crucificado incluso tiene una herida en la palma de la mano derecha, con postura amenazadora, incitando a los franceses a que disparen como si gritase que no se arrepentía de nada de lo que había hecho y que estaría dispuesto a repetirlo. De fondo encontramos la ciudad a oscuras vislumbrándose la torre de una iglesia que se cree que pudiera ser la iglesia de San Bernardino, aunque los edificios del fondo no están representados de forma fidedigna, no pretenden representar ningún lugar en concreto, se sabe que se produjeron cerca del palacio de Oriente, en el monte del Príncipe Pío.

El dos de Mayo corrían rumores de que los franceses querían quitarles a “el rey idolatrado” llamado así popularmente por el pueblo madrileño, porque ya se encargo el de caer bien a el pueblo, repartiendo comida y organizando fiestas. Basto unos preparativos en el patio del palacio real para un largo viaje y el pueblo corrió la voz, se armo y asaltaron la carreta del rey para liberarlo, un oficial francés fue para el pueblo el responsable de la decisión de Napoleón, varios soldados franceses defendieron al oficial abriendo fuego sobre el pueblo y de esta manera el alzamiento del pueblo contra el ejercito invasor fue inevitable, lo que acarreo ríos de sangre, disparos aislados de los amotinados frente a ráfagas de disparos franceses… finalmente el motín fue aplastado por la caballería de elite francesa( los mamelucos) y para la noche no se escuchaban mas que los disparos de los pelotones de fusilamiento. Sin embargo Goya no escuchaba mas que un amargo silencio, siendo plenamente consciente de lo ocurrido, como su pueblo era masacrado por los franceses, Goya que se encontraba en una posición neutral que comprendía el motín de los que se veían aplastados por un ejercito que invadía su patria y a los que veían a los franceses como el único camino para las reformas liberales, vagaba por el desconcierto de Madrid como un herido mas. Se cuenta como Goya seguido de su jardinero y ambos armados fueron a los lugares donde fusilaron a esos soldados, en su mayoría campesinos, artesanos, burgueses y porque no decirlo ladrones, todos ellos asesinados. Tomo bocetos de los cadáveres tendidos en el suelo mientras los perros y las aves rapiña acudían para saciar su hambre, todo bajo una gran luna llena. Según Isidro el jardinero de Goya a la mañana siguiente le enseño la primera estampa de lo que vendría a ser los desastres de la guerra, probablemente fuera una de las tres laminas de los prisioneros posible prologo de los desastres de la guerra.

En 1810 Goya empieza su serie de Grabados Fatales consecuencias de la sangrienta guerra en España con Buonaparte y otros caprichos enfáticos en 85 estampas. Inventadas, dibujadas y grabadas por el pintor original D. Francisco de Goya y Lucientes.


Los Desastres de la Guerra. Francisco de Goya


La primera estampa que encontramos en la serie es tristes presentimientos de lo que va acontecer, encontramos a un hombre arrodillado mirando hacia el cielo en actitud suplicante rodeado de un entorno oscuro y angustioso en el que se vislumbran seres monstruosos. Según nos dice A. Beruete en su libro Goya Grabador, (Madrid, Blas, 1918, p.71). – “Fácilmente se comprende que esta figura, admirable de sentimiento representa al pueblo español en los instantes que precedieron a la invasión francesa. Es como una introducción grafica a las laminas que siguen”. Esta posición del hombre de rodillas muestra claramente la versión laica del tema de Cristo en la oración del huerto. Igual que encontramos la figura arrodillada en los fusilamientos del 3 de mayo, pero esta vez ya tenemos la invasión. Es como si Goya quisiera reafirmarse con esa idea que reflejo en la lamina de los Tristes presentimientos de lo que va acontecer, aunque en el cuadro de los fusilamientos ya no es un hombre suplicante sino orgulloso de luchar contra la invasión francesa, tal vez lo hiciera así porque el cuadro debía de ensalzar ese sentimiento patriótico.

Los Desastres de la Guerra. Francisco de Goya

La segunda estampa que tiene relación clara con los fusilamientos del 3 de mayo es la segunda de la serie Con razón o sin ella donde aparecen 2 grupos uno de españoles armados, con lanzas y cuchillos en la izquierda, luchando hasta el ultimo aliento ya que están apunto de ser fusilados por un grupo de soldados franceses que aparecen de espaldas, impersonalizados, como si fuesen maquinas de matar, idea que quiere acentuar Goya con esos Gorros dando esa figura de cabezas cuadradas. En el cuadro de los fusilamientos aparece este mismo grupo impersonal y apunto de fusilar a los amotinados españoles, de fondo vemos también una lucha, Goya refleja incluso la espada que cuelga del soldado francés que esta en primer termino, reflejándolo con mucha exactitud, la posición de las piernas e incluso la cabeza un poco agachada apuntando a las partes mas vitales del cuerpo humano.

Los Desastres de la Guerra. Y no hay Remerdio. Francisco de Goya.


La siguiente estampa a la que me quiero referir es la numero 15 de la serie de estampas Y no hay remedio, donde encontramos de nuevo la temática de los fusilamientos ( que se repite en las estampas 15, 26 y 38) vemos un hombre con los ojos vendados amarrado a un poste apunto de ser fusilado, Goya utiliza el recurso de cortar los fusiles lo que nos indica de nuevo esa idea de impersonalidad y la figura de un hombre tendido en el suelo en el que se llega a intuir un disparo en el cráneo y sangrando por la cabeza. Nos recuerda inevitablemente a ese fusilado tendido a los pies del personaje central del cuadro de los fusilamientos, que aparece sobre un charco de sangre y el cráneo totalmente destrozado. Se representan 3 momentos: los que han sido fusilados, los que están siendo fusilados y el que lo va ser, de este modo Goya representa la simultaneidad de la muerte en el espacio y en el tiempo. Igual que ocurren en la pintura del 3 de mayo diferenciados claramente en 3 planos en el primero los fusilados y tendidos en el suelo sin vida, en el segundo termino tenemos los que están a punto de serlo y en el tercer termino un grupo de prisioneros que se echan mano a la cara y agachan la cabeza para no ver el cruel y horrible fin que le depara el destino.

Los Desastres de la Guerra. Francisco de Goya.

Y para terminar mi pequeña comparación de las similitudes mas notables, desde mi punto de vista, entre la serie de “Los Desastres de la Guerra” grabada por Goya y el cuadro de “Los fusilamientos del 3 de Mayo” me dispongo a describir la estampa número 26 de la serie, No se puede mirar. A. Beruete en Goya Grabador Madrid: Blass, 1918, p.78. – nos hace una composición técnica y formal de la estampa y nos dice: “Composición análoga a la num. 15, admirable por su acción y movimiento por la expresión de la tragedia allí representada y por el sentimiento que revela. En efecto, aquella escena tan horrible no se puede mirar. Es una de las mejores de la serie”. Don Enrique Lafuente Ferrari en su libro los desastres de la guerra de Goya y sus dibujos preparatorios. Barcelona: Instituto amatller de Arte Hispánico, 1952. p. 123 nos dice: “Acertados contrastes de luz y sombra centran nuestra atención en los amenazadores cañones de los fusiles- por segunda vez repite Goya este recurso en la serie-, en la mancha blanca de la joven y hermosa mujer a la que apuntan los fusiles, y en la madre que amparando a sus hijos, se cubre el rostro para no contemplar la muerte tan próxima”. Aunque en la composición no se puede hablar de grandes similitudes formales, quedan en un segundo plano frente a la expresión con la que representa la tragedia, por el movimiento que domina en el grupo de los ciudadanos que imploran piedad y ese recurso de la mancha blanca con la que destaca la joven echada hacia atrás con los brazos abiertos esperando sin ningún atisbo de esperanza, el frió aliento de la muerte. Posiblemente esta expresión y movilidad que nos refleja Goya en tan temprana fecha será la que nos representara Goya en su cuadro de los fusilamientos del 3 de mayo, aparte la utilización del blanco sobre la mujer joven que centra el grupo de ciudadanos que van a ser fusilados igual que ocurre en el cuadro de los fusilamientos de la montaña del príncipe Pió.

En conclusión podemos decir que los fusilamientos del tres de Mayo es más que el fruto maduro que cae del árbol para ser recogido. Goya ya tenía en mente la realización del cuadro desde el mismo momento en que acontecieron los amotinamientos del 2 de mayo y la represión de ejército francés del 3 de mayo. Su único problema era el gobierno de José I proclamado rey de España por Napoleón. Debido a la repercusión que podía tener un cuadro de dicha temática y sobretodo en esos momentos. Decidió posponer la obra a la llegada de Fernando VII y poder realizar así una obra que no se ajustara a las condiciones de un gobierno totalitario y a la vez la libertad para reflejar ese sentimiento de patriotismo que desde siempre hemos tenido los españoles para los que entran en nuestra casa y nos quieren arrebatar lo que es nuestro.
Confío en que puedan vislumbrar los hechos expuestos con la facilidad con la que yo la he podido ver. Confío también en que haya podido abrir los ojos ha aquellos que desconocían el grabado como un arte.


BIBLIOGRAFÍA

“Grandes personajes, Goya”. Edición conmemorativa del 75º aniversario. Editorial Labor S.A.

- “Goya” R. GOMEZ DE LA SERNA. Madrid, Ediciones la nave.

- “Goya” JEAN-FRANÇOIS CHAMBRUN. Editorial Daiman, Madrid, Barcelona, México, Buenos Aires.

- “El libro de los Desastres de la guerra. Francisco de Goya” Tomo I; JAVIER BLAS. JOSE MANUEL MATILLA. Volumen 1: Coincidencias y discrepancias en torno a los Desastres. Proceso de creación gráfica: dibujos, pruebas de estado y Álbum de Céan. Museo nacional del Prado. Madrid 2000.

- “El libro de los Desastres de la guerra. Francisco de Goya” Tomo II; JOSE MANUEL MATILLA. ISLA AGUILAR. Volumen 2: Elenco de referencias criticas. La difusión de las imágenes: laminas de cobre y estampas de la primera edición. Museo Nacional del Prado. Madrid 2000.

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